Estrategias para favorecer la comunicación con personas mayores

Esta entrada es un resumen de un formación que he dado varias veces para voluntariado y personas cuidadoras, con el mismo título. Me ha parecido interesante compartirla

 

La comunicación con personas mayores es mucho más que intercambiar palabras: es una oportunidad para generar vínculos, combatir el aislamiento y mejorar la calidad de vida. Comprender sus necesidades, adaptarse a sus ritmos y desarrollar habilidades específicas puede marcar una gran diferencia en cualquier intervención, ya sea profesional, voluntaria o personal.

 

Imagen de congerdesign en Pixabay

 

¿Por qué es tan importante la comunicación con las personas mayores?

A medida que envejecemos, pueden surgir cambios físicos, cognitivos y emocionales que afectan la forma en que nos comunicamos. Sin embargo, una comunicación adecuada no solo facilita la comprensión, sino que también:

  • Construye relaciones de confianza
  • Reduce el sentimiento de soledad
  • Favorece el bienestar emocional
  • Permite comprender mejor sus necesidades y estados de ánimo

Por eso, desarrollar habilidades sociales y comunicativas es clave para una interacción efectiva y humana.

 

Habilidades sociales y comunicativas: ¿en qué se diferencian?

Aunque están estrechamente relacionadas, no son lo mismo:

  • Habilidades sociales: permiten interactuar y relacionarse de manera efectiva con otras personas.
  • Habilidades comunicativas: se centran en expresar y comprender mensajes, tanto de forma verbal como no verbal.

Ambas se complementan y son esenciales para lograr una comunicación significativa.

 

Principales desafíos en la comunicación con personas mayores

Antes de aplicar estrategias, es importante entender las barreras más comunes:

1. Desafíos físicos

  • Pérdida de audición (presbiacusia)
  • Problemas de visión
  • Dificultades en el habla

2. Desafíos cognitivos

  • Deterioro cognitivo
  • Procesamiento más lento de la información
  • Pérdida de vocabulario

3. Desafíos emocionales

  • Soledad y aislamiento
  • Baja autoestima
  • Miedo a ser una carga
  • Resistencia al cambio

4. Desafíos sociales y culturales

  • Reducción de la red social
  • Diferencias generacionales
  • Estigmas asociados a la vejez
  • Adaptación a nuevas tecnologías

Comprender estos factores permite actuar con mayor empatía y eficacia.

 

Estrategias clave para una comunicación efectiva

Crear un entorno adecuado

El contexto influye directamente en la calidad de la comunicación:

  • Busca un espacio tranquilo, sin ruidos ni interrupciones
  • Mantén una postura abierta y contacto visual
  • Utiliza un tono de voz calmado y cercano

Estos elementos transmiten respeto, atención y seguridad.

Practicar la empatía

La empatía es fundamental para generar confianza:

  • Valida sus emociones: “Entiendo cómo te sientes”
  • Evita juzgar o minimizar sus experiencias
  • Interésate genuinamente por su historia de vida

Escuchar desde la empatía fortalece el vínculo y refuerza su sentido de valor.

Aplicar la escucha activa

No basta con oír, hay que escuchar de verdad:

  • Parafrasea para confirmar que has entendido
  • Haz preguntas abiertas
  • Respeta los silencios
  • No interrumpas

La escucha activa demuestra presencia y respeto.

Mostrar interés real

Los pequeños detalles marcan la diferencia:

  • Recuerda nombres, historias y conversaciones previas
  • Retoma temas importantes en encuentros futuros
  • Comparte experiencias personales cuando sea adecuado

Esto refuerza la conexión y genera cercanía.

Respetar el ritmo de la conversación

Cada persona tiene su propio tempo:

  • Da tiempo para pensar y responder
  • Evita apresurar o completar frases
  • Permite cambios de tema sin corregir constantemente

La paciencia es una forma de respeto.

Utilizar un lenguaje positivo

El lenguaje influye en la autoestima:

  • Destaca sus logros y capacidades
  • Valora su experiencia y sabiduría
  • Reformula pensamientos negativos en positivos

Esto ayuda a fortalecer su confianza y bienestar emocional.

Fomentar la continuidad del contacto

La relación no debe ser puntual:

  • Mantén una frecuencia constante de contacto
  • Establece pequeñas rutinas compartidas
  • Ofrece ayuda práctica cuando sea posible

La regularidad transmite compromiso y reduce el sentimiento de abandono.

Una comunicación más humana (y cercana)

Trabajar la comunicación con personas mayores implica algo más profundo que aplicar técnicas: requiere sensibilidad, respeto y conciencia. Cada interacción es una oportunidad para reconocer su historia, su valor y su capacidad de seguir aportando.

En definitiva, comunicarse bien es cuidar mejor. Y cuidar mejor es construir relaciones más humanas ;O)

DIRECCIÓN Y COORDINACIÓN DE ACTIVIDADES DE TIEMPO LIBRE, EDUCATIVO, INFANTIL Y JUVENIL (comienzo abril 2026)

Os comparto información de una próxima acción formativa que impartiré en ASATA, por si fuera de vuestro interés o conocéis a alguien ;O)

 

2026/1177 DIRECCIÓN Y COORDINACIÓN DE ACTIVIDADES DE TIEMPO LIBRE, EDUCATIVO, INFANTIL Y JUVENIL, correspondiente programas de formación conducentes a certificados profesionales, dirigidas prioritariamente a personas trabajadoras desempleadas y ocupadas, financiadas por el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes y Servicio Público de Empleo del Principado de Asturias.

