Juegos para personas con discapacidad

Debido a mi nuevo trabajo, realizando talleres de animación para personas dependientes en diversos Centros de Apoyo a la Integración de Asturias, he tenido que ir reciclándome buscando y preparando juegos y actividades adaptadas a las posibilidades de las personas que participan.

Estos juegos están enfocados a personas con discapacidades leves, que no tengan muchas limitaciones a la hora de realizar ejercicio físico, juegos etc. Con estos juegos vamos a trabajar factores tan importantes, como el equilibrio, la coordinación, la capacidad de cooperación y la memoria.
EL GUSANO LOCO

PARTICIPANTES: Todo el grupo
OBJETIVO: El equilibrio
INSTALACIÓN: Indistinto
MATERIAL: Ninguno
TIEMPO: De 4′ à 5′ aprox.
REGLA: No se puede pisar al de detrás.
DESARROLLO: Todos los componentes se van sentando de rodillas unos encima de otros. (Es decir adoptamos la posición de silla y se nos sienta el de delante y a su vez nosotros nos sentamos en las rodillas del compañero que esta detrás)a si sucesivamente hasta que se sientan todos, se sujetan de los hombros para encontrar el equilibrio y no caerse, y a la voz de ya intentaran andar sin tropezar ni caerse.

ASALTO AL CASTILLO

PARTICIPANTES: Dos equipos
OBJETIVO: El equilibrio
INSTALACIÓN: Indistinto
MATERIAL: Ninguno
TIEMPO: De 7′ a 8′ aprox
REGLAS: No hay que bajar al equipo contrario a lo bestia.
DESARROLLO: Se divide la clase en dos equipos, uno sube a las espalderas y el otro se queda abajo. A la voz de ya los que están abajo intentan por todos los medios bajar a los de arriba en 3′ o4′ aprx. Una vez pasado el tiempo cuentan los que han podido bajar, y se repite de nuevo con el equipo contrario. Gana el equipo que más participantes bajen de las espalderas.

IRRITAR AL OSO

PARTICIPANTES: Por tríos
OBJETIVO: El equilibrio
INSTALACIÓN: Indistinto
MATERIAL: Un par de bancos suecos
TIEMPO: 3′ por componente, en total 9′
REGLAS: No se puede pellizcar fuerte ni tirar al suelo.
DESARROLLO: Uno de los miembros, se encuentra encima del banco, mientras los otros dos uno a cada lado intentan tocar a este que esta encima. El juego consiste en lo siguiente. El de arriba tiene que evitar que le toquen.

LIBRO MOVEDIZO
PARTICIPANTES: Individual
OBJETIVO: La flexibilidad
INSTALACION: Indistinto
MATERIAL: Un libro por persona
TIEMPO: Varios minutos si se mantiene la posición y se repite el ejercicio unos 5′ aprx
REGLAS: No vale lanzar el libro
DESARROLLO: Todos se disponen sentados en la misma línea, abiertos de piernas y entre ellas un libro. A la voz de ya deslizaran el libro hasta donde lleguen. Ganará el alumno que lleve el libro más lejos.

EL BAILE HAWAIANO

PARTICIPANTES: Todo el grupo
INSTALACIÓN: Indistinto
OBJETIVO: La flexibilidad
MATERIAL: Una cuerda o un palo, magnetofón y música
TIEMPO: 10′ aprx.
REGLAS: No vale saltar el palo ni rodearlo
DESARROLLO: Dos sujetan un palo o una cuerda por cada uno de sus extremos. Primero se empieza con la cuerda alta y poco apoco la irán bajando cada vez que todos la hayan pasado ¿cómo? Flexionando el tronco hacia atrás. Gana él último en ser eliminado, los demás eliminados deberá animar con aplausos y cánticos a los que queden.

PIE TOCA PARED

PARTICIPANTES: Dos equipos
INSTALACIÓN: Indistinto
OBJETIVO: La flexibilidad
MATERIAL: Ninguno
TIEMPO: 5′ aprox.
REGLAS: No vale colocar el pie mas lejos del pie del compañero.
DESARROLLO: se forman dos equipos y se disponen los dos en la misma pared en fila a lo ancho. Entonces sale el primero tocando con su pie la pared y con el otro llevándolo lo mas lejos posible sale el segundo y se coloca justo tocando con su pie al compañero y abriendo las piernas lo máximo posible a si sucesivamente hasta que llegan a la otra pared gana el equipo que llega antes a completar ida y vuelta.
La sesión dura unos 40-42′ aprx, para no agobiarlos les dejaremos en los 18′ que quedan coger el material que quieran para que desarrollen su creatividad, mientras nosotros aprovecharemos para observarlos sin que se den cuenta .

