“Hoja de ruta” Acompañamiento a grupos

El pasado junio presenté y defendí mi TFG “Recursos para la intervención socioeducativa: participación, metodologías y desarrollo comunitario”.

El mismo consistía en el análisis de 10 recursos que mejoran las praxis en la educación social. Para ello revisé guías, artículos y manuales variados. Además comentándolo con mi tutora, me permitió diseñar uno que incluir en el trabajo. Y esto es lo que es quiero compartir aquí.

No creo que sea el descubrimiento de la pólvora, pero esta idea de acompañar a los grupos teniendo en cuenta la fase en la que se encuentran nace de los años que llevo trabajando con un sinfín de personas, en las que da igual la naturaleza u objetivo del proyecto, lo que si importa es «trabajarse al grupo»

Así que aquí os lo comparto ;O)

ELABORACIÓN DE UN RECURSO PROPIO

El trabajo con grupos es una de las áreas fundamentales de la intervención en Educación Social.

Los grupos no son entidades estáticas, sino que atraviesan un ciclo vital, pasando por distintas fases de desarrollo grupal que afectan a su cohesión, motivación y capacidad para alcanzar los objetivos de estos. Entender esas fases nos permitirá acompañar mejor, adaptándonos a las necesidades específicas de cada etapa.

Este recurso surge de la idea inicial que tenía al solicitar esta Línea y sublínea de TFG, proponer una propuesta que mejore la praxis de la educación social. Para ello quiero ofrecer una herramienta teórico-práctica para educadores sociales y cualquier otro profesional educativo que trabaje con grupos, combinando una base teórica, una metodología participativa basada en la animación sociocultural y un pequeño repertorio de técnicas de dinámica de grupos aplicables en cada una de las fases que se dan en la vida de un grupo, todo ello basado en mi experiencia con grupos como animador sociocultural.

“Hoja de ruta” Acompañamiento a grupos

He denominado así al recurso porque este término evoca una guía progresiva que marca el camino a seguir. Tal como una hoja de ruta señala etapas, caminos y destinos en un trayecto. Y al final nuestra labor de acompañar a grupos, dando protagonismo a sus integrantes, no deja de ser un trayecto más en su desarrollo.

El recurso se articula a partir de tres ejes clave: la teoría de las fases del desarrollo grupal (Tuckman, 1965), los principios de la animación sociocultural (Martínez Rodríguez, 2003) y la aplicación de técnicas de dinámica de grupos (Pastor, 2016).

El porqué de este recurso

Trabajar con grupos con una perspectiva educativa y un objetivo de transformación social creo que constituye una de las estrategias más potentes para fomentar los procesos de participación y desarrollo comunitario. Por ello creo que esta “Hoja de ruta” ofrece una propuesta proactiva sobre el acompañamiento de procesos grupales contando con una base teórica y una práctica creativa y participativa basada en la propia experiencia profesional.

La importancia de los grupos como motores de cambio

Según Martín-Baró (1990), los procesos de concienciación y empoderamiento no se dan de manera individual, sino a través de relaciones significativas, en las que las personas se reconocen como parte de una colectividad con capacidad de acción transformadora.

Acompañar grupos no es simplemente dinamizar actividades o dar formación. Implica leer el momento en el que se encuentra el grupo, conocer sus necesidades y demandas, gestionar los conflictos y proponer dinámicas que los permitan crecer y consolidarse.

La animación sociocultural como metodología

La metodología que ofrece la animación sociocultural nos aporta coherencia en el acompañamiento a grupos y el trabajo que supone, ya que promueve la participación, y el protagonismo de las personas. Considera a los grupos como actores de su propio desarrollo, no como receptores de servicios, lo que permite una intervención más horizontal, inclusiva y sostenida en el tiempo (Pichardo, 2001).

Utilizar la animación sociocultural como pilar metodológico en el acompañamiento de grupos permite:

  • Favorecer la expresión libre y el desarrollo de la identidad individual y colectiva.
  • Estimular la participación en procesos comunitarios.
  • Fortalecer vínculos y generar sentimiento de pertenencia.
  • Desarrollar habilidades sociales.

La dinámica de grupos como herramienta

Las técnicas de dinámica de grupos, casi siempre llamadas simplemente “dinámicas”, permiten actuar de forma directa sobre las diferentes fases de la vida del grupo. A través de dinámicas específicas, es posible trabajar la cohesión grupal, el liderazgo, la toma de decisiones, la comunicación o el cierre de procesos, de una forma estructurada.

