El tema de “las personas refugiadas” no es es nuevo, aquí “en casa” mucha gente tuvo que irse, y como viene bien recordar, os dejo la historia de mi padrino, escrita por él mismo.

A sus 87 años, maneja whatsapp, MP3, cámara digital, Facebook y ordenador. Cuando se hizo con este último, hace ya tiempo, le dio por escribir la historia de su vida, empezando cuando tuvo que irse de refugiado. También escribió un par de historias de “guaje”

Yo que la he escuchado (y leído) varias veces, y que me encanta saber directamente de alguien que vivió de primera mano parte de nuestra historia, os lo comparto.

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Para ilustrarla, una de las primeras fotos que tiene, del año 1945 cuando entró con 15 años  trabajar en la mina.

Historia de un niño refugiado de la guerra Civil Española

El Día 9 de Septiembre de 1937 empezó el calvario de muchas madres y niños, en el que entre ellos se encontraba mi familia, mi Madre, mis dos Hermanos Antonio, Pepin y Luís este soy yo, tan bien nos acompañaba mi Tía Placida, Hermana de mi Padre que la queríamos mucho porque ayudo a mi Madre a criarnos. Nos trasladaron a Gijón para embarcar rumbo a Francia en un Barco con bandera Inglesa, el embarcar en Gijón fue muy doloroso, despedida de Padres y esposas e Hijos y Hermanos mayores por que a estos no los dejaban embarcar.

Zarpa el barco y después de pasar las horas navegando hubo una parada motivada por la presencia creo del Buque de guerra, el Acorazado Almirante Cervera, qué subió un oficial acompañado de unos marineros para disuadir al Capitán de seguir rumbo a Francia pero no lo consiguió, porque le hicieron ver que solo llevaba Mujeres-Niños y Hombres que no podían luchar, por encontrarse Incapacitados para andar o para sujetar un fusil, por lo tanto bajaron del Buque y nosotros seguimos rumbo a Francia y nos desembarcaron en el puerto de BURDEOS. Allí recuerdo que lo primero que nos hicieron a los niños fue vacunarnos y luego nos dieron Paté y Pan, a continuación nos trasladaron en Tren para Cataluña, unos para Mataro y otros para otros sitios, a nosotros nos toco Mataro, allí nos metieron en una especie de Mansión, instalándonos cada familia en una habitación, ah nuestro cargo estaba un representante de la Republica, que era el responsable de todos nosotros. Allí nos empezaron a llevar a las casas de los Payases para que nos recogieran y nos dieran de comer y cama, “algo así como criado” ellos nos tenían que recoger a la fuerza por que muchos no querían a nadie, a mi me toco una familia que era de derechas y era de las familias que no querían a nadie, ellos eran un matrimonio mayor una hija y esta tenía un hijo un año más joven que yo y tres peones que trabajaban la tierra, estaban viviendo en una casa que era cuadra y vivienda allí me metieron a mí y yo siempre les estaré agradecido del hambre que me quitaron, pues en aquella casa no era bien recibido, luego contare el por que. Fueron pasando los días y yo tenía mis problemas con el niño de la casa por cierto se llamaba Manuel y lloraba por nada y entonces los abuelos o la Madre me reñían me tenían escaso de comida, entonces los peones me asaban Moniatos o patatas yo en esos casos le quitaba parte de la comida al perrazo que tenían, todos los días le bajaba la comida y cuando eran monchetas que me gustaban mucho y a mi me daban pocas cuando llegaba a su lado que no me podían ver comía mas que el perro que alguna vez tenía que quitársela a patadas, y gracias a los peones que me traían moniatos y frutas que tenían bastante yo me fartucaba .Yo que me estaba acordando de mi Madre en todo momento, cuando me ocurría un problema en la casa por culpa de su Hijo, la Madre y los Abuelos la tomaban con migo, y yo me marchaba corriendo por la carretera para Mataró donde estaba mi Madre, casi nunca llegaba por que me alcanzaban antes de llegar y me volvían para la casa, a ellos no les interesaba que fuera donde mi Madre porque el encargado de los refugiados rápidamente se ponía en contacto con la Policía social y me volvían a llevar a la casa, y eso les traía duras consecuencias, que a ellos no les interesaban, me explico, ellos tenían al Padre del Niño escondido en una finca que tenían una poco alejada de Mataró donde le iban a visitar los cuatro, padres mujer e hijo, a mi me llevaban con ellos pero me dejaban a la entrada de la finca me daban bolas para jugar al “Gua” para entretenerme y no viera lo que estaban haciendo, pero yo los observaba todo lo que hacían, cuando llegaban ,salía un hombre y les daba abrazos y besos y luego se metían dentro de la casa y estaban un largo rato dentro, luego salían se despedían cogían la “Siarret” y salían a buscarme me recogían le saludaban con la mano y para casa ,esto ocurría casi todos los fines de semana ,aprovechaban que los peones se iban a visitar a sus familias y ellos visitaban a su hijo, esposo y padre ,yo a lo primero no le daba importancia pero según pasaba el tiempo y oír algún comentario a los peones y pequeñas conversaciones ,claro ellos lo hablaban en catalán pero yo ya entendía bastante y savia que hablaban del padre de Manuel, ellos se dieron cuenta de que entendía el catalán y me apartaban de su lado para poder hablar sin miedo a que yo les escuchara. Mi Hermano Antonio se fue con otra familia que eran parientes de los que a mí me tenían, pero completamente diferentes en todo, en pensamiento político pues el amo de mi hermano estaba en el frente con los Republicanos y el Hijo de mi patrón estaba escondido de los Republicanos, así que a mi Hermano le fue mejor.

