La participación es la acción popular que garantiza la autenticidad en la toma de decisiones, y no se puede limitar a la asistencia y presencia pasivas; por el contrario la actitud generadora es premisa determinante en cualquier proyecto social que pretenda el éxito porque cuando el individuo se autorrealiza preserva y protege su obra, sistematiza sus acciones y accede a niveles superiores de protagonismo sociocultural.

el parque del cerillero

Entendida en su sentido más integral, la participación social  no sólo como respuesta a la movilización convocada desde un centro, sino intervención activa en todo el proceso social, desde la identificación de necesidades, la consecuente formulación y definición de políticas, hasta la ejecución, pasando por la implementación y control del desarrollo de la actividad en torno a dichas políticas.

La comunidad es portadora de un amplio y rico caudal de conocimientos, habilidades, experiencias, mitos, leyendas, tradiciones que han sido acumuladas por los individuos y transmitidas de una generación a otra a través de diversas vías.

Resulta elemental en estas, desarrollar sentimientos de pertenencia, identificación de los individuos con su barrio, sus habitantes, sus normas, costumbres, formas de relacionarse, por ser un factor poderoso para lograr la participación de los pobladores en el cumplimiento de metas comunes y trabajar por alcanzarlas, solucionar sus problemas, teniendo como base la cohesión y cooperación de todos, cuyo objetivo sea elevar la calidad de vida y no contribuir a la pérdida de los marcos de referencia y de las notas esenciales que definen una cultura.

La participación es condición indispensable para el desarrollo sociocultural comunitario. Ha sido admitida y difundida como recurso del desarrollo, con énfasis en su carácter activo referido a la intervención de los miembros de la sociedad en el proceso de toma de decisiones. Es el derecho de cada ciudadano a expresar sus ideas y decidir sobre su futuro; a nivel personal significa decidir sobre lo que concierne a la propia vida y a nivel de colectivo es decidir sobre el proyecto histórico y el futuro que se desea.

Según Ander-Egg, existen tres condiciones básicas para la participación:

  • Proporcionar instrumentos para la participación a fin de que la gente sepa cómo participar y realizar las actividades que supone esa participación. Y llegado el caso, desempeñar funciones de gestión y dirección. Para ello hay que saber aplicar técnicas grupales, planificar actividades, organizar el trabajo, administrar organizaciones.
  • Institucionalización de los mecanismos de participación, o sea, que no dependan solo de la buena voluntad y al mismo tiempo que no se burocraticen.
  • Que se aporten elementos de información para saber de qué se trata, qué es lo que pasó, añadir elementos de reflexión teóricos para dar significación a la participación en cuanto a lo que hace a su intencionalidad. (1984:43)

Este autor añade además:

La participación de la gente se cumple con el objetivo inmediato: iniciativa y responsabilidad personal, grupal y colectiva en actividades sociales y culturales. Como objetivo mediato promover a través de programas, dinamismo y dar vida al trabajo social. Además plantea como objetivo estratégico lograr que cada persona, cada grupo, cada colectividad, sea hacedora y conformadora de su presente y su futuro en cuanto tiene poder de decidir y posibilidades de control. [Ander – Egg; 1997; 23].

Es evidente en este concepto que la participación supone una serie de ámbitos para las actividades que le sirven de sustento; estos deben verse contenidos en lo individual, social, cultural y en lo educativo; deben concebirse y promoverse como un aspecto en la práctica global de la gente, tal es la misión que le corresponde a la coordinación de los factores comunitarios.

Es importante a partir de este concepto, tomar conciencia de que la participación no debe limitarse a minorías activas; es necesario implicar a la mayor cantidad de personas posibles, solo así se logrará conducir y producir los cambios que necesita la comunidad. La participación no está en el punto de partida como algo que se logra con solo decirlo; es un punto de llegada, lo que presupone un proceso o camino a recorrer, pero desde el primer momento avanza con formas y modalidades participativas.

Marco Marchioni se refirió a algunos presupuestos metodológicos de la participación: “la participación no puede existir sin toma de conciencia: puede participar solamente quien es consciente de la necesidad de su participación; se aprecia esta necesidad sabiendo que si no participa no se podrán modificar las cosas. Y naturalmente aquellas cosas que se piensa modificar ya que así como están, no están bien”.