La risa como medicina: Humor, cáncer y diabetes

Si bien hemos hablado hasta el momento de cómo utilizar el sentido del humor y la risa para enfrentar algunos problemas de nuestra vida, es el momento ahora de introducirnos con un poco más de detalle en algunas enfermedades en particular, que nos pueden servir de un excelente ejemplo, por sus características particulares, que las diferencian un poco de otras muchas. Además, son enfermedades en que sabemos que el humor puede tener un efecto positivo, algo que no sabemos con otros problemas de salud. En el próximo capítulo nos concentraremos en el estrés y su relación con el humor. Pero ahora hablaremos de cáncer y de diabetes.

Probablemente, si no hubieran leído ya el titulo y no supiesen de que se iba a tratar este capítulo, se hubieran shockeado un poco ante esta revelación. Esto se debe a que la mayor parte de la gente tiene problemas asociando este tipo de enfermedades (de dos características distintas, pero importantes. Mientras que el cáncer puede ser fatal e incurable, la diabetes es tratable, pero no es curable. Es una enfermedad crónica. O sea que, por más que no produzca la muerte, tampoco se produce una curación que permita a la persona que la sufre olvidarse de ella. Los cuidados son para toda la vida) con el humor. Están revestidas de una seriedad, asociado en gran parte con el miedo, que hace que no se nos ocurra como podemos encontrarle cosas de las cuales reírnos. Esto es cierto en algún punto (no nos reiríamos nunca de una persona que padece cáncer por padecer cáncer, ya que esto no tiene nada de gracioso, sino que es un problema de salud grave) pero, por otro lado, esta equivocado en otro punto: si podemos encontrar asociaciones con las cosas que le pasa a los pacientes que pueden ayudar a encontrar humor. Y el humor es, también en estos casos, una ayuda inestimable para el paciente.

Hay que saber entender una cosa con respecto a estos problemas de salud (y, en realidad, a cualquier otro): no hay nada peor que aumentarlos de tamaño. Nada. Es cierto, es difícil mesurar el tamaño de un cáncer terminal o, mejor dicho, es difícil pensar que pueda ser más chico; pero, cuando alimentamos a los monstruos temiéndolos y dotándolos de una seriedad exagerada, es cuando más fuertes los volvemos.

¿Cuál es la mejor forma de aumentar el miedo? Generando una cortina de humo alrededor de lo que pasa, no hablando del tema o haciéndolo solo con reverencia. Solo perdiéndole el respeto a las cosas somos capaces de enfocarlas desde otro ángulo, de ignorar el temor que nos puedan generar. Nadie puede estar asustado de aquellas cosas con las que hacemos chistes todo el tiempo.

Piensen también en la persona que sufre del problema de salud. ¿Cómo debe sentirse de tener gente alrededor suyo todo el tiempo mostrándose increíblemente respetuoso y tratándola con cuidados extremos por causa de su problema? ¿No se sentiría mejor, probablemente, si se la tratase como una más, en vez de cómo una pieza de porcelana china que esta a punto de romperse? ¿Quieren, realmente, escuchar todo el tiempo cosas como “Ah, como siento lo que te esta pasando” o “Tené fe, que todo va a mejorar”? ¿No les causara eso aún más daño?

Bien, a todas estas preguntas no hay una sola respuesta ya que, por supuesto, depende en gran parte de la persona que sufra la enfermedad. Pero, en líneas generales, creo que podemos afirmar que no, que en general el tener una actitud ligera (en los momento adecuados, no haciendo burla de la persona, sino haciéndola reír y tomarse las cosas con humor) es mucho más beneficioso que la opresiva seriedad y la depresión constante.

Bien, hechos estos comentarios, vayamos con uno de los dos ejemplos que hemos elegido.


Cáncer

Las estadísticas demuestran que el cáncer es una de las enfermedades más temidas por el ser humano. Esto se debe, principalmente, a lo poco que sabemos, en realidad de ella, y a la falta de formas totalmente efectivas de prevención y/o curación. Si bien determinados tipos de cáncer son tratables, y, en general, cuando son descubiertos a tiempo, curables, hay una importante porción que son fatales, sin posibilidades de evitarlo. En general, el método más común, en los casos en que es posible, es la extracción quirúrgica, seguida de tratamientos de láser o quimioterapia para eliminar todos los rastros.

¿Qué es, exactamente, el cáncer?

Es un tumor maligno, cuya evolución espontanea produce la muerte. Son tumores malignos, a diferencia de los benignos, aquellos en los que el exceso de proliferación celular local, autónoma, parasitaria y con tendencia a crecer constantemente, que caracteriza a un tumor, es infiltrante y destruye los tejidos vecinos. No reproduce la estructura del tejido sobre el que se asienta, y sus células son más o menos indiferenciadas y atípicas; además, produce metástasis, es decir, localizaciones a distancia del tumor primitivo, que se producen a expensas de células tumorales arrastradas del lugar de origen por vía linfática, canalucular, por contacto (ejemplo: labio superior con labio inferior), inoculación (durante una intervención quirúrgica podrían fijarse células tumorales arrastradas por el material quirúrgico en otros puntos del campo operatorio); sobre estas células se produciría el desarrollo y crecimiento de nuevos tumores lo que explica, en gran parte, la reproducción de un tumor maligno aun después de que este ha sido extirpado.

