Dinámica de resolución de conflictos y consenso "Se ha cometido un crimen"

«Se ha cometido un crimen»

Objetivos: Resolver conflictos, trabajar el consenso, colaborar.

Participantes: al menos 10 personas.

Materiales: pistas y ficha para rellenar.

Desarrollo: en primer lugar se divide en grupos a los/as participantes. Se les explica que se ha cometido un crimen y que ellos/as tienen que resolverlo. Para ellos, se les dará un sobre con las pistas (se recortarán una a una y se desordenarán), y se les entregará la ficha en la que deberán averiguar:
  • El nombre del asesino: 
  • El arma homicida: 
  • La hora en que se cometió el asesinato: 
  • El lugar del crimen: 
  • El motivo del crimen:
Se les pondrá un tiempo limitado para que lo resuelvan. Posteriormente, cada grupo explicará las conclusiones obtenidas.

Por último, se les da la solución del crimen.


Para ver las pistas y la solución dale a «leer más»


Pistas:

1. La Sra. Hernández había estado esperando en el hall de la portería del edificio a que su

esposo dejara de trabajar.

2. El ascensorista dejó el trabajo a las 12’30 de la madrugada.

3. El cadáver de Jorge Roig fue encontrado en el parque.

4. El cadáver de Jorge Roig fue encontrado a la 1’20 de la madrugada.

5. Según el informe del forense, Jorge Roig había estado una hora muerto cuando fue

encontrado su cadáver.

6. La Sra. Hernández no vio a Jorge Roig abandonar el edificio por la portería cuando ella

estaba esperando.

7. Manchas de sangre correspondientes al tipo de las de Jorge Roig fueron encontradas

en el garaje del sótano del edificio.

8. La policía no pudo localizar a José Pérez después de la muerte.

9. Sangre del mismo tipo de la de Jorge Roig fue encontrada en la moqueta del pasillo del

apartamento de José Pérez.

10. Cuando fue descubierto, el cadáver de Jorge Roig tenía una herida de bala en su pierna

y una herida de cuchillo en su espalda.

11. José Pérez disparó a un intruso en su apartamento a medianoche.

12. Jorge Roig había casi arruinado los negocios de José Pérez arrebatándole sus clientes

con engaños y falsedades.

13. El ascensorista dijo a la policía que él había visto a Jorge Roig a las 12’15 de la

madrugada.

14. La bala sacada de la pierna de Jorge Roig era de la pistola de José Pérez.

15. Solamente una bala se había disparado de la pistola de José Pérez.

16. El ascensorista dijo que Jorge Roig no parecía herido gravemente.

17. Un cuchillo fue encontrado en el garaje del sótano del edificio sin ninguna huella

digital.

18. Había manchas de sangre en el ascensor.

19. La Sra. Hernández había sido buena amiga de Jorge Roig y había visitado en ocasiones

el apartamento de él.

20. El esposo de la Sra. Hernández estaba celoso de esta amistad.

21. El esposo de la Sra. Hernández no apareció en el hall de la portería a las 12’30 de la madrugada, al fin de su jornada normal de trabajo. Ella tuvo que volver sola a su casa. Él llegó más tarde.

22. A las 12’45 de la madrugada, la Sra. Hernández no pudo encontrar el coche de su

marido en el garaje del sótano del edificio donde trabajaba.

23. La noche del asesinato llovía copiosamente.

24. El matrimonio Hernández tenía fuertes problemas económicos.


Solución: Después de haber recibido una herida superficial de José Pérez, Jorge Roig, entre las 12’15 y las 12’30 de la madrugada, entró en el ascensor donde fue asesinado con un cuchillo por el Sr. Hernández (el ascensorista), que estaba celoso.

Técnica: "El perfil de…"

Hoy comparto con vosotr@s, una de mis técnicas de trabajo favorita, «El perfil de…»

La suelo usar para determinar el perfil personal / profesional de la formación que imparta en ese momento, usualmente Monitor@ – Dinamizador@ o Director@ – Coordinador@ de Tiempo Libre, aunque en ocasiones también lo he utilizado para otros perfiles (persona que busca empleo activamente, personas felices, monitores/as de comedor escolar…)

Ahora voy a explicaros paso a paso, como la llevo a cabo:
  • El primer paso, es pedir al grupo que coja una cartulina o un trozo de papel continuo (con el tamaño de un A3) y dibujen su perfil. En ocasiones suelo pedirles que apoyen su cabeza sobre la cartulina y un compi les repase con un rotulador el perfil. Ya que antes de explorar el perfil de lo que estemos trabajando, viene bien conocernos a nosotr@s mism@s.
  • Una vez hecho eso, se les dice que escriban su nombre, por encima de su cabeza, y decoren algo el perfil (ojos, boca, nariz, pendientes, colores…. al gusto), Y que completen los siguientes apartados, respecto a su persona: Me gusta, me interesa, se me da bien, características positivas y no me gusta, no me interesa, se me da fatal y características negativas). Debemos motivarles a que pongan todas las que se les ocurran, y que hagan algo de reflexión sobre su personalidad.
El resultado, hasta ahora, sería algo más o menos así (con las diversas secciones rellenadas, of cuorse):

