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El caso Pablo

"La gente de esas ciudades, están dormidos. Todo el día en el trabajo, en casa, sonámbulos. Nosotros les despertamos"

Acordarse de Santa Bárbara cuando truena y del Tiempo Libre cuando hay pandemia

Por fin hemos podido tener “encuentros en la tercera fase” y ahí me he podido tomar una caña con colegas, y de la profesión también.

Así que entre los “¿qué tal el confinamiento?” “¿cómo estás?” y demás preguntas de tiempo sin verte, nos pusimos a hablar del verano* y el curro en el ámbito del tiempo libre.

*Vale que vamos rumbo al verano, y todo el mundo se preocupa ahora por “los campamentos” (cómo si fuera lo único que sea hace en la educación en el tiempo libre. Que si, que molan, pero hay más vida después de las colonias o campas y por supuesto más allá del verano)

 

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Excursión en una colonia urbana. Verano 2019

 

Es verdad que los y las profesionales del ámbito nos preocupa cómo se podrá ejercer en esa “nueva normalidad” (concepto que por cierto mete miedo. ¿qué es normal?), de hecho yo mismo ya escribí sobre ello. Y bueno también de lo que nos va a hacer falta la animación sociocultural.

 

Pero os voy a contar un secreto, a quienes nos dedicamos a esto…

LA EDUCACIÓN EN EL TIEMPO LIBRE NOS PREOCUPA DE ANTES, AHORA Y SIEMPRE.

 

De las anécdotas que compartimos, y alguna reflexión posterior, he sacado el Top 10 de nuestras preocupaciones permanentes:

  1. No tener espacios apropiados para el desarrollo de la actividad
  2. Familias que lo ven como un aparcamiento para menores y se la pela el trasfondo educativo, o como un servicio en el que exigir pero no aportar
  3. No querer invertir en materiales adecuados para poder hacer nuestra labor
  4. LAS RATIOS (así en mayúsculas, esas que se suelen pasar por el forro)
  5. Programaciones incompletas o poco ajustadas a la realidad.
  6. Falta de información sobre participantes.
  7. Escasa o nula formación en materia de diversidad.
  8. Derivada de la anterior, falta de espacios inclusivos DE VERDAD, no guetos especializados
  9. Ser animador/a TASOC y no poder currar por no tener el título de monitor/a o director/a de tiempo libre.
  10. Legislación en materia de tiempo libre, infancia o juventud desfasada o que no recoge todo lo que se precisa del ámbito.

 

Hay algunas más, y ahora le sumamos el factor coronavirus…

Pero por favor, no hagamos lo que dice el título: Acordarse de Santa Bárbara cuando truena y del Tiempo Libre cuando hay pandemia.

Uso de mi tiempo (dinámica)

Un aspecto importante a trabajar con los grupos, sea en formación o en una intervención es cómo se administra el tiempo. Por ello os dejo esta dinámica, para que reflexionemos sobre ello.

Y no, no es como nos cuentan. “El tiempo no es oro” ES VIDA.

 

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Imagen de Shiv Mirthyu en Pixabay 

 

Objetivos

  • Hacer conciencia en los y las participantes del uso real que le dan a su tiempo, como el elemento más valioso de su vida y cómo toman decisiones sobre él.
  • Orientar la distribución de su tiempo futuro.

Tiempo

  • 30 minutos

Materiales

  • Hoja de autodiagnóstico “Uso de mi Tiempo” * para cada participante.

 

Desarrollo

Quien facilita menciona a los y las  participantes, que existe decisiones estratégicas: cuando cambian en forma sensible las situación de la persona, tácticas: cuando son complemento o parte de las tácticas y por último que la ejecución se refiere a la realización de las acciones a la parte operativa.

Entregamos una forma de “Uso de mi Tiempo” * a cada persona y les solicitamos que en 15 minutos llenen todos los cuadros.

