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El caso Pablo

"La gente de esas ciudades, están dormidos. Todo el día en el trabajo, en casa, sonámbulos. Nosotros les despertamos"

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El Caso Pablo

La Animación Sociocultural NO es neutra

Hoy quiero hablar de una parte crucial en nuestro quehacer como animadores/as. Más allá del proyecto que estemos desarrollando, hay un transfondo detrás de él. La ideología.

En concreto la dimensión ideológica. Esa que parece se pretende olvidar o invisibilizar, quizá porque sea de los más importantes de la ASC.

En otra entrada ya había hablado y dado referencias sobre las implicaciones políticas de la animación sociocultural.

 

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He estado releyendo apuntes y libros sobre este tema, que podría resumirse en los siguientes párrafos:

Un componente esencial de la Animación Sociocultural es la ideología (junto con sus otras dimensiones social, popular, participativa, técnica, transformadora)

Toda acción de Animación hay una opción ideológica, normalmente expresa o, muchas veces, tácita. Generalmente es una opción progresista, en el sentido de que la ASC ha surgido como un movimiento reivindicativo frente a pretendidos abusos inspirados en una ideología liberal o neoliberal.

En todo caso no tiene sentido una ASC neutra. Y cuando lo sea, será por constituir especialidades de Animación bastante lejanas de lo que hemos llamado ASC en un sentido propio y tradicional, es decir, socialmente comprometida.

Dice H. Ingberg (1979, p. 132) que «de hecho la ideología y los valores que subyacen a la formación se hallan estrechamente imbricados en las concepciones que se tiene de la Animación Sociocultural. Si ésta no es un concepto instrumental neutro, tampoco las iniciativas de formación de animadores podrán refugiarse en la neutralidad»

 

“La humanidad podrá desarrollarse a plenitud, cuando la sociedad logre su emancipación definitiva y permanezca armada con conciencia (ideología) para defenderse.”

Alex Pimentel

Demonizando a la juventud (de nuevo, para variar)

Nota previa: Escribo esto NO SIENDO JOVEN pero habiendo trabajado mucho en esta franja desde que lo era y ahora.

 

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2007, con 21 años, ¿joven que no se preocupaba?

 

No paro de leer en prensa, en redes sociales o de escuchar en noticias el gran riesgo que suponen los y las jóvenes. Hace unos meses en el confinamiento, ahora en esta “nueva normalidad” (que rabia me sigue dando este término)

“No llevan mascarilla”, “Se ha hecho un botellón en…” “La relajación ante el COVID de la juventud preocupa…” “Para que no les importa…” – Son algunas de las opiniones y titulares que he leído. Y no digo que hay gente joven que cometa infracciones o no cumpla las medidas, pero hacer tanto hincapié en que lo hace la juventud, me parece tan demonizante como indicar la nacionalidad cuando un delito lo comete una persona extranjera.

Adultocentrismo: hace referencia a la existencia de un tipo hegemonía, una relación social asimétrica entre las personas adultas, que ostentan el poder y son el modelo de referencia para la visión del mundo, y otras personas, generalmente infancia, adolescencia, juventud y personas mayores.

Si nuestra realidad era ya de por si adultocéntrica, tras esta pandemia, se ha reforzado mucho más. Hemos tratado de volver a “lo normal” para una persona adulta de media. Cómo volver al trabajo, cómo gestionar el ocio adulto (cenas, cine, artes escénicas…).

Se tardo bastante en hablar sobre las necesidades de la infancia, a las que identificamos con parques, aunque al final se permitieron los paseos pautados, pero ¿y la juventud?. Quedó relegada a los tiempos y espacios del resto de población (salvo personas mayores) Siendo una etapa vital en la construcción de la identidad. 

Formación, ocio, empleo, movilidad, vivienda… son muchos los aspectos que ya afectaban a la juventud y que en este nuevo paradigma seguirán siendo centro de interés, que no se nos olvide. No son el futuro, son el presente.

