Buscar

El caso Pablo

"La gente de esas ciudades, están dormidos. Todo el día en el trabajo, en casa, sonámbulos. Nosotros les despertamos"

Etiqueta

Educación y Formación

Esas actividades complementarias

El otro día leía una noticia sobre las medidas que la Consejería de Educación de Asturias pretende para el próximo curso.

El resumen: no habrá extraescolares (al menos durante el primer trimestre) ni actividades complementarias realizadas fuera de los centros. Excursiones, visitas a museos y otros equipamientos, salidas varias y actividades similares quedan por el momento suspendidas.

 

20190430_170448

 

Vaya por delante que entiendo que en el contexto actual, lo principal es la seguridad y salud, y que habrá personas con más conocimiento y experiencia para tomar esta decisión.

Pero, esas actividades complementarias son necesarias, y mucho. Por el ámbito en el que desarrollan, muchas entran dentro del ámbito del tiempo libre educativo.

 

Lo esencial en la educación del tiempo libre es que se buscan una serie de valores humanos, que no son desarrollados por otro tipo de ofertas sociales:

  • La posibilidad de expresión y creación cultural.
  • La posibilidad de lo lúdico y lo festivo.
  • La posibilidad de vinculación con la cultura popular y la comunidad social inmediata.
  • La posibilidad de una convivencia con otras personas.
  • La posibilidad de autoconocimiento, de las propias limitaciones y contradicciones y a la vez de las propias posibilidades.
  • La posibilidad de generar un estilo de vida distinto del propuesto por la sociedad y particularmente a través del tiempo libre.
  • La posibilidad de efectuar un análisis crítico de la posición de uno ante sí mismo, las demás personas y las cosas.
  • La posibilidad de contraer un compromiso social, político y humanista (Pedró, F. 1984).

 

En definitiva, “esas actividades complementarias” permiten reencontrar las posibilidades humanas a través del tiempo libre como ocasión propicia para hacerlo.

Debemos considerar el tiempo libre no como un lugar espacio-temporal que exige el desarrollo de unas actividades, sino, sencillamente, como marco, una ocasión que permite una recuperación de lo humano.

 

Por eso, aunque tengamos que tener cuidado con los contagios, no debemos perder de vista lo que nos aportan “esas actividades complementarias”

Dinamización de equipos aplicando distancia de seguridad

Vuelve a haber formación, y yo vuelvo a impartirla. Que ganas ya.

Colaboro con la Asamblea Local de Cruz Roja Gijón con esta acción formativa, que se divide en dos partes:

Aquí puedes verla.

  • Curso presencial el jueves 30 de julio.

 

“La distancia tiene que ser física, no social”

 

109089934_958890421205446_3138987109360212689_o

Acordarse de Santa Bárbara cuando truena y del Tiempo Libre cuando hay pandemia

Por fin hemos podido tener “encuentros en la tercera fase” y ahí me he podido tomar una caña con colegas, y de la profesión también.

Así que entre los “¿qué tal el confinamiento?” “¿cómo estás?” y demás preguntas de tiempo sin verte, nos pusimos a hablar del verano* y el curro en el ámbito del tiempo libre.

*Vale que vamos rumbo al verano, y todo el mundo se preocupa ahora por “los campamentos” (cómo si fuera lo único que sea hace en la educación en el tiempo libre. Que si, que molan, pero hay más vida después de las colonias o campas y por supuesto más allá del verano)

 

20190802_114155
Excursión en una colonia urbana. Verano 2019

 

Es verdad que los y las profesionales del ámbito nos preocupa cómo se podrá ejercer en esa “nueva normalidad” (concepto que por cierto mete miedo. ¿qué es normal?), de hecho yo mismo ya escribí sobre ello. Y bueno también de lo que nos va a hacer falta la animación sociocultural.

 

Pero os voy a contar un secreto, a quienes nos dedicamos a esto…

LA EDUCACIÓN EN EL TIEMPO LIBRE NOS PREOCUPA DE ANTES, AHORA Y SIEMPRE.

