“Necesitaremos toda nuestra fuerza”

El 2 de octubre se celebra el Día Internacional de la Educación Social. Con motivo de esta fecha señalada, participo (¡¡este será el séptimo año!!) en el Carnaval de blogs organizado por el Colegio de Educadoras y Educadores Sociales de Cataluña. 

Este año es especial, ¡porque este año será el 10º! Una iniciativa que empezó en 2013 con el objetivo de hacer oír las diversas voces de la Educación Social y que ha ido caminando, año tras año con diferentes propuestas, agrupando voces de diferentes profesionales.

El lema que han elegido este año para celebrar el Día de la Educación Social en el CEESC es: “Necesitaremos toda nuestra fuerza”, inspirándonos en la frase del escritor, político y filósofo italiano, Antonio Gramsci: 

“Instrúyanse, porque necesitamos toda nuestra inteligencia. Conmuévanse, porque necesitamos todo nuestro entusiasmo. Organícense, porque necesitamos de toda nuestra fuerza.” 

En esta edición nos toca reflexionar en torno a la organización en nuestra profesión. Para ello nos lanzan varias preguntas… cómo no sabía por dónde empezar, pero soy bien mandado, voy a constatarlas todas.

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Como educadoras y educadores sociales, ¿nos comprometemos suficientemente con nuestra profesión?

Me gustaría pensar que si, ya que es una profesión que precisa de vocación, de creerte lo que estás haciendo, de saber que funciona, que es necesario y tiene un sentido. Pero no soy iluso y por tener una profesión social, el 100% de las personas que lo componen van a ser buenos o buenas profesionales.

El compromiso va hasta donde cada persona quiera. Es verdad que puede haber atenuantes (condiciones laborales, equipo de trabajo, política de la entidad o institución, etc.) pero hay personas (que no profesionales en mi opinión) que no se comprometen. Cumplen el horario y las funciones (y algunas ni eso); supongo que en cualquier otro empleo esto valdría para cubrir expediente, pero en este ámbito trabajamos con personas, por lo que el compromiso de educar, debería estar presente en todo profesional.

Como no me apetece quedar de «malrollero» cabe mencionar que también existen profesionales con una pasión, que si se comprometen más allá del proyecto, las ideas y los itinerarios, que tienen una vocación brutal de servicio (que no servilismo) e inspiran cuando trabajas con ellas.

Como no sabría decir cuál es el compromiso «suficiente» no se me ocurre mejor respuesta.

¿Hasta qué punto debemos involucrarnos por los retos de futuro que se nos plantean como profesión?

Una ronda de «frases hechas»

«Hasta el infinito y más allá». Los retos nos afectan a todas las personas que formamos parte de la educación social. Mejorar en la praxis, reciclarnos, abrir nuevas vías de intervención, innovar… todo lo que creemos y desarrollemos es por el bien del resto de compañeros y compañeras.

Soy un gran defensor de que «el movimiento se demuestra andando» ¿no pedimos a las personas usuarias o participantes que se involucren en sus propios procesos? pues no podemos permitirnos que «en casa del herrero…»

¿Debemos hacer nuestras las luchas y los retos de las personas más desfavorecidas y de los grupos oprimidos?

Para nada, NO. Antes de que os echéis encima, dejadme que me explique. Debemos apoyar, acompañar y alentar, pero nunca hacerlas nuestras (salvo que realmente sean nuestras). Aunque participemos de ellas y empaticemos, algunas de ellas no las padecemos, por lo que «luchamos» por ellas desde una posición de privilegio.

En ocasiones pecamos de superEGOes y superEGOinas, partiéndonos la cara por «x» causa, pero muchas veces conocemos esas realidades como espectadores, profesionales, no las hemos sufrido. Por supuesto que hay que combatirlas, reivindicarlas, pelear por ellas, pero dando el protagonismo a quien debe tenerlo. Aquí mi deje de animador, hacer de catalizador, de medio, no de protagonista.

¿Por qué es importante organizarse? 

