Esas actividades complementarias

El otro día leía una noticia sobre las medidas que la Consejería de Educación de Asturias pretende para el próximo curso.

El resumen: no habrá extraescolares (al menos durante el primer trimestre) ni actividades complementarias realizadas fuera de los centros. Excursiones, visitas a museos y otros equipamientos, salidas varias y actividades similares quedan por el momento suspendidas.

 

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Vaya por delante que entiendo que en el contexto actual, lo principal es la seguridad y salud, y que habrá personas con más conocimiento y experiencia para tomar esta decisión.

Pero, esas actividades complementarias son necesarias, y mucho. Por el ámbito en el que desarrollan, muchas entran dentro del ámbito del tiempo libre educativo.

 

Lo esencial en la educación del tiempo libre es que se buscan una serie de valores humanos, que no son desarrollados por otro tipo de ofertas sociales:

  • La posibilidad de expresión y creación cultural.
  • La posibilidad de lo lúdico y lo festivo.
  • La posibilidad de vinculación con la cultura popular y la comunidad social inmediata.
  • La posibilidad de una convivencia con otras personas.
  • La posibilidad de autoconocimiento, de las propias limitaciones y contradicciones y a la vez de las propias posibilidades.
  • La posibilidad de generar un estilo de vida distinto del propuesto por la sociedad y particularmente a través del tiempo libre.
  • La posibilidad de efectuar un análisis crítico de la posición de uno ante sí mismo, las demás personas y las cosas.
  • La posibilidad de contraer un compromiso social, político y humanista (Pedró, F. 1984).

 

En definitiva, “esas actividades complementarias” permiten reencontrar las posibilidades humanas a través del tiempo libre como ocasión propicia para hacerlo.

Debemos considerar el tiempo libre no como un lugar espacio-temporal que exige el desarrollo de unas actividades, sino, sencillamente, como marco, una ocasión que permite una recuperación de lo humano.

 

Por eso, aunque tengamos que tener cuidado con los contagios, no debemos perder de vista lo que nos aportan “esas actividades complementarias”

Dinamización de equipos aplicando distancia de seguridad

Vuelve a haber formación, y yo vuelvo a impartirla. Que ganas ya.

Colaboro con la Asamblea Local de Cruz Roja Gijón con esta acción formativa, que se divide en dos partes:

Aquí puedes verla.

  • Curso presencial el jueves 30 de julio.

 

“La distancia tiene que ser física, no social”

 

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Acordarse de Santa Bárbara cuando truena y del Tiempo Libre cuando hay pandemia

Por fin hemos podido tener “encuentros en la tercera fase” y ahí me he podido tomar una caña con colegas, y de la profesión también.

Así que entre los “¿qué tal el confinamiento?” “¿cómo estás?” y demás preguntas de tiempo sin verte, nos pusimos a hablar del verano* y el curro en el ámbito del tiempo libre.

*Vale que vamos rumbo al verano, y todo el mundo se preocupa ahora por “los campamentos” (cómo si fuera lo único que sea hace en la educación en el tiempo libre. Que si, que molan, pero hay más vida después de las colonias o campas y por supuesto más allá del verano)

 

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Excursión en una colonia urbana. Verano 2019

 

Es verdad que los y las profesionales del ámbito nos preocupa cómo se podrá ejercer en esa “nueva normalidad” (concepto que por cierto mete miedo. ¿qué es normal?), de hecho yo mismo ya escribí sobre ello. Y bueno también de lo que nos va a hacer falta la animación sociocultural.

 

Pero os voy a contar un secreto, a quienes nos dedicamos a esto…

LA EDUCACIÓN EN EL TIEMPO LIBRE NOS PREOCUPA DE ANTES, AHORA Y SIEMPRE.

 

De las anécdotas que compartimos, y alguna reflexión posterior, he sacado el Top 10 de nuestras preocupaciones permanentes:

  1. No tener espacios apropiados para el desarrollo de la actividad
  2. Familias que lo ven como un aparcamiento para menores y se la pela el trasfondo educativo, o como un servicio en el que exigir pero no aportar
  3. No querer invertir en materiales adecuados para poder hacer nuestra labor
  4. LAS RATIOS (así en mayúsculas, esas que se suelen pasar por el forro)
  5. Programaciones incompletas o poco ajustadas a la realidad.
  6. Falta de información sobre participantes.
  7. Escasa o nula formación en materia de diversidad.
  8. Derivada de la anterior, falta de espacios inclusivos DE VERDAD, no guetos especializados
  9. Ser animador/a TASOC y no poder currar por no tener el título de monitor/a o director/a de tiempo libre.
  10. Legislación en materia de tiempo libre, infancia o juventud desfasada o que no recoge todo lo que se precisa del ámbito.

 

Hay algunas más, y ahora le sumamos el factor coronavirus…

Pero por favor, no hagamos lo que dice el título: Acordarse de Santa Bárbara cuando truena y del Tiempo Libre cuando hay pandemia.