Mi otro Hermano Pepin se fue para un colegio a Lloret de Mar, el fue el que se quedo con mi madre y mi tía Placida asta que lo llevaron para el colegio.Yo tan bien fui al colegio después de estar en casa de los payeses, al colegio que iba lo llevaban profesores de la columna Internacional había Alemanes, polacos Y de otras nacionalidades, de esta etapa me acuerdo mucho de los padrinos de guerra Que teníamos todos los niños, estos eran los heridos que venían del frente del Ebro y Los traían al hospital de Mataró, les visitábamos y les llevábamos flores, siempre íbamos cantando por las calles la canción de Garibaldi, que decía algo así, Somos hermanos España e Italia todos luchamos con igual valor, ante la lucha el dolor y la muerte pechos iguales y un solo corazón, y mucho mas que se va de la memoria. Llegaron los bombardeos de Barcelona y un Hidr. Avión que salía del mar muy silencioso, ametrallando un cuartel de soldados que había en Mataro nos izo correr todo lo que le dio la gana, corríamos dirección al colegio de los Salesianos que estaba un poco apartado del centro del pueblo, y otras veces para la playa donde nos metíamos debajo de la quilla de las embarcaciones que estaban fuera del agua, así pasaron unos cuantos días hasta que dieron la orden de refugiarnos para Francia. Así empezó otro calvario por que nos agruparon, y en una columna empezamos a andar dirección a la frontera Francesa, después de recorrer unos kilómetros por la carretera nos apartaron de ella para descansar y comer algo, siempre en las fincas de los payeses y en una de las paradas mi hermano Antonio con un tanque cogió de una barrica mosto y se lo bebió le sentó fatal, estaba mareado y con vómitos así que dificultaba la marcha, entonces el jefe de los refugiados detuvo un camión de los que pasaban llenos de soldados y recogieron a mi hermano, a mi tía y a mí, y dejaron a mi Madre en tierra porque en el camión no cabía más gente, además estaban los cazas ametrallando

las carreteras y no podían perder ni un solo minuto por que era jugársela, nos, dijeron que en la frontera nos veríamos y fue cuando perdimos a mi Madre, porque llegamos a la frontera creo que fue en Puigcerdá y como era de noche nos metieron en una nave mi hermano seguía adormitado cuidado siempre por mi tía, y yo en la puerta de la nave dando voces llamando a mi Madre, Julita, y nada, la teníamos perdida al día siguiente nos pasaron para el lado Francés, soldados que entregaban todo tipo de armas y civiles personas mayores y niñas y niños. Nada más pasar me acuerdo que había un camión con gente de color que nos daban comida caliente y pan. De mi hermano Pepin no supimos más que lo llevaron para Bélgica y no lo volvimos a ver hasta que volvimos para España.

