¿A quién le puede interesar la risoterapia?

Mi hermano es una de las personas con quien más comparto mis idas y venidas profesionales, y en varias ocasiones le he comentado que me habían pedido hacer risoterapia aquí o allí (en sitios, eventos y situaciones tan variadas) y le decía que me sorprendíaA lo que él siempre me responde: «Hay mucha gente que necesita reír…»

Eso me ha llevado a pensar…

¿A quién le puede interesar la risoterapia?

 

Risoterapia en un colegio, para mayores o en una reunión de amigas son algunas de las sesiones que he realizado

Para empezar podemos decir que la risoterapia puede beneficiar a cualquiera que la practique, sin que haya necesidad de encontrarse mal para poder participar en un taller o sesión.

Algunos colectivos que se me ocurren son:

Personal docente

Muchos sufren estrés por su labor diaria, y no tiene el espacio ni las herramientas para descargar las tensiones que van acumulando día a día, que van mermando su rendimiento y su salud. 

Personal Sanitario

Son muchas y especialmente duras las experiencias que se viven diariamente en las clínicas y hospitales, enfrentados a enfermedades de todo tipo, enfermos terminales y la muerte.

Directivos y directivas

Muchos directivos y directivas fallan en el intento gestionar las relaciones humanas. Les falta de sentido del humor, no saben generar un entorno feliz, favorable, fascinante, que haga posible el crecimiento, la cohesión, la confianza y la colaboración.

Funcionariado vario

Si has estado en alguna ventanilla atendido por una desagradable persona (que por desgracia abundan en este ámbito) entenderás porque los coloco aquí. Entiendo que un trabajo monótono durante largos años puede impactar en tu carácter, pero debemos ser capaces de tener actitud para aceptar las decisiones que hemos tomado.

 

 

Podría citar otros muchos colectivos que podrían beneficiarse de la risoterapia: asociaciones de enfermos, asociaciones de mujeres, geriátricos, centros juveniles, centros penitenciarios, centros de inserción laboral, personas reclusas etc. pero al final ¿qué son todos esos colectivos? Nada más y nada menos que grupos de PERSONAS.

 

Siempre digo que la risoterapia no cura, pero si alivia, Por lo que participar en un taller o sesión como incentivo de salud y felicidad ya vale la pena. Además el ritmo de vida que nos plantea la sociedad de consumo ha transformado su cotidianidad en un ir y venir sin sentido, en el que todo va tan rápido que a algunas personas se han olvidado de cómo reír.

Así que respondiendo a la pregunta que titula esta entrada… A CUALQUIER PERSONA ;O)

12 meses 12 Animador@s – SEPTIEMBRE: Davinia de Ramón

El verano ya ha acabado, el calendario escolar ya colgado en la pared y la «vuelta al cole» (ya os contaré la mía más adelante). Así que algunxs con energías renovadas y algunxs de depresión postvacacional (quien se las haya cogido en verano), como os comenté, nos mantenemos por el mediterráneo para conocer a la 9ª animadora.

Ella es del bloque de «no en persona», ya que la conocía través de las redes (y con esta cabeza mía no sé en cual), y nos seguimos, comentamos, retuiteamos, damos like; según la red en turno, pero siempre por algo interesante de lo yo creo que ella hace y viceversa. De ella destacar sus formaciones en materia de tiempo libre, sus colaboraciones en la radio hablando sobre voluntariado (por ejemplo) o su faceta de emprendedora en el ámbito social y educativo.

Os dejo con…

Davinia de Ramón (Cuando contestó a la entrevista entre Picassent y Valencia, ahora mismo, entre el Cantón de Guachapala, Ecuador y Salta, Argentina)

Utópica por vocación, amante de Latinoamérica. Animadora Sociocultural y Educadora Social enganchada a las TIC.

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La gran pregunta ¿Qué es para ti la Animación Sociocultural?

Ante todo, es una forma de vida, una manera de entender el mundo. Me cuesta pensarme sin una lucha en el horizonte. Sin una nueva utopía social para seguir formándome y trabajando desde una visión sociocomunitaria. Además, es una metodología que motiva a la acción, a la participación y a la transformación social, tiene como personas protagonistas a los/as actores sociales implicados en el proceso.

