Dinamización de equipos aplicando distancia de seguridad

Vuelve a haber formación, y yo vuelvo a impartirla. Que ganas ya.

Colaboro con la Asamblea Local de Cruz Roja Gijón con esta acción formativa, que se divide en dos partes:

Aquí puedes verla.

  • Curso presencial el jueves 30 de julio.

 

«La distancia tiene que ser física, no social»

 

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La Animación Sociocultural NO es neutra

Hoy quiero hablar de una parte crucial en nuestro quehacer como animadores/as. Más allá del proyecto que estemos desarrollando, hay un transfondo detrás de él. La ideología.

En concreto la dimensión ideológica. Esa que parece se pretende olvidar o invisibilizar, quizá porque sea de los más importantes de la ASC.

En otra entrada ya había hablado y dado referencias sobre las implicaciones políticas de la animación sociocultural.

 

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He estado releyendo apuntes y libros sobre este tema, que podría resumirse en los siguientes párrafos:

Un componente esencial de la Animación Sociocultural es la ideología (junto con sus otras dimensiones social, popular, participativa, técnica, transformadora)

Toda acción de Animación hay una opción ideológica, normalmente expresa o, muchas veces, tácita. Generalmente es una opción progresista, en el sentido de que la ASC ha surgido como un movimiento reivindicativo frente a pretendidos abusos inspirados en una ideología liberal o neoliberal.

En todo caso no tiene sentido una ASC neutra. Y cuando lo sea, será por constituir especialidades de Animación bastante lejanas de lo que hemos llamado ASC en un sentido propio y tradicional, es decir, socialmente comprometida.

Dice H. Ingberg (1979, p. 132) que «de hecho la ideología y los valores que subyacen a la formación se hallan estrechamente imbricados en las concepciones que se tiene de la Animación Sociocultural. Si ésta no es un concepto instrumental neutro, tampoco las iniciativas de formación de animadores podrán refugiarse en la neutralidad»

 

“La humanidad podrá desarrollarse a plenitud, cuando la sociedad logre su emancipación definitiva y permanezca armada con conciencia (ideología) para defenderse.”

Alex Pimentel

Demonizando a la juventud (de nuevo, para variar)

Nota previa: Escribo esto NO SIENDO JOVEN pero habiendo trabajado mucho en esta franja desde que lo era y ahora.

 

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2007, con 21 años, ¿joven que no se preocupaba?

 

No paro de leer en prensa, en redes sociales o de escuchar en noticias el gran riesgo que suponen los y las jóvenes. Hace unos meses en el confinamiento, ahora en esta «nueva normalidad» (que rabia me sigue dando este término)

«No llevan mascarilla», «Se ha hecho un botellón en…» «La relajación ante el COVID de la juventud preocupa…» «Para que no les importa…» – Son algunas de las opiniones y titulares que he leído. Y no digo que hay gente joven que cometa infracciones o no cumpla las medidas, pero hacer tanto hincapié en que lo hace la juventud, me parece tan demonizante como indicar la nacionalidad cuando un delito lo comete una persona extranjera.

Adultocentrismo: hace referencia a la existencia de un tipo hegemonía, una relación social asimétrica entre las personas adultas, que ostentan el poder y son el modelo de referencia para la visión del mundo, y otras personas, generalmente infancia, adolescencia, juventud y personas mayores.

Si nuestra realidad era ya de por si adultocéntrica, tras esta pandemia, se ha reforzado mucho más. Hemos tratado de volver a «lo normal» para una persona adulta de media. Cómo volver al trabajo, cómo gestionar el ocio adulto (cenas, cine, artes escénicas…).

Se tardo bastante en hablar sobre las necesidades de la infancia, a las que identificamos con parques, aunque al final se permitieron los paseos pautados, pero ¿y la juventud?. Quedó relegada a los tiempos y espacios del resto de población (salvo personas mayores) Siendo una etapa vital en la construcción de la identidad. 

Formación, ocio, empleo, movilidad, vivienda… son muchos los aspectos que ya afectaban a la juventud y que en este nuevo paradigma seguirán siendo centro de interés, que no se nos olvide. No son el futuro, son el presente.

Cabe mencionar que en paralelo a esta realidad que se nos vende, en el movimiento asociativo, existe una juventud que se mueve, reivindica y está actuando. Os invito a que investiguéis sobre asociaciones juveniles, consejos de juventud o plataformas de vuestro entorno, para ver qué están haciendo.

 

Todas las franjas de edad importan, todas tienen sus necesidades, pero la juventud es de las mejores etapas, para mi. Dónde hay mucho que experimentar, descubrir, vivir con intensidad, donde todo lo ves que «queda mucho tiempo», cuando «te haces» para el futuro…

Una opinión personal, es que si demonizamos tanto a la juventud, es envidia velada de que nosotros y nosotras ya no lo somos. Y jode.

 

Extra: Esto es más viejo que la tarara. Aquí os dejo un vídeo, donde «unos mayores» dicen «que loca juventud» a algo que seguro nos parece de «carcas»