La sintomatología de un cáncer es variadísima. Paralelamente a la gran diversidad de tumores malignos (características morfológicas y biológicas, tejido y órgano en que se asientan, etc.) y los síntomas propios de cada tipo de cáncer, se añade, en general, una progresiva desnutrición, cuya rapidez es variable en cada caso.

En la actualidad se reconocen varios factores causales de determinados tumores malignos, deducidos de estudios realizados acerca de la aparición de estos en el hombre y su producción experimental en animales. Así, parece ser que determinados tipos de cáncer se producen consecutivamente a una acción irritativa continuada de tipo mecánico, químico o radiante, o a la acción de ciertos virus y hormonas sobre la base de una predisposición familiar, individual, sexual, etc., no totalmente esclarecida. Sin embargo, la causa de la transformación primaria de una celula normal en una célula tumoral se desconoce.

Como causa de muerte, figura entre las primeras cinco para el ser humano.

Debido justamente a este desconocimiento de los motivos por los cuales se produce por primera vez la transformación celular, uno de los grandes motivos por los cuales el cáncer es tan temido es por la forma en que su aparición es totalmente imprevista y muchas veces pasa desapercibida. Por otro lado, lo que lo hace aun peor es la sensación de que nuestro propio cuerpo nos esta traicionando, de que, por algún motivo desconocido, se ha puesto en nuestra contra.

Las investigaciones medicas contra el cáncer son enormes y gran complejidad. Gran parte del presupuesto mundial para la investigación medica se dedica a este área y los avances que se realizan continuamente permiten un mayor conocimiento de la enfermedad y que las posibilidad de una cura más abarcativa o de un método de prevención este cada vez más latente.

Humor y cáncer

Como decíamos en los primeros párrafos de este capítulo, muchos de nosotros nos sentimos incómodos cuando nos encontramos en frente de un paciente en estado terminal. Nos hace sentir demasiado cercanos a nuestra propia muerte, nos la recuerda demasiado; y, por otro lado, sabemos que casi cualquier cosa que digamos es inútil. ¿Qué se le puede decir a alguien que va a morir? No hay nada que podamos hacer para evitarlo, pero tampoco para que se sienta mejor… ¿o si lo hay?

Y esto es todavía más incomodo cuando lo que tratamos de hacer es hacerlo sentirse bien utilizando el humor. Es simplemente demasiado extraño, demasiado fuera de lo que consideramos “normal”, el tratar de hacerle chistes a alguien que, de acuerdo a nuestros parámetros, no tiene nada de que reírse. Suponemos que nos vamos a encontrar con una pared de amargura que va a lograr que nos sintamos más y más idiotas con cada comentario o chiste que hagamos.

Es más, aún más erróneo, muchas personas consideran que es insensible o poco apropiado mostrarnos alegres o intentar ser graciosos con alguien en una situación terminal.

Pero la ciencia (que no suele tener en cuenta este tipo de detalles) opina exactamente lo contrario. Y también lo suelen hacer aquellas personas que han pasado por alguna de estas situaciones, tal vez no terminales, pero que aun asi estaban revestidas de una gran seriedad, como por ejemplo un tumor operable en una zona de difícil acceso.

Ciencia

La ciencia lo ha probado de forma terminante y esta de acuerdo con lo que estamos planteando: no hay nada mejor que podamos hacer por un amigo en condición terminal (más allá de encontrar una cura milagrosa) que hacerlo sentirse en un ambiente amigable, relajado, que aleje de su cabeza la situación medica por la que esta pasando. Recordárselo constantemente por medio de una seriedad no característica o de unos cuidados exagerados (tanto en lo que decimos como en nuestras actitudes hacia ellos) es precisamente lo que menos tenemos que hacer. Es el camino a hacerlo sentirse, realmente, como un enfermo. Algo que no es de ninguna forma beneficioso para él. Pensemos en como desearíamos que nos tratasen en la misma situación. Y seguramente no nos gustaría que todo el mundo estuviese alrededor nuestro llorando. Seguramente preferiríamos poder reírnos y pasarla relativamente bien.

Sentarnos a sentirnos mal por su condición no es algo que los vaya a ayudar (y tampoco a nosotros nos ayudara a superar el hecho de que una persona querida este atravesando ese trance).

Hay algo más que es muy interesante, que dicen los médicos especialistas en cáncer, los cuales han convivido por años con este tipo de pacientes. Con la experiencia, se han dado cuenta de que los pacientes de cáncer suelen ser capaces de olvidarse de su problema por periodos de tiempo. O, mejor dicho, más que de olvidarse, de ponerlos en un segundo plano. Esto hace que sean capaces de sacarlos de su cabeza y vivir mejor.

Experiencia de los pacientes

Por supuesto, como sabemos, no todos las personas que sufren de cáncer son terminales, sino que muchos tipos de este pueden ser tratados y curados, ya sea con terapias de rayo o con operaciones.

