Nuevas oportunidades de voluntariado en Mar De Niebla

Desde la asociación de la que formo parte, Mar De Niebla, ofrecemos nuevas oportunidades de voluntariado, con población reclusa e infancia.
A continuación os las describo:
Talleres de tiempo libre en el centro penitenciario de Villabona
El objetivo de la oportunidad es realizar talleres que ayuden a los/as presos/as a mantener ocupado su tiempo libre.
Destrezas: cuero, cerámica, encuadernación, guitarra, risoterapia, teatro, etc. Estamos abiertos a nuevas ideas en talleres.
Previo a la participación en el proyecto se realizará una formación específica que facilite y capacite a los y las voluntarias en el desarrollo de su tarea.
La acción se desarrollará en el Centro Penitenciario de Villabona.
El compromiso mínimo de colaboración es de una tarde a la semana (en horario de 17:00 a 19:00), más una tarde al mes para coordinación.
Requisitos: 
  • Mayor de edad
  • Cualquier persona que domine cualquiera de los talleres nombrados anteriormente
  • Experiencia llevando grupos a su cargo.
  • Sensibilización con el colectivo de presos/as.
Tipo de actividad de voluntariado: Continua :esta oportunidad requiere de un compromiso continuado. Esta actividad se puede realizar en grupos.
Dedicación: Entre 4 y 16 horas mensuales. Lunes ,Martes ,Miercoles ,Jueves ,Viernes.
Horario: Tardes.
Nº de vacantes: 4
Realización de talleres de empleo y vivienda en el centro penitenciario de villabona
El objetivo de la oportunidad es desarrollar un taller a la semana en horario de tarde de empleo y vivienda para población reclusa.Previo a la participación en el proyecto se realizará una formación específica que facilite y capacite a los y las voluntarias en el desarrollo de su tarea.

El compromiso mínimo es de una tarde a la semana (ahora se están realizando los lunes, en horario de 17:00 a 19:00), más una tarde al mes para coordinación.
Requisitos:
  • Mayor de edad
  • Cualquier persona que tenga conocimientos básicos en temas de búsqueda de empleo (la formación referente a vivienda se dará por parte de la entidad).
  • Sensibilización con el colectivo de presos/as.
Tipo de actividad: Continua :esta oportunidad requiere de un compromiso continuado
Dedicación: Entre 4 y 16 horas mensuales. Lunes ,Martes ,Miercoles ,Jueves ,Viernes. Horario: Tardes.Esta actividad se puede realizar en grupos.
Nº de vacantes: 6
Asesoramiento en la oficina de asesoramiento integral en el centro penitenciario villabona
El objetivo de la oportunidad es ayudar a las personas que estén próximas a su libertad asesorándolas en la realización de su curruculum, preparación de entrevistas, búsqueda de vivienda, gestión de ayudas, etc.
Previo a la participación en el proyecto se realizará una formación específica que facilite y capacite a los y las voluntarias en el desarrollo de su tarea.
La acción se desarrollará en el Centro Penitenciario de Villabona.
El compromiso mínimo de colaboración es de una tarde a la semana (en horario de 17:00 a 19:00), más una tarde al mes para coordinación.
Requisitos:
  • Mayores de edad
  • Experiencia o formación en el ámbito de la educación social, integración social, animación sociocultural, trabajo social o la abogacía.
  • Ganas de colaborar.
  • Compromiso e implicación.
Tipo de actividad: Continua :esta oportunidad requiere de un compromiso continuado
Dedicación: Entre 4 y 16 horas mensuales. Lunes ,Martes ,Miercoles ,Jueves ,Viernes. Horario: Tardes.Esta actividad se puede realizar en grupos.
Nº de vacantes: 4
Monitor/a de tiempo libre para colonia urbana infantil
Buscamos jóvenes con ganas de participar en un proyecto de infancia en la zona oeste de la ciudad de Gijón. Es una nueva iniciativa que busca generar un espacio de intervención socioeducativa donde convivan niños y niñas del barrio a través de actividades de ocio y tiempo libre.
El fin de la intervención es favorecer un espacio normalizado donde puedan participar las familias del barrio y ayudar a aquellas con mayores necesidades.
Se realizará durante el mes de julio una primera experiencia piloto en clave colonia infantil.
Para participar en esta fase se necesita un compromiso mínimo de una semana de 8.00 a 14.00.
A partir del mes de octubre se mantendrá un espacio estable de lunes a viernes por las tardes (17.00 a 20.00). Durante esta fase el compromiso mínimo será de una tarde a la semana.
Requisitos:
  • Jóvenes con capacidad de trabajo en equipo y con ganas de trabajar con Infancia.
  • Personas, positivas, activas, creativas y dinámicas.
Tipo de actividad: Puntual :esta oportunidad no requiere de un compromiso continuado, puedes realizar una colaboración esporádica con la organización.
Dedicación: Más de 16 horas mensuales. Lunes ,Martes ,Miercoles ,Jueves ,Viernes. Horario: Mañanas. Esta actividad se puede realizar en grupos.
Nº de vacantes: 8

