Democratización Cultural vs Democracia Cultural

La semana pasada me fui a Londres, a caminar, comer, beber, leer, observar y vivir la ciudad, que por cierto, no conocía. Disfruto de toda la experiencia que supone viajar. Desde el atractivo turístico, hasta ver como son los supermercados y los barrios, cómo va la gente en el metro, cómo se vive, qué se hace, vamos conocer su cultura. Paseando por la ciudad de la niebla (que yo no he visto…) se me ocurrio hablar de este tema ;O)

La Animación Sociocultural, dentro de la educación no formal, promueve la democracia cultural y su objetivo es, no sólo estudiar o analizar la realidad social, sino transformarla desde dentro. Su idea es que la PERSONA, el GRUPO o la COMUNIDAD son proyectos culturales que se construyen desde dentro, ya que desde fuera solo pueden ser manipulados.

20170228_182716
Actividad de calle de Action on Hearing Loss (Londres 2017)

Frente a esa postura existe otra más habitual que es la  democratización cultural: la cultura de élite al alcance de todos mediante la difusión cultural, desde las instituciones culturales para que la gente la entienda y la pueda disfrutar. Se piensa que existirá el máximo desarrollo cultural siempre que el público pueda acceder libremente a la cultura de élite.

20170303_151820
Contemplando la Galería National (Londres, 2017)

Desde esta perspectiva, las personas, grupos o comunidades son meros espectadores y receptores de la cultura, sin ser parte; frente a la participación activa que se propone en la Democracia cultural

Para conocer un poco más sobre estos conceptos, os dejo un tabalar con las diferencias entre Democratización Cultural y Democracia Cultural

DEMOCRATIZACIÓN CUTURAL

DEMOCRACIA CULTURAL

Modelo de difusión y extensión cultural

Modelo de Animación Sociocultural

La cultura la entiende como un bien colectivo, que debe estar al alcance de la ciudadanía.

La cultura la entiende como una práctica social, construida en el diálogo y la convivencia social.

La iniciativa y creación de cultura es generada desde la oficialidad, no desde el pueblo.

Los ciudadanos participan en la creación y acción cultural, donde las Administraciones públicas comparten responsabilidades, fomentando el pluralismo y la interculturalidad.

Los ciudadanos tienen la condición de público-espectador, la cultura es interpretada como un bien de consumo, en un contexto de oferta y demanda.

Los ciudadanos tienen la condición de público-actor, donde se fomenta la participación, en un contexto de libertades y derechos civiles.

La participación en las dinámicas culturales es en función del origen social, recursos económicos, educación recibida, etc., sin preocuparse por la equidad.

Las dinámicas culturales se identifican con la vida cotidiana, por lo que procuran compatibilizar sus necesidades con criterios de igualdad y justicia.

 

La cultura no es atributo exclusivo de la burguesía. Los llamados “ignorantes” son hombres y mujeres cultos a los que se les ha negado el derecho de expresarse y por ello son sometidos a vivir en una “cultura del silencio”

Freire

Tipos de evaluación

Después de poner en ejecución una actividad, proyecto o programa debemos saber si hemos conseguido lo que pretendíamos. Es un elemento que nos permite el análisis entre los previsto y lo realizado.

Para Ander Egg la evaluación consiste en «una serie de procedimientos destinados a comprobar si se han obtenido los objetivos propuestos».

20170304_101942

Reconocer y analizar lo que ha sucedido en un período de tiempo determinado, comparando lo que se pretendía conseguir con lo que se ha obtenido realmente, de tal forma que se puede rectificar, si procede, sobre la marcha la programación. Por tanto la evaluación no es algo diferente o diferenciado de la intervención, sino que es una parte esencial de la acción, ya que permite dar continuidad y sentido al proceso práctico.

La evaluación es un proceso dinámico y continuo y forma parte de un proceso de planificación, comparando los datos obtenidos con los resultados previstos.

Por e para ello, existen varios tipos de evaluación:

  • Formativa: hace un seguimiento constante de la actividad, es la llamada evaluación continua.
  • Sumativa: pretende valorar el trabajo ya finalizado para así controlar responsabilidades.
  • Global: abarca todos los elementos de la acción animadora de forma integral, logrando un mayor conocimiento de la realidad y una mejor orientación de la tarea educativa en general.
  • Parcial: se centra en el estudio y valoración de determinados aspectos del proceso (la organización, los recursos humanos, las actividades…)
  • Interna: es la evaluación realizada por los integrantes de la institución o los participantes en la actividad.
  • Externa: es la evaluación realizada por agentes no pertenecientes al colectivo participante en la actividad; entre sus ventajas más importantes está la objetividad dado el distanciamiento.
  • Inicial: coincide prácticamente con la etapa de diagnóstico, consiste en la recogida de datos sobre la situación de partida (población, territorio, conflictos, animadores, recursos), con el objeto de valorar si podremos conseguir las metas propuestas.
  • Procesal: consiste en la evaluación del funcionamiento de la actividad, y se hace en el transcurso de la misma durante un período de tiempo determinado.
  • Final: no es necesariamente sumativa, aunque se hace al final del proceso de intervención, a partir de un balance general del total de participantes, el grado de satisfacción personal y la impresión que han causado las actividades.
  • De impacto:  permite medir los efectos que un programa puede tener sobre su población beneficiaria y conocer si dichos efectos son en realidad atribuibles a su intervención. El principal reto de una evaluación de impacto es determinar qué habría pasado con los beneficiarios si el programa no hubiera existido.