  • Luego, lo pegaremos por las paredes, y crearemos una «galería de perfiles», y cada persona presentará el suyo.
  • Después de habernos presentado, se le reparte al grupo unos tacos de notas, para que escojan de «la galería» las características de sus compis, que creen que son necesarias para el «perfil ideal de…» Aunque en otras ocasiones, hago que las anoten en un mismo folio, y luego las escribimos al lado de algún monigote, y las que más se repitan (marcándolas con palitos), escogemos las 5 fundamentales y las representamos, para que queden como objetivos a conseguir en el curso…. Depende de como veáis al grupo de creativo, participativo, numeroso….
Resultado de esta técnica, con el grupo de que estoy trabajando actualmente.
  • Para acabar suelo explicarles «El perfil del animador» de Ezequiel Ander-Egg, ya que es una imagen muy icónica que recoge perfectamente las características de un perfil social (muy de la sintonía de las formaciones que realizo)
Muchas veces, los rasgos «ideales» por el grupo, son las que Ander-Egg definió en su día, por lo que se les invita a reflexionar, de dónde han salido esas características para «el perfil ideal», y se dan cuenta que han salido de ell@s mism@s.

Y es que en muchas ocasiones, ya poseemos la parte humana del perfil para el que nos estamos formando (quizás hay que entrenar algo), y en cuanto la parte técnica, para eso estamos en ese curso ¿no? 


Y tú ¿te animas a sacar tu perfil? ;O)

Para analizar la realidad, aprendamos del cuento "Los ciegos y el elefante"

Iba a empezar la entrada diciendo «Vivimos en una época donde todos creemos tener la verdad absoluta…», pero mentiría. Creo que desde que el mundo es mundo, cada persona cree tener la razón, y que por ello es la verdad. Y seguramente se SU verdad, nacida de SU propia realidad (vivencias, ideología, situaciones), pero ello no quiere decir que sea la única. En serio creo de verdad, que la verdad absoluta, no existe. Valga la redundancia.

Y aunque el cuento que os comparto hoy, nos puede servir a un nivel personal, es profesionalmente donde nos debe hacer reflexionar.

Las personas que nos dedicamos a «lo social» trabajamos con muchos colectivos, con sus situaciones concretas y características, compuestos por un montón de particularidades gracias a cada uno de los individuos que lo componen.

Antes de comentar nada más, os dejo que leáis…


CUENTO “LOS CIEGOS Y EL ELEFANTE”

Más allá de Ghor había una ciudad. Todos sus habitantes eran ciegos. Un rey con su cortejo llegó cerca del lugar, trajo su ejército y acampó en el desierto. Tenía un poderoso elefante que utilizaba para atacar e incrementar el temor de la gente.

La población estaba ansiosa por ver al elefante, y algunos ciegos de esta ciega comunidad se precipitaron como locos para encontrarlo. Como no conocían ni siquiera la forma y aspecto del elefante tantearon ciegamente, para reunir información, palpando alguna parte de su cuerpo. Cada uno pensó que sabía algo porque pudo tocar una parte de él.

Cuando volvieron junto a sus conciudadanos, impacientes grupos se apiñaron a su alrededor, todos estaban ansiosos, buscando equivocadamente la verdad de boca de aquellos que se hallaban errados.

Preguntaron por la forma y aspecto del elefante y escucharon todo lo que aquellos dijeron.

Al hombre que había tocado la oreja le preguntaron acerca de la naturaleza del elefante. Él dijo: “es una cosa grande, rugosa, ancha y gruesa como un felpudo”.

Y el que había palpado la trompa dijo: “Yo conozco los hechos reales, es como un tubo recto y hueco, horrible y destructivo”.

El que había tocado sus patas dijo: “Es poderoso y firme como un pilar”.

Cada uno había palpado una sola parte de las muchas. Cada uno lo había percibido erróneamente. Ninguno percibía la totalidad: el conocimiento no es compañero de los ciegos. Todos imaginaron algo, algo equivocado.


Este cuento nos hace ver la incapacidad para conocer la totalidad de la realidad y, en muchas ocasiones, equivocarnos por completo al pensar que la única verdad la es la que hemos vivido nosotros.

Sin duda, para saber cómo era el elefante, lo mejor que podrían haber hecho los ciegos era relacionar y poner en común las diferentes descripciones del animal. Quizá no habrían sido capaces de describirlo perfectamente, pero al menos hubieran tenido una idea más aproximada que la que ofrecían las descripciones individualizadas de cada una de sus partes.

La realidad no deja de ser como un enorme elefante del que solo conocemos porciones insignificantes.

En una situación normal, para conocer nuestra realidad económica, social y política, solo habría que esforzarse un poco y escuchar las diferentes versiones que nos ofrecieran los distintos medios de comunicación. Es posible que no consigamos una imagen de la realidad del todo acertada, pero será mucho mejor que la que tenemos ahora.

Así que hablemos con «todos los ciegos» que podamos, que seguro que obtendremos una imagen más real ;O)