El pasado fin de semana viajé hasta Palencia para impartir formación junto con otros dos compañeros de la Bolsa de Formación del Consejo de la Juventud de España (CJE).

Durante la tarde del viernes y todo el sábado estuvimos ocupados con nuestros cursos, pero el domingo antes de retornar a nuestras casas (cada uno a una punta: Murcia, Extremadura y Asturias), mi compañero Mark y un servidor, los que teníamos el transporte más tarde, nos dimos un paseo para ver la ciudad y tomarnos un café (o dos).

Y mientras tomábamos nuestro primer café en una plaza (de cuyo nombre no quiero… no me lo sé) se acercó a nosotros un chaval, que se presentó como poeta y que a cambio de la voluntad, si le decíamos una palabra, nos componía un poema al momento.

A mi que me encantan las cosas fuera de lo común, me pareció una gran idea y le dije que quería un poema sobre las “risas” (si, soy algo monotemático jajaja)

Aquí el resultado…

risas
– Risas –

 

Nos los leyó, le dí unas monedas, nos dimos las gracias, se despidió y se fue. Supongo que a regalar más poemas a cambio de la voluntad. No sé como de bien o mal vivirá, pero me parece muy bonito sacarse poemas de la manga…

Así que si vais por Palencia, o por donde quiera que vaya a andar este chico, os recomiendo retarle a que os haga un poema.

poeta
Poeta de calle

 

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