 

De las anécdotas que compartimos, y alguna reflexión posterior, he sacado el Top 10 de nuestras preocupaciones permanentes:

  1. No tener espacios apropiados para el desarrollo de la actividad
  2. Familias que lo ven como un aparcamiento para menores y se la pela el trasfondo educativo, o como un servicio en el que exigir pero no aportar
  3. No querer invertir en materiales adecuados para poder hacer nuestra labor
  4. LAS RATIOS (así en mayúsculas, esas que se suelen pasar por el forro)
  5. Programaciones incompletas o poco ajustadas a la realidad.
  6. Falta de información sobre participantes.
  7. Escasa o nula formación en materia de diversidad.
  8. Derivada de la anterior, falta de espacios inclusivos DE VERDAD, no guetos especializados
  9. Ser animador/a TASOC y no poder currar por no tener el título de monitor/a o director/a de tiempo libre.
  10. Legislación en materia de tiempo libre, infancia o juventud desfasada o que no recoge todo lo que se precisa del ámbito.

 

Hay algunas más, y ahora le sumamos el factor coronavirus…

Pero por favor, no hagamos lo que dice el título: Acordarse de Santa Bárbara cuando truena y del Tiempo Libre cuando hay pandemia.

El “taller” como recurso educativo

“Tengo que preparar un taller” “Hoy hay taller de…” “Aprendí a…. en un taller que hice en…”

 

Puede que “el taller” se uno de los recursos más manidos junto con las “dinámicas” que tenemos en el ámbito sociocultural. Es verdad que la palabra se utiliza mucho, pero no sé si siempre sabemos el trasfondo que tiene un “taller”.

No es un clase, esa diferencia ya la comenté hace años. Así que me he puesto a releer libros, y os traigo una aproximación a este recurso educativo.

 

20180530_091647
Taller de dinamización grupal realizado dentro de una formación de Tiempo Libre. 2018

 

Taller, en el lenguaje corriente, es el lugar donde se hace, se construye o se repara algo. Así, se habla de taller de mecánica, taller de carpintería (aunque la de mi abuelo era llamada “la chabola”), taller de reparación de electrodomésticos, etc.

Desde hace algunos años la práctica ha perfeccionado el concepto de taller extendiéndolo a la educación, y la idea de ser “un lugar donde varias personas trabajan cooperativamente para hacer o reparar algo, lugar donde se aprende haciendo junto con otros” esto dio motivo a la realización de experiencias innovadoras en la búsqueda de métodos activos en la enseñanza.

Mediante el taller, quien lo imparta y el grupo desafían en conjunto problemas específicos buscando también que el aprender a ser, el aprender a aprender y el aprender a hacer se den de manera integrada, como corresponde a una autentica educación o formación integral.

Saber – Saber Hacer: no es otra cosa que Acción fundamentada en el por qué, en la comprensión del mecanismo estructural productivo del objeto de conocimiento.

A través del taller el grupo, en un proceso gradual o por aproximaciones, van alcanzando la realidad y descubriendo los problemas que en ella se encuentran a través de la acción – reflexión inmediata o acción diferida.

El taller es una realidad compleja que si bien privilegia el aspecto del trabajo en terreno, complementando así los cursos teóricos, debe integrar en un solo esfuerzo tres instancias básicas:

  • Un servicio de terreno. Implica una respuesta profesional a las necesidades y demandas que surgen de la realidad en la cual se va a trabajar.
  • Un proceso pedagógico. Se centra en el desarrollo de la persona y se da como resultado de la vivencia que este tiene de su acción en terreno, formando parte de un equipo de trabajo, y de la implementación teórica de esta acción.
  • Una instancia teórico – práctica. Es la dimensión del taller que intenta superar la antigua separación entre la teoría y la práctica al interaccionar el conocimiento y la acción y así aproximarse al campo de la tecnología y de la acción fundamentada. Estas instancias requieren de la reflexión, del análisis de la acción, de la teoría y de la sistematización.