Uno de cada dos adolescentes cree que debería independizarse económicamente entre los 21 y 25 años

MADRID, 9 Jun. (EUROPA PRESS)

Uno de cada dos adolescentes españoles cree que debería independizarse económicamente de sus padres entre los 21 y 25 años y casarse antes de los 30, según el estudio sobre los adolescentes TRU realizado por la agencia de investigación TNS.

En concreto, 23 años es la media de edad a la que la mayoría de los adolescentes españoles creen que tienen que dejar de ser dependientes económicamente de sus padres, mientras que un 21 por ciento considera que la edad para independizarse es entre los 19 y 20 años y un 17 por ciento querría hacerlo entre los 16 y los 18. Además, independizarse económicamente con 26 años o más es la opción menos elegida por los adolescentes entrevistados.

Según los datos recogidos por TNS, a pesar de que por edades la media continúa siendo 23 años, hay una tendencia a retrasar la edad de independencia económica según se cumplen años. Los adolescentes entre 12 y 15 años expresan en mayor medida su intención de independizarse entre los 16 y los 18 que la media (23%), mientras que los jóvenes de más edad (entre 16 y 19 años), declaran que deberían independizarse entre los 21 y los 25 (57%).

Asimismo, el informe pone de manifiesto que la gran mayoría de los adolescentes en España depende económicamente de sus padres y así, el 84 por ciento de los jóvenes españoles entre 12 y 19 años obtienen financiación para sus gastos pidiendo dinero a sus padres cuando lo necesitan. Además, un 51 por ciento declara que obtiene dinero de sus abuelos u otros parientes y un 35 por ciento gracias a los regalos.

En esa línea, la paga semanal se establece como una opción menos habitual de financiación y sólo uno de cada tres adolescentes declara tener una paga semanal estable de la que obtener dinero. Igualmente, los trabajos esporádicos son fuente de ingresos para un 22 por ciento de los adolescentes entre 16 y 19 años, quienes ven reducida la aportación de dinero de la familia o de regalos.

Del mismo modo, el informe indica que los adolescentes disponen de una media de 43 euros semanales para sus gastos personales, de los cuales gastan la mayor parte, el 79 por ciento. Así, los datos reflejan que sus gastos están muy relacionados con su forma de ocio y donde más desembolso hacen es en electrónica y tecnología, a pesar de que sólo un 15 por ciento hace este tipo de compra. En términos de frecuencia y gasto, la ropa es la categoría en la que más invierten los adolescentes españoles.

EL 84% QUIERE IR A LA UNIVERSIDAD

En lo que se refiere a estudios, la tendencia mayoritaria (63%) tras acabar los estudios es continuar cursando estudios superiores (posgrado, máster, doctorado) y el 84 por ciento quiere ir a la Universidad, aunque un 54 por ciento declara que desea trabajar a tiempo completo.

