Por si eres escéptic@ al Optimismo

Pues el misterio ya puede desvelarse…

La propuesta en la que estaba trabajando, ya se ha convertido en una realidad y las próxima dos semanas, trabajaré para Acción Laboral Asturias, dando un par de ediciones de un taller de mi creación dentro de su Programa Integrado de Empleo Activa Asturias 2014-2015.

El taller que impartiré lleva por título Motivación y Creatividad en la Búsqueda de Empleo. Las personas que lo recibirán son gente en búsqueda activa de empleo. 

Todavía no les conozco y no sé como reaccionarán a la «inyección de buen rollo» o «espabilina» que pretendo provocarles (espero que bien), pero por si son algo escépticos/as a mi visión optimista, les dejaré con esta reflexión de William Arthur Ward: 

«El verdadero optimismo está consciente de   los   problemas,  pero   reconoce las soluciones; sabe de las dificultades, pero cree que pueden ser superadas; ve lo negativo, pero acentúa lo positivo; esta expuesto a lo peor, pero espera lo mejor; tiene razón para quejarse, pero prefiere sonreír»

Parce que está oscuro, pero es cuestión de enfoque, realmente hacia mucho sol

Motivación

Un domingo en el que no tenga que trabajar (por suerte, la mayoría) siempre suelo plantearlo de perfil bajo, dormir todo lo que pueda (despertar tarde, siesta nº1 y nº2), hacer lo menos posible para estar descansado ante el siguiente día (esos terribles lunes), y la mayor acción que me permito es cambiar el filtro de la cafetera (viviendo a tope)…

Pero hoy ha tocado trabajar algo, aunque sin salir de casa. Hecho el cambio de filtro, con café recién hecho y después de la siesta nº 2, rodeado de libros, papeles, cartulinas y frente al ordenador me he puesto a preparar el próximo taller que impartiré, uno que hasta que no confirme no desvelaré cómo, cuándo y para quién.


¡No hay límites!
Aunque si puedo daros la palabra clave: MOTIVACIÓN.

Y también puedo dejaros con un texto que para mi tiene que ver con ella. Es un extracto del discurso que dio Nelson Mandela como presidente electo de Sudáfrica en 1994:

«Nuestro miedo más profundo no es que seamos inadecuados. Nuestro miedo más profundo es que somos poderosos sin límite. Es nuestra luz, no la oscuridad lo que más nos asusta.

Nos preguntamos: ¿quién soy yo para ser brillante, precioso, talentoso y fabuloso? En realidad, ¿quién eres tú para no serlo?»

Sin padres no hay escuela

Hoy os dejo un poema del libro «El amor en tiempos del despido libre» de Antonio Orihuela, un poeta, ensayista y articulista. Su obra literaria es de marcado carácter libertario, participa del movimiento colectivo de la poesía de la conciencia desde su emergencia al principio de la década de los noventa.



No habrá niños lectores si los padres no leen.
No habrá niños sociables si los padres nunca están disponibles.
No habrá niños amorosos si sus padres no los tratan con amor.
No habrá niños generosos si sus padres no les dedican tiempo.
No habrá niños que disientan si en sus casas solo han visto sometimiento.
No habrá niños profundos si en sus casas solo ven banalidades.
No habrá niños respetuosos si en sus casas no saben lo que es el respeto.
No habrá niños dignos si en sus casas solo han conocido humillaciones.
No habrá niños alegres de padres tristes.
No habrá niños críticos de padres sumisos.
No habrá niños activos de padres pasivos.
No habrá niños motivados de padres desmotivados.
No habrá niños exigentes de padres mezquinos.
No habrá niños apasionados de padres reprimidos.
No habrá niños libres de padres esclavos.
No habrá humanidad en los niños si en sus casas no los tratan como seres humanos.
No habrá escuelas pero sí aparcamientos de niños,
almacenes para adolescentes,
cárceles para jóvenes.
No habrá escuela
porque tampoco habrá habido padres.



Antonio Orihuela. El amor en los tiempos del despido libre. Ed. Amargord, 2014