 

El taller es una modalidad pedagógica de “aprender haciendo” en este sentido el taller se apoya en principio de aprendizaje formulado por Frooebel en 1826: “Aprender una cosa viéndola y haciéndola es algo mucho más formador, cultivador, vigorizante que aprenderla simplemente por comunicación verbal de las ideas”.

El taller se organiza con un enfoque interdisciplinario y globalizador, donde quien lo imparte ya no enseña en el sentido tradicional; sino que es un asistente técnico que ayuda a aprender (que bonito esto último…).

El grupo aprende haciendo y sus respuestas o soluciones podrían ser en algunos casos, más válidas que las de la persona docente.

 

Para acabar, os dejo con los…

Objetivos generales de los talleres

  1. Promover y facilitar una educación integral e integrar simultáneamente en el proceso de aprendizaje el Aprender a aprender, el Hacer y el Ser.
  2. Realizar una tarea educativa y pedagógica integrada y concertada entre docentes, alumnos, instituciones y comunidad.
  3. Superar en la acción la dicotomía entre la formación teórica y la experiencia práctica.
  4. Superar el concepto de educación tradicional en el cual la persona ha sido un receptor pasivo, bancario, del conocimiento.
  5. Facilitar que las personas participantes en los talleres sean creadoras de su propio proceso de aprendizaje.
  6. Producir un proceso de transferencia de tecnología social.
  7. Hacer un acercamiento de contraste, validación y cooperación entre el saber científico y el saber popular.
  8. Aproximar comunidad – estudiante y comunidad – profesional.
  9. Desmitificar la ciencia y el científico, buscando la democratización de ambos.
  10. Desmitificar y desalienar la concienciación.
  11. Posibilitar la integración interdisciplinaria.
  12. Crear y orientar situaciones que impliquen ofrecer al alumno y a otros participantes la posibilidad de desarrollar actitudes reflexivas, objetivas, críticas y autocríticas.
  13. Promover la creación de espacios reales de comunicación, participación y autogestión en las entidades educativas y en la comunidad.

 

Bibliografía relacionada: Ander Egg. (1999). El taller: una alternativa de renovación pedagógica. Buenos Aires: Editorial Magisterio del Río de la Plata

¿Y del ocio y tiempo libre qué?

¿Podré llevar a mi hijo este verano al campamento? es el titular de una noticia que publica hoy el diario El País, que me han pasado en el grupo de whatsapp del Nodo Ibérico de la Red Iberoamericana de Animación Sociocultural del que formo parte.

La noticia (recomendable leer) habla sobre empresas que se verán afectadas por al incertidumbre de cara a la campaña de verano (colonias, campamentos, actividades al aire libre…) Y entiendo su preocupación. Formo parte de una entidad que promueve una Empresa de Inserción Social y que desarrolla proyectos comunitarios, y también nos preocupa nuestra supervivencia.

Pero creo que en el contexto actual regalo de este puto virus (si, es una mierda) nos ha regalado, hemos visto que podemos vivir sin un patrón de consumo como el que teníamos, lo que abre un nuevo panorama hacia esa “nueva normalidad”  de la que habla el gobierno. Esto incluye obviamente también al sector del ocio y tiempo libre educativo.

 

20190802_115734
Agosto 2019: Actividad de TL al aire libre

 

¿Ocio o negocio?

No veo mal que sea una actividad profesional y remunerada. Pero no a toda costa.

Que es un sector del que muchas empresas de servicios han hecho su negocio sin tener en cuenta los criterios culturales, sociales y educativos que marcan el ámbito de la educación en el tiempo libre, es algo que ya se habla desde hace tiempo. En este punto, os recomiendo leer el artículo de Victor Ventosa El auge de las actividades de tiempo libre: ¿ocio o negocio? que compartí hace 9 años.

 

¿Y hacia dónde vamos?