Pedimos al grupo que formen subgrupos a quienes se les pide que expongan al resto la forma de actuar anotada y que se cuestionen y den retroalimentación sobre lo siguientes aspectos:

  • ¿Se dedica mayor tiempo a las actividades operativas, a la ejecución?
  • ¿Son suficientes de acuerdo a las necesidades las actividades estratégicas?
  • ¿Se decide realizar las actividades estratégicas con el análisis suficiente?
  • ¿Se toma en cuenta las necesidades y posibilidades del grupo para la realización de las actividades.

De vuelta al gran grupo, en plenario, se analizan los resultados y respuestas de los subgrupos y se obtienen conclusiones.

Para acabar, guiamos un proceso para que el grupo analice, como se puede aplicar lo aprendido en su vida.


 

* Modelo de hoja “Uso de mi tiempo”

 

USO DE MI TIEMPO

Describa en los cuadros que más se ajusten a su evaluación sobre cómo ha sentido las actividades que ha realizado en los últimos días.

Actividades

Intensamente Superficialmente

Sin sentirlas

 

De trabajo

Personales De trabajo Personales De trabajo

Personales

Estratégicas

Cambian aspectos de mi trabajo en forma significativa.

           

Tácticas

Son sólo modificación de planes pre-establecidos

           

 

El “taller” como recurso educativo

“Tengo que preparar un taller” “Hoy hay taller de…” “Aprendí a…. en un taller que hice en…”

 

Puede que “el taller” se uno de los recursos más manidos junto con las “dinámicas” que tenemos en el ámbito sociocultural. Es verdad que la palabra se utiliza mucho, pero no sé si siempre sabemos el trasfondo que tiene un “taller”.

No es un clase, esa diferencia ya la comenté hace años. Así que me he puesto a releer libros, y os traigo una aproximación a este recurso educativo.

 

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Taller de dinamización grupal realizado dentro de una formación de Tiempo Libre. 2018

 

Taller, en el lenguaje corriente, es el lugar donde se hace, se construye o se repara algo. Así, se habla de taller de mecánica, taller de carpintería (aunque la de mi abuelo era llamada “la chabola”), taller de reparación de electrodomésticos, etc.

Desde hace algunos años la práctica ha perfeccionado el concepto de taller extendiéndolo a la educación, y la idea de ser “un lugar donde varias personas trabajan cooperativamente para hacer o reparar algo, lugar donde se aprende haciendo junto con otros” esto dio motivo a la realización de experiencias innovadoras en la búsqueda de métodos activos en la enseñanza.

Mediante el taller, quien lo imparta y el grupo desafían en conjunto problemas específicos buscando también que el aprender a ser, el aprender a aprender y el aprender a hacer se den de manera integrada, como corresponde a una autentica educación o formación integral.

Saber – Saber Hacer: no es otra cosa que Acción fundamentada en el por qué, en la comprensión del mecanismo estructural productivo del objeto de conocimiento.

A través del taller el grupo, en un proceso gradual o por aproximaciones, van alcanzando la realidad y descubriendo los problemas que en ella se encuentran a través de la acción – reflexión inmediata o acción diferida.

El taller es una realidad compleja que si bien privilegia el aspecto del trabajo en terreno, complementando así los cursos teóricos, debe integrar en un solo esfuerzo tres instancias básicas:

  • Un servicio de terreno. Implica una respuesta profesional a las necesidades y demandas que surgen de la realidad en la cual se va a trabajar.
  • Un proceso pedagógico. Se centra en el desarrollo de la persona y se da como resultado de la vivencia que este tiene de su acción en terreno, formando parte de un equipo de trabajo, y de la implementación teórica de esta acción.
  • Una instancia teórico – práctica. Es la dimensión del taller que intenta superar la antigua separación entre la teoría y la práctica al interaccionar el conocimiento y la acción y así aproximarse al campo de la tecnología y de la acción fundamentada. Estas instancias requieren de la reflexión, del análisis de la acción, de la teoría y de la sistematización.

