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El caso Pablo

"La gente de esas ciudades, están dormidos. Todo el día en el trabajo, en casa, sonámbulos. Nosotros les despertamos"

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Política

Los Técnicos en Animación Sociocultural, una profesión de frontera

Os copio y pego tal cual este artículo de Pilar Figueras publicado en la revista RES de EDUSO, hace la friolera de 9 años. 

Habla de una realidad que ya no existe: diplomaturas (ahora grados), comparaciones de la animación sociocultural vs turística (ahora es el mismo título); y de otra que sigue muy presente: desconocimiento de  la profesión, contrataciones con categoría y funciones menores, ámbitos de la ASC, etc.

Para atrás solo se debe mirar para aprender, os invito a leerlo y a seguir hacia delante, no sé si como personas más sabias, pero si mejor informadas ;O)

AnimaciónSociocultural

La imagen si es cosecha propia, para ilustrar un poco

 

Los Técnicos en Animación Sociocultural, una profesión de frontera

15 de diciembre de 2008

Pilar Figueras. Profesora de Animación Sociocultural en el IES-SEP Vidal i Barraquer de Tarragona. Hortènsia Grau. Exprofesora de ASC en el IES-SEP Vidal i Barraquer de Tarragona. Actualmente, Responsable del Departamento de Educación y Políticas Activas de Ocupación del Ayuntamiento de Cambrils.

La figura profesional que nos ocupa es la de Técnico Superior en Animación Sociocultural, titulación que se obtiene cursando el Ciclo Formativo de grado superior en Animación Sociocultural y que pertenece a la familia profesional de Servicios Socioculturales y a la Comunidad.

Los antecedentes de este ciclo formativo los encontramos en el módulo profesional MP3 de Animación Sociocultural que se inició en el curso 1987-1988 dentro de lo que entonces se llamó la familia de Trabajo Social.

Un poco de historia

Hasta la experimentación del módulo, la formación de los animadores socioculturales en Catalunya consistía en cursos de monitores y de directores de actividades de tiempo libre infantil y juvenil, regulados por la Orden de Presidencia de la Generalitat de Catalunya de 25 de noviembre de 1981 y del posterior Decreto 213/1987, de 9 de junio, sobre el reconocimiento de escuelas de educadores en el tiempo libre infantil y juvenil, decreto que introducía el tercer nivel de Pedagogía del Tiempo Libre y Animación Sociocultural. La Resolución de la Dirección General de la Juventud de 17 de julio de 1987, por la que se establecían las etapas y las condiciones básicas de realización del Curso de pedagogía del tiempo libre y animación sociocultural, fue el antecedente directo e inmediato del MP3, y éste lo ha sido del Ciclo Formativo superior de Animación Sociocultural.

El currículum de este ciclo fue elaborado en el territorio del MEC por un equipo de trabajo de expertos del sistema educativo y del mundo laboral, y en Catalunya fue adaptado por los técnicos del área de Formación Profesional del Servicio de Ordenación Curricular (Dirección General de Ordenación e Innovación Educativa del Departamento de Educación) a partir de la experimentación del módulo y de las aportaciones de diferentes profesionales y entidades del sector.

La primera promoción de técnicos superiores en ASC se forma durante los cursos 1997-1999 en los IES Vidal i Barraquer de Tarragona y Ferran Tallada de Barcelona; así pues, hablamos de una profesión relativamente joven, en cuanto al perfil profesional regulado, pero no en cuanto a práctica laboral, dado que personas con formación inicial de los distintos ámbitos de las ciencias sociales y de la educación ya hacía años que integraban la metodología de la animación sociocultural en su quehacer diario, lo que fue configurando un oficio.

Nuestra radiografía

A pesar de los diez años de existencia de estos profesionales, se hace evidente en nuestra sociedad el poco conocimiento de este perfil profesional y el poco reconocimiento laboral. A esta situación ha contribuido el estereotipo que a veces se ha dado desde algunos medios de comunicación, desde las industrias de la cultura de masas o los negocios turísticos y del ocio, que han trivializado las tareas del animador y las han acercado a objetivos consumistas.

