Rebuscando entre apuntes de cursos, libretas de cara a preparar el próximo curso de monitor/a de TL, he encontrado estos. Como siempre digo, trabajamos con personas, no con ladrillos… así que viene bien que sepamos las responsabilidades que tenemos.

Responsabilidad civil y penal del Monitor@ de Tiempo Libre



RESPONSABILIDAD CIVIL


Se entiende por responsabilidad civil a la obligación de responder de nuestros actos personales y de los actos de aquellas personas que dependan de nosotros, con el objeto de reparar e indemnizar los daños y perjuicios -materiales y/o morales- ocasionados a un tercero.

Los artículos del Código Civil (1889) que irían vinculados a la responsabilidad civil en la actuación de monitores y coordinadores/directores de tiempo libre serían:

Artículo 1902:
  • El que por acción u omisión causa daño a otro, interviniendo culpa o negligencia, está obligado a reparar el daño causado 


Artículo 1903:
  • La obligación que impone el artículo anterior es exigible, no sólo por los actos u omisiones propios, sino por los de aquellas personas de quienes se debe responder. 
  • Los padres son responsables de los daños causados por los hijos que se encuentren bajo su guarda. 
  • Los tutores lo son de los perjuicios causados por los menores o incapacitados que están bajo su autoridad y habitan en su compañía. 
  • Lo son igualmente los dueños o directores de un establecimiento o empresa respecto de los perjuicios causados por sus dependientes en el servicio de los ramos en que los tuvieran empleados, o con ocasión de sus funciones. 
  • Las personas o entidades que sean titulares de un centro docente de enseñanza no superior responderán por los daños y perjuicios que causen sus alumnos menores de edad durante los períodos de tiempo en que los mismos se hallen bajo el control o vigilancia del profesorado del centro, desarrollando actividades escolares o extraescolares y complementarias. 
  • La responsabilidad de que trata este artículo cesará cuando las personas en él mencionadas prueben que emplearon toda la diligencia de un buen padre de familia para prevenir el daño.


Artículo 1904:
  • El que paga el daño causado por sus dependientes puede repetir de éstos lo que hubiese satisfecho. 
  • Cuando se trate de centros docentes de enseñanza no superior, sus titulares podrán exigir de los profesores las cantidades satisfechas, si hubiesen incurrido en dolo o culpa grave en el ejercicio de sus funciones que fuesen causa del daño.


Artículo 1089:

  • Las obligaciones nacen de la ley, de los contratos y casi contratos, y de los actos y omisiones ilícitos o en que intervenga cualquier género de culpa o negligencia. 

Artículo 1101:

  • Quedan sujetos a la indemnización de los daños y perjuicios causados los que en el cumplimiento de sus obligaciones incurrieren en dolo, negligencia o morosidad, y los que de cualquier modo contravinieren al tenor de aquéllas.


Como vemos, para situar la responsabilidad sobre el equipo de monitores y coordinadores de la actividad se debe demostrar que ha existido negligencia por parte de los implicados para ocasionar el daño. Y toda actuación como “buen padre de familia” moderará la responsabilidad. Sanz (2003) destaca que la relación causal puede extenderse a varios implicados (gráfico 3) en función de su intervención directa o indirecta (responsabilidad civil subsidiaria) en la situación causa-efecto, a la que como indica el código civil podrán quedar subordinados ante la posible indemnización.

Gráfico 3. Implicación en la Responsabilidad Civil.



En resumen ,Para que se derive Responsabilidad civil de una acción, son necesario varios requisitos.
Los requisitos son:

  • Un comportamiento dañoso: una acción u omisión que cause un daño

  • Debe haberse producido un daño: Ha de existir un daño real, si bien si de él necesariamente se van a derivar daños futuros (secuelas) este daño futuro puede ser evaluado a efectos de pago de indemnización. Los daños deben acreditarse ante el Tribunal para que puedan ser resarcidos y pueden ser físico, patrimoniales y morales.

  • Relación entre el comportamiento dañoso y el daño producido: Debe haber una relación directa entre el comportamiento de profesional (monitor) y el daño causado. En ocasiones el daño se produce como consecuencia no sólo del comportamiento del monitor sino que concurren el comportamiento de un tercero y el de la propia víctima.

Debe existir un criterio legal que permita atribuir la responsabilidad al demandado a través de unos criterios legales:
LA CULPA: Por culpa o negligencia se entiende la omisión por parte del profesional de aquella diligencia que exige la naturaleza de la obligación y corresponde a las circunstancias de las personas, del tiempo y del lugar.