Cabe mencionar que en paralelo a esta realidad que se nos vende, en el movimiento asociativo, existe una juventud que se mueve, reivindica y está actuando. Os invito a que investiguéis sobre asociaciones juveniles, consejos de juventud o plataformas de vuestro entorno, para ver qué están haciendo.

 

Todas las franjas de edad importan, todas tienen sus necesidades, pero la juventud es de las mejores etapas, para mi. Dónde hay mucho que experimentar, descubrir, vivir con intensidad, donde todo lo ves que “queda mucho tiempo”, cuando “te haces” para el futuro…

Una opinión personal, es que si demonizamos tanto a la juventud, es envidia velada de que nosotros y nosotras ya no lo somos. Y jode.

 

Extra: Esto es más viejo que la tarara. Aquí os dejo un vídeo, donde “unos mayores” dicen “que loca juventud” a algo que seguro nos parece de “carcas”

Reflexiones históricas sobre el Ocio

Algunas reflexiones de gente estudiosa e importante sobre el concepto del Ocio.

 

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Imagen de Mystic Art Design en Pixabay 

 

“La felicidad perfecta consiste igualmente en el ocio. No nos privamos de los ocios más que para conseguirlos, y es para vivir en paz para lo que hacemos la guerra”

Aristóteles, Etica a Nicomaco, X,7, 1177b 4-6

 

“El hombre que trabaja se ocupa de si mismo con la mira puesta en algún fin que no está en su posesión, mientras que la felicidad, a la que se llega por el ocio, es un fin perfecto, que todos los hombres creen está acompañado de placer y no de dolor”

Aristóteles, Política, VIII, 3, 1338a 1-6

 

“Considerando la demanda a la cual responden estas artes mecánicas inferiores, el tiempo de los que a ellas se dedican no les deja ningún momento de ocio que puedan consagrar a la amistad o al estado”

Jenofonte, Económica, IV, 2

 

“El público no se divertirá mientras no esté en plena libertad de divertirse; porque entre rondas y patrullas, entre corchetes y soldados, entre varas y bayonetas, la libertad se amedrenta, y la tímida e inocente alegría huye y desaparece”

Jovellanos,1790, Memoria para el arreglo de la policía de los espectáculos y diversiones públicas, y sobre su origen en España

 

“Toda persona tiene derecho al descanso, al disfrute del tiempo libre, a una limitación razonable de la duración del trabajo y a vacaciones periódicas pagadas”

Art.24 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, de 10 de diciembre de 1948

 

“El tiempo libre es esencial para la civilización, y, en épocas pasadas, sólo el trabajo de los más hacia posible el tiempo libre de los menos. Y con la técnica moderna sería posible distribuir el ocio sin menoscabo para la civilización… En un mundo sensato, todos los implicados en la fabricación de alfileres pasarían a trabajar cuatro horas en lugar de ocho, y todo lo demás continuaría como antes. Pero en el mundo real esto se juzgaría desmoralizador. Los hombres aún trabajan ocho horas; hay demasiados alfileres; algunos patronos quiebran y, la mitad de los hombres anteriormente empleados son despedidos. Al final hay tanto tiempo libre como en el otro plan, pero la mitad de los hombres están absolutamente ociosos, mientras la otra mitad sigue trabajando demasiado. De este modo queda asegurado que el inevitable tiempo libre produzca miseria por todas partes, en lugar de ser una fuente de felicidad universal. ¿Puede imaginarse algo más insensato?”