 

El taller es una modalidad pedagógica de “aprender haciendo” en este sentido el taller se apoya en principio de aprendizaje formulado por Frooebel en 1826: “Aprender una cosa viéndola y haciéndola es algo mucho más formador, cultivador, vigorizante que aprenderla simplemente por comunicación verbal de las ideas”.

El taller se organiza con un enfoque interdisciplinario y globalizador, donde quien lo imparte ya no enseña en el sentido tradicional; sino que es un asistente técnico que ayuda a aprender (que bonito esto último…).

El grupo aprende haciendo y sus respuestas o soluciones podrían ser en algunos casos, más válidas que las de la persona docente.

 

Para acabar, os dejo con los…

Objetivos generales de los talleres

  1. Promover y facilitar una educación integral e integrar simultáneamente en el proceso de aprendizaje el Aprender a aprender, el Hacer y el Ser.
  2. Realizar una tarea educativa y pedagógica integrada y concertada entre docentes, alumnos, instituciones y comunidad.
  3. Superar en la acción la dicotomía entre la formación teórica y la experiencia práctica.
  4. Superar el concepto de educación tradicional en el cual la persona ha sido un receptor pasivo, bancario, del conocimiento.
  5. Facilitar que las personas participantes en los talleres sean creadoras de su propio proceso de aprendizaje.
  6. Producir un proceso de transferencia de tecnología social.
  7. Hacer un acercamiento de contraste, validación y cooperación entre el saber científico y el saber popular.
  8. Aproximar comunidad – estudiante y comunidad – profesional.
  9. Desmitificar la ciencia y el científico, buscando la democratización de ambos.
  10. Desmitificar y desalienar la concienciación.
  11. Posibilitar la integración interdisciplinaria.
  12. Crear y orientar situaciones que impliquen ofrecer al alumno y a otros participantes la posibilidad de desarrollar actitudes reflexivas, objetivas, críticas y autocríticas.
  13. Promover la creación de espacios reales de comunicación, participación y autogestión en las entidades educativas y en la comunidad.

 

Bibliografía relacionada: Ander Egg. (1999). El taller: una alternativa de renovación pedagógica. Buenos Aires: Editorial Magisterio del Río de la Plata

Cambiando el sombrero

Será el mono de dar formación y hacer dinámicas o que me satura tanta información que tengo que pasarla por varios filtros.

Así que me hecho a mi mismo la dinámica de 6 sombreros para pensar.

 

¿El tema? La situación actual… Coronavirus, confinamiento, desescalada, a dónde vamos…

Blanco

Sombrero Blanco: Perspectiva objetiva – Información y hechos. 

Datos confusos. Desescalada estructurada. Puedo ver a mi familia e ir a una terraza a cualquier hora, pero no salir cuando quiera. Puedo trabajar. Mantener la distancia.

 

Rojo

Sombrero Rojo: Intuición – Emoción y sentimientos.

Quiero salir, quiero abrazar, tocar, estar cerca. Siento también que debo ser responsable y no ayudar a que la cosa se joda. Inquietud por cómo vamos a vivir con esto. Cariño de mis seres queridos.

 

Negro

Sombrero Negro: Voz de juicio – Análisis crítico. 

Hagamos lo mejor que podamos por el bien de todo el mundo. Es una situación jodida, pero nadie nos ha preparado para esto. Debemos tener paciencia para continuar con nuestras vidas, en la mejor situación posible.

 

Amarillo

Sombrero Amarillo: Lógica positiva – Beneficios y ventajas. 

Tiempo para pensar, y para hacer las cosas bien. Reflexionar sobre nuestro modelo de vida, de consumo de sociedad. Oportunidades de mejorar.

 

Verde

Sombrero Verde: Creatividad – Alternativas y propuestas. 