A menudo se confunde al animador sociocultural con el animador turístico, con los músicos y actores de los grupos de animación infantil, incluso con las animadoras que entretienen durante los tiempos muertos de los acontecimientos deportivos. Creemos que, a causa del uso social que se le ha dado a la palabra animador en los últimos tiempos, se entendería mejor la función de éste profesional si la palabra que se utilizase fuera la de dinamizador, que comporta una percepción de “motor para ir avanzando” en lugar de “elemento para ir entreteniendo”.

Desde el mercado laboral, tanto del sector público como del privado, se pone de manifiesto un profundo desconocimiento de los perfiles profesionales socioeducativos en general y de la animación sociocultural en particular. Probablemente ha faltado un trabajo pedagógico y también, por qué no, de márketing, que informara, dignificara y diera el prestigio social que se merecen estas profesiones.

Ante esta perspectiva, el mundo empresarial juega con la situación contratando a profesionales de un nivel inferior para funciones que corresponderían a otro nivel. Así, se contrata a monitores para hacer trabajo de animadores socioculturales o de integradores sociales y a estos últimos para hacer funciones de trabajadores o educadores sociales. De la misma manera, y a causa de este desconocimiento, el hecho se produce a la inversa: empresas e instituciones demandan a profesionales licenciados para hacer trabajos que perfectamente se corresponden con los de una diplomatura; o bien a profesionales con una diplomatura que son contratados como técnicos superiores e, incluso, demandan a técnicos superiores contratados como monitores.

La Administración pública tampoco es ajena a estas prácticas, tras las cuales siempre suele haber cuestiones económicas, más que decisiones técnicas sobre funciones y tareas de los puestos de trabajo a cubrir.

La potenciación de la red de voluntariado y el mal uso que se ha hecho de ella en los sectores socioeducativos y asistenciales de atención a la infancia y a la tercera edad, han contribuido a reducir la creación de empleo en el sector al sustituir a profesionales por voluntarios en tareas que requieren una formación específica y un compromiso permanente. Con esto se ha perjudicado tanto a los animadores socioculturales y a otros profesionales del sector, como a los voluntarios y a la filosofía intrínseca. Los servicios del voluntariado no pueden servir, en ningún caso, para sustituir a los servicios y recursos que las administraciones públicas deben poner a disposición de la ciudadanía, ni para encubrir puestos de trabajo estables y permanentes. Justamente el voluntariado es una de las herramientas, una estrategia maravillosa con la que pueden contar los animadores socioculturales para desarrollar proyectos y experiencias que hagan crecer a las comunidades y a sus habitantes, por este motivo es importante reivindicar las funciones del voluntariado y tener claro cuál ha de ser su papel. Este fenómeno, que no se da en otros ámbitos profesionales, es indicativo de las dificultades de profesionalización y delimitación de los distintos perfiles profesionales en el ámbito que nos ocupa, sobre el cual, además, todo el mundo tiene cosas a decir y a hacer.

El currículum del ciclo de Animación Sociocultural es muy amplio, poco especializado y poco delimitado, lo que le otorga un alto grado de polivalencia, muy apreciado en el mercado laboral. Al mismo tiempo comporta un cierto grado de indefinición en sus funciones y tareas, que se acabarán definiendo a partir del lugar de trabajo ocupado. Algunos de los ámbitos de intervención de la ASC están compartidos con los del educador social, el integrador social e incluso con el trabajador social, sobre todo en cuanto a trabajo comunitario se refiere. En realidad, los currículums formativos de estos profesionales no son muy diferentes aunque unos sean más amplios y profundicen más, otros pongan más énfasis en los procedimientos y en el saber hacer que en los conocimientos conceptuales y los saberes. Creemos que lo que cambia es la “mirada”, el punto de vista que se adopta y, sobre todo, la posición desde donde se mira. Ahí tienen mucho que ver las prácticas profesionales de los distintos colectivos, los nichos del mercado de trabajo que cada sector ocupa mayoritariamente, el estatus y la posición en el equipo de trabajo, no únicamente determinados por el sueldo -aunque éste sea bastante definitorio-, sino por el nivel de responsabilidad, decisión, autonomía, etc.