Bertrand Russell,1935, Elogio de la ociosidad, Edhasa, Barcelona, 1989, p.14-15

 

“La ociosidad no consiste en no hacer nada, sino en hacer muchas de la cosas que no resultan aceptadas en los formularios dogmáticos de la clase dominante”

Stevenson, R.L. Apología de los ociosos y otras ociosidades, Laertes, Barcelona, pp.23

 

“(El ocio es) el conjunto de operaciones a las que el individuo puede dedicarse voluntariamente; sea para descansar o para divertirse, o para desarrollar su información o formación desinteresada, su voluntaria participación social o su libre capacidad creadora, cuando se ha liberado de su obligación profesionales, familiares y sociales”

Dumazedier, 1966

 

“Es la primera vez dentro de la historia de las sociedades tecnológicas que la duración media semanal de tiempo libre ha sobrepasándola del tiempo de trabajo, para la población masculina y femenina de más de 18 años”

Dumazedier, J., 1988, Revolution culturelle du temps libre, Meridiens Klincksieck

 

“El ocio, independientemente de la actividad concreta de que se trate, es una forma de utilizar el tiempo libre mediante una ocupación libremente elegida y realizada cuyo mismo desarrollo resulta satisfactorio o placentero para el individuo”

Jaume Trilla,1989, “Tiempo libre y educación infantil”, Enciclopedia práctica de la pedagogía, Planeta, Madrid

Acordarse de Santa Bárbara cuando truena y del Tiempo Libre cuando hay pandemia

Por fin hemos podido tener “encuentros en la tercera fase” y ahí me he podido tomar una caña con colegas, y de la profesión también.

Así que entre los “¿qué tal el confinamiento?” “¿cómo estás?” y demás preguntas de tiempo sin verte, nos pusimos a hablar del verano* y el curro en el ámbito del tiempo libre.

*Vale que vamos rumbo al verano, y todo el mundo se preocupa ahora por “los campamentos” (cómo si fuera lo único que sea hace en la educación en el tiempo libre. Que si, que molan, pero hay más vida después de las colonias o campas y por supuesto más allá del verano)

 

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Excursión en una colonia urbana. Verano 2019

 

Es verdad que los y las profesionales del ámbito nos preocupa cómo se podrá ejercer en esa “nueva normalidad” (concepto que por cierto mete miedo. ¿qué es normal?), de hecho yo mismo ya escribí sobre ello. Y bueno también de lo que nos va a hacer falta la animación sociocultural.

 

Pero os voy a contar un secreto, a quienes nos dedicamos a esto…

LA EDUCACIÓN EN EL TIEMPO LIBRE NOS PREOCUPA DE ANTES, AHORA Y SIEMPRE.

 

De las anécdotas que compartimos, y alguna reflexión posterior, he sacado el Top 10 de nuestras preocupaciones permanentes:

  1. No tener espacios apropiados para el desarrollo de la actividad
  2. Familias que lo ven como un aparcamiento para menores y se la pela el trasfondo educativo, o como un servicio en el que exigir pero no aportar
  3. No querer invertir en materiales adecuados para poder hacer nuestra labor
  4. LAS RATIOS (así en mayúsculas, esas que se suelen pasar por el forro)
  5. Programaciones incompletas o poco ajustadas a la realidad.
  6. Falta de información sobre participantes.
  7. Escasa o nula formación en materia de diversidad.
  8. Derivada de la anterior, falta de espacios inclusivos DE VERDAD, no guetos especializados
  9. Ser animador/a TASOC y no poder currar por no tener el título de monitor/a o director/a de tiempo libre.
  10. Legislación en materia de tiempo libre, infancia o juventud desfasada o que no recoge todo lo que se precisa del ámbito.

 

Hay algunas más, y ahora le sumamos el factor coronavirus…

Pero por favor, no hagamos lo que dice el título: Acordarse de Santa Bárbara cuando truena y del Tiempo Libre cuando hay pandemia.

Uso de mi tiempo (dinámica)

Un aspecto importante a trabajar con los grupos, sea en formación o en una intervención es cómo se administra el tiempo. Por ello os dejo esta dinámica, para que reflexionemos sobre ello.

Y no, no es como nos cuentan. “El tiempo no es oro” ES VIDA.

