… igual que el hábito no hace al monje.

Creo firmemente que cualquier persona puede sacarse el título de TASOCT (si lo he escrito bien, al añadirse la coletilla de “turística” se le ha añadido una “T” a las siglas), pero no todas pueden animar. Sin ánimo de ofender a nadie, pero en todos estos años he visto grandes de la animación que no tienen “el título” y a personas con él que mamma mía….

ser-profesional

Obvio que se deben adquirir unas bases de conocimiento, y que tener un título oficial te abre puertas. Pero algunas características deben ser fruto de la personalidad de la persona animadora, y esta se va construyendo con vivencias (buenas y malas) personales y profesionales; de ir creciendo como animador@.

Obtuve mi título hace 10 años, eso me hizo conseguir empleos, que junto con mi experiencia como voluntario, me ha permitido volverme profesional.

Si has leído hasta aquí y estás afilando los cuchillos para comentar que hago apología del intrusismo profesional (aunque creo que hay personas profesionales maravillosas sin título de lo que hacen), de que defiendo que no se estudie, de que vale cualquiera…. te diré que NO.

Mi intención con ester artículo, es hablar de aspectos que las personas que nos denominamos animador@s debemos trabajar, más allá de tener un papel que dice nuestro perfil y presupone que tenemos.

 

Y esto que digo, tiene hasta un modelo de aprendizaje definido el 70 – 20 – 10

Morgan McCall, Robert W. Eichinger and Michael M. Lombardo trabajaban para la Universidad de Princeton cuando desarrollaron el modelo de aprendizaje 70-20-10.

  • El 70% de lo que aprendes lo alcanzas en tu puesto de trabajo. Aprendes en un nuevo puesto aprendes con cada nueva función, aprendes cuando tienes retos,…
  • El 20% de lo que aprendes procede de tu entorno social. Aprendes del feedback, aprendes de tu familia, amigos, compañeros o jefes, aprendes de aquellas personas con las que te relacionas, aprendes en redes sociales,…
  • El 10% de lo que aprendes lo obtienes en actividades formativas. Aprendes en la Universidad, en los cursos, aprendes on-line,…

 

Y centrándonos en el ámbito de la ASC, ese 70% que debemos adquirir, puede ser en aspectos como…

Ideología y sentido crítico

El animador@ debe tener espíritu crítico con lo que le rodea, resultado de un compromiso concreto con la realidad.

Así mismo, debe tener sentido del humor y capacidad autocrítica y conciencia de sus limitaciones.

Debe ser una persona abierta, tolerante, flexible, no operar desde sus prejuicios. Esto no significa ser “neutro” ya que ha de tener su propia concepción del mundo, su ideología, su escala de valores… pero no debe pretender imponerla, sino facilitar que el grupo elabore la suya propia.

Compromiso, implicación

La animador@ no actúa “desde fuera”. Se requiere compromiso, implicación, integración en el grupo y la realidad social del territorio en que actúa.

Enfoque global, visión integral

El animador@ no ha de plantearse solo objetivos inmediatos, sino objetivos globales. El “ámbito” de la animación es la vida cotidiana con un enfoque global.

Capacidad de observación, escucha, comunicación

La comunicación es un instrumento fundamental de la tarea la animador@. En consecuencia debe ser una persona abierta, comunicativa, dialogante, con una gran capacidad de observación, escucha, empatía.

Coordinación y trabajo en equipo

El trabajo de intervención en una realidad múltiple y diversa implica una mirada múltiple y diversa, que por tanto, impide que el animador@ sociocultural trabaje en solitario, y que precisa del apoyo permanente de un equipo. Se plantea su trabajo, en equipo, con educadorxs, técnicos municipales, trabajadores/as sociales, gestores culturales, personas expertas en ciertos temas, etc.

Ordenado, reflexivo, adaptable

La animador@ debe ser sistemático en su trabajo, eso no significa rigidez. Debe adaptarse a las distintas situaciones y cambios. No debe ser dirigista, ha de respetar al grupo, sus procesos y ritmos.

Imaginativo y creativo

La imaginación y creatividad constituyen bases fundamentales de su trabajo.

Conocimiento y manejo metodológico

Tan importante son los objetivos como el método que se utilice para conseguirlos, en este sentido es necesaria una formación metodológica.

Conocimiento y manejo instrumental

El animador/a debe contar con herramientas que le permitan cambiar su realidad y dar respuesta a las necesidades de desarrollo de los grupos, conocer su funcionamiento y saber utilizarlas. No es lo mismo haberlo estudiado, que aplicarlo.

Organización y gestión de procesos

Como agente de cambio se plantea procesos a medio y largo plazo. Procesos que debe saber planificarse y marcar metas sucesivas.

Adaptación

Partir de la realidad de cada grupo, de la experiencia individual y colectiva de sus miembros, de sus intereses, necesidades y demandas reales, de su “cultura”, de sus conocimientos, valores, códigos, formas de pensar, sentir, expresarse y actuar en su contexto vital… reconocer esa variedad, esa realidad y convertirla en el punto de partida del cambio.

“Un TITULO no te hace PROFESIONAL, ser PROFESIONAL te da EL TITULO”

J. Agustín Jiménez León

Anuncios