Y te dedicas a esto por qué…

Creo que han influido muchos factores en la decisión de tomar este camino, primero el vivir en un pueblo en el que nos criábamos en la calle desde muy pequeñas y cada día era una aventura, un nuevo proyecto y una nueva acción que necesitaban dinamización , segundo, el formar parte de un grupo Scout desde muy pequeña, tercero, el tener una familia muy grande y tener que mediar, dinamizar, facilitar… y por último el ponerme delante de un grupo por primera vez, sentir como mi piel se erizaba y no tener ninguna duda, yo quería sentirme así todos los días, no sabía muy bien cuál era el nombre de esa profesión pero sin ninguna duda era la mía.

 

En la actualidad, ¿trabajas en algo relacionado con la ASC?

En la actualidad soy Presidenta y formadora en Anaida. Iniciativas educativas, sociales e interculturales, una organización que junto a mi compañera Anna Rodriguez Casadevall estamos arrancando con mucha ilusión, y desde hace casi 10 años, compaginándolo con otros trabajos en el ámbito de la intervención social, soy docente en la Escuela de Animación, “Abast Animació”.

La ASC como ámbito profesional, ¿qué opinión tienes sobre ello?

Creo que es un ámbito que está en continua construcción, que necesita mucho más apoyo institucional y redes de conexión entre profesionales. Necesitamos definir parcelas de acción y una mayor visibilidad en la sociedad. Es complicado hacerse un espacio, pero todo es cuestión de lucha, formación y tenacidad. Como aprendí en el último congreso de Educación Social de Sevilla en palabras de Marchioni, “Si no hacemos política dejemos de lloriquear”, así que no nos queda otra que seguir haciendo política por ser un ámbito profesional reconocido y valorado.

¿Qué mejorarías de la formación que recibimos los animadores y las animadoras?

Por una parte, creo que nuestra formación necesita un mayor aterrizaje en las realidades en las que intervenimos, salir de los libros para mirar a los ojos a las personas con las que trabajamos o vamos a trabajar. Por otra, creo que necesitamos herramientas para ser capaces de realizar un análisis crítico de las prácticas a las que nos enfrentamos, y no solo hacerlo a nivel individual sino compartirlo de alguna manera con aquellas personas que tienen nuestra misma profesión. Necesitamos que nos formen Animadores/as Socioculturales, aprender de sus experiencias, de sus logro y equivocaciones y no personas que expliquen aquello que han aprendido en los libros.

Además, creo que es una tarea pendiente de los/as Animadores Socioculturales, escribir más, y dejar de seguir paradigmas hegemónicos escritos desde sillas que hace décadas que no se acercan a las realidades sociales. Necesitamos personas animadoras socioculturales que escriban, que investiguen, que se atrevan a dar el paso para que nadie venga a contarnos desde su pluma acartonada como debemos hacer nuestro trabajo.

La idea de estas entradas era visibilizar a otros animadores/as, algo que nos quieras contar…

Primero felicitarte por este trabajo, darte las gracias por dar visibilidad a aquellas personas que trabajamos en el campo de la Animación Sociocultural. Por estar siempre predispuesto a la ayuda y a echar una mano.

También quiero dar las gracias a Stefano Greppi, la persona que tomo esta foto en un curso de Formadores/as de Animadores que desde Abast Animació impartimos para el Consell de la Joventud de la Comunitat Valenciana.

Para concluir decir que el ser Animadora Sociocultural es una profesión que en muchas ocasiones no es agradecida a nivel laboral, no siempre es sencillo seguir por el camino elegido, incluso muchas veces es incomprensible para familiares y personas amigas, pero siempre merece la pena. Las transformaciones sociales son posibles siempre y cuando todas las personas nos impliquemos  y en ello andamos.

 

 

¡¡Gracias!! A mi me ha encantado todo lo que nos cuenta esta animadora (de las todoterreno, como habréis visto) Espero que podamos colaborar en algo en el futuro ;O)

Parece ser que algo tiene el mediterráneo me ha enamorado porque el próximo mes seguimos con un animador que aunque duerme por allí, viaja más que Phileas Fogg.