Ocasión para reinventarse, para buscar nuevas maneras de vivir. Mejorar la calidad de vida y del trabajo.

 

Azul

Sombrero Azul: Visión global – Director de orquesta. 

Incluir todo lo que pienso con todos los filtros de cada sombrero. Integrar las opciones con las emociones, los datos con las oportunidades y sobre todo mantener la coherencia.

 

El ejercicio es una forma de practicar empatía. Cada persona piensa de manera diferente (quien se centra en datos, otras en emociones, en ver lo positivo, en buscar soluciones…).

 

Quizás debamos ponerlo un poco en práctica. Al final te quedarás con el sombrero que más te guste, pero no es malo probar otros ;O)

¿Y del ocio y tiempo libre qué?

¿Podré llevar a mi hijo este verano al campamento? es el titular de una noticia que publica hoy el diario El País, que me han pasado en el grupo de whatsapp del Nodo Ibérico de la Red Iberoamericana de Animación Sociocultural del que formo parte.

La noticia (recomendable leer) habla sobre empresas que se verán afectadas por al incertidumbre de cara a la campaña de verano (colonias, campamentos, actividades al aire libre…) Y entiendo su preocupación. Formo parte de una entidad que promueve una Empresa de Inserción Social y que desarrolla proyectos comunitarios, y también nos preocupa nuestra supervivencia.

Pero creo que en el contexto actual regalo de este puto virus (si, es una mierda) nos ha regalado, hemos visto que podemos vivir sin un patrón de consumo como el que teníamos, lo que abre un nuevo panorama hacia esa “nueva normalidad”  de la que habla el gobierno. Esto incluye obviamente también al sector del ocio y tiempo libre educativo.

 

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Agosto 2019: Actividad de TL al aire libre

 

¿Ocio o negocio?

No veo mal que sea una actividad profesional y remunerada. Pero no a toda costa.

Que es un sector del que muchas empresas de servicios han hecho su negocio sin tener en cuenta los criterios culturales, sociales y educativos que marcan el ámbito de la educación en el tiempo libre, es algo que ya se habla desde hace tiempo. En este punto, os recomiendo leer el artículo de Victor Ventosa El auge de las actividades de tiempo libre: ¿ocio o negocio? que compartí hace 9 años.

 

¿Y hacia dónde vamos?

Más allá de si este verano se podrán hacer actividades de ocio y tiempo libre creo que debemos pensar CÓMO queremos que sean (siempre repito en mis formaciones de TL que no es tan importan “qué” si no “cómo”, ya es manía)

La educación en el tiempo libre del futuro, debe ceñirse a su pasado. Al menos a sus orígenes metodológicos y principios. En la entrada Qué es y qué no es Educación en el Tiempo Libre expongo lo que creo que debería ser la manera de desarrollarla (por cierto, en estos días está siendo muy comentada por un grupo de futuros monitores y monitoras os recomiendo leer los comentarios al final de la misma)

Al final de la misma lanzo una pregunta, que ahora mismo contesto. NO, no es educación en el tiempo libre todo lo que reluce.

Aprovechemos que nos toca reinventar cómo poder desarrollar nuestra acción para hacerlo bien. Intencionalidad educativa, gestión, adaptabilidad, que sea acorde a las necesidades sociales, y no solo a las de ahora, a las de cada momento.

Tenemos trabajo que hacer. Mucho.

Supongo que darles vueltas es deformación profesional y personal. Pero es que soy un friki de lo mío ;O)

 

* Ahhh y si al final se pueden desarrollar actividades de tiempo libre, a la hora de escoger un campamento aquí te dejo unos criterios para escoger hechos por mi. No porque tenga la verdad absoluta, pero si experiencia en el ámbito como monitor – animador.

El tiempo no es oro, es vida

Bendito confinamiento y la de tiempo que nos da para pensar.

Ya he superado los efectos secundarios que os contaba hace semanas, pero aún así sigo dándolo mucho al tarro.

