Trabajar en equipo no es simplemente trabajar juntos. Podemos trabajar juntas varias personas, en un teórico equipo de trabajo, pero en vez de hacer trabajo en equipo estar trabajando por separado e incluso estorbándonos.

Un equipo de trabajo, en palabras de Ezequiel Ander-Egg y José María Aguilar, es un pequeño número de personas que con conocimiento y habilidades complementarias, unen sus capacidades para lograr determinados objetivos y realizar actividades orientadas hacia la consecución de los mismos.

No basta con que cada uno de los trabajadores trabaje para lograr esos objetivos, sino que se precisan una serie de condiciones. Igual que un grupo tiene ciertos requisitos para ser considerado como tal (conciencia de pertenencia al grupo, existencia de un objetivo común…) también un grupo o equipo de trabajo tendrá unos requisitos para que podamos definirlo. Aguilar y Ander-Egg los resumen de la siguiente manera:

  • Un trabajo que se ha de realizar conjuntamente: Es necesario que exista una tarea común y además una responsabilidad e implicación de cada miembro del equipo en ese trabajo
  • La existencia de una estructura organizativa y funcional: Se debe definir claramente como funciona el equipo, que responsabilidad tiene cada uno, que cargo ocupa cada persona dentro del  equipo…
  • Un sistema relacional: La existencia de procesos de relación y comunicación dentro del equipo, el establecimiento de lazos afectivos, la creación de un clima de trabajo y relación que cuide tanto los aspectos efectivos como los afectivos…
  • Un marco de referencia común: Un punto de partida común, un ideario compartido, unos supuestos ideológicos, filosóficos, y metodológicos compartidos…
  • Un tiempo para que se construya el equipo de trabajo: Se trata de un proceso largo, en el que no serán suficientes ni la madurez personal ni las experiencias positivas en otros equipos de trabajo, ni la voluntad, deseo o necesidad de constituir un equipo. Hará falta, además de todo eso, un tiempo de rodaje del equipo, de ajuste, de configuración…


¿Por qué el trabajo en equipo?
La respuesta a este porqué es clara: el trabajo en grupo se puede convertir en uno de los instrumentos metodológicos más potentes de los que se dispone en el quehacer sociocultural.

Cembranos, Montesinos y Bustelo (1995) apuntan las siguientes razones para esta afirmación, que nos permitimos completar con algunas observaciones derivadas de la práctica diaria:
  • El equipo permite la conjunciónde lo mejor de cada uno y la selección de la mejor cualificación del grupo para cada tarea; será muy importante este aspecto de la complementariedad de las  capacidades de cada miembro del equipo, a fin de que se aproveche al  máximo el trabajo individual de cada uno. De cualquier manera, los componentes del equipo deberán estar abiertos a las necesidades del trabajo, incluso cuando se les encargue una tarea que no sea aquella para la que están mejor preparados.
  • El equipo posibilita una cierta independencia del grupo en relación con las individualidades que lo componen; la supervivencia del equipo y la resolución de las tareas no dependen de que una persona esté o no esté, haga su trabajo o no lo haga. Es cierto que esto puede influir, pero el resto del equipo de trabajo puede asumir las tareas de esa persona.
  • El equipo tiene acceso a realizar tareas más complejas y de mayor alcance que una persona aislada; se intercambia información, se cruzan puntos de vista, se analiza más profundamente la situación sobre la que se va a actuar, se generan sinergias que permiten llegar a metas más ambiciosas.
  • Las decisiones de un grupo suelen estar más fundamentadas, pues maneja mucha más información, cuenta con mayores referencias y tiene más posibilidades de anticiparse y rectificar los errores. El dicho popular de que “ven más cuatro ojos que dos” se cumple a la perfección; el equipo de trabajo supone un mayor nº de personas centradas en una tarea, en el cambio de opiniones, en la revisión del trabajo…
  • La mera presencia de otras personas eleva el nivel de motivación de la persona, sobre todo si ésta tiene la expectativa de ser evaluada en su rendimiento. Si se cuida el aspecto socioafectivo dentro del equipo, el trabajo puede ser muy gratificante y aumentar la motivación de cada uno de sus miembros, aumentando así también su dedicación e interés en su trabajo. 
  • El equipo no tiene por qué ahogar las características particulares de sus miembros, aunque para ello debe contar con una estructura adecuada que asuma y potencie la heterogeneidaddel grupo. Una excesiva rigidez anularía la riqueza que puede dar la diversa procedencia de los miembros de un equipo.

