Desde bien pequeño, mi hermano me enseñó a no conformarme con la primera noticia que llegará fuera del soporte que fuera (TV, periódicos, radio….) y me aconsejó que al menos leyera dos o tres periódicos, viera diferentes telediarios, vamos que contrastase la información, y que me forjase una opinión propia.
Bien pues hice caso de ese consejo y desde hace años que procuro leer las noticias de distintas fuentes (bendita red que nos permite hacerlo desde casi cualquier lado) y sacar mis propias conclusiones. Hace meses publicaba en twitter que me daba depresión leer la prensa por la cantidad de noticias negativas que nos tragábamos de todos los medios. Ha pasado algo de tiempo y la situación (y yo) estamos peor.
Cada día me llegan malas noticias de distintos sectores, y desde lo local hasta lo internacional: 
Cultura (bibliotecas que no tendrán actividades, e incluso no podrán ampliar su fondo bibliográfico; museos estáticos sin programación; escasa programación para el público infantil y joven, etc.)
Educación (Menor inversión en personal, infraestructuras, actividad, a todos los niveles vamos, lo que afecta tanto a educadores como educandos)
Salud (la universalidad de nuestra seguridad social se tambalea, junto con la Ley de Dependencia o la del Aborto)
Justicia (ufff que decir de esto ¿no?, puedes sesgar una vida o robar, que las leyes no harán toda la justicia que debieran, pero no te atrevas a descargarte una película o a destapar delitos de viejos dictadores….)
Y así podría seguir con más, pero no quiero ponerme peor, esperemos que la situación tampoco.
Aún así, aunque algo triste, soy positivo, nunca llovió que no parase, y podéis creerme que soy asturiano 😉
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