Agrega:”la gente puede y debe participar para cambiar algo: teóricamente para mejorarlo. No se puede pedir participación de la gente en algo que ya está hecho. El elemento de la participación modifica la calidad de las cosas por las cuales se ha participado. Y este algo que queremos cambiar no puede estar decidido ya de antemano, porque así llamaríamos a la gente no a participar, sino a convencerse de algo que nosotros ya hemos decidido que es el bien para ellos.” Y continúa: “participación, toma de conciencia y cambio son tres elementos indisolubles. No se puede conseguir el primero sin querer coherentemente los otros. Y es aquí donde fallan muy a menudo los programas y las declaraciones. [Marchioni; 1994: 125].

Este autor aborda elementos fundamentales a tener en cuenta en la participación, deja claro que sea cual sea el origen y formas de participar, los integrantes de las comunidades deben estar concientizados en la necesidad de participación, no obstante hace falta referirse a otros aspectos que son de vital importancia y están relacionados con los actores sociales como elemento decisivo para que se produzca la transformación comunitaria.

Claudia Patricia Zaldaña, expresa:

La participación es un proceso social por medio del cual los distintos sectores de la población en función de sus intereses propios (clase, grupo, género, entre otros), interviene directamente y por medio de sus representantes en la marcha de los distintos aspectos de la vida cotidiana. La participación es una condición necesaria de la ciudadanía… [1999; 34]

La participación consciente, comprometida y responsable, es el tipo de interacción que se necesita para el desarrollo sociocultural, con la intención de que, mediante ella, el individuo, grupo y comunidad intervengan, en los procesos sociales y culturales, una participación intensa, una acción popular gestada desde la colectividad, que puede contribuir creativamente para que brinden soluciones específicas a la problemática concreta.

Haroldo Dilla Alfonso, en sus razonamientos la considera:

Como un proceso de involucramiento activo de los ciudadanos, percibidos en su diversidad real, en las distintas fases de los procesos de toma de decisiones públicas, ante todo mediante prácticas sistemáticas y efectivas políticamente de democracia directa, reuniones deliberativas, referendos. [1999: 102]

Según Roberto Dávalos en “El desarrollo social y el trabajo comunitario. Teoría, metodología y prácticas cubanas”,  la participación es:

  • Un fenómeno social vinculado al desarrollo económico, cultural, político y científico-técnico alcanzado por una sociedad. Está asociada al régimen político-social establecido que va a condicionarla en sus características principales.
  • Proceso vinculado a las necesidades y motivaciones de distintos grupos y sectores de la sociedad, así como a la dinámica de las relaciones establecidas entre ellos en diferentes momentos, condiciones y espacios, lo que va conformando todo un conjunto de redes que estimulan u obstaculizan el desarrollo de auténticos procesos participativos.
  • Fenómeno de contenido y orientación eminentemente humano.
  • Vía de socialización del poder a sus diferentes niveles, condiciones y momentos que faciliten potenciar las capacidades individuales y contenidas en una comunidad. Son necesarias para el desarrollo de una sociedad regida por principios de justicia social.
  • Promoción de protagonismos que incluyan a nivel local los asuntos de control, las tomas de decisiones, gestión y evaluaciones, lo que es necesario para asegurar la construcción de lo que algunos han dado en llamar el “ciudadano local”.
  • Es una postura y acción dirigida a un fin, en la cual las necesidades juegan un papel importante. Es un acto volitivo que necesita de impulso o motivación, nace de necesidades. [Caballero y Yordi; 2004: 158]

La participación no es un proceso pasivo u obligado, va más allá, penetrando en la subjetividad de los comunitarios, hace que se sientan parte en la solución de sus problemas, intereses y necesidades, incentiva la creatividad para lograr la acción transformadora, se sienten actores protagonistas en el proceso de construcción de su vida individual y social, lo que da la posibilidad de tomar decisiones, proponer alternativas, disminuir la marginación cultural y sin dudas, se traducirá en mayor desarrollo sociocultural individual y comunitario.

En conclusión, la participación es la intervención consciente, creativa, activa y comprometida de los actores sociales en la construcción y transformación de la sociedad, en la toma de decisiones a todos los niveles que garantiza la solución de los problemas que aquejan a todos. Es la actividad desplegada por los actores sociales en la consecución de objetivos y metas relacionadas con sus necesidades. Puede ser considerada también como la intervención sociocultural de los miembros de una comunidad en todos los momentos del proceso de realización de un proyecto comunitario que va desde la sensibilización al diagnóstico de situación, la determinación del sistema de acciones, su ejecución, evaluación y sistematización.

FUENTE: EUMED.NET “EL TRABAJO SOCIOCULTURAL COMUNITARIO. FUNDAMENTOS EPISTEMOLÓGICOS, METODLÓGICOS Y PRÁCTICOS PARA SU REALIZACIÓN” – Rafaela Macías Reyes

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