Siempre hablamos de cómo han de hacerse las cosas de manera correcta, Hoy quiero irme a la otra parte, a dónde podemos fallar, a las “cagadas”. Y si, “cagadas” y no errores, porque lo son.

Como siempre, esta es una entrada subjetiva, basada en mi opinión y experiencia, tanto a la hora de intervenir con grupos, como de ser parte de uno.

 

cagadagrupos

 

En algún momento no podemos evitarlas, pero si reflexionar para no repetirlas y conseguir que el grupo quede contento con nuestras intervenciones

1. No prepararse antes de estar con el grupo

No todos los grupos son iguales, ni las personas que los componen. En algunos escucharemos sandeces, en otros historias tristes, puede que necesitemos armarnos de paciencia o de energía para lidiar con según qué…

Es verdad que muchas veces no sabemos “que nos va a tocar” en concreto pero si que tenemos que hacer un ejercicio de preparación antes de intervenir.

 

2. No tener la intervención organizada

Ya vayas a desarrollar una formación, hacer una manualidad, dar una charla, o facilitar una reunión. Si sabemos a qué vamos, tenemos que ir con toda la lista de tareas preparadas de ante mano (desde haber comprado los materiales, tener claro que pasos vamos a dar, cuanto tiempo tenemos, etc.)

La flexibilidad y la capacidad de improvisación son importantes, pero no pueden ser nuestra hoja de ruta.

 

3. Decir nada más llegar “me tenéis que perdonar, pero estoy muy nervioso/a, cansado/a, etc.”

¿Qué objetivo tiene decir esto? ¿dar pena, hacerte con la compasión del grupo, rogar que te perdonen por las equivocaciones que vas a cometer? En ese momento ya no vale de nada, está con el grupo delante….

Imagina que te lo dice un médico antes de entrar a quirófano. Asusta ¿no?

 

4. Centrarte en tu intervención casi más que en el grupo

“Tengo que hacer el taller” “Hay que hacer 8 entrevistas” “Voy fatal de…” “Mi trabajo es este” Que si, que está muy bien, que todas las actividades y proyectos tienen su “lo que hay que hacer” pero siempre lo digo, TRABAJAMOS CON PERSONAS, no con ladrillos. La  actividad es importante, por supuesto, pero cuando intervenimos con grupos, hay ocasiones en los que no es el día más apropiado.

 

5. Unilateralidad en la comunicación

Trabajamos en y con el grupo, que se compone de personas, cada una de su padre y de su madre. El mensaje no puede salir solo de nuestra parte hacia el grupo y que no haya vuelta. Si hablamos, después escuchamos, si nos preguntan, respondemos…

 

6. No mirar a las personas a los ojos

Relacionado con el punto 5, pero más allá.

El mal de caer en la mecanización, donde se suelta (o vomita) información casi de manera automática, sin atender (mirar) a la persona que nos habla. Me parece de tan poca educación…

 

7. Saturar con información

Si estamos trabajando con un grupo, parte de nuestro papel es facilitarles la vida, o al menos el espacio de vida que comparten con nosotros/as. Información clara, corta y concisa. Dar datos de más es inútil y un desgaste para la persona profesional.

* Y si es una presentación, recuerda es un powerpoint o un prezi (aunque no soy mucho yo de ello) no el Quijote.

Campaña a favor de la sencillez en la información ¡YA!

 

8. Asar de calor

Vale que esto pueda ser porque viva en el norte y nos hace frío, o porque particularmente llevo fatal el calor. Pero una temperatura alta en el espacio (aula o similar) donde estemos con el grupo provocará sopor a la gente. Sus ganas de participar caerán y su interés desaparecerá.

Un ambiente fresco nos vendrá mejor.

 

9. Hacer dinámicas y no entender La Dinámica

Nos vanagloriamos de hacer dinámicas (mal llamadas, lo sé) / técnicas con el grupo, pero no entendemos “la dinámica” de los grupos.

Saber en qué momento está ese grupo, que la atención decae cada cierto tiempo, que se necesitan momentos informales (¡momentos de café siempre!)

 

10. No ser TÚ

No puedes “fingir un personaje” (salvo role playings), dar un discurso contrario al tuyo o aparentar algo  que no eres, o hablar con palabras que no son tuyas (y si, por eso en vez de llamarlo errores lo llamo “cagadas”).

Las personas notamos cuando alguien está haciendo un papel (vale, hay grandes mentirosos/as, pero en general…) y no es creíble, pierdes mucho ante el grupo si pretendes ser algo que no eres. Mejor hacerlo correcto pero siendo tú.

 

Espero que con esto reflexionemos (yo también) y la “caguemos” menos ;O)

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