Una vez hechas estas reflexiones, en torno a las cuales aún podríamos dar muchas vueltas, intentaremos describir a grandes rasgos y a partir de nuestra experiencia de más de diez años como tutoras de formación en centros de trabajo, cuáles son las ofertas que el mercado de trabajo hace a los técnicos en ASC o, para decirlo de otra manera, qué puestos de trabajo ocupan estos profesionales.

Situaremos los espacios profesionales no sin que pueda haber algunos puntos de solapamiento entre unos y otros, al hacer una inevitable mezcla entre espacios, programas y funciones. También encontraremos puntos de contacto entre ámbitos que en la práctica es absurdo clasificar, ya que en muchos casos dependerán del matiz que quieran dar los usuarios o el propio profesional.

Partiremos de los tres ámbitos de intervención de la animación sociocultural:

  • El ámbito de la educación en el tiempo libre que ha sido uno de los campos de actuación históricamente privilegiados de los animadores; es donde encontramos un abanico más amplio de empleos:
    • Organización y gestión de casas de colonias, campamentos, campos de trabajo…
    • Programación y realización de talleres en espacios lúdicos.
    • Organización y gestión de ludotecas, clubes, centros recreativos…
    • Organización de actividades paradeportivas: rutas, excursiones, juegos deportivos…
    • Organización de fiestas y acontecimientos de carácter educativo.
    • Organización y gestión de actividades extraescolares en los mismos centros educativos u otros equipamientos.
    • Tareas de informador juvenil y/o técnico de juventud en los Puntos de Información Juvenil o en otros recursos y servicios específicos dirigidos a la juventud.
    • Dinamización y animación infantil, juvenil y familiar en centros de vacaciones, cámpings, albergues…
    • Dinamización de actividades en casas de naturaleza y/o proyectos de educación medioambiental.
    • Animación del ocio para mayores en residencias, centros de ocio, clubes, viajes, centros termales…
  • La animación cultural es un ámbito de intervención que puede ser liderado por los técnicos en animación sociocultural. Esta hegemonía se debe a la carencia de una formación específica para la animación y gestión cultural, si exceptuamos alguna oferta de máster o postgrado. Consecuentemente los profesionales del sector proceden de formaciones muy diversas y heterogéneas y es el animador con una formación inicial “ad hoc” el profesional que se puede insertar de forma más ventajosa en el sector. Las acciones que se llevan a cabo en este ámbito ponen énfasis en las actividades culturales que permitirán la participación de la población en el desarrollo de la propia cultura, la identidad cultural, el desarrollo de la creatividad y la participación cultural y artística. Las funciones más destacadas son:
    • Gestión y dinamización de equipamientos socioculturales tales como casas de cultura, clubes, ateneos…
    • Gestión y dinamización de equipamientos culturales: teatros, espacios de ensayo, salas de exposiciones..
    • Soporte a la producción técnica de fiestas, espectáculos, recitales, procesiones, desfiles, fiestas populares, fiestas mayores y eventos culturales.
    • Programación y dinamización de actividades en equipamientos culturales: museos, ecomuseos, bibliotecas, yacimientos arqueológicos, archivos, centros de interpretación…
    • Dinamización de la cultura popular
    • Intervención en proyectos de desarrollo cultural.
  • En cuanto al ámbito social, se trata de aquellos procesos de Animación Sociocultural que se centran en el trabajo comunitario y en el desarrollo de la comunidad. La intervención en este ámbito promociona la movilización ciudadana a partir del fomento de grupos, asociaciones y equipamientos orientados a la participación social y al empoderamiento de la comunidad y sus miembros. Dentro de este ámbito podemos distinguir dos vertientes, la de desarrollo comunitario y la socioeducativa y asistencial.

a) El desarrollo comunitario fomentará la participación ciudadana, el asociacionismo, el desarrollo local, en definitiva, la mejora de las relaciones humanas dentro de la comunidad. Se traduce fundamentalmente en:

Dinamización y gestión de centros cívicos u otros equipamientos de barrio similares.

Programar intervenciones a partir de la participación ciudadana.

