Debido a mi trabajo actual, estoy releyendo libros, manuales y cosas escritas por mi de hace años en cuanto a Participación juvenil,  ciudadana, voluntariado…. Así que os rescato una fundamentación sobre qué es la Participación…

La Participación no es un concepto único, estable y referido sólo a lo político, es un proceso, implica tomar parte en las decisiones y siempre con un propósito claramente definido y deseado por los sujetos que están implicados.
Esto no debería ser un hecho excepcional, sino un ejercicio cotidiano en la convivencia ciudadana pero para lograrlo se debe proporcionar los instrumentos necesarios para la participación, a fin de que la gente sepa cómo participar y realizar las actividades que supone esa participación.
Se habla de participación cuando la gente asiste a reuniones, cuando sale a la calle a manifestarse a favor o en contra de algo, cuando de manera pacífica se niega pública y notoriamente a comprar, hacer o decir algo que la mayoría considera correcto, cuando vota en los procesos electorales, cuando ejecuta determinadas tareas: campañas de alfabetización, de vacunación, etcétera, cuando hace sentir su voz en una reunión. Todas estas son, sin duda, formas de Participación, pero, a mi entender, la principal forma es la participación en la toma de decisiones. 
En ese sentido, la Participación es una herramienta de transformación social.
Querer, poder, saber. Son tres palabras claves que conforman las condiciones necesarias para la Participación.
El querer. 
Para que se produzca la primera premisa de la Participación es indispensable que se esté motivado para implicarse en una tarea en común. La motivación puede venir por distintos caminos pero el hecho es que tiene que partir de la propia persona el deseo de intervenir en un proceso determinado (constituir una asociación, pertenecer a un grupo, acudir a una manifestación, estar motivado para ir a depositar tu voto, implicarte con unos amigos en arreglar tu barrio, reunirte para sacar un proyecto adelante….)
El saber. 
Participar no va introducido en nuestro código genético, ni el sistema educativo ha sido propicio para que nuestra educación sea participativa. Es necesario aprender y para ello es importante que estemos acostumbrados a trabajar en equipo, a negociar, a llegar a acuerdos…en definitiva a conocer y practicar un conjunto de habilidades para poder expresar, en las mejores condiciones posibles, lo que pensamos ante un grupo. Nuestra falta de experiencia o formación en este sentido hace que nuestra participación no sea todo lo efectiva que podría ya que o somos anulados por alguien con más experiencia o nos anulamos nosotros mismos.
El poder. 
Una vez que se quiere, debemos poder implicarnos en un grupo o estructura. Ese grupo o estructura te debe permitir que formes parte del proceso de toma de decisiones, bien porque orgánicamente así está estipulado bien porque el grupo permite esta práctica democrática. 
Estos tres procesos básicos son elementales para que podamos hablar de Participación.
¿Qué Participación queremos conseguir? 
Cuando “obligamos” a los y las jóvenes a que estén en una charla, a que se vayan de acampada, a que estén en una actividad por que hay que conseguir un número determinado de “participantes”, etc. Podemos llamarlo como queramos pero en ningún caso que ese grupo de jóvenes está ahí por libre iniciativa, por lo que estaríamos hablando de participación manipulada. 
Escalera de la Participación de Roger Hart
La sociedad actual no ofrece a los y las jóvenes unas herramientas claras de Participación. La potencia del consumismo hace que nuestras armas para facilitar la participación se queden como una gota en un océano en comparación con todas las ofertas que reciben los jóvenes a través de la publicidad y los medios de comunicación. 
¿Por qué debemos de esforzarnos en fomentar que los y las jóvenes participen? Una sociedad sin participación, no vertebrada, sin que la ciudadanía pueda organizarse según sus intereses y dejando que la participación se remita a depositar un voto cada cuatro años, corre muchos peligros y puede que lleguemos a dejar nuestro sistema democrático sin legitimidad. ¿Imagináis unas elecciones donde sólo vote el 30 % de la población?
Como todo, la participación se trabaja, se entrena, se práctica y es necesario que se remuevan todos los obstáculos para que quien quiera hacerlo, pueda y sepa. Lo demás, como decía, puede estar bien, pero, por favor, no le llamemos participación.
Y ahora que os he comentado un poco del tema… ¿participas o Participas? ¿Solo eres participacipante, o también eres Partícipe? ;O)

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