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El caso Pablo

"La gente de esas ciudades, están dormidos. Todo el día en el trabajo, en casa, sonámbulos. Nosotros les despertamos"

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Opinión

Punto final y nueva aventura

Aquí estamos, con el barrio que nos vió nacer a la espalda, comenzando “el mes” y un nuevo ciclo. Desde hoy ni Monchu ni yo pertenecemos ya a Riquirraque – Emaús – y Emaús Asturias

 

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Después de estos meses en el que nos llevamos mucho aprendizaje, toca decir adiós. Y por supuesto GRACIAS a nuestras, hasta ahora, socias, Iris y Soledad. Os deseamos que encontréis en adelante las mismas facilidades, que nosotros hemos encontrado en vosotras para llevar a cabo esta transición. También al resto de personal actual por haber compartido este tiempo (Javier, Thais, Gloria, Merce, Jesús, Conxy, Claudio, Carlos Enrique, Toni, Begoña, Miguel y Juanfer) y a toda persona que nos haya acompañado estos meses.

Hemos decidido embarcarnos en un proyecto centrado en nuestro bagaje y experiencias, vinculado a lo nuestro, la animación sociocultural. Dentro de poco tendréis más noticias

“Y no sé si nací para correr, pero quizás sí que nací para apostar” decía Bunbury en una canción, así que una vez ajustada la gorra y puesta la nariz roja… ¡Vamos a por ello! 

Esas actividades complementarias

El otro día leía una noticia sobre las medidas que la Consejería de Educación de Asturias pretende para el próximo curso.

El resumen: no habrá extraescolares (al menos durante el primer trimestre) ni actividades complementarias realizadas fuera de los centros. Excursiones, visitas a museos y otros equipamientos, salidas varias y actividades similares quedan por el momento suspendidas.

 

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Vaya por delante que entiendo que en el contexto actual, lo principal es la seguridad y salud, y que habrá personas con más conocimiento y experiencia para tomar esta decisión.

Pero, esas actividades complementarias son necesarias, y mucho. Por el ámbito en el que desarrollan, muchas entran dentro del ámbito del tiempo libre educativo.

 

Lo esencial en la educación del tiempo libre es que se buscan una serie de valores humanos, que no son desarrollados por otro tipo de ofertas sociales:

  • La posibilidad de expresión y creación cultural.
  • La posibilidad de lo lúdico y lo festivo.
  • La posibilidad de vinculación con la cultura popular y la comunidad social inmediata.
  • La posibilidad de una convivencia con otras personas.
  • La posibilidad de autoconocimiento, de las propias limitaciones y contradicciones y a la vez de las propias posibilidades.
  • La posibilidad de generar un estilo de vida distinto del propuesto por la sociedad y particularmente a través del tiempo libre.
  • La posibilidad de efectuar un análisis crítico de la posición de uno ante sí mismo, las demás personas y las cosas.
  • La posibilidad de contraer un compromiso social, político y humanista (Pedró, F. 1984).

 

En definitiva, “esas actividades complementarias” permiten reencontrar las posibilidades humanas a través del tiempo libre como ocasión propicia para hacerlo.

Debemos considerar el tiempo libre no como un lugar espacio-temporal que exige el desarrollo de unas actividades, sino, sencillamente, como marco, una ocasión que permite una recuperación de lo humano.

 

Por eso, aunque tengamos que tener cuidado con los contagios, no debemos perder de vista lo que nos aportan “esas actividades complementarias”

La Animación Sociocultural NO es neutra

Hoy quiero hablar de una parte crucial en nuestro quehacer como animadores/as. Más allá del proyecto que estemos desarrollando, hay un transfondo detrás de él. La ideología.

En concreto la dimensión ideológica. Esa que parece se pretende olvidar o invisibilizar, quizá porque sea de los más importantes de la ASC.

En otra entrada ya había hablado y dado referencias sobre las implicaciones políticas de la animación sociocultural.

 

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He estado releyendo apuntes y libros sobre este tema, que podría resumirse en los siguientes párrafos:

Un componente esencial de la Animación Sociocultural es la ideología (junto con sus otras dimensiones social, popular, participativa, técnica, transformadora)

Toda acción de Animación hay una opción ideológica, normalmente expresa o, muchas veces, tácita. Generalmente es una opción progresista, en el sentido de que la ASC ha surgido como un movimiento reivindicativo frente a pretendidos abusos inspirados en una ideología liberal o neoliberal.