El voluntariado, el servicio militar o trabajar como au-pair no son opciones que sean tenidas en cuenta y un 23 por ciento de los jóvenes no sabe concretar qué hará en un futuro próximo. Además, quedarse en casa y formar una familia es una opción también elegida muy minoritariamente, a pesar de que los adolescentes declaran que desean casarse antes de los 30. En concreto, los chicos piensan casarse a los 29 y las chicas a los 28 años.

Visto en: Europa Press

La sociedad invisible

Miércoles 8 de mayo de 2011
Cualquiera que sepa cómo funciona la Red no preguntaría sobre quién o quiénes están detrás de las jornadas de movilización y protestas que se han originado en España a partir del pasado 15 de mayo. Sociólogos despistados y políticos desconfiados han encontrado la gran explicación: «Son antisistema». Más o menos algo así como son jóvenes okupas que, de pronto, y movidos por una mano oculta, han decidido tirarse a la calle con el afán de molestar. ¡Qué error y qué horror de interpretación!
Desde que empezó la crisis económica, que ha azotado y sigue azotando a nuestra economía, con casi cinco millones de parados, el 45% de ellos jóvenes, se ha venido oyendo que lo sorprendente era que la gente no protestara, acusando a la sociedad española de indolente y de despreocupada por su futuro y por sus posibilidades de ganarse la vida en nuestro país. Pues bien, habiéndonos extrañado de que la gente no se echara a la calle, como había ocurrido en otros países de nuestro entorno, ahora que un nutrido grupo de jóvenes se ha tirado a las plazas públicas de muchas ciudades españolas, la respuesta que damos es: «Van contra el sistema».
No hay duda de que ese movimiento intentará ser fagocitado por algunos que pretenderán transformar los motivos que han movido a esos jóvenes a protestar en votos para sus respectivas formaciones políticas. Pero ese no es el debate ahora. No toca saber quién está detrás de ellos o quién pretenderá llevarlos a su terreno. La pregunta pertinente en este caso sería la siguiente: ¿hay motivos para la protesta? Pretender buscar al autor o autores de la manifestación es desconocer el mundo en el que vivimos. Aunque alguien lance un mensaje por cualquiera de las redes sociales, y solamente tenga 100 seguidores, es posible que cada uno de esos 100 tenga 200 o 300 que sienten, piensan y desean las mismas cosas. Y ese fenómeno produce un efecto exponencial que trae como consecuencia que ya no se necesiten intermediarios para realizar una manifestación más o menos multitudinaria. Ya, con la Red, no hay un intermediario, sea este un partido, un sindicato o una organización del tipo que sea. Ahora lo que tenemos son miles de intermediarios que se autoconvocan gracias a la libertad que existe en Internet y gracias a que la Red sigue siendo libre, cosa que, por cierto, es una de las claves que ayudan a comprender el motivo inicial de las protestas.
Si hay motivos, y parece que todos éramos conscientes de que la crisis se ceba con muchos ciudadanos, parece lógico y natural que los más jóvenes, los ciudadanos del siglo XXI, utilicen las tecnologías y herramien
-tas del siglo XXI para manifestar sus protestas y sus inquietudes. No parece alejado de la realidad decir que ciudadanos indignados, más tecnologías del siglo XXI, es igual a un cóctel explosivo que no tiene por qué estallar si quienes se dedican a la política, y sobre todo a la política desde una concepción de izquierdas, son capaces de conectar con esos jóvenes para establecer con ellos y con el resto de la sociedad una relación política propia del siglo en el que estamos. El esquema tradicional de: tú me votas cada cuatro años y nadie te vuelve a pedir opinión hasta las elecciones siguientes ya no sirve para hacer una nueva política, porque en la era de Internet, donde todo es inmediatez y velocidad, cuatro años es una eternidad.