Estas técnicas, no son simples juegos, aunque tengan un componente lúdico, son herramientas que facilitan nuestra labor de acompañamiento, transformando a los grupos, haciendo que pasen de ser un conjunto de personas individuales a un ente colectivo con identidad.

Impacto en lo comunitario

El acompañamiento a grupos no solo beneficia a las personas participantes, también tiene un impacto directo en las comunidades. Cuando se trabaja adecuadamente con los grupos, estos se convierten en núcleos de acción social que:

  • Detectan y formulan necesidades.
  • Impulsan iniciativas de mejora.
  • Inciden en políticas locales desde la base.
  • Crean redes de solidaridad y apoyo mutuo.

En palabras de Paulo Freire (1970), se trata de «devolver la palabra a los grupos», para que sean ellos quienes construyan su historia desde el diálogo, la participación y la acción colectiva.

En definitiva, el recurso que propongo da respuesta a la necesidad de contar con una práctica para educadores sociales que trabajan con grupos, que se alinea con la visión transformadora del desarrollo comunitario, con el área seleccionada y los recursos analizados.

Fundamentos teóricos

Las fases del desarrollo grupal

La teoría sobre las fases de desarrollo grupal de Bruce Tuckman (1965), indica que, en la vida de un grupo, contamos con cinco etapas: formación (forming), tormenta (storming), normalización (norming), desempeño (performing) y disolución (adjourning).

Cada etapa ofrece retos y oportunidades tanto para el grupo como para los profesionales que lo acompañan:

Fase

Descripción breve

Formación

El grupo comienza a conocerse. Hay incertidumbre y dependencia del liderazgo.

Tormenta

Surgen conflictos, luchas de poder y tensiones por la distribución de roles.

Normalización

Se establecen normas, valores compartidos y estructuras de funcionamiento.

Desempeño

El grupo alcanza un alto nivel de autonomía, cooperación y eficacia.

Disolución

Cierre del grupo o finalización del proceso. Aparecen emociones de despedida.

Metodología de la Animación Sociocultural

La Animación Sociocultural como metodología, favorece el protagonismo de las personas en la transformación de su entorno. Se basa en principios como la participación, la horizontalidad, la expresión libre, el trabajo en grupo y la acción transformadora (Martínez Rodríguez, 2003).

Técnicas de dinámica de grupos

Las dinámicas de grupo son herramientas fundamentales para facilitar procesos de cohesión, comunicación y toma de decisiones colectivas. Su aplicación debe adaptarse a las características del grupo y a la fase en la que se encuentra (Pastor, 2016).

Acompañamiento según las fases del desarrollo grupal

El recurso está organizado por las fases del desarrollo grupal. Para cada una de ellas propongo objetivos del acompañamiento, actitudes del educador/a y cito algunas técnicas que se podrían realizar.

Fase 1: Formación

Objetivos:

  • Facilitar el conocimiento mutuo entre las personas que integran el grupo.
  • Crear un clima de confianza y respeto.
  • Establecer un marco de convivencia básico.

Rol del educador/a:

  • Liderazgo claro y empático.
  • Modelar el comportamiento participativo.
  • Observar e identificar roles.

Técnicas y actividades:

  • Dinámica «Presentaciones por parejas»: cada participante entrevista a otro y luego lo presenta al grupo.
  • Juego «Cadena de nombres y virtudes»: cada participante dice su nombre y una virtud que posea que empiece con la misma letra.
  • Actividad «Mapa emocional»: se entrega un papel con una silueta humana donde cada joven representa cómo se siente con colores y palabras.
  • Actividad «El Rosal (Contrato grupal)»: redacción colectiva de un acuerdo de convivencia con firma simbólica.

Fase 2: Tormenta

Objetivos:

  • Abordar los conflictos grupales que pueden surgir.
  • Aclarar funciones, normas y expectativas.
  • Fortalecer la comunicación grupal.

Rol del educador/a:

  • Mediador de conflictos.
  • Fomentar la escucha y el respeto a la diversidad.