Es decir, consiste en no llevar a cabo una serie de cuidados y precauciones necesarias en relación con las personas, el tiempo y el lugar de una actividad determinada.
Por tanto, es negligente y se le considera culpable de la acción, a aquel/aquella que no prevé las acciones oportunas para evitar el suceso, o quien previéndolo no toma las medidas oportunas para evitarlo.

Dentro de esta causa de imputación, se localiza la impericia que se define como “ la falta de aquellos conocimientos necesarios para el ejercicio de una profesión, arte u oficio, o falta de actuaciones o técnicas que el caso requiera”.
EL DOLO: Se actúa con dolo cuando se quiere causar intencionadamente un daño, cuando se actúa con conocimiento y cuando se conocen y quieren los elementos del hecho dañoso (hecho que ha producido daño).

Por ejemplo: Un monitor que , por hacerse el “gracioso” suelta  las ovejas del corral en el que estaban recogidas.

CREACIÓN DEL RIESGO: Consiste en la creación de una situación de peligro, de lo que derivan una serie de circunstancias que pueden o no, provocar daño a quien la sufre. En este caso los/as que provocaron esta situación de riesgo deberán indemnizar a aquel/aquellos/que han sufrido daño.
Se crea riesgo cuando no se toman las debidas precauciones ante una situación con peligro posterior

RELACIÓN O NEXO CAUSAL

Para que exista Responsabilidad Civil ha de existir una relación directa entre el comportamiento del agente ( el Monitor) y el daño causado. Son varios los supuestos que se pueden plantear:

Responsabilidad por hecho propio

Actuar negligentemente o culposamente por parte de la persona contra quien se dirige la acción. Esta responsabilidad puede derivarse de una acción o de la omisión tal y como se refleja en el Art.1902 del Código Civil. En cualquier caso, es el propio monitor quien ha causado el daño y no los chicos.

Responsabilidad por hecho ajeno

Este tipo de responsabilidad viene condicionada por la relación que existe entre el responsable y el que causa el daño, jurídicamente se conoce como posición de garante. Esta posición viene determinada por una relación natural (padres respecto a hijos), relación legal (tutores respecto a sus pupilos), relación convencional o contractual. Esto sucede cuando son los menores que están a cargo del monitor los que han causado el daño.
Esta posición se basa en el deber de custodiar y vigilar a las personas que están bajo su guardia. Es la relación que tendrá el monitor con respecto de los menores que estén bajo su vigilancia y guarda.

Pluralidad de responsabilidades

Tiene lugar cuando son varios los que intervienen en el hecho dañoso. Se aplica el principio de solidaridad, de forma que cada uno/a de los que participan en la acción responderá por todo el daño que se ha producido al perjudicado.

Concurrencia de culpas

Ocurre cuando en las causas del resultado de determinada acción, interviene la víctima o dañado, mediante negligencia. En este caso, la indemnización se efectúa en función del grado de culpa. Sucede cuando la culpabilidad se repite entre terceros, el monitor y la víctima ( menor)

Interrupción del nexo causal

La relación de causalidad entre el causante del daño y el daño mismo se puede ver interrumpido por elementos extraños que producen los daños o los agravan , y son:
  • Fuerza mayor: causa ajena e inevitable por el monitor ( un rayo, un terremoto, un incendio…)
  • Caso Fortuito: cualquier incidente impredecible
  • El hecho de un tercero: por ejemplo, un ladrón que irrumpe en el campamento.


SEGUROS DE RESPONSABILIDAD CIVIL

Una forma “profesional” de actuar ante los posibles sucesos de responsabilidad civil que pueden sufrirse en el ocio y tiempo libre, es la contratación de seguros de responsabilidad civil. De este modo, la compañía aseguradora asumirá la defensa e indemnización de las posibles eventualidades que pudieran acontecer en relación con la responsabilidad civil.

Los seguros de responsabilidad civil, recomendados por unas Comunidades Autónomas y obligados por otras, llevan consigo una póliza que cubre unos determinados sucesos y excluye otros, limitando las posibilidades de cobertura. Por ello, se deberá de atender tanto a las coberturas del seguro como a las cantidades aseguradas en función de cada siniestro (Sanz, 2003). Pero de ningún modo la póliza cubrirá los siniestros producidos por actos voluntarios del asegurado (Peláez y Alonso, 2001):

A.   Ocasionados por falta de previsión, por carecer de las precauciones debidas, por imprudencia o negligencia aunque no existiese intención de ocasionar daño: delitos culposos (Responsabilidad Ético-Profesional/Responsabilidad Civil).
B.    Ocasionados porque exista una voluntad de hacer el daño: delitos dolorosos (Responsabilidad Penal/Responsabilidad Civil).