Desde la frontera Francesa nos trasladaron a Chateoubrian, y nos instalaron en una nave bastante grande que tenía un cercado en la parte central, estaba instalada en el centro de una plaza donde desembocaban tres calles, en el patio salíamos los niños a jugar a las bolas del “gua” al pió campo y a toda clase de juegos, los Franceses nos venían a ver y nos regalaban cosas para jugar como bolas (canicas) y caramelos que los daban en bolsas de plástico. Un día se presento un señor que era Superfecto de policía para preguntar por mi madre como se llamaba y donde se perdió de nosotros , mi tía le dio toda clase de información y el encargado de los refugiados que tenia la lista de todos nosotros se lo confirmo y el señor nos dijo que la buscaría y se marcho.

Pasaban los días y un buen día llego un señor francés con su esposa y sus dos hijos que eran niño y niña un poco mayores que yo, hablaron con el que estaba al cargo nuestro que era vasco y no buena persona, le dijo que me dejara salir durante el día para tenerme ellos durante el día le dijo que me llevarían al colegio y me darían de comer ya al atardecer me traerían para dormir en el pabellón, el vasco acepto después de discutir bastante con él. Me fui con ellos y me querían igual que a sus hijos yo en particular que estaba triste por la pérdida de mi Madre solo tenían cariño para mi, el hijo que se llamaba José me quería mucho y jugaba conmigo me dieron una bicicleta y el su Hermana y yo des pues del colé nos marchábamos por aquellas calles de Chatoubrian a correr, hasta la hora de llevarme para la nave a dormir, así un día tras otro, me acuerdo que un fin de semana me querían llevar a un teatro cómico que estaba en la ciudad y este vasco no daba el permiso para que yo saliera y se armo un escándalo de muy señor nuestro inclusive el francés tiro de pistola y lo llevo para un rincón hablaron y todo se arreglo, Antouan que era el francés, era un pez gordo en la política era( comunista ) y pesaba mucho en la ciudad, me devolvió a la nave sobre las 12/30 de la noche y no volvió a pasar nada entre ellos, alguna cosa gorda le diría que nunca más se metió con el, mi hermano Antonio estaba con mi tía y como no se savia nada de mi padre lo tenían apuntado con otros niños para mandarlos para Méjico, porque la guerra la tenía ganada el dictador, Antonio tenía dos o tres amigos de la misma edad que él, uno que se llamaba Agustín que era malagueño le en bizco a comer ajos y tenía una maletina pequeña mediada de ellos de hecho siempre los siguió comiendo y los come todavía. Yo les iba a ver alguna vez al medio día en mi bicicleta y por la tarde cuando salía del colegio hasta que me llevaba el francés para dormir, y así pasaban los días hasta que un buen día cuando yo les iba a ver al llegar a la plaza donde estaba mi tía y mi hermano por una de las tres calles que bajaban a la plaza bajaba un autocar que en el techo tenia asientos y yo rápidamente vi. a mí madre sentada y al policía que la encontró, tire la bicicleta y como loco empecé a llamarla llorando como un desconsolado de alegría que me dio al verla, y cuando bajo del autocar medio un abrazo tan fuerte y llorando me dio todos los besos del mundo, mi hermano y mi tía se abrazaron a ella y todos lloramos de felicidad, el policía la encontró a 300 Km. De Chateoubrian, yo fui a dar la noticia a los señores franceses, que mi madre ya había aparecido y ellos se pusieron muy contentos por la feliz noticia y el Sr. Antouan la fue a conocer y la saludo con mucho cariño. Yo continué asistiendo al colegio y hacer la misma vida que hacía antes de llegar mi madre y así pasaron los días y por fin la guerra estaba terminada a favor del dictador.

Las embajadas empezaron a trabajar y saber de las familias que tenían a sus familiares vivos para si vivía su padre o su madre devolverlos para España y como mi padre vivía gracias a dios, nos pusieron en la lista de repatriación que tan bien fue triste para familia francesa que me recogió pues estaban muy encariñados conmigo y el día de la partida hacia España fue tan bien doloroso para ellos la mujer y los dos hijos lloraban como si se les marchara un hijo y hermano, fue muy triste.

