El triángulo cognitivo

El triángulo cognitivo es una herramienta usada en el tratamiento de la salud mental para identificar y cambiar pensamientos irracionales. 

Muchos desórdenes de salud mental ocurren debido al desarrollo de pensamientos irracionales. La racionalidad del pensamiento influye particularmente en los trastornos de ansiedad, depresión y de personalidad. Muchos individuos que sufren de estos desórdenes quieren cambiar los sentimientos y comportamientos asociados con ellos (como el llanto, la tristeza y la preocupación) sin darse cuenta de que son sus propios pensamientos los que en realidad están detrás de dichos sentimientos y comportamientos. 

Aprender a identificar pensamientos irracionales puede ayudar de manera significativa en el tratamiento de estos desórdenes.


 Instrucciones
  1. Dibuja un triángulo. Etiqueta la parte interior del vértice superior con la palabra «Pensamiento». Moviéndote en el sentido de las manecillas del reloj, etiqueta el interior del siguiente vértice con la palabra «Sentimiento» y el interior del siguiente vértice con «Acciones/Comportamiento». Etiquetar la parte interior de cada vértice permite tener más espacio para escribir en el exterior del triángulo.
  2. Escribe un evento reciente, llamado «evento desencadenante», en una esquina de la página. Este debe ser un evento simple e inocuo. Un ejemplo es «Vi a un conocido en el supermercado y no me saludó».
  3. Escribe un pensamiento relacionado con el evento desencadenante por fuera del vértice del triángulo etiquetado como «Pensamiento». Escribe algo que verdaderamente creas que pudiste haber pensado en esa situación. Un ejemplo es «Probablemente no le agrado».
  4. Escribe un sentimiento relacionado con este pensamiento afuera del vértice etiquetado como «Sentimiento». Escribe algo que verdaderamente creas que pudiste sentir en base a ese pensamiento. Algunos ejemplos son «Decepción», «Enojo» o «Soledad».
  5. Escribe una acción o comportamiento relacionado al sentimiento afuera del vértice etiquetado como «Acciones/Comportamiento». Escribe algo que verdaderamente creas que pudiste hacer en base a dicho sentimiento. Algunos ejemplos son «Llorar», «Confrontarlo» o «Alejarte lentamente».
  6. Compara el pensamiento, sentimiento y acción/comportamiento presentados en tu triángulo cognitivo para el evento desencadenante. Continuando con nuestro ejemplo, pensar que no le agradas a alguien, sentirte decepcionado y llorar debido a que no te saludó quizá sean respuestas extremas al evento desencadenante y pueden ser indicadores de un pensamiento irracional.
  7. Borra el pensamiento ilógico. Cámbialo por uno que te dirija a un sentimiento más placentero y a un comportamiento más aceptable. Por ejemplo, los pensamientos lógicos a los que puedes cambiar son «Quizá no me vio» o «Quizá tenía prisa».
  8. Completa el triángulo cognitivo con el sentimiento y la acción/comportamiento que correspondan.
Fuente: eHow

Dos grupos de formación y un destino (o era un formador…)

Conociéndonos el primer día 🙂
Y como empezó…. se acaba: ¡Por dos!

El pasado 11 de Septiembre, comenzaba un nuevo reto, impartir dos veces al día la misma acción formativa a dos grupos diferentes, y la formación a impartir era el Certificado de Profesionalidad de «Dinamización de actividades de Tiempo Libre Educativo Infantil y Juvenil»

Lo que más miedo me daba era aburrirme de contar y hacer lo mismo por duplicado, pero también me animaba la idea del reto que suponía, dar la misma formación y ver que resultados diferentes daban las dinámicas, los debates, y los temas que iban a ir saliendo, por dos grupos totalmente diferentes.


Sesiones de juegos en exterior




Y el resultado ha sido genial. Aunque se llegan a conclusiones similares, los matices (los pequeños detalles que a mi tanto me gustan) hacían que la mañana de la tarde fueran experiencias únicas, igual que lo era cada grupo, y como es cada persona.

Han sido casi dos meses de mucho trabajo, tanto por mi parte como formador, como de los grupos, que han ido superando todos los retos que se les lanzaban: Diseñar proyectos de educación en el TL, realizar sesiones de juegos, organizar gymkhanas, resolver supuesto prácticos, resolver conflictos, hablar en público, debatir, investigar, hacer talleres, utilizar su creatividad…

Ahora les vienen por delante un montón de horas para realizar las prácticas, y poder obtener su certificado, así que hasta aquí mi función como formador.

A mi me toca llevar las prácticas de algunas de las participantes, y ver que nuevos proyectos van surgiendo… 

¡Feliz Noviembre! Casi casi tenemos el año hecho ;O)







Curso de Monitor/a de Tiempo Libre en @iLabora (Oct – Dic 2014)

Hola gente, os dejo información sobre el Curso de Monitor/a de Tiempo Libre que daremos desde la Escuela de Tiempo Libre de iLabora.

Requisitos de acceso: tener 17 años cumplidos.
Homologado por el Principado de Asturias
Se desarrolla en dos partes: fase teórico-práctica (150 horas) y fase de prácticas (80 horas), en la C/ Ceán Bermúdez, 42-Bajo, Gijón.
Fechas:
Opción 1: Fines de semana
  • Fase teórico-práctica: viernes, sábados y domingos, entre el 18 de octubre y el 21 de diciembre de 2014, en el siguiente horario:
    Viernes, de 16:00 a 20:00 horas. Sábados, de 10:00 a 14:00  y de 16:00 a 20:00 horas. Domingos, de 10:00 a 14:00 horas.
  • Fase de prácticas: Entre el 21 de diciembre de 2014 y el 22 de diciembre de 2015.
Opción 2: Semana
  • Fase teórico-práctica: lunes, martes, miércoles y jueves, entre el 20 de octubre y el 17 de diciembre de 2014, de 16:00 a 20:30 horas.
  • Fase de prácticas: Entre el 17 de diciembre de 2014 y el 17 de diciembre de 2015
Precio del curso: 195 €.
Más información e inscripciones en el Blog de iLabora