Visión histórica del perfil del animador: del voluntariado a la profesionalidad.
           
            El animador sociocultural es el agente que pone en marcha, facilita y da continuidad al desarrollo de los procesos de animación. Al servicio de una institución pública o privada de carácter administrativo o asociativo, y de forma voluntaria o profesional los animadores trabajan promoviendo la intervención sociocultural sobre el medio en el que actúan.
            El animador realiza una labor técnica basada en la relación personal con los destinatarios, su integración en el grupo y la facilitación, en el seno del grupo, de procesos de cohesión, vivencia de la experimentación y toma de postura activa sobre el entorno.
            Para Pierre Besnard son animadores: “todos los agentes que intervienen en la vida social y cultural en relación con el grupo y el contenido”1
            Desde un punto de vista histórico, la evolución de la figura del animador queda marcada por las siguientes etapas:
            0. Antecedentes:
            Según señala Gutierrez Zuluaga2 entre 1940 y 1976 se pueden encontrar unos precedentes que confluiran finalmente, a partir del 76, en el proceso de  estructuración de la figura y funciones del animador. Durante esta época Gutiérrez señala como hechos significativos:

  • La creación en 1940 de la Delegación Nacional de la Juventud, como organismo oficial, encargado de aplicar la política relativa al tiempo libre.
  • Desde 1949 los alumnos de las Escuelas de Magisterio realizan cursos de formación en actividades juveniles de tiempo libre, Cursos que serán obligatorios hasta 1977.
  • En 1959, las mujeres de acción católica crean una Delegación nacional de centros de cultura popular, realizando cursos para la formación de sus animadoras.
  • En 1973 comienza a funcionar en Madrid una escuela de orientadores socio-culturales.
  • Por estos años comienzan a funcionar varias Escuelas de formación de educadores de tiempo libre , dependientes de la Iglesia..

            Estas primeras iniciativas dan lugar a un posterior proceso de mayor envergadura de implantación progresiva de la figura del animador sociocultural. Proceso que es recogido por Ricardo Catalá3, el cual marca tres períodos concretos en la  estructuración de esta figura, proceso de definición de la figura que Catalá lo concibe parejo al desarrollo e implantación de proyectos y procesos de formación de animadores. 

Estos periodos son:

            1. Primer Periodo: (1976-1981): Periodo que denomina Vertiente de Aire Libre., caracterizado por la concepción de una figura de animador fundamentalmente infantil y juvenil, centrando sus actividades y capacitación en actividades de naturaleza, centros de vacaciones y actividades cotidianas de los movimientos educativos. Se les denomina como monitores, directores de actividad….
            2. Segundo periodo: (1981-1985), que denomina: Vertiente de Tiempo Libre; caracterizado por la intervención en medio urbano, en un contexto de educación en el tiempo libre (“esplai”). A los agentes se les denomina comúnmente educadores, animadores juveniles, …….
            3. Tercer Periodo: (1985-1990), que denomina Vertiente de animación sociocultural; caracterizado por una intervención con una concepción global, sinergética, de índole sociocultural. Se implanta la denominación Animación sociocultural para este tipo de agentes.
           
Esta evolución histórica ha marcado una evolución que podemos plasmar diciendo que ha sido:
  • Una evolución desde figuras más socioeducativas: educador en el tiempo libre infantil y juvenil; hacía figuras más sociológicas: animador sociocultural.
  • Una evolución que va desde figuras militantes, con una actuación de carácter voluntario y gratuito; hacía figuras más profesionales.

           
            Si a principios de los años 80 únicamente podíamos hablar de animadores voluntarios, provenientes del sector asociativo, movimientos educativos o movimiento ciudadano, en los últimos años hemos visto la eclosión de la figura del animador profesional. Este trabaja para entidades públicas, como animador cultural, juvenil o sociocultural, gestionando los programas municipales de animación, o bien al frente de una casa de juventud o de cultura, o bien trabaja para una entidad privada, movimiento asociativo o colectivos y empresas de animación que ofrecen sus servicios a instituciones públicas o privadas.
           
