Todos olvidamos cosas de vez en cuando, seguramente porque llevamos demasiadas en la cabeza, pero si nuestros olvidos comienzan a ser habituales hasta el punto de llegar a ser un verdadero problema para nuestros quehaceres diarios, es que ha llegado la hora de buscar una solución. Aunque es cierto que éste suele ser un problema habitual para nuestros mayores, también puede surgir por diversas causas, a edades tempranas.

Causas 

Muchas y diversas son las causas que interfieren en nuestra memoria. De hecho, cualquier situación que provoque un estrechamiento de las arterias que suministran la sangre a nuestro cerebro, puede provocar perdidas de memoria. Perdidas de memoria que pueden ser transitorias o permanentes, según el trastorno que las origine.

Así pues, enfermedades cardiovasculares o trombosis cerebrales, tasas muy altas de colesterol o un consumo excesivo de tabaco, pueden provocar pérdidas permanentes de memoria; mientras que la diabetes, la hipertensión, la anemia, el estrés, atravesar una depresión o la ingesta de ciertos fármacos, pueden provocar perdidas transitorias de memoria. He aquí el posible factor que cause esas pérdidas de memoria y que sea de vital importancia determinarlo, si realmente queremos solucionar nuestro problema.

Consejos para mejorar nuestra memoria

Mientras hallamos y no hallamos las posibles causas, podemos realizar unos cuantos trucos que nos ayudaran a mejorarla.

  • Para ejercitar nuestra memoria, no hay nada mejor que mantener a nuestro cerebro activo o lo que es lo mismo, seguir aprendiendo día a día, da igual la edad que tengamos. Debes saber que la capacidad de memoria que poseemos no es heredada en absoluto, sino que ha sido desarrollada por nosotros mismos a lo largo de los años y por tanto en nuestra mano está que se siga desarrollando o no.
  • Piensa en el cerebro como cualquier otro músculo del cuerpo, cuanto más se le haga trabajar, más desarrollado estará. Existen ciertos ejercicios que pueden ayudarte, como contar las letras de estas líneas o intentar recordar la distribución de la portada de nuestra revista, por ejemplo.
  • De igual manera, deberemos ejercitar nuestro cuerpo, treinta minutos diarios bastarán para conseguir que el riego sanguíneo llegue en mejores condiciones a nuestro cerebro.
  • Lleva una dieta sana en la que frutas y verduras estén siempre presentes. Éstas ayudan a proteger las células del cerebro. Además de esto, está comprobado que tomar unos arándanos a diario, ayudan considerablemente a mejorar la memoria.
  • No olvides beber abundante agua, recuerda que más del 80% de nuestro cerebro es agua.
  • No abuses ni del tabaco ni del alcohol, de lo contrario disminuirá el oxígeno de la sangre, que llegará más empobrecida a nuestro cerebro.
  • Establecer ciertas rutinas diarias también ayuda a mejorar la memoria, además de los tradicionales sistemas para fijar cosas en nuestra memoria, como repetir en voz alta o interiorizar ciertos mensajes. Resulta más que curiosa o asombrosa la mnemotecnia, relaciones que se establecen entre diversas informaciones para lograr recordarlas, utilizada por cada persona, como ciertos juegos numéricos o de palabras.
  • Intenta descansar lo suficiente y realiza algún tipo de relajación, recuerda que ansiedad y memoria no son buenas aliadas.
  • Y por último, no olvides realizarte una completa revisión médica de vez en cuando, poniendo especial atención en ojos, oídos y sistema nervioso en general.
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