En todo caso no tiene sentido una ASC neutra. Y cuando lo sea, será por constituir especialidades de Animación bastante lejanas de lo que hemos llamado ASC en un sentido propio y tradicional, es decir, socialmente comprometida.

Dice H. Ingberg (1979, p. 132) que «de hecho la ideología y los valores que subyacen a la formación se hallan estrechamente imbricados en las concepciones que se tiene de la Animación Sociocultural. Si ésta no es un concepto instrumental neutro, tampoco las iniciativas de formación de animadores podrán refugiarse en la neutralidad»

 

“La humanidad podrá desarrollarse a plenitud, cuando la sociedad logre su emancipación definitiva y permanezca armada con conciencia (ideología) para defenderse.”

Alex Pimentel

Demonizando a la juventud (de nuevo, para variar)

Nota previa: Escribo esto NO SIENDO JOVEN pero habiendo trabajado mucho en esta franja desde que lo era y ahora.

 

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2007, con 21 años, ¿joven que no se preocupaba?

 

No paro de leer en prensa, en redes sociales o de escuchar en noticias el gran riesgo que suponen los y las jóvenes. Hace unos meses en el confinamiento, ahora en esta “nueva normalidad” (que rabia me sigue dando este término)

“No llevan mascarilla”, “Se ha hecho un botellón en…” “La relajación ante el COVID de la juventud preocupa…” “Para que no les importa…” – Son algunas de las opiniones y titulares que he leído. Y no digo que hay gente joven que cometa infracciones o no cumpla las medidas, pero hacer tanto hincapié en que lo hace la juventud, me parece tan demonizante como indicar la nacionalidad cuando un delito lo comete una persona extranjera.

Adultocentrismo: hace referencia a la existencia de un tipo hegemonía, una relación social asimétrica entre las personas adultas, que ostentan el poder y son el modelo de referencia para la visión del mundo, y otras personas, generalmente infancia, adolescencia, juventud y personas mayores.

Si nuestra realidad era ya de por si adultocéntrica, tras esta pandemia, se ha reforzado mucho más. Hemos tratado de volver a “lo normal” para una persona adulta de media. Cómo volver al trabajo, cómo gestionar el ocio adulto (cenas, cine, artes escénicas…).

Se tardo bastante en hablar sobre las necesidades de la infancia, a las que identificamos con parques, aunque al final se permitieron los paseos pautados, pero ¿y la juventud?. Quedó relegada a los tiempos y espacios del resto de población (salvo personas mayores) Siendo una etapa vital en la construcción de la identidad. 

Formación, ocio, empleo, movilidad, vivienda… son muchos los aspectos que ya afectaban a la juventud y que en este nuevo paradigma seguirán siendo centro de interés, que no se nos olvide. No son el futuro, son el presente.

Cabe mencionar que en paralelo a esta realidad que se nos vende, en el movimiento asociativo, existe una juventud que se mueve, reivindica y está actuando. Os invito a que investiguéis sobre asociaciones juveniles, consejos de juventud o plataformas de vuestro entorno, para ver qué están haciendo.

 

Todas las franjas de edad importan, todas tienen sus necesidades, pero la juventud es de las mejores etapas, para mi. Dónde hay mucho que experimentar, descubrir, vivir con intensidad, donde todo lo ves que “queda mucho tiempo”, cuando “te haces” para el futuro…

Una opinión personal, es que si demonizamos tanto a la juventud, es envidia velada de que nosotros y nosotras ya no lo somos. Y jode.

 

Extra: Esto es más viejo que la tarara. Aquí os dejo un vídeo, donde “unos mayores” dicen “que loca juventud” a algo que seguro nos parece de “carcas”

Acordarse de Santa Bárbara cuando truena y del Tiempo Libre cuando hay pandemia

Por fin hemos podido tener “encuentros en la tercera fase” y ahí me he podido tomar una caña con colegas, y de la profesión también.

Así que entre los “¿qué tal el confinamiento?” “¿cómo estás?” y demás preguntas de tiempo sin verte, nos pusimos a hablar del verano* y el curro en el ámbito del tiempo libre.

