Otro curso terminado

Pues después de más de tres meses, hoy ha tocado poner fin al curso que estaba dando por las mañanas, uno de muchas horas y con un nombre cortito (Dirección y coordinación de actividades de tiempo libre educativo infantil y juvenil) para el Servicio Público de Empleo.

Han sido muchas horas de curro, de hablar, de dinámicas, de juegos, talleres, proyectos, de juego de «El lobo»; hasta la fecha el curso más largo que he dado, y encantado de haberlo compartido con este grupo.

Foto de último día
He estado dando más formación en estos meses, pero como con este grupo he compartido he invertido muchas horas, seguró que me acordaré bastante ;O) 

Así que GRACIAS a Adri, Pau, María, Edu, Alex, Rebe, Lucía, Raquel, Silvia, Miguel, Ayda, Joanna, Eva y Pauli, por hacerme el trabajo así de fácil.

Algunas deficiones para explicar qué es un #Taller

Si yo tuviera que definir un «Taller» diria que es una sesión o clase donde no solo se aprende, también se aprende a hacer.

Enseñando en un «Taller» de Globoflexia
Como solo con mi opinión iba a quedar algo pobre la entrada, os dejo a algunos autores, que tienen las siguientes definiciones sobre el «Taller»:
>Unidades productivas de conocimientos a partir de una realidad concreta,…
Natalio Kisnerman
>Una realidad integradora, compleja, reflexiva, en que se unen la teoría y la práctica como fuerza motriz del proceso pedagógico.
Melba reyes 
>Una nueva forma pedagógica que pretende lograr la integración de teoría y práctica….
>El taller es concebido como un equipo de trabajo.
Nidia Aylwin y Jorge Gussi Bustos
>“Un taller pedagógico es una reunión de trabajo donde se unen los participantes en pequeños grupos o equipos para hacer aprendizajes prácticos según los objetivos que se proponen y el tipo de asignatura que los organice. Puede desarrollarse en un local, pero también al aire libre. El taller tiene como objetivo la demostración práctica de las leyes, las ideas, las teorías, las características y los principios que se estudian, la solución de las tareas con contenido productivo. Por eso el taller pedagógico resulta una vía idónea para formar, desarrollar y perfeccionar hábitos, habilidades y capacidades que le permiten al alumno operar con el conocimiento y al transformar el objeto, cambiarse a sí mismo”.
Gloria Mirebant Perozo
>“Nosotros concebimos los talleres como un medio y un programa, cuyas actividades se realizan simultáneamente al período de estudios teóricos como un intento de cumplir su función integradora. Estos talleres consisten en contactos directos con la realidad y reuniones de discusión en donde las situaciones prácticas se entienden a partir de cuerpos teóricos y, al mismo tiempo, se sistematiza el conocimiento de las situaciones prácticas. La ubicación de los talleres dentro del proceso docente, para una mayor comprensión se ha graficado de la siguiente manera:
Ezequiel Prozecauski
>“Me refiero al taller como tiempo -espacio para la vivencia, la reflexión y la conceptualización; como síntesis del pensar, el sentir y el hacer. Como el lugar para la participación y el aprendizaje. Me gusta, agrega, la expresión que explica el taller como lugar de manufactura y mentefactura. En el taller, a través del interjuego de los participantes con la tarea, confluyen pensamiento, sentimiento y acción. El taller, en síntesis, puede convertirse en el lugar del vínculo, la participación, la comunicación y, por ende, lugar de producción social de objetos, hechos y conocimientos”. 
María Teresa González Cuberes:

Cuando es extraño que la gente se ría

– Perdón ¿Puedo preguntaros en que curso estáis? ¿Es que como siempre se os oye reír?

Y es que me río donde sea

 

Con esta, educada y sencilla frase, se acerco a dos de los participantes de un curso que imparto de Dirección y Coordinación de actividades de tiempo libre y a mí hace un par días. Cuando le contestamos asintió, y le preguntamos cuál hacía él (Seguridad informática), donde dijo que se no se reían mucho.

Fue gracioso, porque ese mismo día, hablando durante el curso, les decía al grupo que vivimos en sociedad en la que se nos educa para no reír.

Los niños y las niñas sonríen si prejuicios, feliz y libremente. A media que crecemos esta capacidad parece como que vaya involucionando y cada vez no reímos menos, y es posible que por ello también nos sintamos más tristes,  ansiosos, deprimidos, estresados, enfadados, preocupados.

Dicen que mientras que un niño/a puede reírse hasta 400 veces al día, con una media de 300, el adulto más alegre no supera las 100 veces al día, y la media está en 25. Es decir, respecto a un niño los adultos nos pasamos la vida absolutamente cabreados y encima los educamos para que nos imiten y sean como nosotros.

Si te ríes en clase es que la estás liando. Reirse no es adecuado. Hay que guardar las formas (¿de cuadrado?); Siempre se ríe, que loco…. ¿Quién no ha escuchado alguna vez esto?

Me parece increíble, que el único gesto a nivel universal, que significa algo positivo en cualquier cultura, sea reprimido. Y eso que la risa es una cosa muy seria…

Y tú ¿cuánto te ríes? :O)