Análisis histórico del Ocio y el Tiempo Libre

Cuando imparto sesiones de formación sobre ocio y tiempo libre, a la hora de contar un poco la evolución histórica del término, suele llamar la atención es que digo que tradicionalmente el ocio está destinado a la clase alta y no clase obrera. Cuando les argumento, ya se van dando cuenta, y cuando se leen el material más aún.

Me parece tan importante contemplar esa dimensión del ocio y el tiempo libre como un derecho reivindicado (y a mantener) sobre todo cuando lo tenemos que abordar desde el punto de vista educativo.

Así que he sacado «los apuntes» y os dejo un breve Análisis histórico del Ocio y el Tiempo Libre.

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Comencemos…

Según los diferentes momentos históricos han existido diferentes tipos de ocio, o mejor dicho diferentes concepciones de qué es «ocio» y «tiempo libre». Cada cual con sus propias características según la sociedad, valores, actitudes y expectativas de la gente en ese momento de la historia, por lo que se puede decir que la definición de ocio y el tiempo libre depende de la relación con la época.

La skholé como ideal griego

Skholé significa parar o cesar, con el sentido originario de estar desocupado y por tanto, disponer de tiempo para uno mismo. (Esto coincide con el significado literal de la expresión “tiempo libre”. La Skholé no era un sinónimo de no hacer nada, sino la posibilidad de gozar de un estado de paz y contemplación creadora (dedicada a la theoria, saber máximo entre los griegos) en que se sumía el espíritu.

La disposición de este tiempo fue posible gracias a la estratificación social de los helenos. Solamente unos pocos podían gozar de este tiempo, gracias precisamente a la esclavitud. Esto tiene como consecuencia más inmediata que si según la teoría griega solo el hombre que posee ocio es libre, es posible porque solo el hombre libre puede poseer ocio.

El otium romano.

En Roma encontramos un nuevo concepto de ocio. El ocio consiste en no trabajar, en un tiempo libre de trabajo, que se da después del trabajo y para volver a éste. El ocio es tiempo de ociosidad, no de descanso y de recreo tanto como de meditación.

La novedad en la concepción romana del ocio, consiste en la introducción del ocio de masas. Con ocio para el gran público desocupación y de diversión que permitía un más fácil “control” de la gente. Actualmente es muy parecido, ya que hoy en día también se utiliza el tiempo libre para la evasión social o para trabajar mejor.

En Roma existe el famoso circo romano, y otros espectáculos que daban entretenimiento a los habitantes (Panem et circences)

La concepción de ocio en la Edad Media y el Renacimiento.

En la baja Edad Media y comienzos del Renacimiento encontramos otro sentido del ocio. El tipo de ocio que surge está inspirado en un espíritu lúdico clasista. Consiste en la abstención de trabajo y en la dedicación de actividades elegidas libremente tales como la guerra, la política, el deporte, la ciencia o la religión.

La vida ociosa es un indicador de una elevada posición social. Lo importante es que el empleo de un tiempo de ocio se va convirtiendo en un signo exterior de nobleza , contrapuesto al servil tiempo de trabajo, señal de sumisión, lo que va creando mayores diferencias entre las clases sociales, y se empieza a volver por consiguiente en una demanda cada vez más importante dentro del pueblo llano.

La concepción del ocio en la Edad Moderna.

Los postulados sobre el valor ético y religioso del trabajo defendido en Europa por la ética reformista del calvinismo y las rígidas doctrinas del puritanismo ingles, a partir del s.XVII, dan un nuevo sentido al ocio, La nueva concepción considera que el ocio es un vicio personal y social (con la Iglesia hemos topado).

El ocio pasa a ser entendido como lo contrapuesto al trabajo. El trabajo es productivo; el ocio es improductivo. El protestantismo suprimió el culto a los santos y con ello los días de fiesta dedicados a ellos, que pasaron de este modo a ser productivos. El movimiento puritano restringió los placeres y las distracciones, y miro mal la práctica de la educación física y los deportes.

El ocio y la revolución industrial. 

Con la llegada de la revolución industrial la jornada de trabajo en lugar de disminuir aumenta. El tiempo de trabajo diario aumenta para hombres, mujeres y niños. Todo ello implica que las masas trabajadoras tomen conciencia de esta situación e inicien un movimiento reivindicativo.

En esta época se da un fenómeno importante, como es el que se reconozca que existe tiempo libre, y que cada uno debe disfrutar de ese tiempo libre, así que en el año 1948, la Asamblea de las Naciones Unidas aprueba la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Esta declaración proclama en su artículo 24 “el derecho al disfrute del tiempo libre”.

