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El caso Pablo

"La gente de esas ciudades, están dormidos. Todo el día en el trabajo, en casa, sonámbulos. Nosotros les despertamos"

Predisposición a la risa

– ¿Qué nos vas a hacer reír?

– A ver qué haces para que me ría, que no me río nunca

 

Estas dos son algunas de las preguntas que me han hecho antes de comenzar una sesión de risoterapia. Sobretodo en ocasiones donde la gente que va a disfrutar la sesión no sabía que iba a haber esa actividad.

Yo siempre contesto que si, que se trata de reír, de disfrutar y que ni cuento chistes ni hago monólogos (aunque sea graciosete)

Creo que muchas veces no es que tengan curiosidad por como voy a hacer mi sesión, sino que tienen una “vergüenza al futuro”. Vamos que piensan en el ridículo que pueden hacer en la sesión. Por suerte, esto suelen superarlo enseguida.

Pero volviendo al tema… Para que surja la risa, hay una clave: Predisposición.

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Como pasa con todo en la vida, nadie puede forzarnos a hacer cosas que no estamos predispuestos a hacer, que sean totalmente opuestos a nuestra naturaleza.

Esto quiere decir que, si vamos a una sesión de risoterapia, debemos ir mentalizados, con la mente abierta y predispuestos para reírnos, ya que de cualquier otra forma que vayamos estaremos totalmente condenados al fracaso.

La voluntad de reírnos o de pasar un buen rato es lo más importante que podemos llevar a una de estas sesiones. Sin ella, no hay forma de que nadie en el mundo nos haga reír, ni siquiera la persona más graciosa ni la situación más ridícula. La risa es voluntaria en las sesiones, pero solo si estamos realmente dispuestos a entregarnos a ella podremos sacarles beneficios.

En ocasiones , también se da el caso opuesto. Si nadie puede forzarnos a reírnos cuando no queremos hacerlo, me gustaría ver a alguien tratar de detenernos cuando estamos con el ánimo predispuesto y ya hemos estallado en carcajadas. Es totalmente imposible. A todos nos ha pasado alguna vez tentarnos, empezar a reírnos, y luego darnos cuenta de que, en realidad, aunque queramos, ya no tenemos forma de parar. Esto es porque la situación nos ha predispuesto a la risa y todo lo que de allí en más sucede, en relación con esta situación que nos pareció tan graciosa, solo aumenta la hilaridad. Y llega un momento en que ya no hay un motivo real para reírse, en que ya nos reímos más de la risa misma que de la situación que la generó. Este es el tipo de ánimo que es ideal conseguir durante una sesión.

La risa en la sesiones de risoterapia es autoinducida. Esta es una gran ventaja, ya que no necesitamos esperar que se conjuguen determinados factores que nos hagan reír, sino que se puede generar en cualquier momento, cuando lo deseemos.

Por otro lado, además tiene otra ventaja muy importante: las sesiones son en grupo. Y la risa, cuando estamos con otras personas que también se ríen, es una de las cosas más contagiosas que existen. El cambio que produce, el pasar de esas risitas inducidas y bastante tímidas a una risa verdadera, pura y realmente sentida es muy rápido cuando estamos con otras personas. Además, muy pronto dejamos de sentirnos extraños y hasta ridículos, ya que estamos con gente que esta en la misma situación que nosotros. La sensación de pertenencia a un grupo, de nos ser los únicos en estar haciendo algo es una de las mejores formas de hacer avanzar el trabajo que estamos haciendo.

Además que quienes damos talleres de risoterapia, ya tenemos experiencia trabajando el tema, y conocemos técnicas para hacer que la gente se ría, técnicas que ayudan a la risa espontáneamente.

 

Así que si en algún momento vais a una sesión o taller de risoterapia… relajaos  disfrutad, que va a ser bueno ;O)

 

“Reírse de todo es propio de tontos, pero no reírse de nada lo es de estúpidos”

Erasmo de Rotterdam

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El escuadrón

Cada equipo debe hacer una nave voladora usando dos hojas de papel (de tamaño A4) y tiene que hacer que  vuele y atraviese una distancia para llegar a un objetivo.

 

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OBJETIVOS

  • Fomentar la creatividad, el trabajo en equipo y la comunicación.