*Vale que vamos rumbo al verano, y todo el mundo se preocupa ahora por “los campamentos” (cómo si fuera lo único que sea hace en la educación en el tiempo libre. Que si, que molan, pero hay más vida después de las colonias o campas y por supuesto más allá del verano)

 

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Excursión en una colonia urbana. Verano 2019

 

Es verdad que los y las profesionales del ámbito nos preocupa cómo se podrá ejercer en esa “nueva normalidad” (concepto que por cierto mete miedo. ¿qué es normal?), de hecho yo mismo ya escribí sobre ello. Y bueno también de lo que nos va a hacer falta la animación sociocultural.

 

Pero os voy a contar un secreto, a quienes nos dedicamos a esto…

LA EDUCACIÓN EN EL TIEMPO LIBRE NOS PREOCUPA DE ANTES, AHORA Y SIEMPRE.

 

De las anécdotas que compartimos, y alguna reflexión posterior, he sacado el Top 10 de nuestras preocupaciones permanentes:

  1. No tener espacios apropiados para el desarrollo de la actividad
  2. Familias que lo ven como un aparcamiento para menores y se la pela el trasfondo educativo, o como un servicio en el que exigir pero no aportar
  3. No querer invertir en materiales adecuados para poder hacer nuestra labor
  4. LAS RATIOS (así en mayúsculas, esas que se suelen pasar por el forro)
  5. Programaciones incompletas o poco ajustadas a la realidad.
  6. Falta de información sobre participantes.
  7. Escasa o nula formación en materia de diversidad.
  8. Derivada de la anterior, falta de espacios inclusivos DE VERDAD, no guetos especializados
  9. Ser animador/a TASOC y no poder currar por no tener el título de monitor/a o director/a de tiempo libre.
  10. Legislación en materia de tiempo libre, infancia o juventud desfasada o que no recoge todo lo que se precisa del ámbito.

 

Hay algunas más, y ahora le sumamos el factor coronavirus…

Pero por favor, no hagamos lo que dice el título: Acordarse de Santa Bárbara cuando truena y del Tiempo Libre cuando hay pandemia.

¿Y del ocio y tiempo libre qué?

¿Podré llevar a mi hijo este verano al campamento? es el titular de una noticia que publica hoy el diario El País, que me han pasado en el grupo de whatsapp del Nodo Ibérico de la Red Iberoamericana de Animación Sociocultural del que formo parte.

La noticia (recomendable leer) habla sobre empresas que se verán afectadas por al incertidumbre de cara a la campaña de verano (colonias, campamentos, actividades al aire libre…) Y entiendo su preocupación. Formo parte de una entidad que promueve una Empresa de Inserción Social y que desarrolla proyectos comunitarios, y también nos preocupa nuestra supervivencia.

Pero creo que en el contexto actual regalo de este puto virus (si, es una mierda) nos ha regalado, hemos visto que podemos vivir sin un patrón de consumo como el que teníamos, lo que abre un nuevo panorama hacia esa “nueva normalidad”  de la que habla el gobierno. Esto incluye obviamente también al sector del ocio y tiempo libre educativo.

 

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Agosto 2019: Actividad de TL al aire libre

 

¿Ocio o negocio?

No veo mal que sea una actividad profesional y remunerada. Pero no a toda costa.

Que es un sector del que muchas empresas de servicios han hecho su negocio sin tener en cuenta los criterios culturales, sociales y educativos que marcan el ámbito de la educación en el tiempo libre, es algo que ya se habla desde hace tiempo. En este punto, os recomiendo leer el artículo de Victor Ventosa El auge de las actividades de tiempo libre: ¿ocio o negocio? que compartí hace 9 años.

 

¿Y hacia dónde vamos?

Más allá de si este verano se podrán hacer actividades de ocio y tiempo libre creo que debemos pensar CÓMO queremos que sean (siempre repito en mis formaciones de TL que no es tan importan “qué” si no “cómo”, ya es manía)

La educación en el tiempo libre del futuro, debe ceñirse a su pasado. Al menos a sus orígenes metodológicos y principios. En la entrada Qué es y qué no es Educación en el Tiempo Libre expongo lo que creo que debería ser la manera de desarrollarla (por cierto, en estos días está siendo muy comentada por un grupo de futuros monitores y monitoras os recomiendo leer los comentarios al final de la misma)

Al final de la misma lanzo una pregunta, que ahora mismo contesto. NO, no es educación en el tiempo libre todo lo que reluce.