 

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Imagen de Shiv Mirthyu en Pixabay 

 

Objetivos

  • Hacer conciencia en los y las participantes del uso real que le dan a su tiempo, como el elemento más valioso de su vida y cómo toman decisiones sobre él.
  • Orientar la distribución de su tiempo futuro.

Tiempo

  • 30 minutos

Materiales

  • Hoja de autodiagnóstico “Uso de mi Tiempo” * para cada participante.

 

Desarrollo

Quien facilita menciona a los y las  participantes, que existe decisiones estratégicas: cuando cambian en forma sensible las situación de la persona, tácticas: cuando son complemento o parte de las tácticas y por último que la ejecución se refiere a la realización de las acciones a la parte operativa.

Entregamos una forma de “Uso de mi Tiempo” * a cada persona y les solicitamos que en 15 minutos llenen todos los cuadros.

Pedimos al grupo que formen subgrupos a quienes se les pide que expongan al resto la forma de actuar anotada y que se cuestionen y den retroalimentación sobre lo siguientes aspectos:

  • ¿Se dedica mayor tiempo a las actividades operativas, a la ejecución?
  • ¿Son suficientes de acuerdo a las necesidades las actividades estratégicas?
  • ¿Se decide realizar las actividades estratégicas con el análisis suficiente?
  • ¿Se toma en cuenta las necesidades y posibilidades del grupo para la realización de las actividades.

De vuelta al gran grupo, en plenario, se analizan los resultados y respuestas de los subgrupos y se obtienen conclusiones.

Para acabar, guiamos un proceso para que el grupo analice, como se puede aplicar lo aprendido en su vida.


 

* Modelo de hoja “Uso de mi tiempo”

 

USO DE MI TIEMPO

Describa en los cuadros que más se ajusten a su evaluación sobre cómo ha sentido las actividades que ha realizado en los últimos días.

Actividades

Intensamente Superficialmente

Sin sentirlas

 

De trabajo

Personales De trabajo Personales De trabajo

Personales

Estratégicas

Cambian aspectos de mi trabajo en forma significativa.

           

Tácticas

Son sólo modificación de planes pre-establecidos

           

 

El “taller” como recurso educativo

“Tengo que preparar un taller” “Hoy hay taller de…” “Aprendí a…. en un taller que hice en…”

 

Puede que “el taller” se uno de los recursos más manidos junto con las “dinámicas” que tenemos en el ámbito sociocultural. Es verdad que la palabra se utiliza mucho, pero no sé si siempre sabemos el trasfondo que tiene un “taller”.

No es un clase, esa diferencia ya la comenté hace años. Así que me he puesto a releer libros, y os traigo una aproximación a este recurso educativo.

 

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Taller de dinamización grupal realizado dentro de una formación de Tiempo Libre. 2018

 

Taller, en el lenguaje corriente, es el lugar donde se hace, se construye o se repara algo. Así, se habla de taller de mecánica, taller de carpintería (aunque la de mi abuelo era llamada “la chabola”), taller de reparación de electrodomésticos, etc.

Desde hace algunos años la práctica ha perfeccionado el concepto de taller extendiéndolo a la educación, y la idea de ser “un lugar donde varias personas trabajan cooperativamente para hacer o reparar algo, lugar donde se aprende haciendo junto con otros” esto dio motivo a la realización de experiencias innovadoras en la búsqueda de métodos activos en la enseñanza.

Mediante el taller, quien lo imparta y el grupo desafían en conjunto problemas específicos buscando también que el aprender a ser, el aprender a aprender y el aprender a hacer se den de manera integrada, como corresponde a una autentica educación o formación integral.

Saber – Saber Hacer: no es otra cosa que Acción fundamentada en el por qué, en la comprensión del mecanismo estructural productivo del objeto de conocimiento.

A través del taller el grupo, en un proceso gradual o por aproximaciones, van alcanzando la realidad y descubriendo los problemas que en ella se encuentran a través de la acción – reflexión inmediata o acción diferida.

