Etimología del término "Animación"



En principio vamos a analizar el término “animación”, el cual proviene del griego (“anima”) y el latín (“animus”):

  • Animus, cambio, ayuda, crecimiento. Sugiere acciones, implica movimiento, impulso, motivación, transformación, etc.
  • Anima, dar vida, soplo, aliento vital, accionar el pensamiento y la responsabilidad individual y grupal en la toma de decisiones.

Etimológicamente, la animación infunde vida, implica el “actuar sobre algo”, motiva para la acción, es un proceso relacional, es decir, “actuar en” una sociedad.



Ambas tendencias son imprescindibles para enfrentarse a los problemas socioculturales ya que tanto animus como anima son complementarias y comunes.

“Dar vida” implica la incitación a un colectivo a ser autónomo, a valerse por si mismo, a realizar actividades que les permitan el crecimiento como comunidad y que favorezca un sentimiento de pertenencia. Gracias a esto se puede analizar la realidad o realidades de dicho colectivo y evitar que caiga en la marginación.


“Actuar en” implica relación con el medio en el que se encuentra, ya que es necesario conocer el entorno (también la comunidad) para poder intervenir en el. El animador/a debe favorecer el conocimiento del entorno para que la persona sea capaz de actuar en él de forma activa para transformarlo.


Un animador/a tiene que dar vida, ser responsable y decidido/a para provocar un cambio en los colectivos y por lo tanto llegar a una transformación de la realidad realizada por los propios colectivos o ciudadanos.


El término animación apareció por primera vez en 1955 en el curso de una reunión organizada por la UNESCO en Austria, aunque el término animador ya fue utilizado en 1945 en Francia.

Báilame el agua


Báilame el agua es una película española del año 2000 dirigida por Josecho San Mateo, basada en la novela homónima de Daniel Valdés, que también fue quien adaptó el guión.

Argumento: David y Carlos son dos chicos veinteañeros, vagabundos, que viven en las calles de Madrid, tocando música en el metro, durmiendo en bancos y compartiendo la vida con aquellas personas que, al igual que ellos, por distintas razones están en la calle. David es un chico introvertido, con un inmenso mundo interior que apenas sale a la superficie a través de su poesía. Un día David ve a una chica (María) en el metro que le deja fascinado y tras varios días observándola, decide regalarle una de sus poesías escrita especialmente para ella. A partir de ese momento, David y María vivirán una dilatada historia de amor contextualizada en el Madrid más sórdido y cruel, un mundo de pensiones baratas, drogas y prostitución, donde la inseguridad y el miedo se enfrentan al amor que hay entre María y David.


Un descenso a los infiernos que cada día se cruza con cada uno de los que vivimos en las ciudades de un país que, como dijo Manuel Vázquez Montalbán, no hizo a tiempo la Revolución industrial.




Comentario del autor de la novela homónima: «Báilame el agua, pensiones oscuras, parques con bellos durmientes, una ciudad hecha de un sólo callejón sin salida. La marginalidad de un circo de seres asociales donde crecen todos los enanos, el amor entendido como crudeza, con orígenes que queremos enterrar, con la muerte que soy yo y está en mí y con gentes que se cruzan en autopistas a cien por hora sin moverse de una estación de metro donde cantan en busca de la moneda del extraño. Y poesía. Y rabia. Todos los seres son uno y ninguno es igual que otro. Fernando Pessoa decía que sólo se entendía como orquesta. Cada uno de los instrumentos no dice nada por separado. Báilame el agua es una orquesta de personajes con un millón de personas en cada uno de ellos».



Algunas frases de la película:

«Báilame el agua. Úntame de amor y de otras fragancias de tu jardín secreto. Sácame de quicio, hazme sufrir… Ponme a secar como un trapo mojado. Lléname de vida, líbrame de mi estigma. Llámame tonto. Olvida todo lo que haya podido decirte hasta ahora. No me arrastres, no me asustes. Vete lejos…pero no sueltes mi mano. Empecemos de nuevo. Toca mis ojos, nota la textura del calor. ¿Por cuánto te vendes? Píllate los dedos y deja que te invite a un café. Caliente claro. Y sin azúcar… sin aliento»


─ ¿Que escribes?
─ Una carta a los reyes magos.
─ ¿Y qué les pones?
─ Que nos devuelvan la vida.

– Y tú con María qué pasa, ¿que ya no estás?
– Seguirá en la azotea, yo nunca estuve a su altura.


– Tú siempre esperas gestos, yo palabras. Vivimos en mundos distintos y dentro de poco más aun.

Palabros by Les Luthiers

Siempre es bueno apreder algo de vocabulario, y de paso reirse un poco. Por ello dejo aquí un listado de palabros hecho por Les Luthiers.

INESTABLE: Mesa norteamericana de Inés.
ONDEANDO: Onde estoy.
CAMARÓN: Aparato enorme que saca fotos.
DECIMAL: Pronunciar equivocadamente.
BECERRO: Que ve u observa una loma o colina.
BERMUDAS: Observar a las que no hablan.
TELEPATÍA: aparato de TV para la hermana de mi mamá.
TELÓN: Tela de 50 metros … o más.
ANÓMALO:Hemorroides.
BERRO: Bastor Alebán.
BARBARISMO: Colección exagerada de muñecas barbie.
POLINESIA: Mujer Policía que no se entera de nada.
CHINCHILLA: Auchenchia de un lugar para chentarche.
DIADEMAS: Veintinueve de febrero.
DILEMAS: Háblale más.
MANIFIESTA: Juerga de cacahuetes.
MEOLLO: Me escucho.
TOTOPO: Mamamífero ciciciego dede pepelo nenegro que cocome frifrijoles.
ATIBORRARTE: Desaparecerte.
CACAREO: Excremento del preso.
CACHIVACHE: Pequeño hoyo en el pavimento que está a punto de convertirse en vache.
ELECCIÓN: Lo que expelimenta un oliental al vel una película polno.
ENDOSCOPIO: Me preparo para todos los exámenes excepto para dos.
NITRATO: Ni lo intento.
NUEVAMENTE: Cerebro sin usar.
TALENTO: No ta rápido.
ESGUINCE: Uno más gatorce.
ESMALTE: Ni lune ni miélcole.
SORPRENDIDA: Monja en llamas.