Se trata del Certificado Profesional completo de nivel 3, con prácticas en empresa. Una formación pensada para aquellas personas con vocación educativa, interés por el trabajo con infancia y juventud, y ganas de liderar proyectos socioeducativos.

¿A quién va dirigido?

Es una excelente opción tanto si ya trabajas en el sector como si estás buscando reorientar tu carrera hacia un ámbito más dinámico, creativo y con gran valor social.

  • Modalidad: presencial
  • Fechas: 20/04/2026 – 03/08/2026 con formación en empresa incluida
  • Horario: lunes a viernes 08:30 a 14:15
  • Disponibles ayudas y becas para desempleados/as
  • Plazas limitadas

Si deseas más información o reservar tu plaza, contacta ASATA en l 985 35 98 17, ext.2

Pirámide de necesidades del cerebro

El mes pasado realicé un curso de de extensión universitaria de la UNED, «Cómo hacer neuroanimación»

Me interesa el tema desde que leí hace años el libro de Víctor VentosaNeuroanimación: cómo dinamizar el cerebro a través de la actividad lúdica. También quiero profundizar en él porque lo lúdico, a través de las dinámicas forma parte de mis principales herramientas de intervención, sobre todo en el ámbito de la formación.

Del material que nos facilitaron, hay un punto que habla sobre las necesidades del cerebro, que me ha hecho pensar. Os comparto el apartado, y luego va mi reflexión.

Pirámide de necesidades del cerebro

Richard Gregory, uno de los grandes especialistas en neuropsicología afirma que el cerebro no está programado para buscar la verdad, sino para sobrevivir (Punset, 2011).

Vamos a subrayar los propósitos fundamentales que mueven al cerebro a actuar, con vistas a tenerlos en cuenta y llevarlos al terreno socioeducativo.

Según algunos autores los propósitos son:

  1. La supervivencia
  2. La resolución de necesidades afectivas
  3. El aprendizaje cognitivo

 

 

Por tanto cualquier persona que dinamice ha de evitar o minimizar las situaciones amenazantes que puedan generar miedo o angustia a la hora de implementar procesos didácticos.

Por otro lado, se ha demostrado que ciertos niveles de estrés son beneficiosos para el aprendizaje, al mantener la atención y la motivación, pero siempre que esta sea controlable por el sujeto y no le desborde en cuyo caso pasaríamos a cuadros de ansiedad patológicos que pueden llegar a bloquear el aprendizaje.

Se sabe de la importancia de la creación de contextos emocionalmente positivos e intensos para alcanzar la meta de enseñar a participar, implicando al grupo en el desarrollo de un determinado proyecto de su interés. Cobra especial relevancia la dimensión socio afectiva y el enfoque cultural por encima de otros enfoques más centrados en la dimensión racional o tecnológica. Por tanto, entre las habilidades propias del animador/a ha de destacarse la inteligencia emocional y la inteligencia social. Y es que el cerebro en realidad busca la supervivencia más que servir a principios racionales.

La morfología del cerebro humano en realidad está compuesta por tres cerebros superpuestos, que han venido desarrollándose de manera sucesiva a lo largo de millones de años de evolución en su lucha por sobrevivir.

1º. Es el más primitivo y el que controla nuestros instintos y funciones vitales. Está en torno al bulbo raquídeo. Su objetivo es la supervivencia, es el cerebro instintivo.

2º. Lo forma fundamentalmente el sistema límbico y la amígdala, es el cerebro emocional. Tiene un papel fundamental en la gestión de las emociones, concretamente en las respuestas emocionales automáticas ante situaciones ambientales determinadas. Esta área cerebral se encarga también del almacenamiento de la información asociada a experiencias pasadas. Esta conexión entre memoria y emoción ilustra el papel decisivo que tiene la emoción en el aprendizaje.

3º. La estructura cerebral más reciente en formarse es el neocórtex o corteza cerebral, hace unos 55 millones de años con los primates y que tiene su culminación en los homínidos hasta llegar al homo sapiens. Se trata del cerebro racional, y su papel es fundamental en la gestión y control de las funciones cognitivas superiores asociadas al pensamiento y a la consciencia.

 

Fuente: Material didáctico del curso de EXTENSIÓN UNIVERSITARIA UNED MÉRIDA – Cómo hacer neuroanimación  – María I. Gómez

La reflexión que me nace es: Si el cerebro lo primero que se asegura es de «sobrevivir» y luego de «cubrir las necesidades afectivas» antes de llegar al «aprendizaje» ¿por qué muchas actividades o intervenciones centradas e el aprendizaje lo obvian?

Entiendo que el epígrafe que os comparto lo aborda desde una visión más genérica o global, pero ese sencillo esquema creo que se puede aplicar a nuestro día a día. He trabajado y visto muchos proyectos en dónde el aprendizaje «que se espera» del colectivo con el que se interviene tarda o no llega por lastrar esas dos necesidades previas sin cubrir.

Cómo vamos a mejorar la empleabilidad si no tienes lo básico cubierto como techo y comida (título por cierto de una buena película sobre este tema), tratar de formarte si no puedes pagar los servicios mínimos, o cambiar «x» situación, si tu cerebro y tú estáis tratando de sobrevivir.

Además, aderézalo con cómo de cubiertas están esas necesidades afectivas, cómo has aprendido a gestionarlas, cómo las expresas o que patrones has desarrollado… complicado.

Sé que no estoy descubriendo la pólvora, y que esta reflexión la tenemos muchas personas en cuanto hemos algo de intervención directa, pero ahora que «comienza el año» y todo el mundo habla de propósitos y objetivos, no está de más que demos y nos demos un «repaso» entendiendo que si no empezamos por los cimientos de la pirámide, difícilmente llegaremos a ese aprendizaje pretendido.