El taller es una realidad compleja que si bien privilegia el aspecto del trabajo en terreno, complementando así los cursos teóricos, debe integrar en un solo esfuerzo tres instancias básicas:

  • Un servicio de terreno. Implica una respuesta profesional a las necesidades y demandas que surgen de la realidad en la cual se va a trabajar.
  • Un proceso pedagógico. Se centra en el desarrollo de la persona y se da como resultado de la vivencia que este tiene de su acción en terreno, formando parte de un equipo de trabajo, y de la implementación teórica de esta acción.
  • Una instancia teórico – práctica. Es la dimensión del taller que intenta superar la antigua separación entre la teoría y la práctica al interaccionar el conocimiento y la acción y así aproximarse al campo de la tecnología y de la acción fundamentada. Estas instancias requieren de la reflexión, del análisis de la acción, de la teoría y de la sistematización.

 

El taller es una modalidad pedagógica de “aprender haciendo” en este sentido el taller se apoya en principio de aprendizaje formulado por Frooebel en 1826: “Aprender una cosa viéndola y haciéndola es algo mucho más formador, cultivador, vigorizante que aprenderla simplemente por comunicación verbal de las ideas”.

El taller se organiza con un enfoque interdisciplinario y globalizador, donde quien lo imparte ya no enseña en el sentido tradicional; sino que es un asistente técnico que ayuda a aprender (que bonito esto último…).

El grupo aprende haciendo y sus respuestas o soluciones podrían ser en algunos casos, más válidas que las de la persona docente.

 

Para acabar, os dejo con los…

Objetivos generales de los talleres

  1. Promover y facilitar una educación integral e integrar simultáneamente en el proceso de aprendizaje el Aprender a aprender, el Hacer y el Ser.
  2. Realizar una tarea educativa y pedagógica integrada y concertada entre docentes, alumnos, instituciones y comunidad.
  3. Superar en la acción la dicotomía entre la formación teórica y la experiencia práctica.
  4. Superar el concepto de educación tradicional en el cual la persona ha sido un receptor pasivo, bancario, del conocimiento.
  5. Facilitar que las personas participantes en los talleres sean creadoras de su propio proceso de aprendizaje.
  6. Producir un proceso de transferencia de tecnología social.
  7. Hacer un acercamiento de contraste, validación y cooperación entre el saber científico y el saber popular.
  8. Aproximar comunidad – estudiante y comunidad – profesional.
  9. Desmitificar la ciencia y el científico, buscando la democratización de ambos.
  10. Desmitificar y desalienar la concienciación.
  11. Posibilitar la integración interdisciplinaria.
  12. Crear y orientar situaciones que impliquen ofrecer al alumno y a otros participantes la posibilidad de desarrollar actitudes reflexivas, objetivas, críticas y autocríticas.
  13. Promover la creación de espacios reales de comunicación, participación y autogestión en las entidades educativas y en la comunidad.

 

Bibliografía relacionada: Ander Egg. (1999). El taller: una alternativa de renovación pedagógica. Buenos Aires: Editorial Magisterio del Río de la Plata

Cambiando el sombrero

Será el mono de dar formación y hacer dinámicas o que me satura tanta información que tengo que pasarla por varios filtros.

Así que me hecho a mi mismo la dinámica de 6 sombreros para pensar.

 

¿El tema? La situación actual… Coronavirus, confinamiento, desescalada, a dónde vamos…

Blanco

Sombrero Blanco: Perspectiva objetiva – Información y hechos. 

Datos confusos. Desescalada estructurada. Puedo ver a mi familia e ir a una terraza a cualquier hora, pero no salir cuando quiera. Puedo trabajar. Mantener la distancia.

 

Rojo

Sombrero Rojo: Intuición – Emoción y sentimientos.

Quiero salir, quiero abrazar, tocar, estar cerca. Siento también que debo ser responsable y no ayudar a que la cosa se joda. Inquietud por cómo vamos a vivir con esto. Cariño de mis seres queridos.