Teniendo en cuenta esto, es interesante lo que pueden decirnos los pacientes recuperados respecto a como se sentían durante el tratamiento y como los afectaba la forma en que los trataban el resto de las personas (familiares y amigos) durante ese periodo; y cuales eran sus reacciones cuando estos, frente al nerviosismo de la situación, se inclinaban hacia la seriedad o la risa.

En general, estos testimonios confirman lo que hemos venido diciendo: la risa nos da la posibilidad de ser valientes frente a aquellos que no somos capaces de derrotar por nosotros mismos. Un chiste en el momento apropiado puede evitar un sinfín de lagrimas.

Cuando algo gracioso pasa alrededor de una persona con algún tipo de tumor grave, no debemos sentir miedo de expresarlo de forma humorística. Seguramente le estaremos haciendo un favor.

En general, los pacientes nos dirán que solo hay dos caminos para enfrentar la angustia de la situación: reír o llorar. Todas las emociones que pueden sentir por lo que esta pasando pueden traducirse en esas dos reacciones. Reír o llorar. ¿Y que es lo mejor que se puede hacer, entre esas opciones? ¿Cuál es la única que no empeora todo?

En palabras de un paciente terminal de cáncer que escribió un libro al respecto: “La enfermedad es, principalmente, un drama; y debería ser posible tanto disfrutarlo como sufrirlo. La enfermedad no es solo tragedia. Una gran parte de esta es graciosa” Son palabras muy fuertes y que pueden sonar muy mal, pero viniendo de un paciente terminal demuestran exactamente como es que estos se sienten y como podemos ayudarlos.

Y ahora pasemos al otro ejemplo sobre el que queremos trabajar un poco.

Diabetes

En este caso estamos hablando de una enfermedad de características muy distintas a las del cáncer. Si bien hay muchos tipos distintos de diabetes, la que más nos interesa es la denominada mellitus o sacarina, la cual es una enfermedad crónica, tratable, pero que no puede ser curada. La diabetes esta presente en una alta parte de la población humana. Se calcula que aproximadamente un tres por ciento de la población total la padece.

En general, cuando se habla de diabetes sin más aclaraciones, se esta haciendo una referencia a, justamente, este tipo del que vamos a hablar, ya que es el tipo más difundido desde el conocimiento de las personas que no están de ninguna forma relacionadas con los estudios médicos.

¿Qué es, exactamente, la diabetes sacarina?

Se caracteriza por un aumento de la glicemia y la excreción de azúcar (glucosa) por la orina, además de otros síntomas dependientes, todos ellos, de la perturbación del metabolismo de los hidratos de carbono. Tras un periodo más o menos asintomático, aparecen los síntomas primordiales: aumento de la cantidad de orina emitida (puede llegar a once litros por día), sed continua, perdida de fuerzas, aumento del apetito y, frecuentemente, adelgazamiento, que puede acompañarse con otros síntomas y afecciones secundarias.

Según su intensidad, se la ha clasificado en tres niveles:
  • Leve: reacciona a un régimen alimenticio
  • Moderada: precisa, además, de administración de insulina
  • Intensa: necesita grandes dosis de insulina y tiende fácilmente a descomponerse.
La diabetes sacarina resulta de una insuficiente producción de insulina por los Islotes de Langerhans, en el páncreas. El déficit de esta hormona ocasiona una metabolización anormal de la glucosa en los tejidos. Al no realizarse perfectamente el metabolismo hidrocarbonado, el organismo satisface sus necesidades energéticas a expensas de lípidos y proteínas; a causa de estos mecanismos aparecen en la sangre los cuerpos cetónicos (acetona, etc.) cuyo exceso provoca acidosis (en este caso se denomina cetosis) que el organismo intenta compensar de muy diferentes maneras (excreción de ácidos por la orina, producción y metabolización de bases, etc.; cuando estos mecanismos compensatorios son vencidos ante la intensidad de la acidosis, aparece un cuadro tóxico caracterizado por el coma diabético. Este cede con la administración de insulina.

Otra complicación de la diabetes, especialmente en enfermedades seniles, es la gangrena consecutiva de la esclerosis vascular.

El tratamiento de la diabetes, así como de sus complicaciones y formas, exige una vigilancia constante del enfermo y un cumplimiento minucioso de las normas dietéticas, dosificación de insulina y demás normas higiénicas generales o especificas.

Como podemos ver en esto, la diabetes es una enfermedad que, por los cuidados constantes que necesita, hace que sea muy difícil olvidar que se la padece. Esto hace que el enfermo de diabetes este muy consciente de su condición y que esta pueda guiar su vida mucho más de lo que personas que padecen otras enfermedades también serias tienen que soportar.