Nos trasladaron en tren dirección a Hendaya y en el viaje me dio por asomarme a la ventana del tren y el aire me llevo el gorro de marinero que me habían comprado los franceses con el pantalón y la chaqueta de marinero, llore como un descosido, de Irun nos trasladaron en tren hasta Oviedo y nos metieron en el que es hoy el Hotel Reconquista y desde Oviedo a Turón en un autocar donde nos esperaba mi padre el encuentro fue emocionante y muy triste, porque la guerra a parte de perderla también nos trajo consecuencias, porque a mi padre le avían despedido de su trabajo, era un empleado en Huyeras de Turón y altos hornos de Vizcaya, y lo represaliaron por una denuncia del jefe de juraos se llamaba Muñiz, la denuncia era por que leía los periódicos en la hora de la comida a los obreros y como estaban en guerra y el era de izquierdas, ( Republicano ) le dejaron en la calle con 61 años ,el de joven ara aserrador con su padre por los montes de Cangas del Narcea y no tuvo otra opción que volver a coger ese trabajo tan duro y a esa edad, el cogió a hombres como el también despedidos y mayores, como Avelino el “Oso” o el ”Mozquitu” y así pasaron los años trabajando para don José Losa que era de derechas pero muy buena gente , tanto el matrimonio como sus hijos hicieron mucho por la gente trabajadora y pobre , yo no puedo olvidar que gracias a Avelino un hijo de don José que tenia una Farmacia puede decirse que salvo a mi Hermano Pepin de morir de infección de ganglios en el cuello por que le reventaron y la Penicilina estaba escasa y muy cara para los trabajadores Avelino se la vendía a mi madre a plazos y nunca le exigía el dinero nada mas le decía que se lo pagara cuando pudiera, era un buen hombre como toda su familia a mi madre la solía llamar Julitina.

A nosotros nos partió la vida porque yo no pude ir al colegio de los Hermanos de la Salle y mis hermanos tuvieron que ir para la mina por que los trabajos del exterior eran para los hijos de los empleados, que es lo que era mi padre antes de la guerra, yo me tuve que ir al colegio Nacional que había que saludar con la mano alzada diciendo arriba España y de aprender poco por que las represalias en algunos casos tan bien llegaba a las escuelas si eras hijo de un de izquierdas, así que a los 14 años como había mucha necesidad en las familias me fui con mi Padre a la madera yo le ayudaba a marcar la línea para labrar las vigas y con un hacha pequeña se las limpiaba de ramas y el hacia el resto, un día estando trabajando para Don Ramón Losa que tenía un encargado que estaba represaliado como mi Padre por ser de izquierdas le pidió que me metiera de pinché y aquel hombre que le unía en lo político y en la amistad pues tan bien fue su jefe en la misma empresa donde les despidieran, un gran hombre. Me metió de pinché para ir a por agua ir a buscarle la comida y fijaros si había hambre que la cesta de la comida tenía un candado para que no le comieran nada porque algún pinché en alguna ocasión algo le había comido, esto fue en la Escribana, luego me paso para macizos de cortina donde conocí a Florín que me quería mucho el era caballista y andaba trasladando vagones que sacaban los caballistas de la mina y el los llevaba a la tolva y esto lo hacía con un buey que tenia Manolin Eduviges allí contratado yo lo pasaba muy bien con el porque cantaba tangos de Gardel como nadie siempre lo recordare a él y a su mujer.

