Cosillas que he aprendido impartiendo formación a personas adultas

Voy a compartir algunas cosas que me ronda por la cabeza, a la hora de impartir formación a personas adultas, cruzado con apuntes sobre el tema…
 
¡Disfrutadlo!
 
El aprendizaje es la adquisición de nuevas formas de conducta (y si también nuevos conocimientos…) que se entremezclan con los comportamientos innatos que aparecen a medida que avanza la maduración de la persona.
 
El aprendizaje debe ser un proceso dinámico de transformación mutua (del que lo facilita y del que lo construye, «formador» y «participante»), donde las situaciones nuevas se integran a las ya conocidas y resueltas involucrando la totalidad de la persona, tanto en sus dimensiones cognitivas y motoras, como afectivas y sociales.
 
¿Qué debemos plantearnos a la hora de impartir formación?
  • la edad del sujeto
  • la motivación y la participación
  • la experiencia preliminar a la tarea realizada
 
En cuanto a la motivación hace referencia a todas las condiciones que activan y regulan la conducta. En términos generales, puede ser definida como la fuerza que impulsa a comportarse de un modo particular.
La conducta motivada se caracteriza por estar orientada esencialmente hacia un objeto – meta y la dirección es el efecto del aprendizaje.
Debemos tener en cuenta las siguientes consideraciones respecto a la motivación:
  • la motivación sólo explica parte de la conducta
  • las posibles formas con las que puede motivarse una conducta no tienen un efecto universal sino que dependen de la interacción hombre – situación
  • desde el punto de vista del aprendizaje, es necesario considerar la relación existente entre los niveles de necesidades y la motivación para dicho aprendizaje.
 

Las personas aprendemos en la medida en que estamos motivados para ello
, esto es, si el aprendizaje responde a nuestros verdaderos intereses. Así pues, en el aprendizaje del adulto se ha de prestar atención especial a sus intereses , necesidades y motivaciones.
 
La capacidad de aprendizaje de la persona adulta, en condiciones normales, no depende tanto de la edad, si no de los factores que, de una u otra forma, inciden en él.
Los factores que condicionan negativamente el aprendizaje de adultos son, entre otros: la falta de interés, la falta de tiempo, la fatiga, y el horario laboral.
 
 
Factores que motivan el aprendizaje de una persona adulta:
  • Promoción profesional.
  • Espíritu competitivo.
  • Reconversión laboral.
  • Comprender mejor las cosas.
  • Deseo de intercambio.
  • Conocimientos especializados.
  • Mayores ingresos.
  • Promoción social.
  • Adaptación a los cambios.
  • Revisión de conocimientos.
  • Satisfacción personal.
  • Mayor seguridad profesional.
 
Factores que frenan el aprendizaje en la persona adulta:
  • Lejanía de los centros de formación.
  • Creer que no sirve par estudiar.
  • Experiencia escolar previa poco gratificante.
  • Miedo al ridículo
  • Considerar que el estudio no tiene nada que aportarte.
  • Exceso de trabajo y fatiga.
  • Horarios incompatibles.
 
Los objetivos a alcanzar en el aprendizaje del adulto podrían ser los siguientes:
  • Aprender a aprender.
  • Revisar constantemente lo aprendido.
  • Potenciar una actitud de análisis.
  • Despertar y avivar las motivaciones.
  • Adecuar los saberes a campos específicos.
  • Adaptarse a los cambios
  • Abrirse a las innovaciones.
 
Finalmente, en el aprendizaje de la persona adulta, los objetivos que deben predominar serán aquellos que hagan referencia al saber hacer, esto es, a la adquisición de habilidades para el trabajo intelectual, autónomo u creativo, los que apunten a la solución de problemas y a la adquisición de unas relaciones fluidas interpersonales y sociales.
La persona adulta necesita desarrollar la habilidad de aplicar lo aprendido a situaciones nuevas, debe aprender a observar y reflexionar sobre la realidad, con la finalidad de que contribuyan a ampliar sus horizontes perceptivos, a la vez que mejore su calidad de vida.
 
 
Las características del aprendizaje de una persona adulta son:
  • Los adultos buscan experiencias de aprendizaje al sufrir algún cambio en sus vidas.
  • Cuantos más sucesos y modificaciones encuentren, tenderán a buscar más oportunidades de aprendizaje.
  • Aunque la motivación del adulto obedece a razones múltiples, no obstante, es bien cierto que, para la mayoría de los adultos, el aprendizaje por sí mismo, no les dice gran cosa. El aprendizaje para el adulto no es un fin en sí mismo, sino un medio para conseguir ese fin.
  • El aumento o conservación del sentido de la autoestima y el gusto por conocer son fuertes motivos secundarios para que el adulto aprenda.


 

Curso de Monitor/a de Tiempo Libre en @iLabora (Oct – Dic 2014)

Hola gente, os dejo información sobre el Curso de Monitor/a de Tiempo Libre que daremos desde la Escuela de Tiempo Libre de iLabora.

Requisitos de acceso: tener 17 años cumplidos.
Homologado por el Principado de Asturias
Se desarrolla en dos partes: fase teórico-práctica (150 horas) y fase de prácticas (80 horas), en la C/ Ceán Bermúdez, 42-Bajo, Gijón.
Fechas:
Opción 1: Fines de semana
  • Fase teórico-práctica: viernes, sábados y domingos, entre el 18 de octubre y el 21 de diciembre de 2014, en el siguiente horario:
    Viernes, de 16:00 a 20:00 horas. Sábados, de 10:00 a 14:00  y de 16:00 a 20:00 horas. Domingos, de 10:00 a 14:00 horas.
  • Fase de prácticas: Entre el 21 de diciembre de 2014 y el 22 de diciembre de 2015.
Opción 2: Semana
  • Fase teórico-práctica: lunes, martes, miércoles y jueves, entre el 20 de octubre y el 17 de diciembre de 2014, de 16:00 a 20:30 horas.
  • Fase de prácticas: Entre el 17 de diciembre de 2014 y el 17 de diciembre de 2015
Precio del curso: 195 €.
Más información e inscripciones en el Blog de iLabora

La Telaraña

El objetivo de la técnica «La Teleraña» o «El ovillo» es conocer al resto del grupo.

Se forma un circulo, el o la animador/a que guía la sesión con un ovillo de lana sujeto por un extremo, comienza a presentarse, diciendo su nombre, aficiones, edad, de donde es

Posteriormente debe lanzar el ovillo de lana a otro compañero/a ( sujetando el extremo de forma que la lana cuelgue entre ambos). 

El siguiente repetirá la operación y volverá a lanzar el ovillo a otra persona distinta, pero siempre sujetando el trozo de lana.


Cuando termine la presentación, se formará un entramado similar al de una tela de araña, ahora para deshacer la tela se hará de forma inversa devolviendo el ovillo a la persona que te lo dio, para ello se debe recordar el mayor número de datos posible.