Pensar bajo presión (dinámica)

Una dinámica corta, rápida y sencilla de hacer, que además es muy ilustrativa.

Aunque el objetivo, como cuento más adelante es «pensar bajo presión» con las preguntas para la evaluación nos permitirá debatir y explorar cómo nos sentimos en el momento de dar respuestas.

matches-g95b037f39_640

Imagen de Victoria_rt en Pixabay 

Objetivo:

  • Estimular a pensar con rapidez en una situación en que hay presión.

Desarrollo:

Se pide a unas cuantas personas voluntarias que ayuden a demostrar la dificultad, tan importante, de poder pensar con rapidez y cuando se está sometido a presión.

Se plantea una pregunta a una de las personas participantes, entonces, quien dinamiza prende una cerilla y lo pasa al participante, quien debe responder a la pregunta antes de que se consuma el fósforo o la llama esté muy cerca de sus dedos. Tan pronto como se conteste, apagará la cerilla.

Preguntas para la evaluación:

  • Al igual que la amenaza de la llama del fósforo, ¿Qué otras presiones pueden ocasionar dificultades en estas situaciones?
  • ¿Se pudo observar una considerable presión por parte de los y las demás componentes del grupo?

La comunicación, cauce para el proceso relacional

Percibo que en nuestro trabajo con personas necesita de la comunicación, es parte del proceso. Toda relación profesional se inicia y continúa con la comunicación verbal, no verbal y paraverbal que establecemos con las personas con las que intervenimos.

Dada su importancia, os dejo aquí apuntes interesantes a tener en cuenta ;O)

 

¿Qué es Comunicación?

Etimológicamente procede del latín “cum + munus”: participación de algo en común, pero el uso más conocido es el de transmitir unos datos, conocimientos, etc. de un emisor a un receptor.

Poner algo en común supone poner nuestro ser frente a otro, y exige la reciprocidad de esta acción. En una auténtica comunicación ninguno de los sujetos acaba anulado por el otro, sino que todos desarrollan sus capacidades, logrando así la consolidación de la propia identidad, que se construye precisamente gracias a esa interacción externa valorativa (Gil Cantero, 2001).

Comunicación humana: Proceso que posibilita el intercambio de significados entre los sujetos por una serie de convenciones sistematizadas en unos códigos y aplicadas sobre un concreto tipo de medio semiótico; signos verbales, escritos y gestuales (Pérez Pérez, 1999).

Podemos diferenciar dos tipos de comunicación:

  • Comunicación biológica: Con ella toda especie transmite a sus individuos los rasgos propios que le definen como tal.
  • Comunicación cultural: Transmitir contenidos con el fin de integrar al otro en el propio grupo, perpetuar la cultura, abrir nuevas perspectivas, ayudar al desarrollo de ese individuo, etc.

comuncación

Imagen de Cheska Poon en Pixabay 

 

Los elementos que constituyen una acción comunicativa/educativa son:

  • Unidad: Aproximación entre los participantes. Mayor unidad mayor eficacia en la comunicación
    Permanencia: Función continua, necesaria y esencial.
  • Diversidad: Cada individuo mantiene su propia identidad, y la experiencia de lo diferente causa la reflexión sobre lo propio.
  • Apertura: Capacidad de trascenderse, de salir de sí mismo, de construir algo común con otro/s.
  • Objeto: Pretende ser un conocimiento, un valor, una creencia o vivencia, etc., de la misma persona.
  • Efecto: Toda comunicación pretende aportar al interlocutor elementos para su optimización, para lograr el encuentro o, al contrario, generar el rechazo (Redondo, 1999).
  • Veracidad: Quien habla ha de decir la verdad, sino la atención de los demás no tendría sentido.