 

MATERIAL

  • Hojas de papel tamaño A4
  • 1 Aro de cincuenta centímetros de diámetro

 

CONSIGNAS DE PARTIDA

  • Cada grupo va a hacer una nave voladora
  • Esta nave tiene que recorrer una distancia de 5 metros
  • Y debe atravesar un aro de 50 cm. de diámetro.
  • Tienen tres intentos para lograr su cometido

DESARROLLO

Se forman los grupos (3 a 5 personas)

Se les entrega los papeles

Se les imparte la consigna

Advertir sobre la solicitud de una hoja adicional

El grupo concluye la prueba cuando logra que su nave vuele y atraviese el aro (tiene hasta 3 intentos)

Los intentos de cada grupo no pueden ser consecutivos ( a fin de fomentar la participación de todos)

El juego termina una vez que todos los grupos han cumplido la prueba.

 

EVALUACIÓN

El moderador debe aplaudir los aciertos.

Felicitar a todo el escuadrón por el logro del objetivo.

El equipo debe aplaudir los aciertos.

Felicitar al primer grupo que cumplió con el objetivo.

El moderador preguntara de manera abierta: Pedir opiniones

  • ¿Que podemos sacar de aprendizaje de este juego?
  • ¿Cual ha sido el momento mas difícil?
  • ¿Que se siente ver que los otros grupos pasan y nuestro grupo se queda?
  • ¿Que sentimos ahora que todos hemos cumplido con el objetivo?

El moderador debe hacer un cierre reflexivo sobre lo que ha hecho que cada grupo llegue a su objetivo: en términos de comunicación, trabajo en equipo y sobre todo motivación.

 

VARIANTES

(Negociación): Si malogran alguna hoja de papel se les entrega otra nueva, pero además una hoja adicional, la cual necesariamente debe incluirla en su diseño (Es el costo por malograr una hoja).

La empatía mal entendida

Si nos quedamos con la definición de “andar por casa” la empatía es la capacidad de “ponerse en lugar de otra persona”, si vamos a por una definición más académica, la RAE dice:

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Creo que es un concepto sencillo de entender, pero muy complejo a la hora de llevar a la práctica. De hecho hay muchas personas que lo interpretan mal. Haciendo el chascarrillo fácil podría decir que quien lo entiende mal son esas personas que se “te cuelan” en la línea de cajas o en la parada del autobus… Pero no, esas personas solo son jetas.

En quien pienso cuando escribo esto, es en todas las personas que estos días están cuestionando como debe sentirse una mujer que ha sido violada por 5 cabrones malnacidos.

¿Quién hostias es nadie para cuestionar cómo debe sentir o qué debe hacer?

Y aunque lo más jodido es que ese tema haya salido en un juicio, y se permita, me flipa aún más la oleada de gente en las redes que también lo cuestiona…juzga sin haberlo vivido, sin haberlo sentido, pero lo más grave prejuzgan.

Y esos prejuicios no vienen de ahora, los tenemos arraigados desde hace mucho.

Un ejemplo que he podido vivir por mi mismo es ver los debates que se generan cuando he utilizado la dinámica “la mujer y el puente”.

En ese ejercicio en resumen, se cuenta la historia de una mujer adúltera que quiere volver a casa para que no la pille su marido, busca varias opciones de salir airosa… pero al final un loco la mata (si queréis leerla entera pinchad en el enlace)

El debate comienza pidiendo a los grupos que de los 6 personajes que salen en la historia valoren del de mayor a menor la responsabilidad que tienen sobre la muerte de la mujer. La mayor parte de las personas, dicen que la máxima responsable de su muerte es… la mujer. Increíble, una víctima nunca es culpable de lo que le ha ocurrido, pero…

Eso es un prejuico (machista) que está tan arraigado que hace ver más culpable a la mujer (por adúltera, por fresca, por puta…) que al autor material del asesinato. Luego claro, el machismo lo vamos superando.

En el caso que estamos viviendo estos días, es más de lo mismo, y no es una dinámica. Hay un juicio a 5 violadores y cuestionamos a la mujer que ha sido violada, cómo tiene que sentirse o qué debe hacer. Asqueroso…

Por eso creo que hemos malentendido la empatía. No es que las demás personas deban ponerse en nuestro lugar, según nuestro juicio, sino comprender como se sientas las demás personas según ellas mimas.

“O sea, yo me estoy ahogando y tú me estás describiendo el agua”

Mejor Imposible

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