Hoy se acaba un mes raro, un mes que nunca me había planteado vivir. Confinado en casa sin tener contacto en persona con nadie, salvo las breves salidas a comprar para mi y mis tíos.

 

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Imagen de nile en Pixabay 

 

Haciendo memoria, creo que nunca he estado tantos días en casa desde mi infancia (y tampoco lo creo), lo más parecido, cuando estuve ingresado en el hospital con 9 años por una infección, y aunque fue complicada, no fueron más de tres semanas. Ahora voy por seis (ufff, parece que pica)

En general lo llevo bastante bien. No me cuesta estar en mi casa, estoy cómodo, tengo para vivir, “no me falta de na” como se suele decir. He esquivado bastante bien la bala de pensar ser tremendamente productivo. No he sentido la necesidad de ni de prepararme para las olimpiadas, hacer tik tok, ni exponerme en redes (no más de lo habitual). Que quien lo haya hecho genial, pero conmigo no va.

Tampoco es que me haya pasado la vida en el sofá. He hecho cosillas del curro, hablado con muchas gente, leído algunos libros, visto muchas películas y series, jugado a la play, caminado por el pasillo, contado un cuento en directo, hecho birrallamadas, colocado, limpiado, hasta estudiado. Y algunas más.

He disfrutado mucho de tener tiempo libre, de ese que te queda cuando has acabado con las obligaciones. De cocinar con calma o despertar sin tener que ir a…

Es verdad que disfruto mucho de mi trabajo, de ser animador y estar en contacto con otras personas, y que lo vivo tanto que forma parte de mi. Quien me siga por el blog o redes pensará que me agobiaría tener tan poca actividad, pero para nada. No concibo vivir sin andar metido en algún proyecto, pero cuando toca. No ahora.

Me ha dado tiempo también de pensar mucho, en el pasado, el ahora y en el futuro… Y esto me ha llevado a pensar en las últimas formaciones que impartí en los primeros días de marzo con Habla Gijón a varios grupos de 3º de ESO a los que les hice la dinámica de “Subasta de valores” para que reflexionaran sobre su escala personal. Cuando ponía de ejemplo mi escala, siempre les decía que la salud era primordial, muchos y muchas estaban de acuerdo.

Supongo que a día de hoy en “esa subasta” el lote de salud estaría a la alza más todavía. Puede que también el tiempo para uno mismo y seguro que las personas. Creo que esta pandemia ha puesto a muchas personas a recalibrar esa escala. El otro día veía un directo en instagram de la actriz Ana Milán que decía que en estos días nadie echaba de menos el Mercedes. Ojalá que no se vuelvan a echar de menos cosas.

También ha habido días de “hasta la polla” pero por el simple hecho de “no poder hacer más”. Por no poder viajar, tomarme unas cañas hablando de chorradas con los colegas (de tú a tú, cerca, no por videollamada), ir hacer una ruta, ver una peli en el cine, ir a comer o a cenar por ahí, “hacer algo más”

 

En fin, divagar es algo que también hago mucho cuando me confino ;O

 

Por ir terminando, la entrada y el mes solo me queda decir que disfrutemos del tiempo que tenemos (confinados o no), que nos suelen decir que es oro, y una mierda, el tiempo es vida.

 

De narices y emociones

Las fotos y reflexión originalmente era para publicar directamente en redes sociales (dónde la he colgado ya hace rato), pero me apetece que también quede reflejada por aquí.

 

Creo que este confinamiento está actuando de comodín (una carta que en si misma no vale nada, pero según la emparejas gana valor) con las emociones.

Peña motivadísima, otra desquiciada, gente que se odia por defecto, ensalzamiento del amor, reivindicación de la amistad, tristeza para exportar, alegría de estar bien, cabreo  sin sentido… así hasta el infinito. Y todas son válidas, por separado o en conjunto. Podemos sentirlas todas y no explotar tranquis.