Técnicas y actividades:

  • Técnica «Semáforo emocional»: se utilizan colores para expresar el grado de acuerdo o malestar ante una situación planteada.
  • Dinámica «El muro de los prejuicios»: El grupo escribe en papeles anónimos frases que han oído o pensado sobre los demás y luego se trabaja su deconstrucción.
  • Juego «La patata caliente»: se lanza un globo y quien lo atrapa debe expresar cómo se ha sentido en el grupo.

Fase 3: Normalización

Objetivos:

  • Fortalecer la identidad colectiva.
  • Consolidar la participación grupal.

Rol del educador/a:

  • Acompañar desde un segundo plano.
  • Favorecer la toma de decisiones compartida.
  • Promover la reflexión y la evaluación.

Técnicas y actividades:

  • Dinámica «La rueda de la confianza»: los miembros expresan lo que valoran de sus compañeros y del grupo.
  • Juego «Construyendo el escudo del grupo»: se diseña un escudo con elementos que representen los valores comunes.

Fase 4: Desempeño

Objetivos:

  • Potenciar la autonomía del grupo.
  • Favorecer la cooperación y la corresponsabilidad.
  • Desarrollar iniciativas con proyección comunitaria.

Rol del educador/a:

  • Facilitador estratégico.
  • Mentor desde la distancia.
  • Evaluador del impacto.

Técnicas y actividades:

  • Proyecto «Mi barrio cambia»: El grupo detecta una necesidad en su comunidad y elaboran un proyecto de intervención.
  • Técnica «Fotovoz»: Los y las participantes capturan imágenes que reflejen sus logros y las presentan al grupo.

Fase 5: Disolución

Objetivos:

  • Realizar un cierre emocionalmente significativo.
  • Reconocer los aprendizajes individuales y colectivos.
  • Generar memoria del proceso.

Rol del educador/a:

  • Facilitador del duelo y del reconocimiento.
  • Promotor de la reflexión.
  • Gestor del traspaso simbólico.

Técnicas y actividades:

  • Actividad «Carta a mí mismo»: Cada persona se escribe una carta que leerán en el futuro.
  • Dinámica «La línea del tiempo»: se dibuja una línea en el suelo y se colocan objetos que representen hitos del proceso.
  • Ritual de «El árbol del grupo»: se cuelgan hojas con frases, aprendizajes y emociones que cada participante deja al grupo.

La Torre de Fröbel 

En un mundo donde lo individual tiene un protagonismo excesivo, esta herramienta es buenísima para trabajar de manera grupal. La Torre de Fröbel es un juego cooperativo que pone a prueba la comunicación, la coordinación y la paciencia de un grupo que tiene un objetivo común: construir una torre… 

Tengo que decir que antes de hacerme con ella, hacía la versión «casera» con vasos de plástico, gomas de caucho y lana. Aunque con esta, mola más trabajar

¿Qué es la Torre de Fröbel?

Es un juego de construcción cooperativa compuesto por una serie de bloques de madera y una plataforma con cuerdas unidas a una estructura central. Cada participante controla una cuerda, y solo a través de la coordinación de todo el equipo pueden levantar y apilar las piezas para construir la torre.

Ninguna persona puede mover los bloques directamente; todo debe hacerse con las cuerdas. Eso convierte lo que podría parecer un juego sencillo en un verdadero ejercicio de concentración, comunicación y cooperación.

¿Cómo funciona?

  1. Se forma un círculo alrededor de la estructura (de 2 a 16 jugadores, aunque se puede adaptar).
  2. Cada persona sostiene una cuerda, conectada al sistema de grúa que sujeta el bloque a levantar.
  3. El grupo debe levantar el bloque, trasladarlo cuidadosamente y colocarlo sobre la base o encima de otros bloques.
  4. El reto crece con cada nivel: a mayor altura, mayor dificultad.

Existen variantes del juego que añaden obstáculos, límites de tiempo, piezas con formas irregulares o restricciones como no hablar o usar una sola mano.

¿Para qué sirve?

Este juego no es solo una actividad lúdica: es una herramienta de aprendizaje y desarrollo personal y grupal. Entre los usos más destacados se encuentran:

  • Fomenta el trabajo en equipo
  • Desarrolla la comunicación no verbal y la escucha activa
  • Fortalece la concentración y la paciencia
  • Promueve la toma de decisiones conjuntas
  • Entrena la regulación emocional en situaciones de tensión
  • Trabaja tolerancia a la frustración

Ideas para usar la Torre de Fröbel en otras dinámicas

Además del clásico juego de apilar bloques, la Torre puede incorporarse a múltiples contextos y actividades.