Tipologías: voluntarios y profesionales.
            Para  poder definir al agente social: animador sociocultural, es necesario tener en cuenta cual es el perfil social y profesional que se necesita y definir cuales son las funciones que debe desempeñar, deduciéndose de aquí cuales son las tareas concretas que desempeña.
            Existen varias formulaciones de tipologías coincidentes. En este sentido cabe consultar a Maria Luisa Monera4; la cual ha recogido las tipologías de: M. Imhof, G. Vessigault, H. Ingberg, J.A. Simpson, P. Moulinier, E. Limbos y M. Levet-Gautrat. En este sentido es igualmente interesante consultar el estudio realizado en 1982 por la Universidad de Valencia (Gutierrez Zuluaga).
                        Pero para acercarnos a la realidad actual de la figura del animador en España vamos a considerar tres variables diferentes:
            a) el nivel de gestión que desarrollan (tareas prioritarias):
            En este sentido se pueden clasificar en :
ANIMADOR DE GRUPO: Trabajan dinamizando pequeños y grandes grupos. Sus instrumentos fundamentales son las relaciones personales, las técnicas de grupo y la planificación de actividades. Su tarea fundamental es la de facilitar la dinámica grupal y la gestión asociativa de las actividades, cumpliendo con las funciones de:
            * programar y coordinar actividades
            * dinamizar y animar grupos de trabajo y encuentro
            * ejecutar y evaluar actividades
            * ofrecer información y recursos
            * promover el asociacionismo
            * coordinar actividades de naturaleza y vacaciones.
ANIMADOR TERRITORIAL: Es aquel que trabaja dinamizando una colectividad. Su ámbito de intervención es el territorio y su relación fundamental no se establece directamente con personas y grupos sino con instituciones y asociaciones. Las técnicas de gestión, información y planificación social son sus instrumentos prioritarios. Su gestión se realiza sobre equipamientos y programas territoriales. Cumple funciones de:
            * poner en relación a las personas, los grupos y las instituciones
            * gestionar recursos e información
            * coordinar las iniciativas de los colectivos
            * proponer, diseñar y evaluar proyectos y procesos de actuación
            * promover la participación ciudadana y la creación cultural
            * favorecer puntos de sinergia
            *  dirigir y gestionar equipamientos y programas.
            b) según el ámbito de intervención desde el que actúa, marco conceptual y práxis de referencia:
ANIMADOR SOCIOEDUCATIVO: trabaja prioritariamente en movimientos educativos, actividades extraescolares, animación infantil, programas de educación de adultos y educación permanente, centros de vacaciones,…
           
ANIMADOR SOCIOCULTURAL: Trabaja en acciones de tipo:
            Cultural: casas de cultura, asociaciones culturales, escuelas de expresión, equipamientos y programas culturales,….
            Sociocultural: asociaciones juveniles, vecinales y socioculturales, casas de juventud,  centros sociales y cívicos, equipos multiprofesionales, programas socioculturales, ….
ANIMADOR SOCIAL: Trabaja fundamentalmente desde la óptica asistencial, compensatoria o reeducativa a partir de centros sociales, clubs de tercera edad, equipos de base,…
ANIMADOR SOCIOECONOMICO: Trabaja en la interfase entre factores sociales, culturales y económicos, impulsa la innovación y la creatividad en fórmulas de desarrollo económico y social.
            c) Finalmente, el carácter voluntario o profesional de su status es la tercera característica, que nos va a servir para definir la figura del animador, diferenciando entre:
ANIMADOR VOLUNTARIO: Aquel que de forma gratuita colabora con asociaciones culturales, cívicas y sociales en tareas fundamentalmente relacionadas con la acción. Figura sobre la que se sustenta el carácter de participación social que tiene la animación; Besnard señala que en esta figura: ” se entremezclan en este nivel concepciones del ¨don¨, del militantismo, de sacrificio, que confieren a la función de animador significación bastante complejas” 5, implicando una cierta concepción de “la buena voluntad” y la gratuidad (C. Davaine).
ANIMADOR PROFESIONAL. Es aquel que de una forma estable, y al servicio de instituciones públicas o privadas posibilita de manera permanente el desarrollo de los procesos de animación, proporcionando recursos y relaciones y favoreciendo la estabilidad, continuidad y rigurosidad en el desarrollo de los proyectos. María Luisa Monera señala que ” es en este nivel donde se plantea la necesidad de un estatuto y de una seguridad laboral” 6, mientras que Besnard señala: “…. implica la tecnicidad, la competencia, la formación”.
            Igualmente Besnard señala: ” Y una de las dificultades es que el profesionalismo se ha introducido en un sector tradicionalmente consagrado al benevolado – de ahí también los problemas de identidad, asalariados, trabajador, relaciones con el empresaio-patrón, en un contexto a menudo militante que no simplifica las cosas”

            Si bien se ha querido establecer una dicotomía entre estos dos tipos de animadores e iniciar una especie de “guerra santa”, entre ellos, la realidad es que ambas figuras deben coexistir, que se complementan y que tan importante para la salud social es que se implante la figura profesional como que se refuercen y multiplique el número de voluntarios sociales en animación.
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