Y es que, aún con la sensación de cubierta en la responsabilidad civil que origina la contratación este tipo de seguros, como vemos, existen otras responsabilidades que los seguros no cubren: la responsabilidad penal y la responsabilidad profesional. 

RESPONSABILIDAD PENAL DEL MTL
 Se entiende por responsabilidad penala la obligación de responder de nuestros actos personales si éstos son considerados por la ley como delitos (graves) o faltas (leves).

No se incurre en responsabilidad penal si no interviene dolo o imprudencia

DOLO:

Existe dolo cuando se comete el delito o la falta “intencionadamente”, es decir, de forma voluntaria y con pleno conocimiento de causa.
IMPRUDENCIA:
Existe imprudencia cuando sin actuar dolosamente , hay divergencia entre el comportamiento realizado y la conducta que hubiera sido exigible al autor.
Según el contenido psicológico de la acción imprudente , se distingue entre: 
  • Imprudencia Consciente o con previsión : el autor reconoce el peligro de la situación pero confía en que no se produzca resultado lesivo.
  • Imprudencia Inconsciente o sin previsión: No solo no se quiere el resultado dañoso lesivo sino que ni siquiera prevé la posibilidad de que ocurra

RESPONSABILIDAD PENAL

ACCIÓN Y OMISIÓN:

según el artículo10 del código penal ,los delitos y faltas se pueden cometer a través de la acción u omisión.

En cuanto a la omisión cabe distinguir entre omisión simple y comisión por omisión.

Omisión Simple: No se realiza un acto que la ley exige de la persona, p. ej. “omisión del deber del socorro”.

Comisión por Omisión: Se trata de la producción de un resultado delictivo mediante un no hacer, cuando hay obligación de impedir el resultado y siempre que este se pudiera evitar con una actuación positiva (ej. Existe la obligación de avisar a un ciego que camina hacia un precipicio)

Los delitos o faltas que consistan en la producción de un resultado sólo se entenderán cometidos por omisión cuando la no evitación del mismo, al infringir un especial deber jurídico del autor, equivalga, según el sentido del texto de la ley, a su causación. A tal efecto se equipara la omisión a la acción:

  1. Cuando exista una específica obligación legal o contractual de actuar
  2. Cuando el omitente haya creado una ocasión de riesgo para el bien jurídicamente protegido mediante una acción u omisión precedente.


BIBLIOGRAFÍA 

  • Camps, A. , Carretero, J.L. y Landaberea, J.A. (2002): Aspectos jurídicos del deporte en el medio natural. CSD. Madrid 
  • García Ferrando, M. (2000): Los españoles y el deporte: prácticas y comportamientos en la última década del siglo XX. Encuesta sobre los hábitos deportivos de los españoles, 2000. CSD. Madrid. 
  • Ley Orgánica 10/1995, 23 de Noviembre, del código penal 
  • Ley Orgánica 5/2000, de 12 de Enero, reguladora de la responsabilidad penal de los menores 
  • Peláez Gómez, J. y Alonso Leache, B. (2001): Guía de consumo para la organización de actividades de tiempo libre. INJUVE. Madrid 
  • Real Decreto del 24 de Julio de 1889 del Código Civil 
  • Sanz Díaz, F.J. (2000): “Consideraciones sobre seguridad y prevención de riesgos” en Benayas del Álamo, J. (coord.): Manual de buenas prácticas del monitor de naturaleza. Espacios naturales protegidos de Andalucía. Junta de Andalucía. Sevilla. 
  • Sanz Burgos, I. (2003): “La responsabilidad civil en el ámbito del tiempo libre”. CIPAJ asesoría para jóvenes. Zaragoza. 
  • Úcar Martínez, X. (2002): “Medio siglo de animación sociocultural en España: balance y perspectivas”. Revista Iberoamericana de Educación. Edición Electrónica. 
  • La responsabilidad profesional en el ocio y tiempo libre David Martínez Gómez-Mercedes Manzano Fernández http://www.efdeportes.com/Revista Digital – Buenos Aires – Año 11 – N° 99 – Agosto de 2006 
  • Manual del monitor de tiempo libre- Victor J. Ventosa( 2005) Editorial CCS.



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