#12Meses12Animador@s

Educación y ASC

Asumir que los procesos educativos se encuentran íntimamente vinculados a los procesos culturales y sociales supone concebir la educación en un sentido abierto, global y permanente, como una acción, no sólo encaminada al desarrollo y promoción personal, sino también a la transformación cultural y social.

Desde este enfoque adquiere sentido plantearse las posibles conexiones entre los dos términos enunciados.

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Numerosos autores han analizado las relaciones existentes entre educación y Animación Sociocultural y es difícil encontrar uno solo que no haga referencia al carácter educativo que presenta la misma.

Así se expresa Merino (1997), que considera a los programas de Animación como un factor de desarrollo de la tarea educativa dentro de un concepto dinámico, comprometido e integral de educación.

Similar criterio sostiene Úcar (1992), para quien la Animación Sociocultural es una práctica educativa global, esto es, afecta a todas las facetas de la persona y a las del grupo social, por lo que su adscripción al ámbito de la educación es evidente.

Por su parte, Quintana (1993) anota que sin ser educación, en el sentido técnico y propio de la palabra, también educa, contribuye a la educación; es, pues, una instancia educativa, lo que justifica el interés por este campo por parte de la Pedagogía Social. El citado autor, dado que los animadores proyectan la perspectiva de una sociedad educativa, sitúa a la Animación Sociocultural dentro del marco de la Educación Permanente y la relaciona con determinadas formas no instructivas de la Educación de Adultos.

En suma, podemos indicar que la Animación Sociocultural es educativa en cuanto aspira a un determinado modelo de sociedad y pone los medios para caminar hacia su transformación estructural mediante el perfeccionamiento de las personas y el cambio de sus mentalidades, valores y actitudes en función de un determinado modelo del hombre.

Cabe apuntar que educación y Animación son dos nociones no totalmente equiparables, al tener extensiones semánticas desiguales. Sin menoscabo para ninguno de los dos conceptos, es justo reconocer que el de educación hace referencia a un universo mucho más amplio, diverso y heterogéneo. No obstante, su idiosincrasia educativa, según Trilla (1993), se pone de relieve, entre otras, por las siguientes razones:

  • Sus raíces y tradición. El origen de la Animación Sociocultural se sitúa claramente en la Educación Popular y en la Educación de Adultos.
  • El concepto extensivo de educación. El proceso educativo es un proceso abierto en el que el ser humano se realiza en el seno de estructuras sociales, culturales y económicas.
  • Coincidencia de finalidades. La mayor parte de los fines que persigue la Animación Sociocultural son educativos u ostentan un marcado acento educativo.
  • Amplitud de los procesos educativos. Hoy día se ha impuesto el concepto de educación permanente que amplia de forma manifiesta el universo educativo.
  • Su vertiente como práctica educativa. Este supuesto es verdadero cuando un proyecto de Animación genera cambios de actitudes, asimilación de valores, incorporación de hábitos y aprendizajes encaminados a la perfección de la persona. Si estos propósitos no figuran en la intervención socioeducativa programada, no podrá considerarse educativa, aunque es difícil encontrar proyectos serios que no incluyan alguno de estos objetivos.

La Animación Sociocultural, por su carácter intencional, consciente y al perseguir unas metas muy claras de promoción humana y social, se enmarca en la modalidad de la educación no formal. Esto supone que sus manifestaciones prácticas deben estar sistemáticamente organizadas, partir de unos fines y plantear unos objetivos definidos, articular actividades y recursos, fijar medios, plazos y sistemas de evaluación para poder detectar posibles logros y deficiencias, a fin de tomar las decisiones oportunas de mejora.

No debe considerarse, por lo tanto, como una variante de la asistencia social, ni centrarse en la proliferación de actividades, cayendo en un activismo con escaso sentido, pues éstas se consideran medios y no fines en sí mismas.

Fuente: Manual de la asignatura «Programas de Animación Sociocultural» de la UNED.

Tema 3 Elementos que configuran la ASC. Mª Luisa Sarrate Capdevila.