Buscar

El caso Pablo

"La gente de esas ciudades, están dormidos. Todo el día en el trabajo, en casa, sonámbulos. Nosotros les despertamos"

12 meses 12 Animador@s – SEPTIEMBRE: Davinia de Ramón

El verano ya ha acabado, el calendario escolar ya colgado en la pared y la “vuelta al cole” (ya os contaré la mía más adelante). Así que algunxs con energías renovadas y algunxs de depresión postvacacional (quien se las haya cogido en verano), como os comenté, nos mantenemos por el mediterráneo para conocer a la 9ª animadora.

Ella es del bloque de “no en persona”, ya que la conocía través de las redes (y con esta cabeza mía no sé en cual), y nos seguimos, comentamos, retuiteamos, damos like; según la red en turno, pero siempre por algo interesante de lo yo creo que ella hace y viceversa. De ella destacar sus formaciones en materia de tiempo libre, sus colaboraciones en la radio hablando sobre voluntariado (por ejemplo) o su faceta de emprendedora en el ámbito social y educativo.

Os dejo con…

Davinia de Ramón (Cuando contestó a la entrevista entre Picassent y Valencia, ahora mismo, entre el Cantón de Guachapala, Ecuador y Salta, Argentina)

Utópica por vocación, amante de Latinoamérica. Animadora Sociocultural y Educadora Social enganchada a las TIC.

DSC_2980

La gran pregunta ¿Qué es para ti la Animación Sociocultural?

Ante todo, es una forma de vida, una manera de entender el mundo. Me cuesta pensarme sin una lucha en el horizonte. Sin una nueva utopía social para seguir formándome y trabajando desde una visión sociocomunitaria. Además, es una metodología que motiva a la acción, a la participación y a la transformación social, tiene como personas protagonistas a los/as actores sociales implicados en el proceso.

Y te dedicas a esto por qué…

Creo que han influido muchos factores en la decisión de tomar este camino, primero el vivir en un pueblo en el que nos criábamos en la calle desde muy pequeñas y cada día era una aventura, un nuevo proyecto y una nueva acción que necesitaban dinamización , segundo, el formar parte de un grupo Scout desde muy pequeña, tercero, el tener una familia muy grande y tener que mediar, dinamizar, facilitar… y por último el ponerme delante de un grupo por primera vez, sentir como mi piel se erizaba y no tener ninguna duda, yo quería sentirme así todos los días, no sabía muy bien cuál era el nombre de esa profesión pero sin ninguna duda era la mía.

 

En la actualidad, ¿trabajas en algo relacionado con la ASC?

En la actualidad soy Presidenta y formadora en Anaida. Iniciativas educativas, sociales e interculturales, una organización que junto a mi compañera Anna Rodriguez Casadevall estamos arrancando con mucha ilusión, y desde hace casi 10 años, compaginándolo con otros trabajos en el ámbito de la intervención social, soy docente en la Escuela de Animación, “Abast Animació”.

La ASC como ámbito profesional, ¿qué opinión tienes sobre ello?

Creo que es un ámbito que está en continua construcción, que necesita mucho más apoyo institucional y redes de conexión entre profesionales. Necesitamos definir parcelas de acción y una mayor visibilidad en la sociedad. Es complicado hacerse un espacio, pero todo es cuestión de lucha, formación y tenacidad. Como aprendí en el último congreso de Educación Social de Sevilla en palabras de Marchioni, “Si no hacemos política dejemos de lloriquear”, así que no nos queda otra que seguir haciendo política por ser un ámbito profesional reconocido y valorado.

¿Qué mejorarías de la formación que recibimos los animadores y las animadoras?

Por una parte, creo que nuestra formación necesita un mayor aterrizaje en las realidades en las que intervenimos, salir de los libros para mirar a los ojos a las personas con las que trabajamos o vamos a trabajar. Por otra, creo que necesitamos herramientas para ser capaces de realizar un análisis crítico de las prácticas a las que nos enfrentamos, y no solo hacerlo a nivel individual sino compartirlo de alguna manera con aquellas personas que tienen nuestra misma profesión. Necesitamos que nos formen Animadores/as Socioculturales, aprender de sus experiencias, de sus logro y equivocaciones y no personas que expliquen aquello que han aprendido en los libros.

Además, creo que es una tarea pendiente de los/as Animadores Socioculturales, escribir más, y dejar de seguir paradigmas hegemónicos escritos desde sillas que hace décadas que no se acercan a las realidades sociales. Necesitamos personas animadoras socioculturales que escriban, que investiguen, que se atrevan a dar el paso para que nadie venga a contarnos desde su pluma acartonada como debemos hacer nuestro trabajo.