Cuando cumplí los 15 años pedí trabajo de rampero en el interior de la mina y me lo dio fue una alegría por que iba a ganar más, ese mismo día tan bien entro (Camiseta) de rampero y nos unió una buena amistad, el ya murió y a mi quedo una señal en el dedo que me izo con la pala cargando el carbón de la guía, esta herida fue sin querer, yo nada mas cumplir los 16 años pedí trabajo para Huyeras del Turón y allí me tire 21 años entre el grupo y el pozo de san José hasta que vinieron las huelgas, estas fueron en el pozo de San José se planeo el quedar encerrados dentro del pozo y justo esa noche a mi me dio un cólico de riñón y estuve toda la noche con fiebre y dolores que no había quien lo aguantase llego la mañana sin dormir nada y alas 6 y media me levante para ir para el pozo a encerrarme con los compañeros porque tenía miedo de que si me quedaba en casa creerían que yo savia lo que iba a pasar y eso me delataría. Yo baje para la planta 6ª como todos los mineros que entre ellos estaban mis dos hermanos ellos sabían cómo pase la noche y como me encontraba en esos momentos y me prepararon donde tumbarme y taparme con ropa porque estaba muerto de frió de la fiebre que tenia, pasaron las horas y el pozo quedo bloqueado los compañeros atravesaron unos raíles en la caña del pozo para que no pudieran funcionar las jaulas y no bajara nadie, como la policía o los Ingenieros, como yo seguía con fiebre y en mal estado decidieron que me tenían que sacar de allí, entonces llamaron por el teléfono interior y le dijeron al exterior que en la jaula había un minero que estaba enfermo y era necesario que me sacaran al exterior, les contestaron que si y que tocaran la señal para izarme a la calle, así lo hicieron y yo llegue a fuera y lo primero que vi una hilera de guardias civiles asta la casa de baños allí me cambie y me mandaron subir a las oficinas donde me esperaba Don Jacinto que era el capataz jefe del pozo y con él un jefe de policía de lo social que mandaron de Madrid, me preguntaron si había algún instigador entre los compañeros para seguir la huelga o echar mítines, yo les dije que en el estado que estaba no podía ver nada ni oír nada solo les dije que estaba atendido por mis hermanos y por algunos compañeros, al ver el estado en que me encontraba me mandaron marcharme para mi casa, salí y en la calle había cantidad de familiares de los mineros que estábamos encerrados en el pozo yo tenía a mi mujer y a mi madre se cogieron a mí y me llevaron para casa y para la cama, llamaron al médico que era Don José el Ama grande y nada más llegar las primeras palabras que me dijo si tienes mucha fiebre a operar, pero gracias a Dios no hizo falta porque la fiebre estaba con un poco más de lo normal pero sin peligro; al día siguiente por la mañana se presento Zoilo que era el jefe de sindicatos y el policía de Madrid que era de lo social me preguntaron qué tal me encontraba y yo les dije que mejor, el policía me volvió a preguntar por el encierro si había algún jefecillo entre los mineros y le conteste lo mismo que el día anterior que yo no escuche nada, entonces Zoilo le dijo que éramos muy buena gente y que respondía por mí, se despidieron de mi y se marcharon, quiero aclarar que Zoilo era el delegado del coro Minero y yo cantaba en el.

Pasaron unos días de huelga y una mañana vino un Jurado del pozo que traía una carta para mi estaba firmada por Don Jacinto el capataz Jefe del pozo y decía que me presentara el día siguiente a las 8 de la mañana en el pozo para el mantenimiento de las galerías y si no iba que me atuviera a las consecuencias tan bien se lo mandaron a otros compañeros y nos presentamos, fue una vergüenza los compañeros y amigos nos hacían pasillo para que pasáramos por el medio de ellos, nos decían que no entraremos que no nos iba a pasar nada y otros comprendían que la amenaza de despido era para los que teníamos la carta, al fin entramos y así pasaron unos días hasta que la huelga termino, hubo más conatos de huelgas hasta que llego la del 63- 64 – y vuelta a las andadas nos mandaron otra carta para el mantenimiento de los tajos y yo me negué, entonces me mandaron subir a la Oficina, el Listero que era Julio el Tolivian antes de entrar a ver al capataz me dijo Luís entra que si no te despiden y yo le dije no, pase y Don Jacinto me dijo que si no entraba me despedían yo le dije que no estaba dispuesto a pasar más vergüenza de los compañeros y me dijo que yo estaba bien mirado para ser minero de primera que era una pena y me dijo halla usted y antes que ellos lo hicieran me marche . Yo tenía contacto con los hijos del camarero del director de Turón, que eran Manolito y Santiago y me dijeron en una visita que hicimos a Barcelona que si tenía algún problema en la mina que no aguantara mas y me fuera para Barcelona que ellos me buscaban trabajo y Marugina me alentó para marcharnos para allá porque estaba viendo que yo no vivía de nervios que tenia, me convenció y nos piramos para Cataluña.

