«Es que la gente pasa»

«Es que la gente pasa», «Nunca viene nadie», «¿Dónde está la gente?»

 

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Seguro que alguna vez has dicho una de esas frases cuando una actividad que habías preparado con ánimo y esmero, queda deslucida porque aparece poca gente, o te quedas tú únicamente en la sala. Y no creo que sea negativo si las dices, lo erróneo es solo quedarse en eso y no tratar de averiguar el por qué.

 

Puede ser que (hablando en plata) les pareciera una mierda. O siendo más técnico no les motivara nada.

La mayoría de las teorías sobre la motivación contemplan el concepto de necesidad. Se entiende por necesidad la discrepancia existente entre la situación real y la deseada, susceptible de ser eliminada o reducida por medio de la aplicación de intervenciones apropiadas (Pennington, 1990).

La motivación aquel estado o disposición del individuo que lo inclina a cierto comportamiento o a la consecución de determinadas metas (Jiménez, 1994).

Para mi, la motivación es lo que causa el movimiento, vamos lo que hace que las personas quieran ir a tus actividades. Porque colega, podemos ser cracks, pero si la gente no quiere, no van a ir.

 

Lo que si podemos hacer es facilitar que se de esa motivación. Y para ello debemos conocer que factores la frenan:

  • Poco o nulo vínculo con las personas que quieres que vaya.
  • Lejanía del lugar de la actividad.
  • Horarios incompatibles.
  • Pocas facilidades para participar.
  • Experiencias previas negativas.
  • Difusión por el canal erróneo.

 

Así que intentemos salvar esos factores que pueden funcionar como excusas para no ir a una actividad.

Cuando ofreces soluciones a las excusas… no quedan objeciones.

Creo que debemos esforzarnos siempre por facilitar que las personas puedan venir a nuestras actividades, y no pensar que siempre es culpa «del resto», debemos evaluar nuestro quehacer siempre con intención de mejorar.

El tipo de animador que soy

Releyendo un artículo José Luis Muñoz Corvalán que compartí en el blog hace unos cuantos años, me he parado a pensar que tipo de animador soy en cuanto al ámbito profesional y los tipos, que el artículo menciona.

 

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Está claro que tuve que pensar bien las respuestas ;O)

 

Siguiendo la tipología que A. Maíllo publicó en 1979, soy…

Según el ámbito profesional…

  • Social. En dimensión comunitaria (centrada en el desarrollo de la participación y el asociacionismo, mejora de las relaciones humanas)

 

Según la índole y amplitud de las actividades:

  • Generalista: mis actividades están relacionadas con la promoción global de un grupo humano.

 

Según su estatus económico y jurídico

  • Por la remuneración: Profesional
  • Por el tiempo de de dedicación: A tiempo completo (en ocasiones a ultracompleto)
  • Por el organismo en que realice su trabajo: Animación de estatuto privado (ONG).

 

Según las características de los grupos en que actúan:

  • En atención a la edad de los destinatarios: de personas adultas y/o familias
  • De acuerdo a los ámbitos sociológicos: de medio urbano.

 

Según  el tipo de colectividad en que se desarrolla la Animación:

  • Animador  de conjuntos sociales (de bloques de viviendas, de barrio…)

 

Para Gloria Pérez Serrano sería un animador…

  • Animador itinerante

 

Y para J. A. Simpson atendiendo a la dedicación y el grado de profesionalidad…

  • Trabajador, cuyas principales obligaciones las ejerce en la Animación Sociocultural.

 

Osea que el resultado es que soy un animador… Social – Comunitario, generalista, profesional a tiempo completo en estatuto privado. De personas adultas / familias / conjuntos sociales, en medio urbano e itinerante.

Ni tan mal.

Si tú quieres saber qué animador/a eres, lee el artículo que os mencioné al comienzo de la entrada y me cuentas.

Comunicación no verbal

Tanto dar sesiones sobre comunicación últimamente, que me apetecía compartir, algo de lo que hablamos mucho, y es de la comunicación no verbal.

Según Albert Mehrabian, en el proceso comunicativo el 7% de la información se le atribuye a la palabra, el 38% a la voz (entonación, proyección, resonancia, …) y el 55% al lenguaje corporal (gestos, posturas, movimientos de ojos, ..), sin duda controlar el lenguaje corporal es fundamental es nuestras relaciones sociales.

 

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La comunicación no verbal se clasifica de la siguiente manera:

Comunicación Kinésica: es una forma de comunicación expresada a través de los movimientos del cuerpo.

  • La postura corporal. La postura del cuerpo o sus partes en relación con un sistema de referencia, ya sea la orientación de un elemento del cuerpo con otro elemento o con el cuerpo en su conjunto, o bien en relación a otro cuerpo, expresándose con posiciones abiertas, cerradas, tanto de brazos como de piernas, barrera, rechazo, aceptación, etc.
  • Los gestos.Son movimientos de las articulaciones y los músculos de brazos, manos y cabeza. El lenguaje de los gestos permite expresar una variedad de sensaciones y pensamientos, desde desprecio y hostilidad hasta aprobación y afecto. Ciertos tipos de gestos pueden ser considerados culturalmente aceptables o no, dependiendo del lugar y contexto en que se realicen.
  • La expresión facial.Con los gestos de la cara manifestamos nuestros estados de ánimo y nuestras emociones. Por ejemplo, utilizamos nuestros gestos faciales para expresar alegría, tristeza, enfado, bromas, reproches, etc.
  • La mirada.La mirada es una fuente de información. Expresa emociones.

 

La paralingüística. Está compuesta por elementos que interpretan la información que se quiere decir. Estos elementos son los siguientes:

  • La entonación.
  • El volumen de la voz.
  • La claridad.
  • El tiempo.
  • La fluidez.
  • La velocidad.

 

La Proxemia. Se refiere al espacio que el ser humano utiliza para comunicarse, y a la vez al entorno que utiliza (muebles, color de las paredes,…).

También hace referencia a la distancia que mantienen las personas a la hora de comunicarse. En todos los casos será un indicador de relación entre las partes. Tenemos que tener en cuenta que, en las culturas, la proximidad o la lejanía que mantienen las personas entre sí a la hora de comunicarse manifiestan distintos factores, como jerarquía, autoridad o liderazgo. Tales espacios expresan por tanto una comunicación no verbal, que no va a pasar desapercibida, y predisponen a las personas formas de comportamientos para la obtención de determinados logros.

En 1963 el Dr. Edgard T. Hall, acuñó el término proxémica y estableció una caracterización en el manejo del espacio personal del ser humano, en cuatro niveles:

Por lo tanto, es importante que la persona mediadora conozca los códigos proxémicos, para ayudar a las partes a que se muevan con soltura en las relaciones interpersonales y así evitar conflictos o interpretaciones erróneas.

Sommer estableció unos espacios diferentes según las intenciones o actitudes de los participantes:

  • Situación de competición: es cuando nos sentamos frente a nuestro interlocutor, uno a cada lado de la mesa. No ofrecemos confianza, y se establece una relación de superior-subordinado.
  • Situación cooperativa: nos sentamos en el mismo lugar de la mesa que nuestro interlocutor en ángulo de 45º. Reflejamos confianza y cordialidad.
  • Situación de conversación: nos sentamos con nuestro interlocutor pero con una esquina entre ambos. Esto genera cercanía, pero manteniendo una barrera entre ambos. Esta es una situación que se suele utilizar cuando es la primera vez que se mantiene una reunión, y es más favorable que la situación cooperativa.

 

«Lo más importante en la comunicación es escuchar lo que no se dice»

Peter Drucker