Aprovechemos que nos toca reinventar cómo poder desarrollar nuestra acción para hacerlo bien. Intencionalidad educativa, gestión, adaptabilidad, que sea acorde a las necesidades sociales, y no solo a las de ahora, a las de cada momento.

Tenemos trabajo que hacer. Mucho.

Supongo que darles vueltas es deformación profesional y personal. Pero es que soy un friki de lo mío ;O)

 

* Ahhh y si al final se pueden desarrollar actividades de tiempo libre, a la hora de escoger un campamento aquí te dejo unos criterios para escoger hechos por mi. No porque tenga la verdad absoluta, pero si experiencia en el ámbito como monitor – animador.

De narices y emociones

Las fotos y reflexión originalmente era para publicar directamente en redes sociales (dónde la he colgado ya hace rato), pero me apetece que también quede reflejada por aquí.

 

Creo que este confinamiento está actuando de comodín (una carta que en si misma no vale nada, pero según la emparejas gana valor) con las emociones.

Peña motivadísima, otra desquiciada, gente que se odia por defecto, ensalzamiento del amor, reivindicación de la amistad, tristeza para exportar, alegría de estar bien, cabreo  sin sentido… así hasta el infinito. Y todas son válidas, por separado o en conjunto. Podemos sentirlas todas y no explotar tranquis.

Otra cosa no, pero tenemos tiempo para pasar por todo el espectro emocional y al final del día vernos una peli, domir o leer un libro.

 

De narices y emociones

 

Aquí mi jeto y napia – homenaje a todo lo que puede estar pasándonos. Venga que es viernes.

Nota 1: Todas las fotos se han hecho en estado de sobriedad ;O)

Animación Sociocultural, nos va a hacer falta

Antes de entrar en materia, un poco de contexto.

Charles Delorme dice que la Animación Sociocultural ha existido siempre, vinculando sus orígenes al momento en que las personas se agrupan se produce  animación, pues organizan y desarrollan estrategias de intercambio y comunicación, al tiempo que determinados individuos se convierten en agentes facilitadores de las mismas.

 

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Imagen de Adrian Malec en Pixabay 

 

Algo muy a tener en cuenta a la hora de identificar los factores que impulsan la aparición y posterior desarrollo de la Animación Sociocultural (como más o menos la conocemos hoy en día) son las características de la sociedad en la que surgió, la  postindustrial:

  • Transformación constante.
  • Surgen nuevas necesidades que requieren nuevas soluciones.
  • Los cambios son rápidos, frecuentes y amplios.

 

Distintos autores han recogido y analizado los elementos que configuran la sociedad moderna. En el siguiente cuadro se proporcionan algunos de los considerados especialmente significativos:

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FuenteProgramas de animación sociocultural. Sarrate Capdevila, María Luisa. UNED

 

Resumiendo un poco lo que he expuesto hasta ahora, la ASC surge cuando se unen las personas, y se afianza y se desarrolla en un momento histórico con unos indicadores socioculturales y económicos muy concretos…

 

Vale, soy el COVID19 y he llamado a tu puerta.

 

Ya había hablado en otra entrada que me preocupa e intriga cómo será el mundo después del COVID19. También he hablado mucho a mis amigos sobre las restricciones después de que se levante el Estado de Alarma y termine el confinamiento.

Se me agolpan muchas ideas en la cabeza (esta tendencia mía a divagar…)  pero no quiero dividirlas en tres factores, ya que todas tienen dimensión social, cultural o económica. Aquí van:

A nivel demográfico poco que decir, un alto número de muertes a nivel mundial. De nacimientos lo veremos en unos meses después del confinamiento.

La (para mi, mal llamada) distancia social, la física. Cómo se volverá a retomar la presencia en las calles, playas, parques. ¿Se pondrá aforo máximo?