Algunas propuestas:

Formación en liderazgo y gestión de equipos

La Torre Fröbel es una herramienta potente para explorar dinámicas de liderazgo real dentro de un grupo. Puedes plantear la actividad con roles diferenciados:

  • Líderes: encargados de tomar decisiones o guiar la estrategia sin tocar cuerdas.
  • Ejecutores: los que manipulan las cuerdas directamente.
  • Observadores: toman nota del comportamiento grupal, los bloqueos y las soluciones.

Tras la actividad, se realiza una reflexión grupal:

  • ¿Qué tipo de liderazgo emergió? (autoritarismo, liderazgo distribuido, falta de liderazgo…)
  • ¿Cómo se tomó la decisión de qué hacer?
  • ¿Alguien se sintió excluido o ignorado?

Esta dinámica favorece el autoconocimiento, el desarrollo de habilidades como la delegación, la comunicación clara y la gestión de conflictos.

Actividades al aire libre

Puedes integrarla en un circuito de retos cooperativos, tipo “Gymkana”, en el que cada prueba desbloquea la siguiente.

Ideas:

  • Colocar obstáculos físicos (ramas, piedras, terreno irregular) alrededor de la zona de juego para aumentar el nivel de dificultad.
  • Combinar la construcción de la torre con otras pruebas (orientación, acertijos, trabajo corporal).
  • Establecer un tiempo límite simbólico, como si estuvieran en una misión.

Esto favorece el movimiento físico, el juego al aire libre y refuerza el aprendizaje a través de la experiencia.

Dinámicas de resolución de conflictos

Podemos utilizarla para entrenar la toma de decisiones compartida en entornos donde hay diferencias de opinión o tensión.

Propuesta:

  1. Dividir al grupo en subgrupos que deben llegar a acuerdos para avanzar.
  2. Introducir “situaciones inesperadas” durante la dinámica (ej. una pieza se cae, alguien no puede usar su mano dominante) para observar cómo se reacciona.
  3. Facilitar después un espacio de reflexión para identificar qué elementos favorecieron o entorpecieron el diálogo y la resolución.
  4. Esto permite observar patrones de comunicación, roles asumidos en el conflicto y maneras de encontrar consenso.

Educación emocional

Después de una sesión donde se trabajen conceptos como la frustración, la empatía o la escucha activa, podemos utilizar la Torre.

Durante la dinámica:

  • Limita el habla o incorpora momentos de silencio, para fomentar la comunicación no verbal.
  • Introduce roles como “facilitador emocional”, que puede detener el juego para compartir lo que percibe en el grupo.
  • Observa y registra momentos clave de tensión, éxito, apoyo o incomprensión.

Después, guiamos una reflexión con el grupo:

  • ¿Qué emociones surgieron y cómo se gestionaron?
  • ¿Cómo influyó el estado emocional de una persona en el grupo?
  • ¿Qué necesitaron emocionalmente para lograr el objetivo?

Inclusión y diversidad

Ideal para trabajar con grupos heterogéneos en capacidades físicas, cognitivas o culturales. Algunas adaptaciones:

  • Usar cuerdas más largas o con agarres ergonómicos para personas con movilidad reducida.
  • Incluir intérpretes de lengua de signos en dinámicas con restricciones de habla.
  • Utilizar la torre como una actividad que no depende de habilidades lingüísticas o académicas, promoviendo la inteligencia colectiva y la equidad.

El foco se traslada al rol de cada persona en el conjunto, permitiendo valorar diferentes formas de participar.

Un buen recurso para quienes buscan educar en valores, desarrollar habilidades sociales o simplemente emplear un recursos diferente.

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Story Cubes

Me encanta hacer «mezclas» o «refritos» con las dinámicas, los juegos de mesa y con casi cualquier material que caiga en mis manos.

Uno de los juegos que más utilizo son los Story Cubes. Así que hoy os comparto algunas dinámicas que podemos realizar con ellos.

 

¿Qué son los Story Cubes?

Story Cubes son dados ilustrados con imágenes en lugar de números. Cada dado tiene 6 caras con diferentes símbolos que pueden representar objetos, acciones, emociones o conceptos abstractos. El objetivo clásico del juego es lanzar los dados y construir una historia que conecte las imágenes obtenidas.

