Los manteles

Os comparto esta dinámica, que aunque está centrada para evaluar, también podemos aplicarla a un análisis de casos.

 

20180324_110415

 

Objetivos:

  • Valorar aprendizajes.
  • Ver la situación del grupo en un momento determinado.

Grupo:

El número de participantes es indeterminado. Esta actividad se puede realizar con todo tipo de grupos.

Duración:

No ha un tiempo preestablecido, es decir, la duración depende de la prolongación de la técnica según que vamos a analizar.

Material:

Manteles (papel), bolígrafos o rotuladores.

 

Desarrollo:

Quien dinamice deja unos manteles en diversos lugares de la sala, cada mantel llevará un título (por ejemplo: Lo que más me ha gustado, cómo ha sido la interacción con el resto,…).

El grupo tendrá que ir pasando por los manteles y pondrán aquello que pienses respecto al título asignado al «mantel» . Posteriormente se debería comentar con el resto del grupo para ver lo que falla o debe mejorarse, que ha ido bien..

Interesa comentar lo sucedido ya que nos puede ayudar con respecto a los sentimientos del tipo: Cómo nos hemos sentido, una lluvia de ideas….

¿Normal?

La idea de escribir esta entrada viene de una conversación vía whatsapp con mi hermano, sobre una frase que leímos: «para gente normal».

No es que nos dediquemos a divagar sobre temas trascendentales (que a veces, también), hicimos un par de comentarios sobre ello, pero a mi me supo a poco y me apetecía escribir sobre ello. Sobre todo porque es un término que se utiliza muy a menudo. Y del que en muchas ocasiones no coincido con su uso.

Antes de de divagar (que es lo que voy hacer aquí, acompañado de un café) os dejo la definición según la RAE

nromal

 

La denotación no me supone ningún problema, pero la connotación que suele darse si, y mucho.

Se asume «lo normal» o «normalidad» como lo verdadero, lo correcto y en ocasiones lo único admisible. Y esto es lo que más me jode.

 

Un par de preguntas con respuestas muy fáciles:

-¿Cómo hostias podemos dar por sentado que nuestra normalidad es la de otra persona?

-De ninguna manera.

-¿Acaso conocemos las realidades de todas?

-No, ni de broma

 

Y es que son muchas y muy distintas las visiones de «lo normal» que hay en el mundo, las mismas que personas lo habitamos. Os voy a contar algunas de las cosas que eran o son «normales» para algunas de las personas con las que me ido encontrando por el mundo (a nivel profesional o personal):

Normal…

Tirar la basura al suelo, porque en su casa lo recogía «la chacha»

No hablar porque nadie le preguntaba por ser mujer y analfabeta

Calentar ollas de agua, ya que salía más barato que poner la caldera

El sexo desde temprana edad, ya que su padre era proxeneta

No utilizar papel higiénico

Jugar con pelotas de las que lanzan los antidisturbios en las manifestaciones

Vivir en la calle antes que seguir sufriendo abusos en su casa

Dormir con la puerta del domicilio abierta, para no sentirse encerrado

 

Que normal todo ¿no? Puede que para alguien si, para otras personas no. Dejemos de tratar de encajar a los y las demás en nuestra normalidad.

 

 

“Lo Normal es una ilusión. Lo que es normal para la araña es el caos para la mosca.”

Morticia en La familia Addams

Habilidades monitor/a de risoterapia

Estas son algunas de las habilidades que se consideran imprescindibles para cualquier persona que pretenda dedicarse a realizar talleres de risoterapia.

Sin ánimo de ser exhaustivo, ni de que estén ordenadas por importancia, nos deben servir como hoja de ruta, para ver con cuáles contamos, y cuales debemos trabajar.

De hecho, me toca autoevaluarme, a ver cómo estoy con ellas ;O)

 

02-pablo-garcia-4

 

Sencillez, naturalidad y coherencia:  La sencillez no puede fingirse, viene de dentro, no es un disfraz: es lo contrario: hacer que no haya diferencia entre dentro y fuera.

Alegría y sentido del humor:  Quienes recurren al sentido del humor y la risa, la ironía fina, la gracia, podrán tomarse la vida con filosofía, reírse de sí mismos y, en consecuencia, tendrán mejores recursos para superar situaciones adversas que, de otro modo, terminarían en tragedia.

Desparpajo y frescura: Cualquier monitor/a debe saber moverse con facilidad y desenvoltura, ha de mostrar frescura en su forma de hablar y de hacer, utilizando formas diversas y divertidas para captar la atención del grupo.

Reponsabilidad: Es necesario que adquieramos un compromiso con el trabajo que hacemos y con las personas implicadas. Compromiso que debe llevarle a formarse permanentemente, desarrollar su profesionalidad con exquisita ejecución y administrar su mejor hacer para lograr los objetivos de sus talleres.

Creatividad e imaginación: La creatividad despierta el poder que duerme en nuestra imaginación; es osadía, aventura para descubrir y aprender de los cambios; es la respuesta hábil que nos permite imaginar más allá de lo convencional. Imaginar… Imaginar… es algo así como soñar despierto, es transformar con la mente todo aquello que nos parece que no puede modificarse. La vida nos regala todos los días pequeños instantes en donde somos sus grandes artistas, sin embargo muchos sólo se quejan, se aburren, o sólo esperan que otros den sentido a sus días.

Seguridad: Es tener la capacidad de aprender de los errores y de solucionar los inconvenientes y adversidades que se te puedan presentar en la vida. Es no tener miedo as salir en público, de que te vean, de opinar, de exponer una idea. Es poder salir a escena sin pensar que te pueden rechazar sino que existen otras posibilidades además de esa y que como tengo la capacidad para afrontar la situación, puede ser positivo y optimista.