Humor y diabetes

Por supuesto, el mayor problema con el que nos enfrentamos en esta situación es que muchos pacientes que padecen de diabetes no se encuentran especialmente inclinados a reírse de ella. En gran parte, esto se debe a que es difícil que olviden que la padecen. Por otro lado, más allá de los cuidados específicos, la ventaja de la diabetes es que no impide la realización de una vida normal, por lo que las posibilidades de actividades son más amplias que en otros casos.

Como en otros casos que vimos antes, es una gran ayuda el ser capaces de enfocarnos en el lado más gracioso de la enfermedad (por llamarlo de alguna forma) y encontrar humor y risas en cualquier punto que nos lo permita, aún en el estado de diabetes y en los tratamientos específicos que se deben seguir. Por supuesto, siempre con respeto a los sentimientos de la persona que padece de este problema de salud. Reírse de un problema no significa, de ninguna forma, no tomarlo en serio. Es más, todo lo contrario.

Básicamente, la idea de porque risa ante esta enfermedad sigue los mismos lineamientos que ya dimos en el caso del cáncer.

Lo cierto es que para un enfermo de diabetes hay muchos potenciales desastres en los que una persona negativa puede concentrarse. Pero estos desastres son evitables, por lo que no tiene demasiado sentido enfocarse constantemente en ellos, cuando una actitud positiva puede no solo hacer que estemos de mejor animo, sino ayudar de forma activa a prevenir estos desastres. La risa reduce el estrés y esto siempre es una ayuda.

Gente negativa y gente positiva

Evitar a la gente negativa, como si fuesen parte de la enfermedad, es algo que debemos hacer si o si. Pensémoslo como parte de la dieta. Debemos evitar ciertos alimentos y a la gente negativa. El lado bueno es que evitar a la gente negativa es más placentero que evitar ciertas comidas. Así como queremos evitar pensar en nuestros problemas todo el tiempo, también queremos evitar estar alrededor de gente que piensa en ellos por nosotros todo el tiempo.

La negatividad elimina nuestra energía, nos chupa la fuerza. La alegría, por el contrario, nos da fuerza para seguir.

Una manera de mantener una perspectiva feliz de la vida, aun contra todo lo negativo que esta pueda tener, es conseguirse algún tiempo para los placeres pequeños que nos pueden traer sonrisas y risa sincera. Algunas personas se toman un día libre cuando están muy enfermos o sintiéndose particularmente miserables. Este no es un buen procedimiento. Lo mejor es tomarse ese ocasional día libre cuando uno mejor se siente y utilizarlo para hacer algo que realmente nos gusta hacer y para lo que nunca tenemos tiempo. Esto hasta podría ser no hacer nada, si eso es lo que deseamos hacer.

No hay que dejar de lado lo que deseamos y lo que queremos hacer por nuestra enfermedad. No hay que dejar que esta tome control de nuestras vidas. La diabetes nos permite hacer una vida normal. No necesitamos estar todo el tiempo internados en un hospital, sintiéndonos miserables, deprimidos y tomando todo lo malo que hay en el lugar como parte de nuestra vida. Aprovechemos esta pequeña ventaja para ser felices.

Bien, este es un breve comentario sobre un par de enfermedades que sirven como particularmente buenos ejemplos de cómo reaccionar frente a una persona con un problema grave de salud y como el humor es posible aún en estos casos.

La risa como medicina: Una introducción

La risa

Pero primero lo primero. Ahora que hemos echado un rápido vistazo a como se organiza esta serie de artículos y que tipo de información seremos capaces de encontrar en cada una de las piezas que la forman, veamos lo que concierne estrictamente a esta introducción.

La primera pregunta a contestar puede parece un tanto estúpida, pero no por eso deja de ser valioso el intentar una respuesta: ¿qué es la risa?

Según el diccionario, la risa es un movimiento de la boca y otras partes de la cara, que demuestra alegría. La risa (que es la expresión de una emoción debida a diversos elementos intelectuales y afectivos) se muestra principalmente en forma de una serie de aspiraciones más o menos ruidosas, dependientes en gran parte de las contracciones del diafragma y acompañadas de contracciones involuntarias de los músculos faciales y de resonancia de la faringe y el velo del paladar. Es provocada por algo que mueve el animo, en virtud de su carácter jocoso, ridículo o placentero. Aparte de las causas morales que la causa, la risa puede reconocer como origen simples reflejos.

Esta es una definición que, como se ve, trata de explicar lo puramente físico y visual. Pero la verdad es que la risa va más allá de esto, que también es una sensación de placer y un momento de gran satisfacción. Además, podríamos decir, que es un estado en la mente, una forma de ver la realidad en ese instante, y que trae interesantes efectos sobre nuestro organismo. Es interesante, igual, notar como en la definición de diccionario se hace referencia a las características placenteras de lo que puede mover a risa. Este es un punto realmente importante para lo que nos interesa. También como puede ser un reflejo es algo que no deberíamos dejar de lado.

