Nuevo concepto: olvido digital

Al menos para mi, lo es. Lo he descubierto, leyendo una publicación en Twitter de el diario «Público«, que decía lo siguiente:

«Francia obliga a Google a cumplir con el derecho al olvido digital» 
y enlazaba a la siguiente noticia.

Investigando por la red, he descubierto que ya hace una año, nuestros vecinos franceses, trabajaban sobre este concepto, reuniéndose en un principio con los principales agentes de Internet del país.

La secretaria de Estado para la Economía digital, Nathalie Kosciusko-Morizet afirmaba en Mayo de 2010 que «Una carta sobre el derecho al olvido digital es básica para combatir la apropiación y la diseminación de los datos personales de los internautas«

Según el proyecto del gobierno francés, la carta dará «una traducción concreta a los principios de consentimiento, derecho a la información, acceso, rectificación y oposición». Una medida prioritaria consistiría en facilitar totalmente el abandono de un red social y conseguir el pleno borrado de los datos personales y el fin del empleo publicitario del perfil. En una encuesta lanzada por la administración francesa, una de las preocupaciones mostradas, fueron los mecanismos de geolocalización en el Internet móvil.

Aunque tengo perfiles en diversas redes sociales, y comparto información en este blog, me parece una gran idea, que se legisle el derecho a «desaparecer» de la red.

Como complemento, os dejo un enlace al «Estudio sobre la privacidad de los datos personales y la seguridad de la información en las redes sociales online» del Instituto Nacional de Tecnologías de la Comunicación (INTECO).

Redes Sociales y autoestima

[…] Un estudio llevado a cabo por científicos de la Universidad de Cornell concluye que Facebook y redes sociales similares ayudan a mejorar la autoestima del individuo. En ello influye que la mayor parte de usuarios ofrece su mejor cara a los demás en la Web 2.0.

Según los autores del informe, la imagen que de sí mismo proyecta el individuo en Facebook, Twitter y compañía no es necesariamente falaz, pero sí extremadamente positiva. Gracias a ello, el usuario mantiene en buena forma su autoestima, que recibe también un espaldarazo cuando otras personas responden con comentarios y con clics al botón “me gusta” a sus publicaciones en las redes sociales. […]

Pues no sé yo… vuelta otra vez con mi escepticismo de la sobrevaloración de las TIC, y hoy en concreto de las redes sociales.
A mi me parecen una herramienta útil y divertida de comunicación, tanto en lo personal como en lo profesional, pero de ahí a que mantenga en buena forma el autoestima de la persona usuaria lo veo un poco complicado. Unas palabras o «me gusta» a tus publicaciones son un feedback enriquecedor por el hecho de intercambiar ideas o conversaciones con otra persona; pero no por ello son un refuerzo a la imagen del usuario o usuaria. Todos los días puede alegrarte que una persona que atiende una ventanilla te explique bien los trámites pertinentes, o el conductor/a del autobús te salude; y de momento ni  las personas coherente y amables son refuerzos del auto estima.
Lo que si comparto con el artículo, es que la imagen que se ofrece en los perfiles públicos es totalmente positiva, incluso en algunos casos idílica. A todo el mundo le gusta gustar, y si ofreces fruta podre, nadie la comprará.
Si unas palabras en la red a la opinión de alguien, o un «me gusta» virtual sube el autoestima; ¿por qué no salimos más a la calle a decirnoslo a la cara y a «gustarnos» unos a otros?


Triálogos Clownescos

«Triálogos Clownescos» es un espectáculo tipicamente clown basado en el  lenguaje clásico de los comediantes y mimos. Una obra para todos los públicos en la que las risas están garantizadas. Basado en la idea original de Oriol Boixader, ‘Triálogos clownescos’ cuenta con la participación de Gregor Acuña, Javier Centeno y del propio Boixander.
El espectáculo cuenta la historia del Trío Calisay, tres payasos a la vieja usanza a punto de empezar una de sus famosas actuaciones, pero que una discusión en su camerino sobre el arte de la risa y el oficio de los cómicos hace que esta representación se convierta en única y irrepetible.

Además, y recogiendo el espíritu de la obra; en la postal del espectáculo (imagen arriba) viene una frase de Groucho Marx:
«Los Payasos son como las aspirinas, sólo que tienen efectos mucho más rápidos.»