Decálogo para padres y educadores sobre juventud y redes sociales

Aquí os traigo una presentación de Jose Luis Orihuela, en la que explica de forma sencilla, como podemos hacer más fácil la convivencia entre padre, educadores y la juventud, en temas de seguridad y buen uso de las redes sociales.

Pues a leer, a aprender, y a poner en práctica.

Desmontando a ni-ni. Un estereotipo juvenil en tiempos de crisis

En los últimos años se ha ido imponiendo de manera intensiva y generalizada, la imagen deformada de un colectivo juvenil, los «ni-ni», fuertemente estereotipada.
Bajo la definición operativa de que, el colectivo “ni-ni”, estaría integrado por el grupo de personas jóvenes que no estudian ni trabajan, ni lo intentan, que no refieren incapacidad por enfermedad y que no asumen cargas familiares.
El objetivo de este estudio es conocer la realidad social de los/las jóvenes españoles en situaciones vitales de inactividad laboral y formativa, tanto en sus parámetros demográficos como en relación a la actividad, la educación (en distintos niveles), otros tipos de formación, y su situación económica y familiar, (población del colectivo de jóvenes españoles que ni estudian ni trabajan), desde una visión informada y pormenorizada sociológicamente de dicho asunto.
Este colectivo ni-ni se nos ofrece en forma de datos:
Como grupo muy poco relevante desde un punto de vista poblacional, con el 1,73% de personas jóvenes entre 16 y 29 años. Su perfil demográfico tampoco presenta rasgos específicos que los diferencien claramente en la población general, tan solo pequeños matices como grupo ligeramente mas casado y separado, una ligera mayoría de mujeres, con un poco mas de presencia extranjera, mayor numero entre 20 y 24 años, con una cierta polarización en los niveles mas altos y mas bajos de estudios y en paro.
Si queréis más información, o descargaros el estudio, podéis encontrarlo en el siguiente enlace.

Fuente: INJUVE

Un poco de poesía

Ideario

Me da vértigo el punto muerto 

y la marcha atrás, 

vivir en los atascos, 

los frenos automáticos y el olor a gasoil. 


Me angustia el cruce de miradas 

la doble dirección de las palabras 

y el obsceno guiñar de los semáforos. 


Me da pena la vida, los cambios de sentido, 

las señales de stop y los pasos perdidos. 


Me agobian las medianas, 

las frases que están hechas, 

los que nunca saludan y los malos profetas. 


Me fatigan los dioses bajados del Olimpo 

a conquistar la Tierra 

y los necios de espíritu. 


Me entristecen quienes me venden clines 

en los pasos de cebra, 

los que enferman de cáncer 

y los que sólo son simples marionetas. 


Me aplasta la hermosura 

de los cuerpos perfectos, 

las sirenas que ululan en las noches de fiesta, 

los códigos de barras, 

el baile de etiquetas. 


Me arruinan las prisas y las faltas de estilo, 

el paso obligatorio, las tardes de domingo 

y hasta la línea recta. 

Me enervan los que no tienen dudas 

y aquellos que se aferran 

a sus ideales sobre los de cualquiera. 


Me cansa tanto tráfico 

y tanto sinsentido, 

parado frente al mar mientras que el mundo gira.
Ideario (Francisco M. Ortega Palomares)

Este poema fue usado como introducción de la canción «Standby» de Extremoduro.