Evaluemos el proceso

«Es más importante CÓMO lo hacemos, que lo QUÉ hacemos». Quien se haya hecho una formación conmigo creo que me habrá escuchado decir esta frase más de mil veces (debe estar a la par de «hacemos círculo») y es que para mi es un criterio fundamental de nuestro trabajo en «lo social». Me la sopla qué actividad salga con el grupo con el que trabaje, siempre que cumpla con los objetivos perseguidos.

Y la evaluación como uno de los puntos más importantes de cualquier proyecto y un ejercicio que se realiza poco, pero que es tan sano y necesario; debiera incluir este criterio.

Está muy bien tener números (buenos), sobre todo de cara a la financiación, pero para mi no es muy útil centrarse solo en resultados, creo que deberíamos centrarnos en el proceso.

 

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De archivo propio. En un proyecto de Participación Juvenil en 2016.

 

Aquí os dejo algunas preguntas, que al menos yo me hago siempre me hago en cuanto a la ejecución del proyecto, el nivel de participación, el grado de satisfacción, las mejoras…

 

PROYECTO

  • ¿Se ejecuta como se pretendía?
  • Puntos fuertes y débiles
  • ¿Se puede mejorar con las mismas condiciones y recursos?
  • ¿Cuáles son los ajustes necesarios?
  • ¿Qué factores confluyen para que el desarrollo sea así?

 

PARTICIPANTES

  • ¿Cómo llegan al proyecto?
  • ¿Se llega al grupo de personas previsto?
  • ¿Cómo evoluciona el grupo?
  • ¿Se benefician todos de igual manera?
  • ¿Qué grado de participación se consigue?
  • ¿Qué grado de satisfacción se da?

 

CONTENIDO / METODOLOGÍA

  • ¿La importancia concedida a cada actividad es la apropiada?
  • ¿Los métodos elegidos son empleados con la máxima eficacia?

 

RECURSOS

  • ¿Tenemos los recursos necesarios?
  • ¿Se utilizan de forma adecuada?
  • ¿Se pueden explota/optimizar mejor?

 

EQUIPO

  • ¿Funciona adecuadamente?
  • ¿Cómo se funciona en las reuniones?
  • ¿Son productivas?
  • ¿Están bien organizadas y distribuidas las tareas?
  • ¿Asume cada uno su responsabilidad?
  • ¿Existen conflictos? ¿Se resuelven de manera constructiva?
  • ¿Cómo se interacciona con los y las participantes?

Roles y grupos, ASC…

Los individuos que forman parte de un grupo (formal o informal) desarrollan unas funciones, comportamientos o tareas que lo caracterizan y que es lo que se denomina rol.

Estos papeles o roles, levantan unas expectativas en los demás miembros del grupo y es por esto, por lo que resultan esenciales para la comprensión de la dinámica de los grupos.

El “rol” o papel que asume un individuo en un grupo, tiene una doble vertiente:

  • El conjunto de conductas esperadas en base la posición ocupada en el grupo.
  • Las expectativas compartidas acerca de cómo esa persona debiera actuar en las distintas situaciones.

Al estudiar este elemento de los grupos se suele distinguir entre los roles que son propios o de las estructuras formales (dirección, coordinación de área, monitor/a, etc.) y los que tienen la condición de informales (el o la “recién llegada”, “soplón/a”, “informador/a”, etc.).

 

Los roles podemos clasificarlos en:

  • Roles relativos a la tarea grupal: Son aquellos que tienen el efecto de coordinar, impulsar y facilitar el trabajo propio del grupo con relación a las metas grupales. Algunas conductas de este tipo de roles serían: tomar iniciativas, informar y contrastar información, opinar y recabar información…

 

  • Roles relativos al mantenimiento del grupo: Son aquellos que hacen posible la evolución del grupo como grupo. Algunos de ellos: animar, facilitar, velar por las reglas, reducir tensiones…

 

  • Roles individuales: Son aquellos que tienen como referencia el propio sujeto y sus necesidades. Algunas conductas serían: agredir, obstruir, dominar, inhibirse, distraerse…

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El Rol al que debe aspirar un Animador/a Sociocultural es aquel que tiene que ver con las características sociales dominantes: democrático, crítico… y deberían acercarse a las siguientes características:

  • Promover las iniciativas.
  • Impulsar la responsabilidad.
  • Enseñar a tomar decisiones y a ser congruentes con ellas.
  • Fomentar la comunicación intragrupal.
  • Recoger las demandas del grupo y reconducirlas.
  • Planificar con el grupo la organización y el funcionamiento del grupo.
  • Huir del protagonismo y el lucimiento.
  • No olvidar su papel de líder impuesto.

Hábitos y disciplina personales y colectivos como herramientas clave

Un proverbio validado a través de la obra de Stephen Covey (1996) para empezar: «Siembra un pensamiento, cosecha una acción; siembra una acción, cosecha un hábito. Siembra un hábito, cosecha un carácter; siembra un carácter, cosecha un destino»

La disciplina y hábitos dentro del saber ser-estar y trabajar con otros, representan el valor agregado de nuestras actividades y procedimientos de acción, retroalimentación y evaluación en las fases de desarrollo/ejecución y seguimiento.

El siguiente cuadro a continuación pretende mostrar de forma esquemática:

  • los hábitos que enriquecen la inteligencia emocional y que generan.
  • actitudes que de forma disciplinada dan…
  • un resultado e…
  • impacto dentro y fuera del entorno de actuación personal.

 

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Cada uno de estos hábitos marcan un estilo, orden y marco propio de actuación e interacción personal y colectiva, que han de favorecer y reforzar a su vez el paradigma del bienser: saber ser, estar y trabajar con otros.

 

 

Fuente: PROGRAMAS DE ANIMACIÓN SOCIOCULTURAL, manual UNED. Mª Luisa Sarrate Capdevila (coordinadora)