Por desgracia, no siempre se consigue un rendimiento satisfactorio, por problemas como:

  • El trabajo en grupo resulta a veces extremadamente lento y correoso, se producen numerosas interrupciones, nos atascamos en determinados problemas…
  • El grupo proporciona cobijo y puede inhibir a sus miembros para asumir riesgos individuales, imprescindibles para el crecimiento personal y colectivo. En ocasiones el encontrarse dentro del grupo puede servir a las personas para acomodarse y no marcarse nuevos retos.
  • A menudo se diluyen las responsabilidades, es más fácil que la persona se escude en el trabajo de otros, a no ser que el equipo tenga la madurez suficiente para exigir responsabilidades a todos los miembros
  • En ocasiones se gasta más energía en las tensiones que surgen del propio grupo que en las dificultades derivadas de la tarea. La parte afectiva del trabajo puede influir, y mucho, en la vertiente efectiva. Los roces derivados del trabajo, los malentendidos, los problemas personales, pueden afectar al trabajo del equipo y desgastar mucho a todos sus miembros.
  • Los equipos con una estructura deficiente tienden a concentrar un exceso de responsabilidades en una parte pequeña del grupo, precisamente por lo que se comentó antes de inhibición y acomodamiento. Esto repercutirá a la larga en el trabajo del equipo, por poder provocar que las personas que cargan con la mayor parte del trabajo se “quemen” y terminen tirando la toalla

¿Cómo trabajar en equipo?
            Aunque no tenemos ninguna solución mágica respecto al trabajo en equipo, vamos a intentar dar algunas notas que nos parecen importantes para poder llevar bien a cabo ese trabajo. De cualquier modo, creemos que a trabajar en equipo se aprende, aunque parezca una tontería, trabajando en equipo… Será a través de la experiencia, del ir probándonos en el día a día, como desarrollaremos una mayor capacidad para formar equipos de trabajo eficaces.

Para trabajar en equipo será preciso:
  • Que el equipo de trabajo tenga unos objetivos claramente definidos y compartidos por todos los miembros del mismo. Es preciso que todos trabajemos en la misma dirección
  • Que el equipo de trabajo tenga claro lo que algunos autores denominan ECRO (esquema conceptual referencial operativo), que no es otra cosa sino un acuerdo sobre el marco de referencia ideológico y metodológico del trabajo del equipo. Será fundamental que todos los miembros compartan  unos mínimos en cuanto a esos aspectos, para que el trabajo que desarrolla cada miembro del equipo sea coherente con el del resto.
  • Que el equipo no sea demasiado grande, pues un excesivo tamaño dificultará la participación de todos los miembros del equipo y puede limitar la productividad, hace que las relaciones entre las personas sean menos intensas…
  • Que el equipo se dote de una estructura organizativa eficaz, que cuide aspectos como: coordinación, distribución de responsabilidades, toma de decisiones, canales de participación, circulación de la información.
  • Que los miembros del equipo estén a disposición del mismo, anteponiendo las necesidades del grupo a su interés propio.
  • Que el equipo sea capaz de aprovechar las capacidades de cada uno de sus miembros, complementándolas para lograr un trabajo más eficaz.
  • Que el equipo sea capaz de superar los conflictos que, inevitablemente, surgirán en su seno. Los problemas dentro del equipo deberían afectar sólo al trabajo y tratarse siempre en positivo (crítica constructiva, diálogo frente a discusión…) y nunca trascender al ámbito personal, para no imposibilitar el trabajo del equipo.
  • Que el equipo cuide, además de los aspectos relativos al trabajo, los aspectos emocionales y socioafectivos del grupo. Será importante que se cree un buen ambiente, que la relación sea cordial, que cada miembro del equipo se sienta aceptado por los demás y que su trabajo se valore… Es más gratificante trabajar en un equipo que cuide estos aspectos, además de que esto incidirá directamente en la productividad del equipo.
  • Comunicación (Franch y Martinell, 1994):
    • Aceptación de cada uno tal y como es, sin máscaras
    • Que los problemas que afectan a uno puedan ser atendidos por los compañeros: apoyo, soporte, confianza
    • Posibilidad de expresar desacuerdo
    • Disponibilidad para intervenir cuando sea necesario

   
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