Dinamización y asesoramiento del tercer sector y promoción del asociacionismo.

Gestión y dinamización en entidades y organizaciones del tercer sector.

Dinamización, implantación y seguimiento de programas en proyectos y planes comunitarios, de barrio, interadministrativos, etc.

b) La vertiente socioeducativa y asistencial, que se ocupará de la inserción e integración de grupos e individuos con actuaciones de tipo compensatorio o de carácter paliativo y de la animación de colectivos con cierta problemática social y necesidades especiales:

Dinamización y trabajo con colectivos específicos: personas discapacitadas, inmigrantes, mujeres con ciertas problemáticas, niños y jóvenes en riesgo social…

Programación y dinamización de talleres y actividades en residencias asistidas y centros de día.

Programación y dinamización de talleres y actividades en instituciones penitenciarias, centros de reinserción social, centros especializados en tratamiento de drogodependencias.

Planificación de actividades en centros de acogida, en pisos tutelados, en talleres y centros ocupacionales, en hospitales…

Así, por mucho que intentemos trazar fronteras imaginarias y delimitar espacios diferenciados para cada colectivo profesional, la realidad, que es obstinada, y el mercado de trabajo, que se regula por la ley de la oferta y la demanda, han ido situando a los técnicos en ASC en una variada gama de funciones, tareas y ocupaciones. Ello no es extraño si se tiene en cuenta su formación, un currículum amplio y completo que en Catalunya llega a las 1.700 horas con un valor añadido: la formación en centros de trabajo que representa alrededor de cuatro meses de inmersión en el mundo laboral mediante un convenio previamente pactado y donde el alumno-aprendiz adquirirá una parte substancial de su bagaje.

Sea como sea, el técnico en ASC tendrá que trabajar a menudo con educadores sociales, integradores y trabajadores sociales, compartiendo proyectos, usuarios, espacios… y pensamos que en cada caso concreto serán los profesionales quienes, mediante el proyecto que quieran llevar a cabo, la relación dialógica que establezcan y las ilusiones y objetivos compartidos, trazarán estas finas líneas invisibles que, como todas las fronteras, son para cruzarlas.

 


Bibliografía

CALVO, A. (2002). La animación sociocultural. Una estrategia educativa para la participación. Psicologia y Educación. Alianza Ed. Madrid (ISBN:84-206-8694-8)

CARIDE, J. A. (2008). Profesionalizar la Animación Sociocultural, nuevas realidades y viejos desafíos para las políticas culturales y la democracia cultural, en VENTOSA 2008.

DEPARTAMENT D’ENSENYAMENT (2001). Formació professional específica. Tècnics de grau superior. Generalitat de Catalunya. Barcelona. (DL: B-19709-2001).

MONCLÚS, C. (2002). La formación y el marco laboral de los técnicos superiores en animación sociocultural. Revista Parlem. Núm. 15. Maig-juny 2002, pp 4-6.

TRILLA BERNET, J. (Coord.) (1997). Animación Sociocultural. Teorías, programas y ámbitos. Ariel SA. Barcelona (ISBN: 84-344-2606-4).

ÚCAR MARTÍNEZ, X. (1994). Estatuto Epistemológico de la Animación Sociocultural. Teoria de la educación. Núm. 6, pags 161-183. Edita Universidad de Salamanca (ISSN: 1130-3743).

ÚCAR MARTÍNEZ, X. (coord.) (2006). Un estudi sobre interdisciplinarietat, professions socials i acció socioeducativa. Educació Social. Revista d’Intervenció Educativa núm. 34. Setembre-desembre 2006 (177-199). Escoles Universitàries de Treball Social i Educació Social Pere Tarrés (URL). (ISSN: 1135-805X).

VENTOSA, V. (Coord.) (2008). Los agentes de la animación sociocultural. El papel de las instituciones, la comunidad y los profesionales. CCS. Madrid. (ISBN: 84-9842-254-2).

VICHÉ GONZÁLEZ, M. (2008). La animación Sociocultural. Apuntes para la formación de animadoras y animadores. Certeza. Zaragoza (ISBN: 84-92524-006).