Así que recordad que el ocio y el tiempo libre es un DERECHO, porque no os son de hecho ;O)

Posibles «baches» cuando hacemos dinámicas


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  1. Disminución o interrupción pasajera en el progreso o desarrollo de algo, especialmente de una actividad.

Suelo hablar de las bondades y ventajas de utilizar técnicas grupales o «dinámicas» en mi trabajo (gestión de equipos, formaciones…) y de verdad creo que son herramientas muy útiles para el trabajo con grupos.

Pero en ocasiones podemos encontrarnos con algunos inconvenientes o «baches». Estas dificultades que pueden surgir son algo natural a la hora de trabajar con grupos, y son también un aprendizaje para quienes dinamizamos (de todo se aprende)

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A continuación os enumero algunas de ellas, y qué se me ocurre hacer (o he hecho cuando me ha ocurrido) para salir del bache.

  • Negación a participar

En ocasiones alguna persona no quiere «entrar» en la dinámica. Por miedo al ridículo, a hablar en público, falta de confianza con el grupo… Yo siempre invito a participar hasta 3 veces, a que traten de vencer el miedo que tengan, pero si vemos que le está suponiendo un poco de ansiedad, mejor dejarlo estar.

Cuando esas personas ven como se desarrolla la dinámica y que «no pasa nada» puede hacer que participen en la siguiente. Si la negativa a participar persiste, quizás debamos reenfocar nuestra manera de trabajar, realizar dinámicas en las que todo el mundo participe para que nadie se sienta fuera de lugar.

  • Se inicia una pelea durante la dinámica

Hay técnicas como los debates o algunos role playings, donde la participacióny una alta motivación puede llegar a generar una pelea (verbal, obviamente) Para prevenir esto, yo siempre aclaro que las dinámicas son técnicas, que generan una situación y como en las Las Vegas, lo que pasa en la dinámica se que debe quedar en ella.

Si aún así se da una pelea que vemos que puede boicotear el ambiente grupal, o las formas son excesivas, mejor frenarlo todo, y resolver el conflicto.

  • Alguien llora

Algunas momentos en los que desarrollas una dinámica, puede romovernos por dentro sentiemientos y provoar el llanto. Si vemos que la personas lo está pasando mal, se la invita  parar, descansar, relajarse… lo que sea para que se sienta cómoda. Si aun con el llanto esa persona quiere intervenir verbalmente, yo se lo permitiría. Como animadorxs debemos prestar atención a las personas.

También una vez acabada la dinámica que pudo provocar esas lagrimas, realizaría una motivadora, rompiendo la inercia que se haya podido generar.

  • Grupo apático o poco motivado

Sabemos que la motivación de un grupo tiene picos altos y bajos, y esto es inevitable. Por ello debemos tener un amplio repertorio de dinámicas para realizar en según qué momento. Si hemos tenido una jornada agotadora mental o físicamente, no debemos realizar una técnica que les haga esforzarse más.

Si nos encontramos al grupo así, sin ningún motivo aparente, también tenemos que tener previsto realizar algo que los reactive, o tratar de abordar directamente el motivo de la apatía. Un «¿qué os ocurre?» a tiempo, hace maravillas.

  • Cuestionan la dinámica

«No sé para que hacemos esto» «No le veo sentido» «Esto para qué sirve» son algunas de las expresiones que pueden salir. Yo ante esto soy tajante. Si no quiere participar (y no afecta a la dinámica) que se salga. Si es necesario que siga en el desarrollo de la técnica, le motivo para que siga, y que después le doy las explicaciones que quiera.

Después cuando se evalúe, podremos exponer qué hemos hecho y por qué.

También debemos estar abiertos a pensar que realmente esa dinámica no era la adecuada y nos hemos equivocado al escogerla. Podemos equivocarnos.

  • Posturas enfrentadas en la valoración

Esto solo es una «bache» si el enfrentamiento se enroca y no nos permite avanzar. Por ejemplo si nos perdemos en valorar solo un detalle de lo que se ha dado en la dinámica, y no el conjunto de la misma.

Si por el contrario, se evalúa todo, con respeto y educación; que haya posturas enfrentadas es enriquecedor y para nada un inconveniente.

  • Falta gente con la que contábamos para el desarrollo de la dinámica

Ay la puntualidad, esa amiga esquiva. Siempre que empiezo a trabajar con un grupo les insisito mucho en que avisen de sus ausencias, ya que pueden dificultar el desarrollo de las sesiones, porque tu te planteas trabajar con 22 personas, y te llegan 13 y la dinámica puede durar menos, o ni siquiera llegar a hacerse.