Más allá de si este verano se podrán hacer actividades de ocio y tiempo libre creo que debemos pensar CÓMO queremos que sean (siempre repito en mis formaciones de TL que no es tan importan “qué” si no “cómo”, ya es manía)

La educación en el tiempo libre del futuro, debe ceñirse a su pasado. Al menos a sus orígenes metodológicos y principios. En la entrada Qué es y qué no es Educación en el Tiempo Libre expongo lo que creo que debería ser la manera de desarrollarla (por cierto, en estos días está siendo muy comentada por un grupo de futuros monitores y monitoras os recomiendo leer los comentarios al final de la misma)

Al final de la misma lanzo una pregunta, que ahora mismo contesto. NO, no es educación en el tiempo libre todo lo que reluce.

Aprovechemos que nos toca reinventar cómo poder desarrollar nuestra acción para hacerlo bien. Intencionalidad educativa, gestión, adaptabilidad, que sea acorde a las necesidades sociales, y no solo a las de ahora, a las de cada momento.

Tenemos trabajo que hacer. Mucho.

Supongo que darles vueltas es deformación profesional y personal. Pero es que soy un friki de lo mío ;O)

 

* Ahhh y si al final se pueden desarrollar actividades de tiempo libre, a la hora de escoger un campamento aquí te dejo unos criterios para escoger hechos por mi. No porque tenga la verdad absoluta, pero si experiencia en el ámbito como monitor – animador.

Pasado mañana (dinámica)

Os comparto esta dinámica que utilizo cuando imparto planificación de proyectos. Tras realizar el “análisis de la realidad” o “estudio diagnóstico”, toca proyectar a futuro cómo queremos intervenir sobre las necesidades que hemos detectado.

Con este ejercicio, pretendemos obtener soluciones creativas de un problema. Siempre la explico diciendo qué haremos en ese “pasado mañana” como una porción de tiempo indeterminada, en el futuro, dónde “todo es ideal” (oye, por soñar)

Dado que la publico en medio del Estado de Alarma que estamos viviendo, quizás os pueda resultar útil para hacer una reflexión personal que dónde queréis estar o qué queréis hacer “pasado mañana”

 

pasadomañana
Imagen de jairojehuel en Pixabay 

 

Objetivo

  • Apoyar a un grupo a organizarse, ordenar y planificar su trabajo a la hora de ejecutar actividades concretas.

Materiales

  • Hoja y lápiz para cada participante
  • Pizarra.

 

Desarrollo

Requiere bastante tiempo y puede aplicarse en varias sesiones.

Cada participante responde por escrito a una pregunta preparada de antemano, sobre el tema que queramos proyectar al “pasado mañana”.

Algunos ejemplos:

    • ¿Cómo dar respuesta a “x” necesidad?
    • ¿Dónde nos gustaría situar a nuestra entidad a 5 años?
    • ¿Qué hacer antes “y” situación?

Se forman grupos y se escogen portavoces, para que pongan en común las respuestas y hagan un modelo ideal. Este modelo sería detallado.

Se reúnen las personas elegidas como portavoces, donde cada una presenta su modelo ideal escrito en la pizarra. Quien dinamiza, debe ir anotando todo lo que hay en común y aspectos que puedan faltar.

En base a la discusión de cada modelo, se puede elegir uno por ser el que reúna la mayor
cantidad de cualidades o por ser factible de llevar cabo.

Centrándose en el modelo elegido se entra a detallar las necesidades más urgentes a resolver y tareas que se pueden hacer.

Luego se elabora un plan de como podría irse cumpliendo otras tareas para alcanzar el modelo ideal (acciones, controles, evaluaciones, responsables…), luego se precisan esas
acciones.

Con un plan elemental se entran a precisar las acciones inmediatas con la siguiente guía (que seguro que os sonará de planificación y proyectos):

  • ¿Qué se va ha hacer?
  • ¿Para qué?
  • ¿Cómo?
  • ¿Quiénes?
  • ¿Con qué medios?
  • ¿Cuándo?
  • ¿Dónde?
  • ¿Plazos?