Manolito era jefe administrativo de la empresa OMES que se dedicaba a la estructura metálica y me metió en el taller de oficial de tercera, yo fui aprendiendo el oficio siempre ayudado por Manolito que se porto conmigo muy bien porque hablo con un encargado que era andaluz y savia mucho de planos para que me aprendiera lo máximo del oficio y así lo izo, yo nada más que vi que me defendía pedí que me mandaran al montaje por que allí se ganaba más, y me mandaron a montar unas naves que hubieran arrasado las inundaciones allá por los años sesenta y tres o sesenta y cuatro en el Llobregat. Por aquel entonces teníamos el Sindicato vertical y había elecciones para Enlaces sindicales en la empresa y yo salí elegido, así tire un año, Marugina estaba cosiendo con una modista de alta costura la Sra. Codina que la quería mucho porque Maruja era tan bien modista y muy trabajadora.

La empresa tuvo problemas de trabajo y decidió cerrar la sucursal en Barcelona y mandar al personal al paro pero a los Enlaces Sindicales no los podía despedir y a mí me mandaron a Madrid que era donde estaba la central con gastos pagos para ver si me gustaba y acepte, fui a Madrid yo solo Marugina se quedo en Barcelona mientras yo hice el viaje.

Acepte las condiciones que me pusieron y nos trasladamos para Madrid yo era oficial de primera y empecé montando un laboratorio que estaba en Ciudad Lineal paso el tiempo y en una obra que montaba el hueco del ascensor una viga me rompió los tres dedos de la mano izquierda, el primer accidente que tuve en el montaje y este duro cuarenta días sin trabajar, yo paraba mucho por el Centro Asturiano y allí me integre en el coro que tenían formado y en esos momentos cambio por completo mi destino en el trabajo, un día que estábamos cantando en el bar. tres o cuatro se acerco a la tertulia uno de Langreo que hacía las veces de Ingeniero en la empresa de Don Luís Fa bregas y me dijo que donde trabajaba y yo le dije que en montajes OMES entonces me dijo que si quería ir de listero para la empresa de Fa bregas yo le dije que no estaba preparado para ese trabajo porque con el tema de la guerra tener que empezar a trabajar de muy niño para ayudar a la familia no estudie lo bastante, el me dijo que eso no importaba que ya me aprenderían y yo acepte , me mando pasar por la oficina para presentarme al dueño de la empresa que estaba casado con una prima de el y esto era de Sábado y el lunes me presente en la oficina y el me presento a Don Luís yo le dije lo mismo que le dije a su primo y él me contesto que no me preocupara que ya me enseñarían a hacer las cosas de listero que ya podía empezar si quería, yo le dije que en dos días me quitaban la escayola de la mano y pasaría por la oficina y así lo hice , me fueron enseñando lo que tenía que hacer y empezó una nueva etapa de mi vida en el trabajo que duro diez años hasta que un mal día don Luís tuvo una fuerte discusión con su mujer saco una pistola y le disparo un tiro con tan mala fortuna que le dio en el corazón dejándola muerta en el acto, a el lo metieron en la cárcel y los obreros al paro, porque ellos no tenían hijos para seguir con la empresa y los proveedores rápidamente se echaron encima para cobrar los materiales que hubieran servido, que eran bastantes y nosotros no encontramos sin empresa y al paro.

Como Maruja se opero en Marzo y esto sucedió en Abril pensamos en venirnos para Gijón porque teníamos un piso comprado del Año 72 por que esto ocurrió en el 75 y además teníamos a los Padres y hermanos en Asturias y nos decidimos , claro yo tenía casi todo arreglado para volver para Madrid a trabajar en una empresa de seguridad pero no fui, lo hubiera hablado con Manolo del Coz lo que quería hacer y él me disuadió para que no fuera, porque el medaba trabajo en Duro Felguera de oficial de 1ª montador y acepte por que el oficio lo savia aunque hacía años que no lo practicaba por que en la otra empresa estaba de encargado , fue muy duro para mí pero lo supere y salí adelante porque estuve poco tiempo, un día me dijo si yo me desenvolvía bien con la herramienta y yo le dije que con la otra empresa era yo quien compraba y me ofreció el cambio de trabajo y yo acepte y así pasaron catorce años hasta la jubilación . Nota : en mi vida laboral omito una experiencia que tuve en Francia en el año 59 donde me fui a trabajar , no duro más que 6 meses nada buenos para mí , me explico, Tuve muchos problemas para que me dieran la carta de residencia y cuando me la dieron me caí de un andamio y casi me mato, yo en esos momentos no estaba asegurado por que cuando estaba en el hospital vino la mujer del empresario y me dijo que firmara en un cuaderno para la seguridad social y entonces comprendí que no me tenían afiliado así que nada más ponerme bien me vine para España y otra ved para la mina por cierto yo era Entibador y decían que era bastante buen Minero de hecho tenía 2º y un 3º premio Nacional del concurso de entibadores que se hacía en Sama de Langreo.