La idea de estas entradas era visibilizar a otros animadores/as, algo que nos quieras contar…

Primero felicitarte por este trabajo, darte las gracias por dar visibilidad a aquellas personas que trabajamos en el campo de la Animación Sociocultural. Por estar siempre predispuesto a la ayuda y a echar una mano.

También quiero dar las gracias a Stefano Greppi, la persona que tomo esta foto en un curso de Formadores/as de Animadores que desde Abast Animació impartimos para el Consell de la Joventud de la Comunitat Valenciana.

Para concluir decir que el ser Animadora Sociocultural es una profesión que en muchas ocasiones no es agradecida a nivel laboral, no siempre es sencillo seguir por el camino elegido, incluso muchas veces es incomprensible para familiares y personas amigas, pero siempre merece la pena. Las transformaciones sociales son posibles siempre y cuando todas las personas nos impliquemos  y en ello andamos.

 

 

¡¡Gracias!! A mi me ha encantado todo lo que nos cuenta esta animadora (de las todoterreno, como habréis visto) Espero que podamos colaborar en algo en el futuro ;O)

Parece ser que algo tiene el mediterráneo me ha enamorado porque el próximo mes seguimos con un animador que aunque duerme por allí, viaja más que Phileas Fogg.

#12Meses12Animador@s

Educación y ASC

Asumir que los procesos educativos se encuentran íntimamente vinculados a los procesos culturales y sociales supone concebir la educación en un sentido abierto, global y permanente, como una acción, no sólo encaminada al desarrollo y promoción personal, sino también a la transformación cultural y social.

Desde este enfoque adquiere sentido plantearse las posibles conexiones entre los dos términos enunciados.

img_2044

Numerosos autores han analizado las relaciones existentes entre educación y Animación Sociocultural y es difícil encontrar uno solo que no haga referencia al carácter educativo que presenta la misma.

Así se expresa Merino (1997), que considera a los programas de Animación como un factor de desarrollo de la tarea educativa dentro de un concepto dinámico, comprometido e integral de educación.

Similar criterio sostiene Úcar (1992), para quien la Animación Sociocultural es una práctica educativa global, esto es, afecta a todas las facetas de la persona y a las del grupo social, por lo que su adscripción al ámbito de la educación es evidente.

Por su parte, Quintana (1993) anota que sin ser educación, en el sentido técnico y propio de la palabra, también educa, contribuye a la educación; es, pues, una instancia educativa, lo que justifica el interés por este campo por parte de la Pedagogía Social. El citado autor, dado que los animadores proyectan la perspectiva de una sociedad educativa, sitúa a la Animación Sociocultural dentro del marco de la Educación Permanente y la relaciona con determinadas formas no instructivas de la Educación de Adultos.

En suma, podemos indicar que la Animación Sociocultural es educativa en cuanto aspira a un determinado modelo de sociedad y pone los medios para caminar hacia su transformación estructural mediante el perfeccionamiento de las personas y el cambio de sus mentalidades, valores y actitudes en función de un determinado modelo del hombre.

Cabe apuntar que educación y Animación son dos nociones no totalmente equiparables, al tener extensiones semánticas desiguales. Sin menoscabo para ninguno de los dos conceptos, es justo reconocer que el de educación hace referencia a un universo mucho más amplio, diverso y heterogéneo. No obstante, su idiosincrasia educativa, según Trilla (1993), se pone de relieve, entre otras, por las siguientes razones:

  • Sus raíces y tradición. El origen de la Animación Sociocultural se sitúa claramente en la Educación Popular y en la Educación de Adultos.
  • El concepto extensivo de educación. El proceso educativo es un proceso abierto en el que el ser humano se realiza en el seno de estructuras sociales, culturales y económicas.
  • Coincidencia de finalidades. La mayor parte de los fines que persigue la Animación Sociocultural son educativos u ostentan un marcado acento educativo.
  • Amplitud de los procesos educativos. Hoy día se ha impuesto el concepto de educación permanente que amplia de forma manifiesta el universo educativo.
  • Su vertiente como práctica educativa. Este supuesto es verdadero cuando un proyecto de Animación genera cambios de actitudes, asimilación de valores, incorporación de hábitos y aprendizajes encaminados a la perfección de la persona. Si estos propósitos no figuran en la intervención socioeducativa programada, no podrá considerarse educativa, aunque es difícil encontrar proyectos serios que no incluyan alguno de estos objetivos.