 

La comunicación puede llevarse de forma diferente en la medida en cómo el emisor entienda al otro:

  • Relación objetiva: La comunicación aparece como una relación en la que se cosifica al otro, es algo útil, rentable, para los intereses del interlocutor. Es informativa y parcial.
  • Relación intersubjetiva: Se respeta al otro como un igual, valioso en sí mismo. Es vital, experiencial y plena. La comunicación intersubjetiva supone la comunicación objetiva, que de alguna manera la precede siempre. La comunicación objetiva se desvirtúa si no busca su fundamentación en la relación vital, afectiva, que le ofrece la comunicación intersubjetiva.

Cuando la comunicación no reconoce y asume la dimensión personal del otro, suprime la posibilidad de conformar una auténtica comunidad de personas, deja abierto el camino de la alienación y el de la utilización del hombre por el hombre que acaba destruyendo al propio ser humano.

 

Fuente: GARCÍA ARETIO, L.;  RUIZ CORBELLA, M. y GARCÍA BLANCO, M. (2009). Claves para la educación. Actores, agentes y escenarios en la sociedad actual. Editorial Narcea.

Coordinando equipos

Hoy os traigo algunas ideas sobre coordinación de equipos. Ya que me ha tocado hacerlo en varias ocasiones y en otras muchas he sido coordinado; creo que por el camino he aprendido algo sobre ello.

Una premisa que hay que tener en cuenta es que cómo le vaya al equipo está influido por cómo lo coordinamos. Por muy capacitado que sea el equipo, quienes toman la figura de coordinar deberán aportar mucho de sus dotes personales.

equipo

Imagen de StockSnap en Pixabay

Una buena coordinación implica un buen liderazgo. Aquí unas propuestas para conseguirlo:

  • Reconocimiento. Debemos agradecer, facilitar o reconocer todas las acciones bien realizadas que la persona realice.
  • Equidad. En el trato, en las responsabilidades del equipo, en la carga de trabajo…
  • Seguridad. La seguridad es uno de los elementos más motivadores. Saber de las situaciones que afectan al equipo, al desarrollo de la acción; da a que atenerse.
  • Confianza. El equipo es un atento observador de la coordinación. La desconfianza, además agudiza la vista, y genera preocupaciones innecesarias. Da confianza… y la recibirás.
  • Valora TODO el trabajo. No hay trabajos «menores» mirado desde el punto de vista de quien lo hace. Si se desprecia o resta valor a un tipo de trabajo, la persona que lo hace se puede sentir ofendida.
  • El buen trato… SIEMPRE. Si no seguimos esta rutina, será sospechoso. Si solo aplicamos esto «cuando queramos algo» podrá colar una vez, pero se nos verá venir.
  • Horizontalidad. Es cierto que al coordinación implica un mayor nivel de responsabilidad, pero en el día a día, no debe convertirse en un estatus que ponga al resto de personas del equipo en desventaja. Si la percepción es «equipo = inferior y coordinación = superior» generará que las personas actúen a la defensiva.
  • Sentimientos. Muy a tener en cuenta, todas las personas tenemos nuestro corazoncito. Y debemos tener en cuenta que:
    • En todo persona pueden darse sentimientos encontrados, positivos y negativos frente a la coordinación, a las decisiones que se toman, a la tarea  desarrollar.
    • Se pueden dar «odios» (no soporto a…) y «venganzas» (pues si «x» no hizo esto, yo no hago aquello…) cuando las personas se sientan ofendidas.
    • Ya que tenemos que trabajar, la gente quiera al menos trabajar sintiéndose bien y a gusto. Facilitemos esto.
  • Recordemos que la coordinación no debe ser paternalista. Aunque llevemos un equipo novel o con gente joven, son profesionales y nuestra labor es gestionar y facilitar, no tutorizar echar la «moralina» (dar la chapa con «yo haría o no haría esto o lo otro»).

Trabajemos en lo que trabajemos, casi siempre vamos a tener que relacionarnos con personas, si encima nos toca coordinar equipos, que menos que reflexionar sobre cómo lo hacemos ;O)