Otra cosa no, pero tenemos tiempo para pasar por todo el espectro emocional y al final del día vernos una peli, domir o leer un libro.

 

De narices y emociones

 

Aquí mi jeto y napia – homenaje a todo lo que puede estar pasándonos. Venga que es viernes.

Nota 1: Todas las fotos se han hecho en estado de sobriedad ;O)

Animación Sociocultural, nos va a hacer falta

Antes de entrar en materia, un poco de contexto.

Charles Delorme dice que la Animación Sociocultural ha existido siempre, vinculando sus orígenes al momento en que las personas se agrupan se produce  animación, pues organizan y desarrollan estrategias de intercambio y comunicación, al tiempo que determinados individuos se convierten en agentes facilitadores de las mismas.

 

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Imagen de Adrian Malec en Pixabay 

 

Algo muy a tener en cuenta a la hora de identificar los factores que impulsan la aparición y posterior desarrollo de la Animación Sociocultural (como más o menos la conocemos hoy en día) son las características de la sociedad en la que surgió, la  postindustrial:

  • Transformación constante.
  • Surgen nuevas necesidades que requieren nuevas soluciones.
  • Los cambios son rápidos, frecuentes y amplios.

 

Distintos autores han recogido y analizado los elementos que configuran la sociedad moderna. En el siguiente cuadro se proporcionan algunos de los considerados especialmente significativos:

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FuenteProgramas de animación sociocultural. Sarrate Capdevila, María Luisa. UNED

 

Resumiendo un poco lo que he expuesto hasta ahora, la ASC surge cuando se unen las personas, y se afianza y se desarrolla en un momento histórico con unos indicadores socioculturales y económicos muy concretos…

 

Vale, soy el COVID19 y he llamado a tu puerta.

 

Ya había hablado en otra entrada que me preocupa e intriga cómo será el mundo después del COVID19. También he hablado mucho a mis amigos sobre las restricciones después de que se levante el Estado de Alarma y termine el confinamiento.

Se me agolpan muchas ideas en la cabeza (esta tendencia mía a divagar…)  pero no quiero dividirlas en tres factores, ya que todas tienen dimensión social, cultural o económica. Aquí van:

A nivel demográfico poco que decir, un alto número de muertes a nivel mundial. De nacimientos lo veremos en unos meses después del confinamiento.

La (para mi, mal llamada) distancia social, la física. Cómo se volverá a retomar la presencia en las calles, playas, parques. ¿Se pondrá aforo máximo?

Y respecto a la migración. Desde la escogida hasta la forzosa. ¿Vamos a dar un paso al frente y regularizar como nuestro vecino luso, o vamos a dejar a las personas en un limbo?

Hemos visto que el planeta se sana bastante con la reducción de vehículos, las paradas de las fábricas. ¿Encontraremos la manera de volver sin volver a joder el medioambiente?

Durante esta situación excepcional, todo lo que puede hacerse por vía telemática se está resolviendo. Pero, ¿y la gente que no puede / sabe qué? La brecha social existía, la brecha digital también, pero ahora es como la Fosa de las Marianas.

Se ha visto en este confinamiento que nuestro modelo de consumo (y nuestra paranoia, papel higiénico y levadura mediante) era, pues eso de consumo. Y mucho, más de lo necesario. ¿Adaptaremos nuestro patrón hacia la sostenibilidad o seguiremos comprando a tope?

Sistema Educativo. Da para una entrada completa. Pero va a tener que cambiar.

El empleo. Ese melón del que desde que tengo uso de razón ha sido un problema. Poco, mal pagado, inestable… ¿le sumamos ahora más escasez? puede que esto también afecte a lo del consumo…  habrá que priorizar en qué gastamos lo que tenemos.

Inversiones. En Sanidad, seguridad, productividad. Son muchos los frentes que debemos cubrir para desarrollar una vida lo más cotidiana post pandemia.