 

Negro

Sombrero Negro: Voz de juicio – Análisis crítico. 

Hagamos lo mejor que podamos por el bien de todo el mundo. Es una situación jodida, pero nadie nos ha preparado para esto. Debemos tener paciencia para continuar con nuestras vidas, en la mejor situación posible.

 

Amarillo

Sombrero Amarillo: Lógica positiva – Beneficios y ventajas. 

Tiempo para pensar, y para hacer las cosas bien. Reflexionar sobre nuestro modelo de vida, de consumo de sociedad. Oportunidades de mejorar.

 

Verde

Sombrero Verde: Creatividad – Alternativas y propuestas. 

Ocasión para reinventarse, para buscar nuevas maneras de vivir. Mejorar la calidad de vida y del trabajo.

 

Azul

Sombrero Azul: Visión global – Director de orquesta. 

Incluir todo lo que pienso con todos los filtros de cada sombrero. Integrar las opciones con las emociones, los datos con las oportunidades y sobre todo mantener la coherencia.

 

El ejercicio es una forma de practicar empatía. Cada persona piensa de manera diferente (quien se centra en datos, otras en emociones, en ver lo positivo, en buscar soluciones…).

 

Quizás debamos ponerlo un poco en práctica. Al final te quedarás con el sombrero que más te guste, pero no es malo probar otros ;O)

¿Y del ocio y tiempo libre qué?

¿Podré llevar a mi hijo este verano al campamento? es el titular de una noticia que publica hoy el diario El País, que me han pasado en el grupo de whatsapp del Nodo Ibérico de la Red Iberoamericana de Animación Sociocultural del que formo parte.

La noticia (recomendable leer) habla sobre empresas que se verán afectadas por al incertidumbre de cara a la campaña de verano (colonias, campamentos, actividades al aire libre…) Y entiendo su preocupación. Formo parte de una entidad que promueve una Empresa de Inserción Social y que desarrolla proyectos comunitarios, y también nos preocupa nuestra supervivencia.

Pero creo que en el contexto actual regalo de este puto virus (si, es una mierda) nos ha regalado, hemos visto que podemos vivir sin un patrón de consumo como el que teníamos, lo que abre un nuevo panorama hacia esa “nueva normalidad”  de la que habla el gobierno. Esto incluye obviamente también al sector del ocio y tiempo libre educativo.

 

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Agosto 2019: Actividad de TL al aire libre

 

¿Ocio o negocio?

No veo mal que sea una actividad profesional y remunerada. Pero no a toda costa.

Que es un sector del que muchas empresas de servicios han hecho su negocio sin tener en cuenta los criterios culturales, sociales y educativos que marcan el ámbito de la educación en el tiempo libre, es algo que ya se habla desde hace tiempo. En este punto, os recomiendo leer el artículo de Victor Ventosa El auge de las actividades de tiempo libre: ¿ocio o negocio? que compartí hace 9 años.

 

¿Y hacia dónde vamos?

Más allá de si este verano se podrán hacer actividades de ocio y tiempo libre creo que debemos pensar CÓMO queremos que sean (siempre repito en mis formaciones de TL que no es tan importan “qué” si no “cómo”, ya es manía)

La educación en el tiempo libre del futuro, debe ceñirse a su pasado. Al menos a sus orígenes metodológicos y principios. En la entrada Qué es y qué no es Educación en el Tiempo Libre expongo lo que creo que debería ser la manera de desarrollarla (por cierto, en estos días está siendo muy comentada por un grupo de futuros monitores y monitoras os recomiendo leer los comentarios al final de la misma)

Al final de la misma lanzo una pregunta, que ahora mismo contesto. NO, no es educación en el tiempo libre todo lo que reluce.

Aprovechemos que nos toca reinventar cómo poder desarrollar nuestra acción para hacerlo bien. Intencionalidad educativa, gestión, adaptabilidad, que sea acorde a las necesidades sociales, y no solo a las de ahora, a las de cada momento.