Día de la Felicidad

felicidad
1.Estado de ánimo de la persona que se siente plenamente satisfecha por gozar de lo que desea o por disfrutar de algo bueno.

No la veamos como algo frívolo, veamos la felicidad como herramienta para transformar el mundo. Utilicemosla para poner fin a la pobreza, reducir la desigualdad y proteger el medioambiente. Tres aspectos básicos que contribuyen a garantizar la felicidad.

Desde 2013, las Naciones Unidas han celebrado el Día Internacional de la Felicidad como reconocimiento del importante papel que desempeña la felicidad en la vida de las personas de todo el mundo.

Smile mondays

Aunque esta celebración de la felicidad comenzó en el Reino de Bután, que presentó la idea a la Asamblea de la ONU en 2012. 40 años antes, comenzaba en Bután el reinado del Rey Dragón IV, que, con tan sólo 16 años, decidió que la filosofía de su Gobierno se basase en hacer felices a sus súbditos. Para ello, creó un concepto revolucionario: la Felicidad Nacional Bruta (FNB).

El FNB es hoy un indicador de nivel de vida que se utiliza internacionalmente como complemento al Producto Interior Bruto. Se calcula midiendo 9 puntos:

  1. Bienestar psicológico
  2. Uso del tiempo
  3. Vitalidad de la comunidad
  4. Cultura
  5. Salud
  6. Educación
  7. Diversidad medioambiental
  8. Nivel de vida
  9. Gobierno

Este año, los pitufos se convierten en embajadores de la ONU para invitar a las redes sociales a moverse en pro de la felicidad, con el hashtag #SmallSmurfsBigGoals (pequeños pitufos, grandes metas). 

Por una ley de Educación Social

Consideraciones y participación en la solicitud de una Ley de regularización de la profesión de Educación Social

porunaleyr

Sobre el ejercicio del Derecho de Petición con relación a la la creación de una LEY DE REGULARIZACIÓN DE LA PROFESIÓN DE EDUCACIÓN SOCIAL el Consejo General de Colegios de Educadores Sociales (CGCEES) ha presentado una solicitud, el 27 de diciembre de 2016, ante el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad y el Congreso de los Diputados, con las consideraciones y argumentos que a continuación se expone, e igualmente invita a educadores/as sociales, colegios profesionales de Educación Social, estudiantes de Educación Social, particulares e instituciones y entidades, a sumarse a esta solicitud, presentando igualmente solicitudes similares al Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, en cualquier registro público, que podrás encontrar en cualquier Ministerio, Delegación del Gobierno, Diputación, Comunidad Autónoma, Consejo Insular, Comarcal, Ayuntamiento… (Oficinas de Atención Ciudadano, también llamados en algunos lugares) Incluso si estás en otro país en Embajadas o Consulados, como cuyos modelos adjuntamos. (Nota: Una persona puede llevar escritos de otras personas, siempre que estén autorizados para ello, es decir, acompañando un breve escrito de autorización y totocopia del DNI de las personas cuyas peticiones también entrega) También se puede presentar telemáticamente.

Noticia publicada sobre la presentación

Primeras palabras sobre la presentación

Documentos de participación (Documentos preparados para descarga y presentación) Te invitamos a participar (Los documentos son de libre acceso, no llevan clave para abrir o descargar. Si por alguna razón se lo pide el navegador de en “Cancelar” y de abrirá o descargará igualmente. Gracias) Tiempo, duración: Se agradecería se entregaran antes de fin de marzo 2017, como tiempo máximo, siendo deseable cuantos antes mejor.


CONSIDERACIONES

Primera.- JUSTIFICACIÓN DE LA NECESIDAD DE PROMULGACIÓN DE UNA LEY DE REGULARIZACIÓN DE LA PROFESIÓN DE EDUCACIÓN SOCIAL (L.R.P.E.S).

1.1.- La E.S. es imprescindible para abordar  determinadas necesidades sociales a las cuales da solución con actuaciones específicas.