***

Acopio una hoja con relatos de los años 41 con mi amigo y vecino Jaime (palanca) que tenía 13 años el era un año más viejo que yo y tenía más experiencia por que el ya se hubiera marchado más veces de casa porque era más libre al no tener Padre como yo, Nos marchamos en el tren del vasco, lo cogimos en Figaredo hasta Soto Rivera metidos debajo del asiento hasta que el revisor nos descubrió por que nos tapaban las mujeres con las faldones que en aquella época llevaban les mando levantarse y nos descubrió y Nos bajo del tren y allí empezó la caminata y el calvario, por un lado yo no dije nada a mis padres y sentía algo miedo de que cuando volviera de mi correría mi padre me iba a dar una tumba buena, pasamos Soto y empezamos a buscar amo por todos los pueblinos y caserías que encontrábamos, por ejemplo Proaza, Belmonte, Salas, Tineo, Cangas de Nancea, Pola de Allende de donde tuvimos que salir por pies después de darnos de cenar y de darnos para pasar la noche en el pajar que tenían encima de la vivienda, nos dormimos y por la mañana despertamos con ganas de orinar y lo hicimos Sobre la pared de la casa pero por dentro el orín resbalo por la pared y de bajo dormía el matrimonio y empezaron a dar voces y amenazándonos porque les estaba cayendo a los pies de la cama, bajamos y nos llevaron a ver la meada que allí había entre insultos y empujones nosotros les pedíamos perdón que no sabíamos que fuera a caer allí el pis, íbamos a desayunar y se nos fastidio, nos mandaron coger el calzado que estaba secando en la cocina de leña y la fardela y suela pies para que os quiero, llegamos a otra aldea y pedimos en una casa que tenia la puerta abierta y no había nadie pero tenía encima de la mesa media hogaza de pan y como teníamos mucha hambre Jaime me dijo cojéela y la cogí , salimos corriendo como gamos y luego al final nos peleamos por que el quería la mitad del pan y yo quería a cambio que me dejara la pelota de trapo que el tenia, salió una señora a separarnos y lo consiguió luego nos dio una taza de potaje y tan contentos, el me amenazaba con decir lo del pan y le amenazaba con la pelota que quito a un guaje en Belmonte y así fueron pasando los días hasta que Jaime encontró casa para servir entonces yo me vi. solo y llore como un infeliz que no sabe lo que va hacer, pero un poco más adelante encontré casa para servir todo esto ocurría en Pravia fijaros lo que anduvimos por ese mundo de Dios, los dueños de la casa eran un matrimonio joven casi recién casados me querían mucho me preguntaron por mis padres y de donde era, Yo se lo conté todo, ellos me dijeron que tenía que ir a mi casa para que mis padres supieran de mí, me sacaron el billete del tren y me llenaron un saco pequeño harina, fabes, y unas pocas patatas yo me fui contento porque llevaba algo de comer para Casa y entonces no sería tan gordo con mi padre.

El encuentro fue muy emotivo yo llegue al portal de casa y en aquella época las puertas estaban siempre abiertas, los vecinos tenían mucha confianza unos con otros y yo cogí la puerta y la intente cerrar para que se oyera algo de ruido, entonces mi Madre en la cocina hoyo algo y dijo el mi Luís esta aquí salió al pasillo y dio un grito y acogiéndome entre sus brazos y yo llorando, gritaba hijo donde estuviste que la guardia civil no te encontró y nos tienes locos sin saber nada de ti, yo le conté las andanzas que tuvimos Jaime y yo, poco mas tarde llego mi Padre y la alegría y el enfado fue tremendo, me metió en una habitación yo creí que me iba a pegar pero entro mi Madre y le dijo José por Dios te lo pido no le pegues que bastante paso por el mundo, yo le conté lo mismo que le conté a mi madre y no me pego, y a los dos días mi madre me cogió y me llevo a Pravia y conoció a los señores que me dieron cobijo y me quede con ellos a Servir una temporada, yo estaba muy bien con ellos aprendí a segar con el focin que por cierto me corte en tres dedos que me los curaron con telarañas de la cuadra para que no Sangrara y me curo muy bien, el estar allí no duro mucho por que en una visita de las que hacia mi madre para cambiar jabón y otras cosas que daban a los mineros en el economato por harina alubias y patatas, me emperre en marcharme con ella y no pudieron convencerme para que me quedara y mi madre me llevo con ella. Este episodio paso, y al poco tiempo de estar en casa me fui con el amigo que ya estaba en casa hasta Ujo y cogimos el tren de mercancías que iba para castilla y nos fuimos hasta Veguellina dormimos en casa de los de sierra y al día siguiente para Turón, los de Sierra eran vecinos de portal, en esta sí que mi padre me sacudió, esta fue mi última escapada.