 

Espero que os sea útil. Y a ver dónde estamos “pasado mañana” ;O)

Formación en Animación Sociocultural en otros países

Mediante la formación en Animación Sociocultural, se garantiza la interiorización de los proyectos colectivos e individuales, y se asegura la cualificación de las iniciativas emprendidas.

Los y las profesionales actuales en ejercicio no presentan una homogeneidad en su formación inicial, su situación social y sus funciones. Por eso, su formación, es uno de los problemas más controvertidos

La ASC nació de acciones voluntarias e incluso militantes, que realizaban los individuos durante su tiempo libre y de forma económicamente desinteresada.

 

mundo
Imagen de Michael Gaida en Pixabay 

 

Formación en otros países

Francia

Es uno de los primeros países que institucionaliza la formación de animadores. En 1964, se abrió la primera Escuela de Animadores de Tiempo libre, posteriormente se institucionalizó en 1971 la formación profesional afianzándose así la formación de los animadores.

 

Reino Unido

La formación en ASC está dividida según se dirija a animadores de tiempo completo o de tiempo parcial. La formación de los animadores a tiempo completo es de nivel universitario.

 

Alemania

Los Centros de formación de animadores en la República Federal Alemana se encuentran regidos por un Pedagogo Social que sería el equivalente a nuestros animadores socioculturales. Para obtener el título de Pedagogo Social hace falta estudiar durante tres años en la Escuela Superior de Pedagogía. Son requisitos para entrar en estas Escuelas: tener el equivalente al COU en España, y realizar prácticas de pedagogía durante 6 meses en un Centro Juvenil o Centro de Reeducación.

 

Suiza

El desarrollo para la formación en ASC, se ha realizado de manera independiente en Suiza Romance y en Suiza Alemana. En Suiza Romande: La profesionalización del animador se consolida en la segunda mitad de los años 60.

En 1987 nace la “Coordinación de Escuelas Suizas de Animación Sociocultural” (CESASC).

 

Estados Unidos

Según Rothman, la ASC es el proceso por el que, aquellos miembros de una comunidad llegan a las decisiones de grupo y a tomar opciones para mejorar su status de vida, los animadores son los profesionales que ayudan a que estos cambios se produzcan. El éxito depende de una actitud cooperativa entre la ASC y el profesional, compartiendo información y trabajando juntos para el bien de la comunidad. También son llamados agentes de cambio, planificadores, personal de recursos, educadores, consejeros, especialistas en desarrollo comunitario, analistas, etc.

Uno de los primeros esfuerzos para establecer la enseñanza formal y organizada en ASD fue el Programa de estudios Comunitarios y Dinámicos de la Universidad de Eoham-Indiana.

Existen aproximadamente 48 instituciones y organizaciones que ofrecen 55 programas diferentes en los distintos Estados.

 

Formación en España

Según Viché, M. la formación de animadores en España tiene su origen en la escuela francesa.

La experiencia de la formación de animadores desarrollada en Francia por las corrientes católicas, laicas o por los movimientos de juventud, es recogida en España durante los años 70 por las Escuelas de Aire Libre (creadas por orden ministerial en el 76), dando origen a la formación de animadores socioculturales.

Las Instituciones Internacionales que más han influido también en el desarrollo de la formación de animadores ha sido la UNESCO, el Consejo de Europa, que a través del C.C.C. (Consejo de Cooperación Cultural) en los años 70-76, llevó a cabo un proyecto centrado en la ASC, contribuyendo a su conocimiento y difusión.

El Ministerio de Cultura ya habla de formación de animadores en 1978.