La Animación Sociocultural, por su carácter intencional, consciente y al perseguir unas metas muy claras de promoción humana y social, se enmarca en la modalidad de la educación no formal. Esto supone que sus manifestaciones prácticas deben estar sistemáticamente organizadas, partir de unos fines y plantear unos objetivos definidos, articular actividades y recursos, fijar medios, plazos y sistemas de evaluación para poder detectar posibles logros y deficiencias, a fin de tomar las decisiones oportunas de mejora.

No debe considerarse, por lo tanto, como una variante de la asistencia social, ni centrarse en la proliferación de actividades, cayendo en un activismo con escaso sentido, pues éstas se consideran medios y no fines en sí mismas.

Fuente: Manual de la asignatura “Programas de Animación Sociocultural” de la UNED.

Tema 3 Elementos que configuran la ASC. Mª Luisa Sarrate Capdevila.

El tarro y el maestro (Aprendiendo a priorizar)

Os comparto este cuento o leyenda (sin autoría reconocida) que he encontrado por la red mientras buscaba dinámicas nuevas que introducir en mis formaciones.

Estaba buscando técnicas para trabajar la gestión del tiempo o cómo priorizar lo importante. Y me encontré con este texto, que o bien podemos leérselo al grupo, o bien representar como el viejo maestro hace en la historia.

Para que me entendáis, mejor leed la historia ;O

20160824_195229

El tarro y el maestro

Un día, un viejo maestro fue contratado para dar una formación sobre la planificación eficaz de su tiempo a un grupo de 15 ejecutivos de grandes compañías norteamericanas.

El maestro les miró, y les dijo “Vamos a hacer un experimento”.De debajo de la mesa, el profesor sacó un inmenso tarro de vidrio que puso delicadamente en frente suyo.

Luego sacó alrededor de doce piedras tan grandes como bolas de tenis y las depositó cuidadosamente, una por una en el gran tarro. Cuando el recipiente se llenó hasta el borde y era imposible agregarle una sola piedra más, levantó lentamente los ojos hacia sus alumnos y les preguntó:

“¿Os parece que el tarro está lleno?”

Todos respondieron: “Sí.”

Esperó unos segundos y agregó : “¿Estáis seguros?”

Entonces, se agachó de nuevo y sacó de una bolsa muchas piedrecillas. Con mucho cuidado las agregó y sacudió ligeramente el tarro.

Las pequeñas piedras se infiltraron entre las grandes… hasta el fondo del tarro. El viejo maestro levantó nuevamente los ojos hacia el grupo y reiteró su pregunta:

“¿Os parece que el tarro está lleno?”

Esta vez sus brillante grupo comenzó a entender…Uno de ellos respondió:“¡Probablemente no!”

“Bien”, respondió el viejo profesor.

Se agachó nuevamente y esta vez sacó de debajo de la mesa otra bolsa con arena y la agregó la arena al tarro.La arena rellenó los espacios existentes entre las piedras y las piedrecillas.

Una vez más, preguntó: “¿Os parece que el tarro está lleno?”

Esta vez sin pensarlo dos veces y en coro, los brillantes alumnos, respondieron:“¡No!”

“¡Bien!”, respondió el viejo profesor.

Así que el hombre cogió la botella de agua que estaba sobre la mesa y llenó el tarro hasta el tope. El viejo maestro levantó entonces los ojos hacia su grupo y preguntó:

“¿Qué nos demuestra esta experiencia?”

El más audaz respondió: “Esto demuestra que incluso cuando creemos que nuestra agenda está llena,si lo deseamos realmente, podemos agregar más citas, más cosas para hacer.”

El profesor respondió: “No es eso. La gran verdad que nos muestra esta experiencia, es la siguiente: Si uno no mete las piedras grandes primero en el tarro, jamás podría hacer entrar el resto después.”

“¿Cuáles son las piedras grandes en vuestras vidas?”:

“¿La salud?”

“¿Su familia?”

“¿Sus amigos?”

“¿Realizar vuestros sueños?”

“¿Hacer lo que amáis?”

“¿Aprender?”

“¿Defender una causa?”

“¿Relajarse?”….

Lo mismo ocurre con la vida: Si gastamos todo nuestro tiempo y energía en las cosas pequeñas, nunca tendremos lugar para las cosas realmente importantes.

Presta atención a las cosas que son esenciales para tu felicidad .Ocúpate de las piedras primero, de las cosas que realmente importan.

Establece tus prioridades, el resto es solo arena…

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

Subir ↑