Aquí os dejo una técnica (o dinámica) para utilizar cuando hablemos de «Motivación»
Objetivos: Mostrar que la motivación es interna, pero los incentivos externos pueden iniciar la acción en los humanos.
Lugar: Aula suficientemente amplia que permita a los participantes estar sentados y poder levantar las sillas.
Duración recomendada: 15 minutos
Materiales: Billetes de banco (o quizá monedas) ocultos y sujetos con cinta adhesiva debajo de las sillas de los asientos.
Desarrollo / Pasos a seguir
I. Dado que la motivación es a menudo un lugar común, recalcaremos que la motivación se refiere a algo » interno, no externo, que da el motivo para hacer una cosa».
Para ilustrarlo les diremos al grupo «por favor levanten la mano derecha». Esperaremos un instante, le daremos las gracias y les preguntaremos: ¿Por qué hicieron eso? La respuesta será: «Porque usted nos lo dijo». «Porque dijo por favor», etc.
II. Después de tres o cuatro respuestas, les diremos: muy bien. Ahora ¿me hacen el favor todos de ponerse de pie y levantar sus sillas?
III. Lo más probable es que nadie lo haga. Continuamos: » Si les dijera que hay billetes dispersos debajo de las sillas, podría eso motivarlos para ponerse de pie y levantar su sillas».
Todavía, casi nadie se moverá, entonces les diremos: «Permítannos decirles que sí hay billetes de banco debajo de algunas sillas.» (Por lo general, se levantarán dos o tres asientos y muy pronto los seguirán los demás. Conforme encuentran los billetes, señalamos: «Aquí hay uno, allí en el frente hay otro, etc.»
IV. Les haremos unas preguntas para su reflexión:
Insistiremos en que la única forma de lograr que una persona haga algo, es hacer que lo desee :O)
Sacado de la web www.diadeljuego.org


El artículo 31 de la Convención sobre los Derechos del Niño expresa que “los estados partes reconocen el derecho del niño al descanso y el esparcimiento, al juego y a las actividades recreativas propias de su edad y a participar libremente en la vida cultural y en las artes”. Los beneficios del juego son considerables e indiscutibles. Jugar es una fuente inagotable de placer, alegría, descubrimientos, reto y satisfacción, que permite un crecimiento equilibrado del cuerpo, la inteligencia, la afectividad, y la sociabilidad. Ahora y siempre el juego es y ha sido un elemento fundamental en el desarrollo de las personas. Imprescindible para un armonioso crecimiento. Un niño que juega es un niño sano.