La comunicación, cauce para el proceso relacional

Percibo que en nuestro trabajo con personas necesita de la comunicación, es parte del proceso. Toda relación profesional se inicia y continúa con la comunicación verbal, no verbal y paraverbal que establecemos con las personas con las que intervenimos.

Dada su importancia, os dejo aquí apuntes interesantes a tener en cuenta ;O)

 

¿Qué es Comunicación?

Etimológicamente procede del latín “cum + munus”: participación de algo en común, pero el uso más conocido es el de transmitir unos datos, conocimientos, etc. de un emisor a un receptor.

Poner algo en común supone poner nuestro ser frente a otro, y exige la reciprocidad de esta acción. En una auténtica comunicación ninguno de los sujetos acaba anulado por el otro, sino que todos desarrollan sus capacidades, logrando así la consolidación de la propia identidad, que se construye precisamente gracias a esa interacción externa valorativa (Gil Cantero, 2001).

Comunicación humana: Proceso que posibilita el intercambio de significados entre los sujetos por una serie de convenciones sistematizadas en unos códigos y aplicadas sobre un concreto tipo de medio semiótico; signos verbales, escritos y gestuales (Pérez Pérez, 1999).

Podemos diferenciar dos tipos de comunicación:

  • Comunicación biológica: Con ella toda especie transmite a sus individuos los rasgos propios que le definen como tal.
  • Comunicación cultural: Transmitir contenidos con el fin de integrar al otro en el propio grupo, perpetuar la cultura, abrir nuevas perspectivas, ayudar al desarrollo de ese individuo, etc.

comuncación

Imagen de Cheska Poon en Pixabay 

 

Los elementos que constituyen una acción comunicativa/educativa son:

  • Unidad: Aproximación entre los participantes. Mayor unidad mayor eficacia en la comunicación
    Permanencia: Función continua, necesaria y esencial.
  • Diversidad: Cada individuo mantiene su propia identidad, y la experiencia de lo diferente causa la reflexión sobre lo propio.
  • Apertura: Capacidad de trascenderse, de salir de sí mismo, de construir algo común con otro/s.
  • Objeto: Pretende ser un conocimiento, un valor, una creencia o vivencia, etc., de la misma persona.
  • Efecto: Toda comunicación pretende aportar al interlocutor elementos para su optimización, para lograr el encuentro o, al contrario, generar el rechazo (Redondo, 1999).
  • Veracidad: Quien habla ha de decir la verdad, sino la atención de los demás no tendría sentido.

 

La comunicación puede llevarse de forma diferente en la medida en cómo el emisor entienda al otro:

  • Relación objetiva: La comunicación aparece como una relación en la que se cosifica al otro, es algo útil, rentable, para los intereses del interlocutor. Es informativa y parcial.
  • Relación intersubjetiva: Se respeta al otro como un igual, valioso en sí mismo. Es vital, experiencial y plena. La comunicación intersubjetiva supone la comunicación objetiva, que de alguna manera la precede siempre. La comunicación objetiva se desvirtúa si no busca su fundamentación en la relación vital, afectiva, que le ofrece la comunicación intersubjetiva.

Cuando la comunicación no reconoce y asume la dimensión personal del otro, suprime la posibilidad de conformar una auténtica comunidad de personas, deja abierto el camino de la alienación y el de la utilización del hombre por el hombre que acaba destruyendo al propio ser humano.

 

Fuente: GARCÍA ARETIO, L.;  RUIZ CORBELLA, M. y GARCÍA BLANCO, M. (2009). Claves para la educación. Actores, agentes y escenarios en la sociedad actual. Editorial Narcea.

25 años de programas de ocio alternativo en España

25 años desde que se comenzó a soñar que la noche podía ser joven a joven, alternativa, saludable, gratuita…

¡Enhorabuena a Abierto Hasta el Amanecer! Nos vemos en el Congreso

Mocedastur Blog

cartel

Encuentro conmemorativo del 25 aniversario de Abierto hasta el Amanecer que se celebrará los días 10 y 11 de junio de 2022 en la Escuela de Comercio. Entrada gratuita con acceso libre.

La Asociación Abierto hasta el Amanecer y el Departamento de Juventud de Gijón/Xixón organizan un encuentro conmemorativo del 25 aniversario de Abierto hasta el Amanecer que se celebrará los días10 y 11 de juniode 2022 en la Escuela de Comercio.

En el año 1997 nacía en Gijón, en el barrio de La Calzada, una experiencia hecha por jóvenes y para jóvenes: Abierto hasta el Amanecer. Poco podían imaginar las personas que estuvieron detrás de aquella primera experiencia que en el año 2022 Abierto hasta el Amanecer seguiría funcionando y que jóvenes de toda España se reunirían para conmemorar su 25 aniversario y reflexionar sobre el futuro.