Esta definición deja de lado algunas cosas que nos interesan, sobre el efecto que tiene el reírnos sobre la forma en que nos sentimos y que no son totalmente explicadas por el simple movimiento de los músculos faciales y de la resonancia de la laringe y del velo del paladar. Pero esto lo iremos viendo en mayor detalle con el correr de los artículos.
Ahora si, podemos comenzar a enfocarnos con mayor detalle en las investigaciones y en los beneficios (tanto físicos como, y esto ya lo veremos, espirituales) de la risa y el buen humor.

La terapia del humor

Lo que realmente nos interesa no es reírnos por el hecho de reírnos (lo cual tampoco es algo para dejar de lado, sin embargo) sino como esto afecta, de forma muy positiva, a nuestro organismo.

En los últimos años, los investigadores médicos de todo el mundo, así como los terapeutas y maestros de yoga y otras disciplinas; se han concentrado en la investigación de estos efectos, por ser más que interesantes a la hora de proponer una terapia no solo efectiva sino que también muy placentera, fácil de realizar y que no tiene ningún tipo de contraindicación. Porque no hay nada malo que pueda venir de reírse en demasía (bueno, tal vez si uno se ríe tanto que no puede respirar, pero ese no es un accidente especialmente común).

Los investigadores (así también como los propios pacientes) han descubierto que encontrar humor en las circunstancias que rodean a los propios problemas puede ser una de las grandes armas en la lucha contra el estrés, tanto el común como el que ocasionan las enfermedades graves (ya sean terminales o no). Es una de las pocas formas que la mente humana tiene de enfrentarse a la idea de la propia terminación, de que el tiempo se esta acabando, sin caer en la más absoluta desesperación. Imaginemos que estamos en esa situación y pensemos que preferiríamos, si encerrarnos a llorar en un cuarto o ser capaces de reírnos de lo que esta sucediendo.

La risa hace que nos sintamos mejor, en todo aspecto. Descubrir esto abre las puertas a múltiples posibilidades desde el punto de vista de la medicina y del tratamiento de pacientes con diversos problemas de salud. El tener un problema de cualquier tipo hace que el mantener una buena calidad de vida, que mantener la capacidad de disfrute de lo que sucede a nuestro alrededor nuestros se vuelva mucho más complicado. Pero una de las mejore formas de tratar de mantener la capacidad de “vivir bien” es mantener el buen humor. Esto esta probado y, además, podemos darnos cuenta fácilmente de que es cierto simplemente reflexionando sobre nuestra vida.

Científicamente hablando

Y, por otro lado, la evidencia científica ya se ha vuelto demasiado poderosa como para ser negada. Durante años los médicos han sabido que aquellos pacientes capaces de disfrutar de un buen sentido del humor presentaban importantes ventajas en cuanto a su recuperación y a sus respuestas a los tratamientos que no tenían aquellos que se dejaban hundir en la miseria y la desesperación. Pero ahora ya no es simplemente una cuestión de observación privada de parte de algún profesional que simplemente se basa en su experiencia, sin aplicar investigaciones de carácter científicas, sino que ya las pruebas que hay son, sin dudas, de un carácter totalmente empírico y que siguen las reglas del método científico.

Desde el lado de lo puramente físico, podemos decir que hay una serie de respuestas corporales que están directamente relacionadas con la risa. Las más importantes son un aumento en la respiración y en el ritmo de la circulación de la sangre, secreción de enzimas tanto digestivas como hormonales, sumado a una nunca mala nivelación de la presión arterial (la cual, contrariamente, se desnivela cuando estamos nerviosos). También suele venir acompañada (la risa) de una sensación de euforia.

Lamentablemente, por algún motivo, durante años y años se ignoro los efectos benéficos de la risa como parte de los tratamientos. Aparentemente, se lo consideraba algo “poco serio”.
Pero hoy en dia, y luego de que muchas investifgaciones más antiguas fueron tristemente ignoradas, el humor esta empezando a ser encontrado como una interesante forma de terapia, y hasta se le da un nombre al estudio de sus efectos: psiconeuroinmunología.

Ventajas

Un rápido repaso a algunas ventajas de la risa, que luego veremos con más detalle:
  • Reducción de la presión arterial
  • Reducción de las hormonas del estrés (lo veremos en un articulo separado)
  • Relajación muscular –
  • Mejoras en el sistema inmunológico
  • Combate al dolor
  • Ejercicio cardiaco
  • Respiración
  • Bienestar
  • La risa es contagiosa
  • El humor es universal
  • El humor es gratis
Teniendo en cuenta todas estas ventajas, no es de extrañas que ya en muchos lugares del mundo, en institutos relacionados con la salud tanto mental como física, se estén empezando a organizar grupos de risa, donde los pacientes se reúnen simplemente a reírse.

Los beneficios

Lo primero que debemos marcar es que la mayor oposición que podemos encontrar en el campo del que estamos hablando se da, obviamente, entre los efectos de la risa (sentida, libre, con todo el cuerpo) y los efectos que tiene sobre nuestros organismo el estrés.