Entre los hechos destacables de la formación de animadores destacamos:

  • La aparición de IMAE en Barcelona y la Escuela ABAST en Cataluña.
  • Las actividades de formación desarrolladas por el colectivo EDEX en el País Vasco.
  • Las actividades del Centro de Cultura Popular o el CIAC en Madrid así como la creación de la Escuela de Animación y Educación Juvenil de la Comunidad de Madrid.
  • La creación de la Escuela de Animación Juvenil de la Comunidad de Murcia.
  • Iniciativas como las de las Diputaciones de Cádiz, Valladolid y Sevilla.
  • El Instituto de la Juventud.
  • La actividad del Grup Dissabte, y la creación de la Escuela de Animadores Juveniles de la Generalitat en Valencia.
  • La Subdirección General de Cooperación Cultural del Ministerio de Cultura, desarrollando programas en Centros Penitenciarios, Cuarteles, Centros de Enseñanza Media, etc.
  • Las actuaciones del Ministerio de Asuntos Sociales.
  • La UNED, con sus cuatro cursos de Matricula Abierta, que desde el año 1987, ha formado a miles de animadores. Y actualmente con sus cursos de Especialista Universitario en Animación Sociocultural y Experto Universitario en Animación Sociocultural.
  • Los estudios reglados de Técnicos/as Superiores en Animación Sociocultural de Actividades Socioculturales (TASOC), modificado el título en el año 2011 a Técnicos/as Superiores en Animación Sociocultural y Turística (TASOCT)
  • La Diplomatura, hoy en día Grado en Educación Social.

Todas estas acciones así como el trabajo de las Escuelas de Aire libre, reconvertidas en su mayoría como Escuelas de Animadores han propiciado la consolidación actual en la formación de animadores a la vez que plantea aquello que configurarán los programas de formación en los próximos años. Igualmente han contribuido a perfilar la figura del animador profesional, su capacitación y su función social.

La ASC en España admite diversos niveles técnicos de cualificación y formación: Universitario, popular y voluntariado.

 

Estudio Comparado de los Objetivos en la Formación del Animador

Los programas de los diversos países anteriormente descritos muestran una serie de líneas generales comunes en la mayor parte de ellos.

formasccomp

De todo lo expuesto anteriormente, podemos deducir, que el animador debe ser una persona cualificada, especializada, con conocimientos, experiencia y práctica contrastada.

 

Fuente: Programas de animación sociocultural. Sarrate Capdevila, María Luisa. UNED

Disposición del espacio para formación

Ya había hablado en otras entradas sobre aspectos a la hora de realizar formación. Incluso compartí mi receta para mi sesión ideal (sin pontificar, solo cuento cómo yo me organizo), y por supuesto mi fijación por trabajar en círculo (y porque le doy tanta importancia).

 

Cuando voy a dar formación de lo primero que voy a preguntar es cómo es el espacio. Casi me interesa más esto que los materiales que voy a tener (gasto poco, bueno post it muchos) o cómo va a ser el grupo (mejor no ir con ideas preconcebidas). Pero saber que vamos a poder estar a gusto en el espacio es muy importante, y parte de poder trabajar cómodamente es tener la posibilidad de “mover” el grupo.

Como anécdota, contaré que para realizar una vez un certificado de profesionalidad pregunté a quien me contrataba si podrían desatornillarse unas mesas fijas para dejar un hueco diáfano al final del aula que me asignaban. Por suerte, mi colega Cris, impartía otro certificado en la misma aula de tarde y preguntó lo mismoY tras la cara de sorpresa inicial nos las quitaron (gracias David)

 

20151111_112525
Aquí la susodicha aula en el espacio que dejaron las mesas quitadas, y antes de llenar las paredes de murales y color.

 

Tampoco es mucho lo que creo que debe ser la disposición del espacio para formación, de hecho lo resumo en cuatro puntos:

 

  • Las personas en un grupo de formación deben sentarse juntas y de forma tal que puedan mirarse a la cara (círculo de nuevo…)

 

  • Todas deben estar en condiciones de ver al formador/a sin tener que adoptar una posición incómoda.

 

  • La disposición del espacio debe permitir cambiar la composición de los grupos, de tres o cuatro a pares, etc. y poder situarse en diferentes puntos del mismo.

