Cuando cerramos los cursos o procesos en los que trabajamos me gusta dejar un recordatorio de todo lo que hemos vivido, aunque sea por corto tiempo, para que cada persona pueda volver sobre ello si lo necesita. Por ejemplo: en risoterapia siempre regalo una nariz roja para que puedan evocar lo bien que se lo pasaron y lo que se han reído.

Pues esta “dinámica” previa a evaluar el cierre, sirve para dejar unos “recordatorios importantes” de lo que hemos pasado.

 

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Objetivos:

  • Desarrollar la idea de que todas las informaciones discutidas en el curso / proceso dependen de la acción de cada persona.
  • Proporcionar una asociación de los recordatorios ofrecidos con las habilidades fundamentales para la vida en comunidad.

 

Desarrollo:

Entregar al grupo una bolsa o caja con objetos o fotografías, que simulen los conceptos que queremos que recuerden.

Abajo va un ejemplo ;O)

 

Materiales:

Pues depende de que queramos “recordar”. Un ejemplo sería:

Una bolsa que contenga:

  • Goma – para borrar mis prejuicio
  • Vela – para acordarme de repartir siempre mi luz, mi conocimiento
  • Banda elástica – para acordarme de ser cada vez más flexible
  • Clip – para acordarme de ser un instrumento de unión
  • 1 figura de una vaca – para acordarme de obtener siempre el mayor provecho de todo lo que la vida me ofrece
  • 1 figura de una oreja – para acordarme de que saber escuchar es muy importante
  • Espejo – para acordarme de que el autoconocimiento es indispensable.
  • Nariz roja –  para volver a disfrutar

 

Conclusión:

Se abre la oportunidad al grupo para que lean y expresen sentimientos y opiniones.

Quien facilita destaca que todas estas habilidades harán recordar lo que ya existe dentro de cada persona.

Tras esta actividad, el grupo hace una evaluación del curso.

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