La consciencia de responsabilidad pública frente a los problemas de convivencia, el surgimiento de nuevas modalidades de exclusión y marginación social y la necesidad de construir un mundo en el que compartir bienes de forma más equitativa son algunos de los factores que explican y justifican la eclosión y relevancia social que ha conseguido adquirir la E.S. en el Estado en las últimas décadas.

La E.S. posibilita la incorporación del sujeto de la educación a la diversidad de las redes sociales, entendida como el desarrollo de la sociabilidad y la circulación social, y la promoción cultural y social, entendida como apertura a nuevas posibilidades de la adquisición de bienes culturales, que amplíen las perspectivas educativas, laborales, de ocio y participación social.

En el Estado Social, Democrático y de Derecho la demanda y la oferta de tareas socioeducativas se ha multiplicado, se han ido abriendo nuevos espacios sociales para atender necesidades y demandas  educativas: el acceso a la vida social. En este sentido puede afirmarse que la educación ha dejado de ser patrimonio exclusivo de la escuela.

1.2.- La E.S como una prestación educativa, al servicio del cumplimiento de los valores fundamentales de un Estado de Derecho.

1. Igualdad de todos lo/as  ciudadanos/as.

2. Máximas cuotas de justicia social.

3. El pleno desarrollo de la consciencia democrática.

Por ello, se considera que la educación es un derecho de la ciudadanía porque así lo avalan los marcos jurídicos internacionales, nacionales y autonómicos.

1.3.- La E.S es una profesión de carácter pedagógico, generadora de contextos educativos y acciones mediadoras y formativas.

La E.S como profesión, consiste en el proceso de búsqueda y mejora de algunas ocupaciones (en un contexto geográfico determinado, bajo condicionantes sociales, culturales, políticos y económicos específicos) que se recorren para cualificarse cuantitativa y cualitativamente, dotándose de recursos que indicarían el grado de estabilización.

Estas serían:

1. La existencia de un cuerpo de conocimientos específico que proviene de la investigación científica y de la elaboración teórica en el ámbito que abrace cada profesión (en el caso de los/as educadores/as sociales la disciplina de Pedagogía Social).

2. La existencia de una comunidad que comparte una misma formación específica (la Diplomatura o Grado de E.S).

3. El desarrollo de unas funciones públicas y específicas con planteamientos comunes y técnicos de intervención profesional, con retribución económica reconocida por la tarea desarrollada y la asunción de un compromiso ético de la profesión hacia sus clientes o usuarios.

4. La existencia de una normativa interna para el grupo profesional que permite el autocontrol de sus miembros por parte del colectivo profesional (colegios profesionales).

1.4.- Las funciones de las/os profesionales de la E.S en la sociedad.

1. Analizar e investigar los contextos sociales y educativos para orientar las políticas en esta materia e implementar planes, programas y proyectos para atender las necesidades y aspiraciones educativas, formativas y culturales de las ciudadanas y los ciudadanos.

2. Contribuir al desarrollo de las capacidades de cada persona y a la puesta en valor social de sus aptitudes, conocimientos y experiencia en distintos contextos sociales.

3. Generar procesos de enseñanza-aprendizaje significativos para las personas, que posibiliten el desarrollo individual, familiar y/o colectivo a través de acompañamientos y orientación, mediando a nivel social, cultural y educativo.

4. Gestionar y dirigir equipamientos, programas, servicios educativos, sociales y culturales, con equipos interdisciplinares en organizaciones públicas o privadas que garanticen derechos humanos y subjetivos de la ciudadanía.

5. Potenciar la transmisión, el desarrollo y la promoción de la cultura.

1.5.- La E.S abarca amplios e importantes campos en nuestra sociedad.

Ámbitos de intervención de las Educadoras y los Educadores Sociales:

1. Las adicciones.

2. El desarrollo comunitario y la participación ciudadana.

3. La diversidad funcional.

4. La educación ambiental.

5. La educación para la convivencia.

6. Educación de personas adultas.

7. La educación y orientación familiar.

8. Prevención de la dependencia.

9. Igualdad de género y prevención de la violencia

10. Instituciones penitenciarias e inserción social.

11. Infancia y juventud.

12. Mediación.

13. Salud mental.

14. Tiempo libre, animación y gestión cultural.

Cabe destacar la presencia de la E.S en los servicios sociales municipales. Su incorporación a los equipos profesionales de servicios sociales de los ayuntamientos, como administración más cercana a la ciudadanía, ha sido progresiva a lo largo de los últimos 20 años, siendo en la actualidad un perfil habitual y fundamental.