Comprensión y complicidad: El monitor o la monitora de la risa ha de ser capaz de trabajar y aprovechar las bromas del grupo, las persianas adultas que se convierten en infantes traviesos, en los que afloran sus vergüenzas, su picardía, su deseo de transgredir las normas, las risas descontroladas, a veces inoportunas, la necesidad de hablar y comentar lo que se hace o se siente y tener la habilidad para transformar esas interrupciones en elementos de diversión y disensión.

Flexibilidad mental: Un buen monitor/a tiene que tener la capacidad de recuperarse, sobreponerse y adaptarse con éxito frente a las situaciones complicadas y la adversidad, y de desarrollar con competencia sus habilidades sociales, académicas y vocacionales, pese a estar expuesto a un problema  grave o simplemente a las tensiones inherentes al desempeño de su función como monitor.

Paciencia:  Literalmente significa resistir y sobrellevar dolores, sufrimientos y dificultades y demostrar resistencia contra estos para poder ocuparse de los problemas tranquilamente, la paciencia es una de las más importantes acciones del corazón para mostrar amor y compasión.

Dinamismo y energía: Es la habilidad para trabajar de forma constante y decidida, incluso frente a las dificultades y los problemas que puedan surgir en el desempeño de su trabajo. Es el no desfallecer cuando la creatividad, al diseñar un taller no aparece, es la capacidad de sobrellevar el peso del grupo que no acaba de arrancar, es no mostrar flaqueza a pesar del cansancio, es el abordar cada dinámica o juego como si acabáramos de empezar, el dar en cada taller el máximo de nosotros mismos.

Capacidad de observación: Es una percepción lo más precisa y detallada posible de nuestro entorno. Consiste en aprender a captar, percibir y reconocer todos los mensajes recibidos por nuestros sentidos. el darse cuenta de lo que sucede a nuestro alrededor, incluso de las cosas más sutiles, las miradas, los gestos, los comentarios. Es imprescindible desarrollar esta capacidad si queremos dinamizar grupos y desarrollarlos, ya que de lo contrario, podemos perder mucha información valiosísima, tanto individual como colectiva.

Liderazgo: El liderazgo es el proceso de influir en otros y apoyarlos para que trabajen con entusiasmo en el logro de objetivos comunes. Se entiende como la capacidad de tomar la iniciativa, gestionar, convocar, promover, incentivar, motivar y evaluar a un grupo o equipo. Es el ejercicio de la influencia motivacional para dinamizar un proyecto, de forma eficaz y eficiente, sea éste personal, institucional o terapéutico.

Habilidad para hablar en publico: Muchas personas, incluso hombres y mujeres de estado, políticos, etc., manifiestan que experimentan una gran ansiedad, falta de confianza, piensan que los demás se darán cuenta de su nerviosismo,…., cuando tienen que hablar ante un grupo de personas.Cuando somos capaces de hablar en público, generamos acción compartida y ejercemos influencia en el mundo.Y lo mejor de todo, hablar en público está tu alcance si le dedicas el tiempo y energía necesarios. Cuanto mayor sea tu habilidad para hablar en público mayores resultados obtendrás tú y tu circulo de influencia.

Diseñar y crear: Un monitor de la risa ha de tener y desarrollar la capacidad para confeccionar nuevos talleres, para ello debe cultivar su imaginación, desarrollar una base de datos de juegos y dinámicas que le sirvan como base para el desarrollo de sus talleres y como fuente de inspiración para diseñar nuevas actividades. Una buena discoteca con la que poder asociar actividades y música. Capacidad para visualizar el desarrollo de una dinámica completa y prever sus resultados. Estar observando, porque en cualquier momento puede surgir el estímulo creativo que puede ser fuente de inspiración para una nueva actividad.

Nociones de psicología: Cómo ya hablamos en el módulo de Psicología de la Risa, es imprescindible para un buen monitor dominar aspectos de personalidad, dinámica de las relaciones, control emocional, principios del aprendizaje en adultos, PNL, comunicación, proceso terapeutico, etc., que será preciso obtener a través de libros que los aborden, si es que no los tenemos a través de una licenciatura.

Juegos y dinámicas de grupo: Como ya hemos visto en el módulo de juegos, esta es una de las habilidades más importantes e imprescindibles para poder llevar a cabo un taller de la risa. Por tanto es especialmente necesario, no sólo contar con una buena batería de juegos, si no tener la gracia y la habilidad para ponerlos en marcha y dinamizarlos. Esto equivale a saber introducirlos, explicar su funcionamiento de manera clara, de tener la habilidad de contagiar el deseo a jugarlo y conseguir que la dinámica cumpla con su objetivo.

Resolución de conflictos: El conflicto forma parte de la vida, de la existencia , de la convivencia.Será útil y positivo conocer diferentes estrategias para afrontarlos y resolverlos. El monitor de la risa ha de ser una persona asertiva con capacidad para expresar sus sentimientos, ideas y emociones de forma libre y positiva. tener la capacidad para mediar entre dos o más personas en conflicto para lograr el acercamiento y la reconciliación. tener la valentía para abordar y sofocar el problema tan pronto como sea posible apelando al diálogo, a las emociones positivas, a la empatía, a la serenidad, la comprensión la gratitud y el perdón.

Gestionar las emociones: Un monitor de la risa ha de ser una persona emocionalmente inteligente. Gestionar nuestras emociones es un proceso que primero debe ser personal, es importante comenzar a reconocer cuáles son nuestras emociones improductivas, descubrir que etiquetas cognitivas actúan en la interpretación de la realidad. Es un entrenamiento personal y necesario para alcanzar nuestras metas y luego poder disfrutar con ese logro.

 

Fuente: EL TALLER DE LA RISA, Guía practica para realizar un taller de Risoterapia. Enric Castellvi