El Educador Social se encuentra dentro de lo que configuran el organigrama de los centros de servicios sociales comunitarios de Andalucía. Pero, no están determinadas ni definidas las funciones que este desarrolla en dichos centros tanto a nivel global como dentro de sector relacionado con la tercera edad.

Podemos sintetizar las funciones del educador social en:
  • Elaboración de proyectos educativos de carácter preventivo (familia, mujer, menores, jóvenes, mayores y asociaciones).
  • Establecimiento de la coordinación de los servicios sociales (escuela, centros sanitarios y culturales, educación de adultos, empresas e incluso sindicatos)
  • Elaboración de proyectos de forma permanente; documentación y estudio, cursillos, charlas, debates, proyectos de animación sociocultural, recursos sociales y fomento de solidaridad y sociabilidad.
  • Intervención directa con grupos marginales.
Dentro de los servicios sociales el Educador Social atenderá directamente al grupo de personas mayores ya que constituyen a un importante sector dentro de la intervención, puesto que el anciano tiene potencial suficiente de actuación, pero no están desarrolladas.

El anciano sufre una doble marginación, es decir una marginación económica (pensiones muy bajas), y no pueden llevar una vida digna, por tanto si las necesidades primarias no están cubiertas raramente pueden adquirir unos bienes culturales y educativos. Y una marginación social, derivada a la falta de participación contributiva ya que los ancianos no influyen en importantes decisiones sociales.
No cabe la menor duda que eliminando estos problemas económicos, sociales e incluso sanitarios ayudarían a que estos ancianos eliminasen muchas de las angustias que padecen.

Es necesario que esta sociedad afronte esta polémica que se ha generado y le de una adecuada respuesta consiguiendo una armonía en la integración de los mayores en la dinámica de la vida social y comunitaria.
Es evidente que la integración dinámica de los ancianos en la sociedad ha de llevarse a cabo, en concreto la integración del anciano en la educación.  Es necesario crear una actitud de aceptación, tolerancia y respeto hacia ellos infundida en jóvenes, niños y adultos al igual que llevar a estos la cultura de las comunidades, pueblos y barrios mediante la palabra y el saber de estos mayores a través de actividades programadas.
Desearía que los Ayuntamientos fomenten la creación de “Aulas de tercera edad”,coordinados por educadores sociales donde se manifiesten programas y proyectos destinados a formar a los ancianos en su tiempo libre.
Los ancianos de hoy siguen siendo lo que fueron, “espectadores” de su propia vidaya que no han podido participar nunca de su propia realización.
La Jubilación es la mayor preocupación de los ancianos por el tipo económico y por la adaptación del nuevo estatus dentro de la familia.
Yo como futura Educadora Social creo que no se le da tanta importancia a el ámbito de las personas mayores,  pero si se le da importancia a la educación de los niños en centros educativos, pero que hay de la educación para los mayores, ellos también son personas y tienen los mismos derechos a tener una educación digna, ya que muchos de ellos no pudieron tenerla por los motivos que fuese y hoy en día aunque sea por propio merito intentan tener la educación que en su época no pudieron tener, deberíamos de fomentar mas las aulas de la tercera edad realizando en ellas unas actividades de tipo dinámicas que fomentaran el desarrollo personal e intelectual de ellos. Puesto que es algo fundamental para la integración de nuestros mayores y para la socialización pudiendo también realizar cursos para una mayor preparación para la llegada de la jubilación ya que es algo que les preocupa.
 Articulo realizado por:   Mª del Rocío José Cabrera, alumna de la Universidad de Huelva (España), en la Diplomatura de Educación Social.
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