Es la única manera de conseguir cambios. Sumando esfuerzos, personas y voces. Mi hermano siempre menciona una frase que decían en  el programa «La Bola de Cristal»:

«Solo no puedes, con amigos si»

Pensar bajo presión (dinámica)

Una dinámica corta, rápida y sencilla de hacer, que además es muy ilustrativa.

Aunque el objetivo, como cuento más adelante es «pensar bajo presión» con las preguntas para la evaluación nos permitirá debatir y explorar cómo nos sentimos en el momento de dar respuestas.

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Imagen de Victoria_rt en Pixabay 

Objetivo:

  • Estimular a pensar con rapidez en una situación en que hay presión.

Desarrollo:

Se pide a unas cuantas personas voluntarias que ayuden a demostrar la dificultad, tan importante, de poder pensar con rapidez y cuando se está sometido a presión.

Se plantea una pregunta a una de las personas participantes, entonces, quien dinamiza prende una cerilla y lo pasa al participante, quien debe responder a la pregunta antes de que se consuma el fósforo o la llama esté muy cerca de sus dedos. Tan pronto como se conteste, apagará la cerilla.

Preguntas para la evaluación:

  • Al igual que la amenaza de la llama del fósforo, ¿Qué otras presiones pueden ocasionar dificultades en estas situaciones?
  • ¿Se pudo observar una considerable presión por parte de los y las demás componentes del grupo?

Estadística fácil – Ana León

Si estudias en la UNED el Grado de  Educación Social (mi caso) o el de Pedagogía, esto te interesará.

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Imagen de Tumisu en Pixabay 

Aquí el eterno estudiante de Educación Social. Bueno ya no tan eterno, que le he metido un acelerón estos últimos años y espero terminarla ya. Por ello en este pasado curso 2021/2022 me decidí a matricularme de la asignatura (muy temida, al menos por mi) Estadística aplicada a la educación. Es de primer curso, pero llevaba años evitándola.

Os cuento mi experiencia: Durante el segundo cuatrimestre, cuando se cursa, tuve una agenda personal complicada y abandoné la asignatura, pensando en ir a septiembre por ella.

Por suerte hablando con una compañera que estudia también Educación Social, me habló de Ana León, una profesora que ayudaba a preparar la asignatura. Ya que tenía el verano para ponerme al día con ella y que llevaba sin hacer nada ni remotamente cercano a las matemáticas desde hace 20 años (4º de ESO, que lejos queda…) me pareció una buena idea.

La llamé, y me comentó que currando y «dándole caña» si que se podía sacar la asignatura. Así que me inscribí en sus clases de verano (4 horas a la semana). Desde la última semana de junio hasta el día antes del examen me las he pasado con la estadística y oye… ¡¡asignatura aprobada!!

Qué ofrece:

  • Clases en directo en turno de mañana y noche. Además las deja grabadas y podrás verlas y revisarlas cuando quieras.
  • Vídeos cortos sobre conceptos específicos. Ideales para refrescar lo que has ido viendo.
  • Material de estudio. Resúmenes, esquemas…
  • Deberes y ejercicios para hacer. Exámenes pasados, quizziz (test online)
  • Apoyo para realizar el trabajo obligatorio. Paso a paso para que puedas ir haciéndolo a tu ritmo.
  • Atención personalizada. Cualquier duda te la resuelve en directo en la clase o vía whatsapp fuera de ella.
  • Cercanía y lenguaje claro. Es muy didáctica y explicar genial, utiliza reglas mnemotécnicas, casos reales y de interés para ilustrar los temas. Además transmite calma y motivación al grupo.

Y como extra:

  • El importe de la matricula va para su protectora La Madriguera de la Anoia, así que clases de estadística y responsabilidad social, echas una mano a la cantidad de animales que atiende.

Te dejo su web para que puedas contactarla: https://www.academiadeestadistica.com/

Y un vídeo resumen de su canal de Yotube

Para acabar. Yo pensaba que me apuntaba a unas clases para «librar» el examen y ya. Para nada. He disfrutado del contenido y lo mejor, es que entendía lo que estaba haciendo. Cuando te explican bien las cosas, se hace bastante fácil ;O)