 

  • Cuando hagamos subgrupos, deben estar lo bastante separados como para que no interfieran unos con otros.

 

Y al resto, ¿cómo os gusta el espacio para dar formación? ;O

Libro: ¿Negreros o docentes? La rebelión del 10

Aunque me había comprado este libro hace un par de meses hasta hoy no me puse a leerlo. Se lee y se disfruta rápido. En un par de horas lo tendréis liquidado.

 

larebeliondel10

 

Aquí puedes comprarlo

 

Está escrito por Yván Pozuelo Andrés, profesor en un instituto de secundaria de Gijón, Doctor en Historia, especializado en masonería… al que tuve la suerte de tener como profesor de francés durante un curso hace muuuchos años (de sus primeras experiencias como profe, imagino por la edad , para él.)

El libro en clave de ensayo, crítico y con humor (algo que me parece básico) reflexiona sobre el papel de la persona docente, la evaluación (exterminio) como eje vertebrador de la educación y propone “la teoría del 10” como una nueva práctica docente (probada por el mismo)

No voy a destriparos el libro, que creo se merece muchas lecturas, pero si que quiero hacer un pequeño resumen – reseña – valoración.

 

¿De qué habla?

Se divide en tres partes:

La primera habla de la evaluación igual a exterminio, y cómo esta presupone una manera de clasificar, cosificar y filtrar con poco efecto docente.

En la segunda parte, habla de aspectos del proceso de enseñanza – aprendizaje que deberían eliminarse, así como de nuevas ideas que podrían ponerse en práctica.

Ya en la última habla sobre su “teoría del 10” de cómo ha llegado a ella, cómo la aplica y porque la pone en práctica, para enseñar y educar con el aprendizaje como objetivo y no con la nota como meta.

 

¿Cómo lo cuenta?

Con pasión, se lo cree. Ha reflexionado sobre ello, aporta experiencias y es coherente con ellas. Además, habla sobre la educación en clave comunitaria, no como una mera adquisición de conocimientos a vomitar en un examen. Además no pontifica ni exige, invita a reflexionar.

 

Una frase que creo que resume la intención de reflexionar del libro, sería la siguiente: “En efecto en toda su vida profesional una persona que se dedica a pilotar aviones puede estrellar como mucho a 500 pasajeros, nosotros [el profesorado] lo podemos hacer cada año durante decenas de años”

Da que pensar ¿no?

 

A mi, como profesional de “lo social” que siempre he trabajado en la educación no formal, que se centra más en el proceso educativo que en el resultado, leer a un profesor (funcionario) de un centro educativo, plantearse estas cosas me hace feliz, por ver que se pueden ir cambiando las cosas hacia una educación mejor, más inclusiva (de verdad).

Os dejo un extracto de uno de los primeros proyectos en los que trabajé y coordiné, donde atendíamos a quienes el sistema educativo no había podido atender:

Si nos fijamos en el sistema actual, podemos apreciar una realidad más o menos compleja en la que los y las jóvenes adquieren unos conocimientos básicos por los que deberían convertirse en ciudadanos adultos y responsables, y posteriormente aprenden un oficio o los fundamentos teóricos y técnicos para el desempeño de una determinada profesión (universidad) con el objetivo último de facilitar su integración en el mercado laboral y, parejo a esto, en la sociedad. Lo que nos resulta evidente es que junto a esta realidad coexiste otra en la que los y las jóvenes se salen de esa línea general que tiene a la formación reglada y la consecución de empleo como vía principal. Creemos que es fundamental para comprender a estos jóvenes partir de la siguiente premisa: el fracaso escolar no ha de ser necesariamente un fracaso vital.

Que bien les hubiera venido un sistema diferente. Por esto (y más) me alegra que hay docentes que busquen cambios.

 

Así que os invito a leer el libro ;O)

 

Exalumno del autor, que aprobó francés, no recuerda nada (ni lo escribe, ni lo habla), no le importa, pero sigue aprendiendo de un profesor más de 15 años después.

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

Subir ↑