Dentro de las técnicas o dinámicas de grupo, las de presentación son las más básicas y casi de las más necesarias. Son apropiadas, como su nombre lo indica, para romper el hielo y las tensiones del primer momento de los grupos nuevos. Ellas permiten que todos los participantes sean tomados en cuenta y se presenten.


Ellas favorecen un primer conocimiento de las personas, sus valores e inquietudes; permiten formarse una idea más clara de quienes participan en el grupo.

Aquí os dejo unos ejemplos:


Iniciales de cualidades

Cada uno dice su nombre y apellidos, y a la vez dos calificativos positivos que le definan y que tengan sus mismas iniciales. Por ejemplo, Marcos Juez, metódico y juicioso. Se van diciendo los nombres despacio, para que haya tiempo de memorizarlos

Se puede evaluar el juego preguntando: ¿Cómo habéis sentido esta “obligación” de encontrar y decir en alto dos cualidades vuestras?

Barcas y nombres

Cada uno va paseando por la sala hasta que el animador dice un número. Hay que formar “barcas” de igual número y decirse los nombres rápidamente. Después, os grupos se separan y se siguen paseando hasta que se grite un nuevo número.

La telaraña

El grupo se pone de pie en círculo, y el animador lanza un ovillo de lana a otra persona mientras dice su nombre (y sujeta el ovillo por el extremo, claro). Se van pasando el ovillo unos a otros, diciendo sus nombres, y cogiendo cada uno de ellos el hilo. Se forma una telaraña. Una vez que se ha llegado al final, el último debe decir el nombre de quien le lanzó el ovillo y pasar por entre la telaraña a ocupar su lugar, y así sucesivamente.

La caja sorpresa

Todo el grupo se sienta en círculo. Una persona se levanta y dice su nombre: “Soy Antonio”. Luego presenta a las cuatro personas que tiene a su izquierda, empezando por la que está más lejos: “Paco, Maite, Felipe y Elisa”. Según va presentando, cada uno de ellos se levanta y se sienta rápidamente, dando el efecto de una caja sorpresa. Luego, la persona a la derecha de Antonio hace lo mismo.

Se puede ir variando el número de gente que se presenta de cada vez para hacerlo más complicado.

La pelota caliente

En círculo, de pie, el animador pasa la pelota, explicando que la persona que la recibe tiene que decirle a los demás:
  • El nombre con el que le gusta que la llamen
  • Su lugar de procedencia
  • Algo que le guste hacer
  • Algún deseo


Todo esto ha de hacerse rápido porque ¡la pelota está muy caliente y quema!, a la vez que se escenifica que la pelota está verdaderamente caliente.

El bingo

Cada persona empieza a pasear por la sala con su hoja del bingo, y en 10 minutos debe encontrar  entre el grupo personas que cumplan  algún concepto mencionado en los espacios de la tarjeta de bingo. No se puede repetir más de dos veces a la misma persona. Quien termine la tarjeta grita “Bingo” en primer lugar y detenemos el juego.

Me pica

El grupo se sienta en círculo. El animador empieza diciendo: Me llamo Marcos y me pica la mano izquierda. Luego la persona que está a su derecha debe decir el nombre de quien habló primero, lo que le picaba, y luego presentarse diciendo que le pica, y así sucesivamente. La última persona debe recordar todos los nombres de las personas anteriores y lo que les picaba a cada uno. 
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