***

En mi niñez halla por los años 40 a 42 tan bien nos ocurrió un hecho era después de las fugas que yo había hecho , ocurrió que a mí me metió Paulino el de la barbera a ayudarle es que el trabajaba en el economato de huyeras del Turón y andaba con un carro y una mula repartiendo el pan para los economatos que avía en los pueblos como Piñeres, la Rabal Dana los cuarteles de san Francisco y otros mas y como los güajes andábamos a la que saltaba por que nos faltaba lo principal que era estar fartucos estudiábamos la forma de comer como fuera, por ejemplo cuando descargábamos el pan que nos poníamos cuatro o cinco en hilera para lanzar los panes casi siempre nos quedábamos con un pan por que yo como era el que contaba los panes porque era el que estaba dentro del carro siempre contaba uno de mas y un güaje lo apartaba de la circulación y luego cuando terminábamos nos marchábamos de al lado del economato y nos lo comíamos repartiendo un trozo cada uno menos para mi que yo ya se encargaba Paulino de darme pan y chocolate o chorizo que el siempre tenía en el carro por que el entraba en el economato y yo no, así que él se suministraba y luego a mí me surtía ,yo empecé a entrar por el economato cuando no estaba Laudelo que era un jefe de juraos y a los güajes no nos podía ver era una mala persona por que cuando estaban las mujeres a la cola para sacar el anticipo las trataba como si fueran ganado a alguna le tiene sacudido con el callado, era una mala persona .Nosotros andábamos a la que saltaba planeamos robarle al economato aceite que estaba muy escaso y costaba un dineral por que en aquella época se pagaba al estraperlo noventa pesetas y no lo había yo como estaba con Paulino savia donde ponían los bidones llenos mezclados con los vacíos entonces los marcaba con una cruz y después de la cinco de la tarde que salían del trabajo o el domingo allí nos presentábamos Pepin El del “jurau”, Luís María Mieres, Jaime Palanca , yo ,y alguno más abríamos el bidón y con una goma chupábamos y a bocanadas lo echábamos a una botella y aquello era tarea de chinos por que salía muy mal, salía mezclado con la saliva para sacar un litro se tardaba mucho tiempo eran dos , los de mas vigilábamos cuando terminábamos de sacar un litro dos dedos o tres eran de saliva y para venderlo a un puesto que nos lo compraba lo agitábamos y se mezclaba la saliva con el aceite y entonces salía mucha espuma y Isabel nos decía que pasa a este aceite que esta tan revuelto y nosotros le decíamos que era por venir corriendo y ella se lo tragaba nos pagaba me parece 25 pesetas y lo repartíamos y a comer cacagueses y algarroba entre otras cosas y a esperar a otra ocasión que se nos recubrió y fuimos todos a parar al cuartel de los guardias y algún latigazo nos callo y el que más perdió fui yo por que pude haberme quedado de pinché en el economato y lo eche todo a perder que no pudo Paulino sostenerme con el y entonces mi Padre ya me llevo con el al monte y a partir de ese momento se acabaron las andanzas con los guajes , estuve una temporada con mi padre y un buen día mandaron a mi padre labrar unas vigas para unas tolvas que estaban en la mina escribana al lado de la carretera y allí fue cuando mi padre hablo con Manolin de Eduviges y me metió de pinché el resto lo cuento en las paginas anteriores .

Esta es mi historia de niño y de mayor.

Luís Fernández Fidalgo

 

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