Tenemos trabajo que hacer. Mucho.

Supongo que darles vueltas es deformación profesional y personal. Pero es que soy un friki de lo mío ;O)

 

* Ahhh y si al final se pueden desarrollar actividades de tiempo libre, a la hora de escoger un campamento aquí te dejo unos criterios para escoger hechos por mi. No porque tenga la verdad absoluta, pero si experiencia en el ámbito como monitor – animador.

El tiempo no es oro, es vida

Bendito confinamiento y la de tiempo que nos da para pensar.

Ya he superado los efectos secundarios que os contaba hace semanas, pero aún así sigo dándolo mucho al tarro.

Hoy se acaba un mes raro, un mes que nunca me había planteado vivir. Confinado en casa sin tener contacto en persona con nadie, salvo las breves salidas a comprar para mi y mis tíos.

 

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Imagen de nile en Pixabay 

 

Haciendo memoria, creo que nunca he estado tantos días en casa desde mi infancia (y tampoco lo creo), lo más parecido, cuando estuve ingresado en el hospital con 9 años por una infección, y aunque fue complicada, no fueron más de tres semanas. Ahora voy por seis (ufff, parece que pica)

En general lo llevo bastante bien. No me cuesta estar en mi casa, estoy cómodo, tengo para vivir, “no me falta de na” como se suele decir. He esquivado bastante bien la bala de pensar ser tremendamente productivo. No he sentido la necesidad de ni de prepararme para las olimpiadas, hacer tik tok, ni exponerme en redes (no más de lo habitual). Que quien lo haya hecho genial, pero conmigo no va.

Tampoco es que me haya pasado la vida en el sofá. He hecho cosillas del curro, hablado con muchas gente, leído algunos libros, visto muchas películas y series, jugado a la play, caminado por el pasillo, contado un cuento en directo, hecho birrallamadas, colocado, limpiado, hasta estudiado. Y algunas más.

He disfrutado mucho de tener tiempo libre, de ese que te queda cuando has acabado con las obligaciones. De cocinar con calma o despertar sin tener que ir a…

Es verdad que disfruto mucho de mi trabajo, de ser animador y estar en contacto con otras personas, y que lo vivo tanto que forma parte de mi. Quien me siga por el blog o redes pensará que me agobiaría tener tan poca actividad, pero para nada. No concibo vivir sin andar metido en algún proyecto, pero cuando toca. No ahora.

Me ha dado tiempo también de pensar mucho, en el pasado, el ahora y en el futuro… Y esto me ha llevado a pensar en las últimas formaciones que impartí en los primeros días de marzo con Habla Gijón a varios grupos de 3º de ESO a los que les hice la dinámica de “Subasta de valores” para que reflexionaran sobre su escala personal. Cuando ponía de ejemplo mi escala, siempre les decía que la salud era primordial, muchos y muchas estaban de acuerdo.

Supongo que a día de hoy en “esa subasta” el lote de salud estaría a la alza más todavía. Puede que también el tiempo para uno mismo y seguro que las personas. Creo que esta pandemia ha puesto a muchas personas a recalibrar esa escala. El otro día veía un directo en instagram de la actriz Ana Milán que decía que en estos días nadie echaba de menos el Mercedes. Ojalá que no se vuelvan a echar de menos cosas.

También ha habido días de “hasta la polla” pero por el simple hecho de “no poder hacer más”. Por no poder viajar, tomarme unas cañas hablando de chorradas con los colegas (de tú a tú, cerca, no por videollamada), ir hacer una ruta, ver una peli en el cine, ir a comer o a cenar por ahí, “hacer algo más”

 

En fin, divagar es algo que también hago mucho cuando me confino ;O

 

Por ir terminando, la entrada y el mes solo me queda decir que disfrutemos del tiempo que tenemos (confinados o no), que nos suelen decir que es oro, y una mierda, el tiempo es vida.

 

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