Elementos para trabajar un taller de Risoterapia

En los talleres de risoterapia existen diferentes elementos con los que hay que trabajar.

Se necesitan unos conocimientos específicos y cierta experiencia para manejar adecuadamente cada uno de ellos. Debemos ser conscientes de que en la risoterapia se movilizan emociones y que trabajamos con personas.

Todo monitor/a de risoterapia debe saber cuáles son sus habilidades y sus limitaciones para evitar ponerse en un marrón y destapar situaciones que no sepa manejar.

2015-02-28_14-42-57

Los elementos esenciales para desarrollar un taller de risoterapia (entendiendo taller como un conjunto de sesiones determinadas a un mismo grupo)

  • Una base teórica. Es importante saber y aplicar los conceptos, tener presente los beneficios que provocan las actividades del taller (vamos que tenemos que saber por qué hacemos lo que hacemos. No es jugar por jugar, cada ejercicio busca algo concreto y no todo vale)
  • Tener siempre unos objetivos definidos, general para todo el taller y específicos para cada sesión. (Vamos a deshinbirnos, a crear confianza, a cansarnos, a relajarnos o todo a la vez. Pero lo llevaremos pensado de casa. Con esos objetivos definidos, tenemos una hoja de ruta que seguir)
  • Tener una buena selección de ejercicios, juegos y técnicas grupales de risoterapia (cada grupo es un mundo, y cada persona dentro de ese grupo tiene su realidad. Tener un buen repertorio de técnicas, nos hará escoger la más adecuada para cada situación)
  • Trabajar a través de las sensaciones (los 5 sentidos: imágenes, sonidos, estímulos táctiles…)

Acertijos de pensamiento lateral

Uno de los contenidos «troncales» de mis formaciones suele ser la creatividad. Pero no entendiéndola como «pintar» «componer» o «escribir» bien, si no como la capacidad de encontrar soluciones diferentes ante un mismo problema.

Para ello entre otras técnicas, utilizo acertijos de pensamiento lateral.

7535287148_27780a7050_b

¿Y qué es eso? pues…

La cosa va mas o menos así: al grupo se le presenta un problema que no contiene la información suficiente para poder descubrir la solución.

Para avanzar se requiere de un diálogo entre quien lo plantea y quien lo quiere resolver. En consecuencia, una parte importante del proceso es hacer preguntas.

Las tres respuestas posibles son:

  • Si
  • No
  • No es relevante

Cuando una línea de preguntas se agota, se necesita avanzar desde otro lugar, desde una dirección completamente distinta. Y aquí es cuando el pensamiento lateral hace su aparición.

La mecánica es sencilla. Al grupo se les lee el final de la historia, y luego a preguntar…

Aquí os dejo algunos:


Hombre alterado

Lo que hay que contar:

Un hombre despierta, enciende la tele, ve algo en ella, se levanta corriendo y sube una escalera. Una vez arriba enciende una luz y se suicida. ¿por qué?

Solución:

El hombre era el encargado de un faro. En la tele sale el accidente de un barco contra unas rocas. Se había dormido y por lo tanto no había encendido el faro y ha sido el responsable de la catástrofe.


Contraseña

Lo que hay que contar:

Un grupo de detectives deben entrar en un local sospechoso. Para ello tienen que adivinar la clave secreta que hay que decir para entrar. Deciden aparcar en un coche enfrente de la puerta del local con un dispositivo de escucha que les permite oír lo que dicen al entrar. Ven que llega una persona y llama a la puerta. El portero dice «14» y la persona contesta «7». Le deja pasar. Al rato llega otra persona y llama a la puerta. El portero dice «8» y la persona contesta «4». Le deja pasar. Entonces al ver tan fácil la clave, uno de los detectives se atreve a probar. Va a la puerta y llama. El portero dice «12» y el detective contesta «6». Se abre la puerta le disparan y lo meten dentro. Han fallado. Los otros dos detectives deciden seguir escuchando. Llega otra persona y llama a la puerta. El portero dice «18» y la persona contesta «9». Le deja pasar. ¿cómo es posible?

Solución:

La clave es el número de letras que tiene el número:

14 –> catorce –> 7

8 –> ocho –> 4

12 –> doce –> 4

18 –> dieciocho –> 9


Desnudo en el desierto

Lo que hay que contar:

Se ha encontrado un cadáver de un hombre en el desierto. Está desnudo y solo lleva un palito en la mano. ¿Qué le ha pasado? ¿Cómo llegó hasta allí?

Solución:

El hombre viajaba en globo con otros dos hombres. Cuando cruzaban el desierto tuvieron problemas de sobrepeso y tuvieron que soltar lastre. Pero no sirvió con soltar los sacos de arena. Tuvieron que tirar las mochilas y la ropa. Estando los tres desnudos seguían con sobrepeso, por lo que decidieron echar a suertes cuál de ellos saltaría. Arrancaron palitos del cesto del globo y el que sacara el palito más corto saltaría. Este es nuestro amigo desnudo en el desierto.


El asesino

Lo que hay que contar:

Un hombre se cuela en casa de una mujer y la asesina. Al ver el libro que estaba leyendo se arrepiente de haberla matado. ¿Por qué?

Solución:

El asesino es un asesino a sueldo, ha matado varias veces por dinero. Pero esta vez, asesina a esta mujer porque ella había estado presente en uno de sus asesinatos y podría delatarle. El libro que estaba leyendo estaba escrito en braille, era ciega y por eso el asesino, al darse cuenta de que no le podría reconocer, se arrepiente de haberla matado.

 

 

Libro: «Una vida truncada: historia de una familia que luchó por las libertades»

El próximo miércoles 26 de octubre a las 19:00 horas en el salón de actos  de la Casa de Cultura de Posada de Llanera, se presentará el libro “Una vida truncada: historia de una familia que luchó por las libertades” de Raquel de La Peña.

14705701_10210479058069347_8325773114991188019_n

Ahí se cuenta la historia (dura) de mi bisabuelo. Su tiempo fuera de España, la vuelta, el estar escondido del régimen porque si no se lo ventilaban (cosas que pasaban en este país y viene bien recordar)

Con ganas de ir, escuchar, aprender, recordar…