Es un juego, pero son geniales para actividades grupales, formaciones…

 

Algunas ideas de dinámicas para hacer con Story Cubes:

Dinámica de Presentación: “Quién soy a través de los cubos”

Objetivo: Romper el hielo y fomentar la autoexpresión.

Cómo se hace:

    • Cada participante lanza 3 dados.
    • Con las imágenes que salgan, debe presentarse al grupo de manera creativa, utilizando los símbolos para contar algo personal, como sus hobbies, personalidad o sueños.

Ejemplo: Si alguien lanza un avión, un reloj y una cara feliz, puede decir: “Me encanta viajar, valoro mucho el tiempo y trato de mantener una actitud positiva.”

Beneficio: Ayuda a conocerse de forma original y lúdica, generando empatía.

 

Dinámica de Creatividad: “Historia encadenada”

Objetivo: Fomentar la creatividad colectiva y la escucha activa.

Cómo se hace:

    • Se reparten 1 o 2 dados a cada miembro del grupo.
    • El primero lanza su dado y empieza una historia basándose en la imagen que le sale.
    • El siguiente continúa la historia con su dado, y así sucesivamente.
    • La historia se desarrolla en cadena hasta que todos hayan participado.

Variante: Para equipos grandes, se pueden dividir en subgrupos que luego comparten sus historias entre sí.

Beneficio: Desarrolla habilidades narrativas, la improvisación y la cooperación.

 

Dinámica de Resolución de Problemas: “Solución Creativa”

Objetivo: Estimular el pensamiento lateral y la resolución de conflictos.

Cómo se hace:

    • Se presenta al grupo un problema o reto (real o ficticio).
    • Cada miembro lanza un dado y debe proponer una posible solución o idea usando la imagen que le tocó.
    • Las propuestas se comparten y se eligen las más viables o innovadoras.

Ejemplo: Si el reto es “mejorar la comunicación en el equipo” y alguien lanza un dado con una lupa, puede decir: “Podríamos hacer sesiones de feedback más profundas, como si examináramos nuestras dinámicas con lupa.”

Beneficio: Promueve la reflexión.

 

Dinámica de Cohesión: “Nuestra historia como equipo”

Objetivo: Reforzar la identidad y los valores del grupo.

Cómo se hace:

    • El grupo lanza varios dados y juntos construyen una historia que represente su recorrido como equipo.
    • Se pueden asignar roles (narrador, anotador, ilustrador) y hasta crear un pequeño cuento o presentación visual.

Beneficio: Favorece la construcción de sentido compartido y fortalece la conexión entre las personas.

 

Dinámica de Evaluación: “Reflexión con cubos”

Objetivo: Evaluar una actividad o proyecto desde lo emocional y simbólico.

Cómo se hace:

    • Al finalizar una sesión o proyecto, cada participante lanza un dado.
    • Debe vincular la imagen con algo que le gustó, aprendió o le llamó la atención.

Ejemplo: una imagen de un puente puede representar conexión, progreso o transición.

Beneficio: Facilita una evaluación más emocional, espontánea y significativa.

 

¿Por qué funcionan tan bien los Story Cubes?

  • Activan la imaginación. Las imágenes generan asociaciones mentales y ayudan a trabajar la creatividad
  • No requieren habilidades previas, lo que los hace ideales para todo tipo de grupos.

 

 

Existen varias versiones y expansiones de Story Cubes, cada una diseñada para inspirar diferentes tipos de historias o adaptarse a distintos contextos. Aquí te presento las más conocidas:

Versión Clásica

  • Story Cubes Original / Classic. 9 dados con símbolos variados (personas, objetos, acciones).

Expansiones Temáticas

  • Puedes combinarlas con el juego base.
  • Actions: todos los dados muestran verbos o acciones.
  • Voyages: ideal para aventuras y viajes imaginarios.
  • Clues: estilo detectivesco.
  • Enchanted: magia, mitología y cuentos de hadas.
  • Prehistoria: dinosaurios y tiempos antiguos.
  • Emergency: situaciones de riesgo, primeros auxilios.
  • Intergalactic: ciencia ficción y espacio.
  • Mystery: historias de intriga.
  • Fantasia: criaturas y elementos mágicos.
  • Medic: entorno hospitalario y de salud.
  • Score: deportes y competencia.

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