Considerando que el estrés es ciertamente un estado de reducción de la salud física y mental, no parece estar muy abierto a discusión el hecho de que la risa, siendo como es un estado opuesto, es beneficiosa para la salud física (una simple transferencia lógica, algo así como decir que “el enemigo de mi enemigo es mi amigo”.

Pero sus efectos, al igual que aquellos del estrés contra el que la estamos enfrentando no se reducen a ser positivos en el área de lo físico, sino que también es generadora de mejoras en lo mental y en lo emocional. En este ultimo aspecto sus efectos son especialmente notorios, amen de prácticamente instantáneos, algo que todos debemos haber sufrido alguna vez. Un rato de risa puede hacer que todo aquello que nos parecía tan malo hace tan solo un par de minutos ya no sea tan grave o, al menos, nos despeja la cabeza para ser capaces de enfrentarlo de mejor manera.

Sistema inmunológico

El principal efecto que tiene como ayuda en el aspecto de lo físico, es sobre el sistema inmunológico, esto es, el sistema que se encarga de combatir y prevenir las enfermedades y los malestares de todo tipo. Luego de una sesión de terapia de la risa, los estudios indican que hay un incremento general de todas las actividades ligadas a este, además de una mejora en el desempeño de sus funciones.

Veamos que significa esto:

– Aumento en el número y en la actividad desarrollada por las células que sirven como defensa frente a las células que se encuentran infectadas por algún tipo de agente viral, así también como defensa frente a ciertos tipos de células tanto cancerígenas como tumores.

– Aumento en las células T (linfocitos T) que se encuentran en estado activo. Normalmente hay muchas más células T que las que están funcionando, simplemente esperando por la señal correcta para entrar en funcionamiento. La risa, aparentemente, sirve como orden. Los linfocitos son un tipo de leucocito. Y los leucocitos son células incoloras que se encuentran en la sangre, en la linfa y en los tejidos conjuntivos de los animales. Los leucocitos contienen diferentes enzimas y segregan sustancias capaces de destruir los microbios y neutralizar sus toxinas. Por sus movimientos, pueden salir de los vasos y cumplir su función en cualquier foco infeccioso que se encuentre dentro del organismo. Los linfocitos son mononucleares.

– Un aumento en el anticuerpo IgA (la inmunoglobulina A), la cual tiene como función principal el combatir agresiones e infecciones al tracto respiratorio superior.

– Se ponen en funcionamiento varias partes vitales del sistema inmunológico, se les da la “orden de activación”, gracias a un mayor vertido en el organismo de una sustancia, la gamma interferon.

– También se produce un incremento en otro anticuerpo, el IgB, la cual es la inmunoglobulina que se produce en mayor cantidad en el cuerpo. Pero también hay un incremento en la producción y vertido de Complemento 3, el cual ayuda a los anticuerpos en su lucha contra las células infectadas, ya que colabora a “atravesarlas”, para permitir la “curación”. Este efecto se mantiene en el tiempo.

– Muchos de estos efectos, así también como otros igual de beneficiosos para nuestro organismo, no se terminan inmediatamente después de que dejamos de reír, sino que siguen en funcionamiento durante algunos días y lentamente van dejando de sentirse.

Los estudios demuestran ya fehacientemente que estos efectos son verdaderos y que realmente la risa (así también como el estado de animo del paciente) tienen un gran efecto sobre la forma en que trabaja su sistema inmunológico. Una mayor efectividad redunda, obviamente, tanto en una mayor capacidad para solucionar problemas de salud ya presentes en la persona como en una mayor capacidad de defensa frente a posibles nuevas infecciones o ataques de cuerpos extraños. Es, entonces, un doble beneficio.

Pero más allá de esto, también hay otras ventajas que antes nombramos y sobre las que podemos explayarnos un poco más.

Reducción de la presión arterial

La risa tiene como virtud el tender a normalizar la presión arterial, llevarla a los niveles deseables para una persona saludable. Curiosamente, los estudios parecen probar que este efecto es más poderoso en las mujeres que en los hombres. Nos referimos, por supuesto, a la prevención de la hipertensión, no a una baja momentánea en la presión. Los hombres parecen ser más propensos a esta y las mujeres, por lo que indican los estudios realizados, tienen más facilidad para evitarla con ayuda del humor.

Relajación muscular

La risa desde el estomago, las carcajadas que realmente sentimos y aquellas durante las cuales nos reímos con todas las ganas, tienen un poderoso efecto de relajación sobre los músculos.

Cuando reímos, ponemos en funcionamiento toda una serie de músculos. Pero, por otro lado, también dejamos en estado de total relajación todo el resto de los músculos. Y son muchos más los músculos que no participan en el proceso de reírse que aquellos que si lo hacen.

Pero una vez que terminamos de reírnos, y cuando ya todos los demás músculos se han relajado, todos aquellos músculos de la cara (y, dependiendo del tipo de risa, muchos del tronco también) que estuvieron trabajando durante la risa también se relajan. Por lo tanto, la acción tiene lugar en dos etapas, y da como resultado el relax de todos los músculos.