Pese a ello si no aparecen esas personas, trato de reformularla o de tener un «plan b», como otra técnica con la que trabajar ese objetivo con menos personas.

  • No se comprende la dinámica

Pues tratemos de evitar esto, explicándolo 1, 2 o 27 veces y de todas las maneras posibles antes de arrancar. También preguntar si hay dudas o si nos hemos explicado bien.

También tenemos que conocer a nuestro grupo y sus integrantes y pensar si a alguno/a puede serle difícil algo y tratar de hacérselo comprensible.

  • Un conflicto entre dos o más personas, que ha surgido fuera del grupo

Si es durante el desarrollo de una dinámica, tratar de cortarlo de raíz y luego en la evaluación valorarlo junto con el grupo. Siempre apelando al buen desarrollo del grupo.

Al igual que arriba dije que los conflictos que se den en la dinámica, deben quedarse en ella; en este caso tenemos que asegurarnos que ese conflicto externo no traspase al grupo, pero sin tampoco inmiscuirse en la vida personal de la gente.

  • Nos falta material para desarrollar la dinámica

«Yo lo compro todo» «El día que vengas lo tienes aquí» «Si si lo que necesites» Luego llegamos y nos falta justo lo que necesitamos para el correcto desarrollo de la técnica. Si se nos va a nosotros llevarlo, pues bueno… bronca a uno mismo

Yo en este punto, además de ser fan de usar cuanto menos material posible, acostumbro a que las piezas claves de las dinámicas, me las llevo yo de casa; o ya llevo previsto otra forma de hacerlo por si me falta.

 

Espero que os haya gustado esta entrada, y que si os da una de estas situaciones las superéis de la mejor manera posible. Os invito a que si queréis compartir algún otro «bache» lo pongáis en los comentarios.

Y recordad que las dinámicas son una herramienta, no un fin si mismas. A diferentes situaciones (o baches), diferentes herramientas ;O)

Test contra reloj

Os dejo esta dinámica, muy divertida desde el punto de vista del que la dinamiza.

Yo la uso con el objetivo de que los y las integrantes del grupo no sean «cagaprisas», se lean las cosas con calma y también por qué no, reírnos un rato de nosotros mismos (al leerla me entenderéis)

Desarrollo:

Con semblante serio, les decimos al grupo que vamos a hacer un test contra reloj, que solo necesitan un lápiz o bolígrafo, y que solo contarán con 5 minutos (cronometrados) para realizarlo.

Les facilitamos una fotocopia a cada uno del «test contra reloj» boca abajo, una vez que todxs tengan su copia a la voz de «ya» deberán comenzar y ponemos el cronómetro en marcha.

Suele pasar que alguno o alguna haga el test «bien», pero otrxs harán todo lo que se les manda en las instrucciones. Echadle un ojo y si la hacéis me contáis que tal os fue….

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Test contra reloj:

NO DISPONES NADA MÁS QUE DE TRES MINUTOS

  1. Lee estas instrucciones detenidamente antes de hacer cualquier cosa.
  2. Escribe tu nombre la esquina superior derecha de esta página.
  3. Dibuja un círculo alrededor de la palabra «nombre» de la instrucción n° 2.
  4. Dibuja cuadraditos en la esquina superior izquierda de esta página.
  5. Escribe a la derecha del título del Test «esto es fácil».
  6. Escribe una «S» en la esquina inferior izquierda de esta página.-
  7. Dibuja un triángulo alrededor de esa «S»
  8. En el reverso de esta hoja multiplica 25 x 25
  9. Dibuja un rectángulo alrededor de la palabra «esquina» de la instrucción n°
  10. ¡Grita ahora en voz alta tu nombre!
  11. Si has conseguido seguir todas las instrucciones hasta este momento, decir claramente y en voz alta ¡lo he conseguido!
  12. En el reverso de esta hoja suma 8950 más 9805.
  13. Dibuja un cuadro alrededor del resultado y a continuación mételo todo en un círculo
  14. Cuenta según tu manera habitual de 10 a 1
  15. Con la ayuda de tu lapicero haz tres pequeños agujeros en el centro de la parte superior de esta hoja
  16. Si has sido la primera en llegar a esta instrucción grita muy fuerte «primera»
  17. Subraya todos los números pares que están a la izquierda de esta hoja.
  18. Grita muy fuerte «casi he acabado» si ha seguido todas las instrucciones
  19. Después de haber leído completa y atentamente cada instrucción, haz solamente lo que se dice en la instrucción n° 2 ¡eso es todo! Levanta la mano, no digas nada a tus compañeros y avisa a tu profesor/a.