Entre la «autoridad» y el «ni puta idea»…

Este fin de semana he decidido dedicarme a no hacer nada especial… (dolce far niente que dicen en Italia, y que de vez en cuando es necesario. Al menos para mi) estar por casa, ver pelis, mutar en el sofá y vuelta.

Inevitablemente he visto algo de noticias, vía TV y redes sociales. También he escuchado opiniones, de todo color y sobre cualquier tema (confinamientos apartheid, vuelta al cole, situación hostelera, economía…) y me han dado que pensar. Así que me he levantado del sofá y he decido ordenar las ideas que se vienen a la cabeza de la mejor manera que sé, escribiendo.

 

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Primero, anotar qué percibo de las noticias y opiniones:

Defensa o ataque a ultranza de un tema según el color político que defiendas o calces. Prácticamente sin cuestionar, solo alabar o defenestrar a las siglas, ignorando lo demás, salvo en muy muy pocas ocasiones.

Miedo. Gestionar la incertidumbre es jodido, pero más allá de lo que estamos viviendo y lo que podemos vivir; veo noticias muy centradas en vendernos «que viene el Coco»

Odio. Últimamente he pasado bastantes ganas de decir «ey, hazte así en el hombro. Que se te ha quedado pegado algo de racismo / machismo / clasismo / aporofobia… en tu último comentario…» 

Sobre el odio y RRSS, os recomiendo leer este artículo.

«Quita imbécil que ya lo hago yo». Cuanto talento desaprovechado. Que de personas expertas en… ¿todo? (ironía

Cero reflexión. Respondemos sin pensar, acción – reacción. Sin pausa, ya, ahora, así y como lo sienta (pero sin empatía)

Sin reflexión, por supuesto, tampoco hay autocrítica. Nuestro culo huele bien y del resto apesta (ay…)

 

Después de escribir todo lo que percibo, trato de reflexionar cómo me hace sentir, qué puedo sacar en claro de todo ello:

Cuesta mucho, se me agolpan muchas más ideas en la cabeza. Vienen y van tantas ideas que me da pereza escribirlas todas (ya os dije que esta en mi finde de no hacer nada…) pero trataré de resumirlo.

Creo que hay muchos egos, y que gracias a que vivimos en la época dónde es más importante la reacción a la noticia, que la noticia en si misma, nos alimentan a titulares, sin profundizar, pero que remuevan y provoquen.

Estamos ante un enemigo «invisible» que da miedo, y eso es un «arma» de control de masas. Nos hace irracionales. Y como no, habrá personas que lo traten de aprovechar. Muy relacionado también con el odio. Es bueno hacer un frente común contra algo o alguien tangible (cómo esa gente que va a venir a quitarte / ocuparte la casa…)

Nos cuesta un mundo admitir que no sabemos de todo, por no mencionar que nuestra capacidad pensar que somos mejores que la persona de enfrente. Habrá pandemia de COVID 19, pero también del efecto Dunning – Kruger. Un sesgo cognitivo según el cual los individuos con escasa habilidad o conocimientos sufren de un sentimiento de superioridad ilusorio, considerándose más inteligentes que otras personas más preparadas, midiendo incorrectamente su habilidad por encima de lo real (Lee más sobre esto aquí). Muchas «autoridades» en el tema…

 

Por último, repasando lo que percibo y cómo lo interpreto, queda pensar dónde me ubico yo.

La verdad que no lo sé, así que como el nombre de la entrada, me quedo entre la «autoridad» y el «ni puta idea».

Punto final y nueva aventura

Aquí estamos, con el barrio que nos vió nacer a la espalda, comenzando «el mes» y un nuevo ciclo. Desde hoy ni Monchu ni yo pertenecemos ya a Riquirraque – Emaús – y Emaús Asturias

 

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Después de estos meses en el que nos llevamos mucho aprendizaje, toca decir adiós. Y por supuesto GRACIAS a nuestras, hasta ahora, socias, Iris y Soledad. Os deseamos que encontréis en adelante las mismas facilidades, que nosotros hemos encontrado en vosotras para llevar a cabo esta transición. También al resto de personal actual por haber compartido este tiempo (Javier, Thais, Gloria, Merce, Jesús, Conxy, Claudio, Carlos Enrique, Toni, Begoña, Miguel y Juanfer) y a toda persona que nos haya acompañado estos meses.

Hemos decidido embarcarnos en un proyecto centrado en nuestro bagaje y experiencias, vinculado a lo nuestro, la animación sociocultural. Dentro de poco tendréis más noticias

“Y no sé si nací para correr, pero quizás sí que nací para apostar” decía Bunbury en una canción, así que una vez ajustada la gorra y puesta la nariz roja… ¡Vamos a por ello! 

Esas actividades complementarias

El otro día leía una noticia sobre las medidas que la Consejería de Educación de Asturias pretende para el próximo curso.

El resumen: no habrá extraescolares (al menos durante el primer trimestre) ni actividades complementarias realizadas fuera de los centros. Excursiones, visitas a museos y otros equipamientos, salidas varias y actividades similares quedan por el momento suspendidas.

 

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Vaya por delante que entiendo que en el contexto actual, lo principal es la seguridad y salud, y que habrá personas con más conocimiento y experiencia para tomar esta decisión.

Pero, esas actividades complementarias son necesarias, y mucho. Por el ámbito en el que desarrollan, muchas entran dentro del ámbito del tiempo libre educativo.

 

Lo esencial en la educación del tiempo libre es que se buscan una serie de valores humanos, que no son desarrollados por otro tipo de ofertas sociales:

  • La posibilidad de expresión y creación cultural.
  • La posibilidad de lo lúdico y lo festivo.
  • La posibilidad de vinculación con la cultura popular y la comunidad social inmediata.
  • La posibilidad de una convivencia con otras personas.
  • La posibilidad de autoconocimiento, de las propias limitaciones y contradicciones y a la vez de las propias posibilidades.
  • La posibilidad de generar un estilo de vida distinto del propuesto por la sociedad y particularmente a través del tiempo libre.
  • La posibilidad de efectuar un análisis crítico de la posición de uno ante sí mismo, las demás personas y las cosas.
  • La posibilidad de contraer un compromiso social, político y humanista (Pedró, F. 1984).

 

En definitiva, «esas actividades complementarias» permiten reencontrar las posibilidades humanas a través del tiempo libre como ocasión propicia para hacerlo.

Debemos considerar el tiempo libre no como un lugar espacio-temporal que exige el desarrollo de unas actividades, sino, sencillamente, como marco, una ocasión que permite una recuperación de lo humano.

 

Por eso, aunque tengamos que tener cuidado con los contagios, no debemos perder de vista lo que nos aportan «esas actividades complementarias»