Pero, sin duda, es en el campo de los centros de atención a menores, en el que se produce una mayor presencia de profesionales de la E.S, tanto en el ámbito de la reeducación, como en el de la reinserción y la protección.

1.6.- Falta de adecuación terminológica de la profesión de E.S.

La figura del Educador y la Educadora Social existe tanto en la empresa privada como en la Administración Pública, si bien, la falta de regularización de la profesión hace que no estén claros los límites y el alcance de la misma, produciéndose intrusismo profesional y desconocimiento a la hora de afrontar procesos públicos de selección de esta figura profesional así como de las funciones asignadas a la misma.

Por ello se hace necesario adecuar la denominación de Educador/Educadora Social a los cargos ocupados, con los requisitos necesarios para el acceso en función de la titulación y elaboración de planes de desarrollo de las acciones que se deben ejecutar.

Segundo.- MARCO NORMATIVO ACADÉMICO DE LA E.S.

El reconocimiento académico y formativo de la E.S. se articuló a partir de la aprobación en el año 1991 del Real Decreto 1420/1991, de fecha 30 de Agosto, el cual reguló el diseño curricular de las formaciones para la diplomatura universitaria de educación social, una titulación universitaria de primer ciclo creada por el influjo de la reforma universitaria de 1981. Según el Real Decreto 1420/1991, son directrices generales propias de los planes de estudio:

“Las enseñanzas conducentes a la obtención del título oficial de Diplomado en Educación Social deberán orientarse a la formación de un educador en los campos de: la educación no formal, la educación de adultos (incluidos los de la tercera edad), la inserción social de personas desadaptadas y minusválidos, así como en la acción socioeducativa (R.D. 1420/1991, BOE de 10 de octubre, preámbulo)”.

A partir de esa fecha, las distintas universidades han ido elaborando sus planes de estudio y la Diplomatura en Educación Social se convierte en Grado de Educación Social, impartiéndose en todas las comunidades autónomas.

Los/as profesionales de la educación social trabajan con el objetivo de ayudar en el proceso de socialización y desarrollo personal a los destinatarios de su intervención de la siguiente forma:

• Mejorar las competencias y aptitudes de los individuos a través de procesos de enseñanza-aprendizaje.

• Promocionar la autonomía e independencia de las personas,

• Prevenir y compensar dificultades de estructuración de la personalidad e inadaptaciones sociales.

• Favorecer la participación de los grupos e individuos.

• Contribuir a la creación y consolidación del tejido social y asociativo.

• Favorecer el desarrollo sociocultural, socio-laboral, institucional y comunitario.

• Desarrollar actividades con una finalidad educativa, cultural, lúdica.

• Potenciar la búsqueda de la información y comprensión en y del entorno social.

• Desarrollar el espíritu crítico y la capacidad de comprensión y análisis de la realidad sociopolítica.

• Propiciar cambios de valores, actitudes y comportamientos de las personas acompañando a los sujetos en su adaptación, así como en los entornos comunitarios  transformación social.

Las actividades para las que habilita esta formación son muy variadas: animación sociocultural, trabajo en la administración pública en áreas de juventud, cultura, educación y bienestar social, dirección de centros de menores, animación de actividades extraescolares, programas de prevención de la marginación, turismo juvenil, turismo social y cultural, programas de formación ocupacional, educación de adultos, etc. Ahora bien, sea cual fuere el enfoque desde el cual se contempla la «actividad del/la educador/a social», parece evidente que ésta viene determinada, principalmente, por el ámbito social de su trabajo y el carácter educativo de su intervención.

Con el REAL DECRETO 1393/2007, de 29 de octubre, por el que se establece la ordenación de las enseñanzas universitarias oficiales se elevan estos estudios al rango de Título de Grado en E.S.

FUNDAMENTOS DE DERECHO

I.- Artículo 29 de la Constitución Española.

