La Ventana de Johari es una herramienta muy útil para el análisis de uno mismo. Lo podemos aplicar con nuestra familia, amistades, compañeros de trabajo o de aficiones, etc.

Nos ayuda a comprender la manera en la que procesamos la información y cómo varía la percepción que tenemos de nosotros mismos y de los demás. Para sacarle todo el valor posible, conviene estar receptivo a los comentarios que los demás nos hagan al respecto.

 

ÁREA PÚBLICA

Lo que yo conozco y los demás conocen

ÁREA CIEGA

Lo que los demás conocen y yo no

ÁREA OCULTA

Lo que yo conozco y los demás no

ÁREA DESCONOCIDA

Lo que ni los demás ni yo conocemos

 

ventana de johari

 

Primero vamos a ver que significan cada una de las áreas:

Área pública

Contiene toda la información de nosotros mismos que conocemos tanto nosotros mismos como nuestro entorno. En esta área no existe nada de nosotros que no sepan los demás y se caracteriza por un intercambio de información continúo y sin barreras, entre el yo y los demás.

El área libre aumenta de tamaño en la medida que crece el nivel de confianza entre la persona y su entorno, y también en la medida en que se incrementa la cantidad de información que fluye entre nosotros y los demás, especialmente si se trata de informaciones de carácter íntimo y personal. Cuanto más grande sea el área libre, más productivas, beneficiosas y efectivas serán nuestras relaciones interpersonales. El objetivo de toda relación debe ser siempre incrementar al máximo el área libre. Así conseguiremos reducir las otras áreas.

 

Área ciega

Aquí se encuentra toda la información sobre nuestro yo que nosotros ignoramos pero que los demás si conocen. Constituye una desventaja interpersonal para el yo, ya que, gestiona y maneja menos información sobre sí mismo que los demás (nuestra manera de comportarnos, nuestra forma de hablar, el estilo de relacionarnos, etc.), por lo que se le hace casi imposible comprender los comportamientos, las decisiones o las actitudes de los otros respecto a él mismo.

 

Área oculta

Aquí debes recoger toda la información que uno mismo sabe respecto de sí, pero que es desconocida por el entorno, porque solemos ocultarlo. Puede que ocultemos esta información por miedo a que el resto nos haga daño, nos juzgue negativamente o nos rechace si conociera nuestros verdaderos sentimientos, percepciones y opiniones. También puede ocurrir que quisiéramos manejar maquiavélicamente nuestro entorno, y nos resulte útil esconder cierta información para así dominarlo y dirigirlo a nuestro antojo.

Esto se conoce como fachada, es una protección que desempeña una función defensiva para el yo, por lo que tiene una función vital. La pregunta que debes plantearte es qué cantidad de defensa consciente se puede tolerar antes de que la comunicación se inhiba y comiencen a deteriorarse las relaciones interpersonales.

 

Área desconocida

El área desconocida o inconsciente representa aquellos factores de nuestra personalidad de los que no somos conscientes y que tampoco son conocidos por las personas de nuestro entorno. Incluye cosas como acontecimientos de nuestro pasado, circunstancias de nuestra primera infancia, capacidades y competencias aún por descubrir, sueños y deseos olvidados, etc.

Según la teoría, el objetivo es que en la persona predomine el cuadrante libre o «abierto» ya que esto es sinónimo de que funciona de manera más armónica y sana, pues se muestra tal cual es, se conoce a sí misma y no vive con miedo a que los demás la conozcan.

 

Ahora vamos a ver cómo utilizarla para conocernos ;O)

 

Fase 1

Escoge de la lista entre 6 características que tú consideres que son las que mejor te representan, tanto positivas como negativas.

Pregunta a un grupo de personas las 6 características que según ellos son las que mejor te definen.

 

Fase 2

  • Clasifica como “públicos” aquellas características que tú has identificado y, por lo menos, otra persona también.
  • Establece como “ciegos” las que otros hayan señalado pero tú no.
  • Pon como “ocultos” las características que tú has enumerado pero que los demás no han reconocido en ti.
  • El resto de las características situalas en el “área desconocida”.