En uno de mis “ratos de ordenador” donde me dedico a buscar información que me interese, voy saltando de página a página, de blogs a tweets, paso por LinkedIn…. y voy acumulando cosas que leer.

Pues de esos ratos, me encontré con el siguiente artículo, que habla sobre las Las “Preguntas Trampa” en las entrevistas de trabajo.


Como me parece bastante interesante, os las comparto aquí debajo, con las explicaciones que daba el artículo  y debajo, en rojo, la respuesta que yo daría

Así que si alguien está seleccionando personal y ve estas respuestas, y le gusto, ya me puede contratar directamente :O)



Y ahora ya, las preguntas….


Dígame algo sobre usted
Esta es una pregunta que se lanza para romper el hielo, aunque también puede tener otra lectura por parte del entrevistado, interesado en conocer la manera en la que se responde. Por lo general, se requiere una respuesta breve y concisa, que haga referencia a la vocación profesional, y siempre con un tono afable pero respetuoso a la vez.

“Pues me llamo Pablo, soy animador sociocultural y formador con varios años de experiencia. Aunque soy y vivo en Gijón, he trabajado en diferentes puntos de Asturias, ¿quieres que me centro en algún punto concreto de mi CV?”

¿Por qué quiere trabajar aquí?
Una pregunta para la que se puede responder haciendo incidencia en el conocimiento que se tiene de la empresas, sus hitos recientes y el sector; y, al mismo tiempo, incluir alguna alusión al deseo de seguir creciendo profesionalmente y asumir nuevos retos profesionales en un nuevo entorno laboral.

“Me encanta comenzar nuevos proyectos e ir creciendo en ellos, y nunca descarto una oportunidad. Así que aquí estoy para ver en que podemos colaborar”
¿Por qué cree que deberíamos contratarle?
Se trata de otra cuestión en la que hacer referencia, sin excesos adulatorios, al deseo de mejora profesional en dicha compañía, aludiendo al prestigio de ella. En este punto, conviene no hacer menciones al empleo anterior y los motivos por los que se abandonó dicho trabajo. Si se es interrogado por ello, debe contestarse la verdad sin dar una explicación demasiado concreta que pueda perjudicarnos. Asimismo, deben evitarse las críticas a antiguos compañeros o jefes.

“Porque soy buen trabajador, proactivo, le pongo ilusión a lo que hago y me adapto bien a los cambios”
¿Cuáles son sus expectativas económicas?
Otra pregunta en la que conviene manejarse con ambigüedad. El entrevistador conoce que uno de los motivos por los que un trabajador acude a una entrevista es por mejorar su sueldo, pero no querrá escuchar una petición concreta –sobre todo si es elevada– porque eso le dará pistas de un carácter demasiado ambicioso. En vez de eso, el entrevistado puede informarse del rango salarial que perciben los empleados en esa compañía y situar su respuesta en un baremo medio.

“Creo que debe pagarse acorde al puesto y sus exigencias. En el ámbito en el que trabajo (ASC, gestión educativa, ONG…) tengo claro que no voy a hacerme rico, ni tampoco lo pretendo. Espero que se me pague de forma justa y poder vivir de ello.

¿Cómo se ve en el futuro a medio y largo plazo?
El entrevistador trata de arrancar un compromiso de fidelidad del hipotético trabajador. Se trata de demostrar la implicación laboral, aunque las pistas que se den deben formularse de manera genérica, de forma que se pueda dar una respuesta que, al mismo tiempo, no comprometa demasiado.

A medio plazo buscando trabajo, a no ser que me seleccionen, que ya me quedo aquí jeje, espero poder encontrar un proyecto en el que implicarme y crecer profesionalmente. A largo plazo espero poder seguir trabajando en este ámbito, sea aquí o en otra entidad”
¿Cuáles son sus mayores defectos?
La modestia y el realismo deben conducir las respuestas a esta pregunta, ya que la exageración y la arrogancia se penalizan en las entrevistas de trabajo. Es aconsejable responder que se está tratando de solucionar los problemas o defectos que uno considere, aunque sin ánimo de mostrar debilidad.

“La testarudez, y el exceso de implicación, asumo con pasión los proyectos y pongo mucho de mi”
¿Qué hace en su tiempo libre?
Las cuestiones que se dirijan a temas extralaborales deben ser respondidas, en la medida de lo posible, con algún comentario que vincule las aficiones y ´hobbies´ con algún aspecto de nuestra vocación profesional, aunque nunca de manera que la vida fuera del trabajo está permanentemente conectada con él.

“Me gusta hacer cosas diferentes: salir a cenar, viajar, leer, ir al cine, ir variando.”
¿Tiene alguna pregunta?
Suele ser uno de los momentos más espinosos de la entrevista. Es recomendable realizar un par de preguntas que sirvan para demostrar un interés real por el puesto de trabajo sin caer en nervios o ansiedades. Asimismo, es aconsejable solicitar una tarjeta de visita al entrevistador y preguntarle por los plazos del proceso de selección.

“¿Cuál es el puesto de trabajo? (si no me lo han dicho o apareciera en la oferta), ¿qué condiciones ofrecen? ¿Cuándo comenzaría?


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