Con el título25 años de programas de ocio alternativo…

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¿Cuándo se nos olvidó lo que era ser joven?

Una de las preocupaciones que tengo como profesional es llegar a convertirme en uno de esos que dicen «esta juventud de ahora…» y ponerme a cuestionarla.

Desde que empecé a participar en el movimiento asociativo, con 17 años; o en mis primeros trabajos como animador, era fácil combatir el adultocentrismo, la moralina o el paternalismo que «los y las mayores» nos querían imponer. De joven para jóvenes y reivindicando a las personas adultas, resultaba sencillo (visto con el paso de los años, claro)

Ahora bien, creo que a medida que pasan los años, y vamos creciendo (por suerte) se nos plantea un reto aún más importante: No olvidarnos de lo que supone ser joven.

Esta última semana he colaborado en varios proyectos relacionados con la juventud, dónde esta era la protagonista:

  • Seminario sobre trabajar con adolescentes y jóvenes los Objetivos de Desarrollo Sostenible y las problemáticas del sur, organizado por Acción Sin Fronteras.

Una jornada dónde se quería trabajar CON la juventud para que fuera esta quien OPINARA cómo trabajar los ODS con su propio colectivo. Y vaya si opinaron, cuestionaron y propusieron.

Por cierto, dentro del seminario contamos con una brece charla de Juan F. Berenguer de Trabajar con jóvenes que fue oro puro. Tengo claro que a él no se le ha olvidado lo que es ser joven, y menos aún como trabajar con la juventud.

El culmen de la varios meses de formación en centros educativos de la ciudad, dónde cuatro equipos de jóvenes se prepararon para debatir, a favor o en contra según tocara, si la salud mental seguía siendo un tema tabú para la juventud. No os imagináis que nivel, educación, originalidad y respeto para exponer el tema.

Tercera jornada (las otras centradas en empleo y vivienda) para recoger preguntas elaboradas por personas jóvenes para después realizarlas a personas con responsabilidad e gobierno. Cuando das espacio, las personas preguntan…

¿Semana intensa eh?, si, pero muy gratificante. Porque un montón de gente joven ha expresado su opinión, como ha querido, con su vocabulario y dando valor a aspectos, que «los y las mayores» puede que no demos importancia.

Siempre que me toca trabajar con juventud procuro hacer «examen de conciencia» de no prejuzgar, de no intentar verlo desde la perspectiva «que sabrás guaje…» haciendo sus opiniones de menos por su corta edad, buscando siempre respetar que es SU momento.

Supongo que por eso, cada dos por tres, escribo de la importancia de reconocer el potencial de la juventud, cómo puede verse en el blog:


No soy joven, y por mucho que empatice hay una barrera biológica, temporal y social que me separa de la chavalada, pero siempre intento recordar lo que era serlo; sobre todo para poder trabajar con la juventud de la mejor manera posible.

Para ello suelo recordar lo que pasaba por la cabeza al Pablo «guajete» adolescente, aquí os lo presento:

pi

Año 2002… 16 años, muy flipado y con problemas para combinar colores jajaja

A ese chaval que veis ahí:

  • Le jodía que le dieran la chapa (vete al grano, no me cuentes de más)
  • Valoraba la amistad pila (a tope, eran los que me entendían)
  • Quería salir de fiesta para divertirse y pillar (ligar)
  • Odiaba madrugar, y se iba a estudiar cagándose en todo por las escaleras.
  • La noche molaba. Leer comics o libros, ver películas, chatear…
  • Piraba (hacer pellas, saltarse la clase) todo y más porque con llegar y vomitar en el examen valía para aprobar (en 1 º de bachiller le falló el sistema… y repitió)
  • Había que cambiar el mundo y había causas que motivaban (¡No a la guerra de Iraq!)
  • No entendía que las personas «mayores» tuvieran toda la razón solo por ser «mayores»
  • Odiaba los ultimátum, el paternalismo y el «esto siempre se ha hecho así» (y sigue, sigo haciéndolo)
  • Se flipaba cuando, las pocas veces que iba a clase, esta era diferente. Alguna charla de tú a tú, cine, visita interesante… cosas más allá de la clase magistral y el proyector de transparencias (de aquella los cañones eran brujería…)
  • No tenía ni puta idea de qué quería ser de mayor (años después, escogió formación profesional y ASC, porque sonaba bien. La decisión por azar más afortunada de su vida)

Y muchas más…

Por supuesto no puedo tratar a toda la juventud como el joven que yo he sido, teniendo en cuenta además que mi juventud, no es la misma que se vivió después, o la que se vive ahora. Pero si que uso esto como brújula para recordar cómo tratarla.

En ocasiones me equivoco, claro, pero creo que es muy sano «repasarse» de vez en cuando.

Así que gente de la política, entidades, centros educativos… todas esas personas que trabajamos con jóvenes ¿Cuándo se nos olvidó lo que era ser joven? ;O)