Quienes no entiendan que estamos viviendo en una sociedad nueva, donde existe una sociedad invisible en la Red, seguirán buscando a los líderes de ese tipo de movimiento que tanto ha sorprendido a algunos. Esa sociedad invisible está abarrotada de emprendedores, pero no en el sentido que se le da a esa palabra por parte de la derecha política, sino en el de gente que quiere cambiar el mundo y que saben que, ahora, desde el más humilde rincón de España, sin tener un nombre reconocible, se pueden dar ideas que intenten cambiar la realidad, porque se ha democratizado la posibilidad de tener seguidores sin tener un papel predominante o sin tener un apellido fulgurante que acompañe cualquier tipo de propuesta. Lo fantástico de lo que está ocurriendo en estos momentos, no solo en España, sino en otros rincones del planeta, es que es posible pensar que, desde un pequeño pueblo, desde un alejado rincón, cualquiera, con ideas y usando las nuevas herramientas tecnológicas, se puede contribuir a cambiar las cosas.
Como consecuencia del cambio social que se está produciendo en el mundo desde que apareció Internet, resulta obligatorio hacer el ejercicio de reinventarnos para adaptarnos. Nos estamos adaptando como ciudadanos y como trabajadores; desde el concepto de privacidad que ha cambiado con la aparición de la telefonía móvil, pasando por el concepto de identidad, tiempo, fronteras, distancia, comunicación, periodismo, etcétera, todo ha cambiado. Si a quien trabajaba en actividades económicas que hoy aparecen como obsoletas le decimos que tiene la obligación de reinventarse, no se entiende que los partidos políticos, la forma de gobernar y la propia democracia no se reinventen en la misma medida que se les exige a los demás. Un cirujano de principios del siglo XX tendría muy difícil reconocer un quirófano del siglo XXI, pero un político de principios del XX reconocería fácilmente una campaña electoral de 2011, por la sencilla razón de que poco o nada ha cambiado respecto a las campañas que él hacía hace 100 años. Se sigue cuidando y mimando la agenda mediática tradicional, pero se ignora, cuando no se desprecia, a los medios de comunicación individuales que se manifiestan diariamente durante las 24 horas del día en la Red. Y esa forma de gobernar, ignorando la nueva realidad, provoca desencuentros difíciles de remediar en la nueva democracia, donde nadie es menos que nadie y donde cualquiera, con algunas ideas, tiene su sitio en los foros donde se conforman las opiniones de la nueva sociedad.
Ha surgido una sociedad invisible formada por nuevos emprendedores, entendiendo como tales algo muy diferente al empresario tradicional. Emprendedores que quieren cambiar el statu quo y las formas clásicas de crear. A esa sociedad invisible ya no se le puede mantener ni en el silencio ni en el olvido. Para cambiar el mundo ya no hay que ser solo jefe de Estado o de Gobierno, o dirigente de un partido político, o intelectual de renombre. Los componentes de la sociedad invisible reclaman su papel en esta nueva sociedad porque se consideran, y lo son, creadores del siglo XXI que, hasta ahora, habían sido despreciados o calumniados por los creadores del siglo XX. La articulación de esta nueva sociedad ya no es solo cuestión de grupos, sino de individualidades; tratar de conducir a esas individualidades por el callejón es tan imposible como pretender llevar a una panda de gatos por un camino, alineados y en orden.
Esta es la nueva realidad. Los componentes de la nueva sociedad ya no quieren participar en política cada cuatro años, porque lo que han aprendido con la Red es que, ahora, pueden hacerlo instantánea e inmediatamente. Y eso es posible gracias a que no existe la censura en la misma. La posibilidad de que la censura haga acto de aparición es lo que aterra a los usuarios de esa Red. Y por ahí empezó todo, por el enojo de los internautas más avanzados, que vieron peligrar los derechos de los usuarios cuando, en lugar de escucharles y debatir con ellos, se les llamó piratas.
Juan Carlos Rodríguez Ibarra es expresidente de la Junta de Extremadura

Visto en: El País