II.- Ley Orgánica 4/2001, de 12 de noviembre, Reguladora del Derecho de Petición.

III.- Legitimación activa, establece el artículo 29.1 de la Constitución Española que todos los españoles tendrán el derecho de petición individual y colectiva, por escrito, en la forma y con los efectos que determine la ley.

Por su parte el artículo 1 de la L.O. 4/2001 que la ostenta toda persona natural o jurídica, prescindiendo de su nacionalidad, puede ejercer el derecho de petición, individual o colectivamente, en los términos y con los efectos establecidos por la presente Ley y sin que de su ejercicio pueda derivarse perjuicio alguno para el peticionario.

IV.- Legitimación pasiva, señala el artículo 2 de la L.O. 4/2001 que el derecho de petición podrá ejercerse ante cualquier institución pública, administración, o autoridad, así como ante los órganos de dirección y administración de los organismos y entidades vinculados o dependientes de las Administraciones públicas, respecto de las materias de su competencia, cualquiera que sea el ámbito territorial o funcional de ésta.

V.- Objeto, según el artículo 3 de la citada L.O. 4/2001 las peticiones podrán versar sobre cualquier asunto o materia comprendidos en el ámbito de competencias del destinatario, con independencia de que afecten exclusivamente al peticionario o sean de interés colectivo o general.

Por todo lo expuesto, se SOLICITA,

Que se admita a trámite y se resuelva de forma favorable la petición de creación de una LEY DE REGULARIZACIÓN DE LA PROFESIÓN DE EDUCACIÓN SOCIAL.

SOLICITAMOS TU PARTICIPACIÓN

DESCARGA DE DOCUMENTOS DE PARTICIPACIÓN

Documentos si eres:

Colegiado.
Colegio Profesional.
Escudiante de Educación Social.
Particular. Persona interesada.
Institución. Entidad.

Descarga el documentos correspondiente, desde la dirección Web http://www.eduso.net/archivo/index.php?c=64/  preparado en Word, rellénalo y preséntalo en cualquier registro público.


ES TU DERECHO DE PARTICIPACIÓN.

PUEDES EJERCERLO

Seguiremos informando en este sección de noticias http://www.eduso.net/noticias/ y en las redes sociales del CGCEES en Facebook y Twitter #10añosdeCGCEES y #PorunaleydeEducaciónSocial

El Consejo General de Colegios de Educadoras y Educadores Sociales (CGCEES), junto a los Colegios Profesionales de cada Comunidad Autónoma, vienen impulsando una campaña informativa, animando a presentar solicitudes antes de fin de marzo de 2017.

Ya han presentado:

– Consejo General de Colegios de Educadoras y Educadores Sociales

– Colegio de Educadoras y Educadores Sociales de Galicia

– Colegio Profesional de Educadoras y Educadores Sociales de Madrid

– Colegio Profesional de Educadoras y Educadores Sociales de Extremadura

– Colegio Profesional de Educadoras y Educadores Sociales de Andalucía

– Colegio de Educadoras/es Sociales del País Vasco

– Colegio de Educadoras y Educadoes Sociales de Canarias

– Colegio Profesional de Educadores y Educadoras Sociales de Castilla y León

– Colegio Profesional de Educadoras y Educadores Sociales del Principado de Asturias

– Colegio de Educadoras y Educadores Sociales de las Islas Baleares

– Colegio de Educadoras y Educadores Sociales de Aragón

– Colegio Profesional de Educadores Sociales de la Región de Murcia

– Colegio Oficial de Educadoras y Educadores Sociales de Castilla – La Mancha

– Colegio Oficial de Educadoras y Educadores Sociales de Navarra

– Col·legi Oficial d’Educadores i Educadors Socials de la Comunitat Valenciana

– Col·legi d’Educadores i Educadors Socials de Catalunya

– Colagio Profesional de Educadoras y Educadores Sociales de Cantabría

 

 

#PORUNALEYDEEDUCACIÓNSOCIAL

Información de la campaña estatal

Borradores documentos solicitud

Fuente: www.eduso.net

Blog de WordPress.com.

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