3 técnicas de dinamización

Aquí os dejo 3 técnicas o «dinámicas» de dinamización.

Son utilizadas preferentemente cuando el grupo se encuentra cansado o desanimado. Son también útiles para formar subgrupos de trabajos de manera más heterogénea. Las técnicas de dinamización requieren órdenes rápidas para hacerlas sorpresivas y dinámicas.

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Tempestad

Los/las participantes sentados en circulo en sillas. Cuando el/la facilitador/a, en el centro del círculo, dice “olas a la izquierda” todos/as los/las participantes se sientan en la silla de su izquierda, cuando dice “olas a la derecha”, se sientan en la silla de su derecha y cuando dice “tempestad” todos los/las participantes deben cambiar de puesto entrecruzados.

El/la facilitador/a se sentará en una de las sillas y uno/a de los/las participantes quedará sin sitio, pasando a ser e/la que de las consignas.

Materiales: Una silla para cada participante
Tiempo: No realizar por más de 10 minutos.

La risa del zapato

Los participantes se dividen en dos filas iguales, una frente a la otra y separados por una distancia de aproximadamente dos metros.

Quien dirige la técnica tira al centro un zapato. Si cae boca abajo, los/las jugadores/as de una fila deben permanecer serios/as y los de la otra deben reír muy fuerte. Si cae bocarriba, al contrario.

Los/las que ríen cuando deben estar serios/as, salen de la fila.

Tiempo: Se puede realizar por varias veces hasta quedar un mínimo número de personas o hasta eliminar a todos/as.
Variaciones: Se puede hacer con un zapato o cualquier otro objeto con cara/cruz.

La moneda

Los/las participantes se dividen en dos filas enfrentadas. A cada grupo se le entrega una moneda y a la orden del/de la facilitador/a, la primera persona de cada fila debe introducir la moneda entre sus ropas desde el cuello hasta sacarla por el pie. Una vez logrado, pasa la moneda al siguiente participante de su grupo y así, hasta terminar la fila. El equipo que termina primero es el ganador y debe imponer una “penitencia” al otro equipo (pactada o no previamente por los equipos).

Materiales: 2 monedas.
Tiempo: Se requiere un tiempo de entre 15 y 20 minutos.

La caja mágica

Os dejo una simpática dinámica para trabajar autoestima, autoimagen positiva, introspección, autovalía…
 
La Caja Mágica
 
Objetivos: 
  • Reflexionar acerca de la importancia que tiene el poder dedicar un tiempo a mirarnos para poder querernos más y mejor.
  • Aumentar la autoestima.
 
Desarrollo: 
 
Leemos al grupo la siguiente historia:
 
Cuentan que en una antigua tribu primitiva apareció un hombre civilizado que llamó la atención de sus habitantes: gallardo, apuesto, hábil cazador, fuerte guerrero, inteligente estratega, amable conversador,… 
 
Vivía en la tienda del jefe de la tribu, siempre acompañado de un cofre que contenía un misterioso objeto de cristal, ante el cual el extranjero, todas las noches, pasaba grandes ratos. 
 
Después de muchas lunas, el extranjero desapareció inesperadamente. Y olvidó su cofre: misterioso amuleto. 
 
El jefe lo encontró casualmente y lo escondió, para poder contemplarlo también él, largamente al anochecer, cosa que su mujer dedujo, pues lo notaba cada vez más parecido al admirado extranjero: prudente, hábil, fuerte, ilusionado… Se convirtió en un jefe magnánimo, en un esposo delicado y en un padre cariñoso.
 
Esto le hizo sospechar de que el cofre poseía la imagen de una bella mujer, de la que, enamorado, sacaba fuerzas e ilusiones escondidas antes. Un día logró arrebatárselo sin ser vista y, ella también, pasaba horas de la noche, adorando la prodigiosa estatua: fue cambiando de carácter y trato, y sus maneras fueron cada vez más amables, solidarias y comprensivas. 
 
También el hechicero sospechó y temió que el extranjero hubiera dejado un amuleto o un ungüento mágico, de fuerzas superiores a las por él conocidas. No le costó hacerse con el cofre, con cuya contemplación reiterada consiguió mejorar sus artes sanadoras y sus proféticas intuiciones… 
 
A las pocas lunas, apareció de improviso el desaparecido dueño del milagroso cofre y dijo sencillamente (Y AQUÍ NOS PARAMOS)
 
 
Una vez leída la historia, se pregunta al grupo: o ¿Quién es para ustedes la persona más especial en el mundo entero? 
 
Tras la respuestas del grupo, se continua diciendo:
 
¨Yo tengo una caja mágica, en el interior de la cual tendréis la oportunidad de mirar a la persona más importante en el mundo¨ 
 
Se pide a cada persona que se acerque y mire el interior de la caja mágica y que después regrese a su sitio y que mantenga en secreto este hallazgo (nadie puede hablar después de mirar la caja)
 
Cuando todo el grupo ha mirado la caja, se pregunta: 
  • ¿Quién fue la persona más importante que vimos en la caja mágica? 

 

Si quieres saber, que dijo el misterioso dueño del cofre, y que se puede ver dentro de ella, sigue leyendo…
El dueño del cofre dijo:
 
“Por favor, ¿alguien podría decirme si ha visto un cofre con un espejo dentro? Porque, si no logro ver, cada poco, el fondo de mí mismo, nunca lograré saber dónde ir, ni que hacer de mí”
Reflexión final para el grupo:
  • ¿Cómo se siente cada uno de ellos al ver que son las personas más importantes? 

De la persona dinamizadora de grupos

La persona dinamizadora de grupos, tiene que poseer una serie de atributos que le faciliten su labor y eficacia, como por ejemplo:


1. Tiene que poseer un estado de equilibrio y madurez psíquica, (si se está mal emocionalmente, va a ser muy difícil que pueda atender a las necesidades de los demás).

2. Tiene que tener confianza en las capacidades de los miembros del grupo, las expectativas son fundamentales para fomentar la confianza en cada uno de los miembros del grupo, si estas son positivas, normalmente transmite seguridad y las actividades del grupo suelen concluir de una forma adecuada.

3. Flexibilidad mental y emotiva, (el líder va a tratar con múltiples personas y con múltiples ideologías, por lo tanto, debe de ser empático y ser capaz de ponerse en el punto de vista de todas las personas del grupo. A veces se le exigirá por parte del grupo que tome “partido” en los posibles conflictos que surjan entre sus miembros).

4. Apertura, tolerancia y disponibilidad hacia los otros, (el animador tiene que ser accesible al grupo, tiene que ser una persona que está dispuesta a atender a las demandas de los demás y hacerles sentir que se sienten escuchados por una persona a la que ellos admiran y respetan por su labor en el grupo).
5. Competencia interpersonal que implica la capacidad de establecer relaciones funcionales con los otros, (tiene que practicar de forma habitual y natural múltiples habilidades sociales), para que una persona consiga sus objetivos y pueda coordinar un grupo debe poseer cierta capacidad de persuasión y de habilidad social para optimizar el resultado de las relaciones con los demás.