Combate al dolor

Contrariamente a lo que se piensa muchas veces (y a una especie de chiste muy común en peliculas y series de televisión, donde le preguntan a un personaje que acaba de tener un accidente o de ser golpeado, si le duele y este contesta “solo cuando me río”) la risa no solo no tiene porque empeorar los dolores físicos (más allá de ciertos movimientos convulsos que trae aparejada y que pueden generar esta sensación) sino que, en realidad, puede ser una de las formas más efectivas de combatirlo.

¿A que se debe esta afirmación? Bien, podríamos decir que a dos circunstancias bastante distintas entre sí.

La primera y más “física” es que la risa genera la liberación de endorfinas en el cuerpo. Las endorfinas cumplen con la función de generar una sensación de felicidad en la persona y, además, es probablemente el más potente y efectivo analgésico natural que puede encontrarse en el organismo de cualquier ser humano, aplacando de forma muy veloz los dolores físicos que podamos tener, cuando es puesta en funcionamiento.

Por otro lado, desde el lado de vista de lo psicológico, el reírnos permite alejarnos de las causas de dolor y pesar, permite olvidarlas por algunos momentos, lo cual, obviamente, genera una sensación de mejoría.

Ejercicio cardíaco

Otra de los beneficios de la risa es que funciona como un verdadero ejercicio cardiaco. Cuando nos reímos desde el estomago, ponemos en funcionamiento tantos músculos tanto internos como externos que realmente estamos haciendo un potente trabajo de fortalecimiento de los mismos.

Esto es especialmente interesante en el caso de aquellas personas que, por algún motivo de índole física u mental (o de tiempos y ocupaciones) no pueden hacer ejercicios aeróbicos para mejorar el estado físico. La risa puede servir como un reemplazo de estos ejercicios, al menos en lo que respecta a la mejora y el mantenimiento de la condición cardíaca.

Respiración
Cuando respiramos, en general, y salvo que lo hagamos a propósito, no inhalamos tanto aire como tenemos capacidad de inhalar, ni tampoco exhalamos todo aquel que hay en nuestro pulmones. Siempre hay una pequeña diferencia, un resto que queda en nuestros pulmones durante una cantidad de tiempo imposible de determinar.

Esto no es especialmente dañino, pero la verdad es que una respiración profunda es mucho más beneficiosa, ya que limpia los pulmones, además de generar una mayor oxigenación del organismo. Esto es una de las cosas que sucede con la risa: inhalamos y, especialmente, exhalamos más aire que el habitual. Como cuando respiramos profundamente, para que se entienda más claramente.

Esto es muy beneficioso para aquellos pacientes que sufren de problemas respiratorios, como ser enfisemas.

El efecto de limpieza que se obtiene, además, puede ser sentido por cualquiera y veremos que realmente nos sentimos distintos después de este tipo de respiración.

Bienestar

Cuando estamos de buen humor, cuando nos reímos, disfrutamos de una forma que no disfrutamos en otras circunstancias. Nos sentimos “bien”, algo que no siempre es fácil de lograr.

La risa es contagiosa

Lamentablemente, a diferencia de las enfermedades, los remedios y los tratamientos no son contagiosos, sino que cada uno debe seguirlos por su cuenta y con toda su fuerza de voluntad. Pero la risa si es contagiosa. Si alguien se ríe de algo cerca nuestro y lo encontramos gracioso, nosotros también nos reiremos. Y se producirá una retroalimentación que hará que cada vez nos riamos más y que se nos haga muy difícil detenernos. ¡Es, con toda probabilidad, el tratamiento más simple de seguir del mundo! Me gustaría ver que alguna vez inventen un jarabe para la tos que haga eso.

El humor es universal

Es un tratamiento al que todos podemos acceder, porque todos los seres humanos nos reímos de ciertas cosas. Es más, hay muchas cosas que son tan graciosas para un norteamericano como para un argentino o un habitante de la China. Si bien cada sociedad tiene preferencias por cierto tipo de humor, también hay ciertas cosas que forman una especie de idioma universal del humor al que todos podemos tener acceso por igual.

El humor es gratis

Las medicinas son costosas. Por suerte, la risa no. Es algo intrínseco al ser humano y, por lo tanto, nadie puede cobrarnos por reírnos. Es lo más democrático que existe, es el único tratamiento que absolutamente todas las personas del mundo pueden seguir. Y tal vez esta sea su mayor ventaja.

Reducción de las hormonas del estrés

Sobre esto solo haremos un muy breve comentario, ya que lo veremos con mucho más detalle en un articulo posterior.

La risa actúa reduciendo al menos cuatro de las hormonas neuroendocrinas que normalmente están asociadas con el estrés en los seres humanos.

Bien, esta es una breve introducción a los temas que iremos desarrollando en las demás notas. En la próxima ya veremos más en detalle como funciona el humor y como actúa sobre el organismo