¿Vamos a tener que tender a un consumo o participación de cultura más individualista?

Respecto al tiempo libre y el ocio. ¿Será necesario readaptar las actividades? ¿menos personas participantes? ¿Espacios más amplios?

Formación. Una de mis pasiones. Ha salido un BOE, en el que la FPE tenderá a la teleformación. Y la conexión con otras personas, la de socializar, no la de enchufar un USB o la WIFI… Me cuesta pensar en hacer mi trabajo a través de una pantalla.

¿Le daremos valor a la cultura? Siguen apareciendo detractores de ella, incluso en el confinamiento. Supongo que esas personas que la critican se lo pasarán sin ver una peli o leer un libro.

 

Podría seguir, por cada una me salen tres preguntas más. Respuestas me salen más bien pocas. Alguna idea, mucha opinión pero ninguna certeza.

Lo poco que saco en claro de todas mis “pajas mentales” tiene que ver con el contexto que os daba al principio…

Estamos en un momento histórico de cambio, con muchos factores, vamos a necesitar unirnos y facilitar la transformación social.

 

En definitiva, que la Animación Sociocultural, nos va hacer falta ;O)

 

 

 

Pasado mañana (dinámica)

Os comparto esta dinámica que utilizo cuando imparto planificación de proyectos. Tras realizar el “análisis de la realidad” o “estudio diagnóstico”, toca proyectar a futuro cómo queremos intervenir sobre las necesidades que hemos detectado.

Con este ejercicio, pretendemos obtener soluciones creativas de un problema. Siempre la explico diciendo qué haremos en ese “pasado mañana” como una porción de tiempo indeterminada, en el futuro, dónde “todo es ideal” (oye, por soñar)

Dado que la publico en medio del Estado de Alarma que estamos viviendo, quizás os pueda resultar útil para hacer una reflexión personal que dónde queréis estar o qué queréis hacer “pasado mañana”

 

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Imagen de jairojehuel en Pixabay 

 

Objetivo

  • Apoyar a un grupo a organizarse, ordenar y planificar su trabajo a la hora de ejecutar actividades concretas.

Materiales

  • Hoja y lápiz para cada participante
  • Pizarra.

 

Desarrollo

Requiere bastante tiempo y puede aplicarse en varias sesiones.

Cada participante responde por escrito a una pregunta preparada de antemano, sobre el tema que queramos proyectar al “pasado mañana”.

Algunos ejemplos:

    • ¿Cómo dar respuesta a “x” necesidad?
    • ¿Dónde nos gustaría situar a nuestra entidad a 5 años?
    • ¿Qué hacer antes “y” situación?

Se forman grupos y se escogen portavoces, para que pongan en común las respuestas y hagan un modelo ideal. Este modelo sería detallado.

Se reúnen las personas elegidas como portavoces, donde cada una presenta su modelo ideal escrito en la pizarra. Quien dinamiza, debe ir anotando todo lo que hay en común y aspectos que puedan faltar.

En base a la discusión de cada modelo, se puede elegir uno por ser el que reúna la mayor
cantidad de cualidades o por ser factible de llevar cabo.

Centrándose en el modelo elegido se entra a detallar las necesidades más urgentes a resolver y tareas que se pueden hacer.

Luego se elabora un plan de como podría irse cumpliendo otras tareas para alcanzar el modelo ideal (acciones, controles, evaluaciones, responsables…), luego se precisan esas
acciones.

Con un plan elemental se entran a precisar las acciones inmediatas con la siguiente guía (que seguro que os sonará de planificación y proyectos):

  • ¿Qué se va ha hacer?
  • ¿Para qué?
  • ¿Cómo?
  • ¿Quiénes?
  • ¿Con qué medios?
  • ¿Cuándo?
  • ¿Dónde?
  • ¿Plazos?

 

Espero que os sea útil. Y a ver dónde estamos “pasado mañana” ;O)

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