Desde hace ya varios años, realizo sesiones de Risoterapia para asociaciones, particulares y empresas de cualquier tipo y procedencia. Siempre viene de alguien que conoce a alguien, que le pasó mi contacto a un tercero….
Bueno pues vamos a darle un poco un difusión por la red. Lo primero escribir esta entrada para que vuele por las redes sociales (se agradecerá que la compartáis jeje)…
Curioseando por la red, en busca de más material para mi charla (aunque eminentemente práctica) para un AMPA, sobre «Educar con buen humor», me he encontrado un blog que contenía, entre otras muchas cosas, estas reflexiones sobre el BUEN HUMOR:
Enseña a los profesionales a ser más próximos frente al otro y a poder reírse de uno mismo sin tomarse demasiado en serio (BRÜCK, 1988).
Fomenta en las personas la auto-aceptación y el anti-perfeccionismo. Impulsa la tolerancia a la frustración (ELLIS, 1981).
Relativiza la realidad. Modifica la perspectiva de un problema (KUSHNER, 1990). Sitúa las cosas desde su justa perspectiva.
Restablece las verdaderas dimensiones de lo humano (CABODEVILLA, 1989). Aplaca nuestro orgullo y alivia nuestra destemplanza.
Ayuda a solucionar problemas de la vida cotidiana (KLEIN, 1988). Ayuda a adaptarse al cambio con rapidez e ingenio (KUSHNER, 1990).
Sirve como recurso pedagógico, didáctico y de aprendizaje (FERNANDEZ, y FRANCIA, 1995).
«Todos los seres humanos tienen derecho a cultivar el sentido del humor, a no tomarse demasiado en serio y a reírse de sí mismos. Tienen derecho a disfrutar de la carcajada, la risa y la sonrisa (riéndose con sus semejantes y evitando reírse de ellos), y a construir un mundo en el que el humor inteligente, creativo, empático, solidario y refrescante contribuya a alegrar la vida y a hacerla más lúcida, digna, divertida y llevadera.» El humor del CICC (2004)
– Perdón ¿Puedo preguntaros en que curso estáis? ¿Es que como siempre se os oye reír?
Y es que me río donde sea
Con esta, educada y sencilla frase, se acerco a dos de los participantes de un curso que imparto de Dirección y Coordinación de actividades de tiempo libre y a mí hace un par días. Cuando le contestamos asintió, y le preguntamos cuál hacía él (Seguridad informática), donde dijo que se no se reían mucho.
Fue gracioso, porque ese mismo día, hablando durante el curso, les decía al grupo que vivimos en sociedad en la que se nos educa para no reír.
Los niños y las niñas sonríen si prejuicios, feliz y libremente. A media que crecemos esta capacidad parece como que vaya involucionando y cada vez no reímos menos, y es posible que por ello también nos sintamos más tristes, ansiosos, deprimidos, estresados, enfadados, preocupados.
Dicen que mientras que un niño/a puede reírse hasta 400 veces al día, con una media de 300, el adulto más alegre no supera las 100 veces al día, y la media está en 25. Es decir, respecto a un niño los adultos nos pasamos la vida absolutamente cabreados y encima los educamos para que nos imiten y sean como nosotros.
Si te ríes en clase es que la estás liando. Reirse no es adecuado. Hay que guardar las formas (¿de cuadrado?); Siempre se ríe, que loco….¿Quién no ha escuchado alguna vez esto?
Me parece increíble, que el único gesto a nivel universal, que significa algo positivo en cualquier cultura, sea reprimido. Y eso que la risa es una cosa muy seria…