El título no hace al animador@…

… igual que el hábito no hace al monje.

Creo firmemente que cualquier persona puede sacarse el título de TASOCT (si lo he escrito bien, al añadirse la coletilla de «turística» se le ha añadido una «T» a las siglas), pero no todas pueden animar. Sin ánimo de ofender a nadie, pero en todos estos años he visto grandes de la animación que no tienen «el título» y a personas con él que mamma mía….

ser-profesional

Obvio que se deben adquirir unas bases de conocimiento, y que tener un título oficial te abre puertas. Pero algunas características deben ser fruto de la personalidad de la persona animadora, y esta se va construyendo con vivencias (buenas y malas) personales y profesionales; de ir creciendo como animador@.

Obtuve mi título hace 10 años, eso me hizo conseguir empleos, que junto con mi experiencia como voluntario, me ha permitido volverme profesional.

Si has leído hasta aquí y estás afilando los cuchillos para comentar que hago apología del intrusismo profesional (aunque creo que hay personas profesionales maravillosas sin título de lo que hacen), de que defiendo que no se estudie, de que vale cualquiera…. te diré que NO.

Mi intención con ester artículo, es hablar de aspectos que las personas que nos denominamos animador@s debemos trabajar, más allá de tener un papel que dice nuestro perfil y presupone que tenemos.

 

Y esto que digo, tiene hasta un modelo de aprendizaje definido el 70 – 20 – 10

Morgan McCall, Robert W. Eichinger and Michael M. Lombardo trabajaban para la Universidad de Princeton cuando desarrollaron el modelo de aprendizaje 70-20-10.

  • El 70% de lo que aprendes lo alcanzas en tu puesto de trabajo. Aprendes en un nuevo puesto aprendes con cada nueva función, aprendes cuando tienes retos,…
  • El 20% de lo que aprendes procede de tu entorno social. Aprendes del feedback, aprendes de tu familia, amigos, compañeros o jefes, aprendes de aquellas personas con las que te relacionas, aprendes en redes sociales,…
  • El 10% de lo que aprendes lo obtienes en actividades formativas. Aprendes en la Universidad, en los cursos, aprendes on-line,…

 

Y centrándonos en el ámbito de la ASC, ese 70% que debemos adquirir, puede ser en aspectos como…

Ideología y sentido crítico

El animador@ debe tener espíritu crítico con lo que le rodea, resultado de un compromiso concreto con la realidad.

Así mismo, debe tener sentido del humor y capacidad autocrítica y conciencia de sus limitaciones.

Debe ser una persona abierta, tolerante, flexible, no operar desde sus prejuicios. Esto no significa ser «neutro» ya que ha de tener su propia concepción del mundo, su ideología, su escala de valores… pero no debe pretender imponerla, sino facilitar que el grupo elabore la suya propia.

Compromiso, implicación

La animador@ no actúa «desde fuera». Se requiere compromiso, implicación, integración en el grupo y la realidad social del territorio en que actúa.

Enfoque global, visión integral

El animador@ no ha de plantearse solo objetivos inmediatos, sino objetivos globales. El «ámbito» de la animación es la vida cotidiana con un enfoque global.

Capacidad de observación, escucha, comunicación

La comunicación es un instrumento fundamental de la tarea la animador@. En consecuencia debe ser una persona abierta, comunicativa, dialogante, con una gran capacidad de observación, escucha, empatía.

Coordinación y trabajo en equipo

El trabajo de intervención en una realidad múltiple y diversa implica una mirada múltiple y diversa, que por tanto, impide que el animador@ sociocultural trabaje en solitario, y que precisa del apoyo permanente de un equipo. Se plantea su trabajo, en equipo, con educadorxs, técnicos municipales, trabajadores/as sociales, gestores culturales, personas expertas en ciertos temas, etc.

Ordenado, reflexivo, adaptable

La animador@ debe ser sistemático en su trabajo, eso no significa rigidez. Debe adaptarse a las distintas situaciones y cambios. No debe ser dirigista, ha de respetar al grupo, sus procesos y ritmos.

Imaginativo y creativo

La imaginación y creatividad constituyen bases fundamentales de su trabajo.

Conocimiento y manejo metodológico

Tan importante son los objetivos como el método que se utilice para conseguirlos, en este sentido es necesaria una formación metodológica.

Conocimiento y manejo instrumental

El animador/a debe contar con herramientas que le permitan cambiar su realidad y dar respuesta a las necesidades de desarrollo de los grupos, conocer su funcionamiento y saber utilizarlas. No es lo mismo haberlo estudiado, que aplicarlo.

Organización y gestión de procesos

Como agente de cambio se plantea procesos a medio y largo plazo. Procesos que debe saber planificarse y marcar metas sucesivas.

Adaptación

Partir de la realidad de cada grupo, de la experiencia individual y colectiva de sus miembros, de sus intereses, necesidades y demandas reales, de su «cultura», de sus conocimientos, valores, códigos, formas de pensar, sentir, expresarse y actuar en su contexto vital… reconocer esa variedad, esa realidad y convertirla en el punto de partida del cambio.

«Un TITULO no te hace PROFESIONAL, ser PROFESIONAL te da EL TITULO»

J. Agustín Jiménez León