Y respecto a la migración. Desde la escogida hasta la forzosa. ¿Vamos a dar un paso al frente y regularizar como nuestro vecino luso, o vamos a dejar a las personas en un limbo?

Hemos visto que el planeta se sana bastante con la reducción de vehículos, las paradas de las fábricas. ¿Encontraremos la manera de volver sin volver a joder el medioambiente?

Durante esta situación excepcional, todo lo que puede hacerse por vía telemática se está resolviendo. Pero, ¿y la gente que no puede / sabe qué? La brecha social existía, la brecha digital también, pero ahora es como la Fosa de las Marianas.

Se ha visto en este confinamiento que nuestro modelo de consumo (y nuestra paranoia, papel higiénico y levadura mediante) era, pues eso de consumo. Y mucho, más de lo necesario. ¿Adaptaremos nuestro patrón hacia la sostenibilidad o seguiremos comprando a tope?

Sistema Educativo. Da para una entrada completa. Pero va a tener que cambiar.

El empleo. Ese melón del que desde que tengo uso de razón ha sido un problema. Poco, mal pagado, inestable… ¿le sumamos ahora más escasez? puede que esto también afecte a lo del consumo…  habrá que priorizar en qué gastamos lo que tenemos.

Inversiones. En Sanidad, seguridad, productividad. Son muchos los frentes que debemos cubrir para desarrollar una vida lo más cotidiana post pandemia.

¿Vamos a tener que tender a un consumo o participación de cultura más individualista?

Respecto al tiempo libre y el ocio. ¿Será necesario readaptar las actividades? ¿menos personas participantes? ¿Espacios más amplios?

Formación. Una de mis pasiones. Ha salido un BOE, en el que la FPE tenderá a la teleformación. Y la conexión con otras personas, la de socializar, no la de enchufar un USB o la WIFI… Me cuesta pensar en hacer mi trabajo a través de una pantalla.

¿Le daremos valor a la cultura? Siguen apareciendo detractores de ella, incluso en el confinamiento. Supongo que esas personas que la critican se lo pasarán sin ver una peli o leer un libro.

 

Podría seguir, por cada una me salen tres preguntas más. Respuestas me salen más bien pocas. Alguna idea, mucha opinión pero ninguna certeza.

Lo poco que saco en claro de todas mis “pajas mentales” tiene que ver con el contexto que os daba al principio…

Estamos en un momento histórico de cambio, con muchos factores, vamos a necesitar unirnos y facilitar la transformación social.

 

En definitiva, que la Animación Sociocultural, nos va hacer falta ;O)

 

 

 

¿Normalizar o respetar?

Me fascina la frase “tenemos que normalizar…” seguido casi de cualquiera de las cosas que pedimos que se “normalicen”.

La salud mental, las preferencias sexuales, tener malos días, tener un cuerpo de una determinada manera, expresar emociones, etc. Son algunas de las que he escuchado que deben llegar a ese punto de ser algo “normal”.

 

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Imagen de John Hain en Pixabay 

 

Como los que me llaman la atención o no entiendo los busco en un diccionario (deje que me ha quedado del colegio, dónde nos remitían siempre al Espasa…) os comparto lo que nos dice el de la RAE sobre este verbo:


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De normal e -izar.
1. tr. Regularizar o poner en orden lo que no lo estaba.
2. tr. Hacer que algo se estabilice en la normalidad. Normalizar políticamente un país.
3. tr. tipificar (ajustar a un tipo o norma).

Las palabras son neutras por si mismas, y que la connotación se las da el contexto en el que las utilizamos, y creo que cuando se pide “normalizar” se trata de pedir respeto para todas las opciones, pero me sigue rechinando porque parece que hay obtener esa categoría de “normal”

Ahí es donde mi cabeza me lleva a un debate filosófico de chigre (bar) ¿qué es lo normal? ¿lo qué hace la mayoría? ¿lo que sale en la prensa? ¿lo qué no incomoda?

¿Quién tiene la autoridad de dar la licencia de “normalidad”? No sería acaso mejor hablar de respeto.

 

Se que esto es una paja mental muuuuy grande, pero oye, estamos en confinamiento y hay tiempo para pensar, divagar y escribir de todo.

Así que os dejo con la pregunta que me estoy haciendo… ¿normalizar o respetar? ;O)

 

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