Antes que sigas leyendo, ya te digo que no hay ningún Código Deontológico de la Animación Sociocultural como tal, aunque si buscas por la red encuentras cosillas (luego os cuento), pero en una de mis “idas de olla”, se me ha ocurrido que quizá debiéramos tener uno, quizás eso nos revalidaría como profesionales.

 

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Como cuando “se me va la olla”, se me va bien y mucho, se me ocurrió escribir uno, no el que debería ser, ya que debería ser más plural, pero al que este “ido” le salía de la cabeza.

Aunque soy original, imaginé que esto ya lo habría hecho alguien. Así que he rebuscado por mis libros, mis USB, webs, a ver que encontraba…

  • Hay un estudio del año 78 de J.M. Moeckli presentado en un Simposio en Bruselas llamado “La deontología de los animadores”
  • Un decálogo elaborado por la clase de ASC del IES Roces de Gijón, del año 2007. Aquí podéis encontrarlo.
  • Y por último, en Portugal si que tienen un código deontológico, que podéis leer en la web de la Associação Portuguesa para o Desenvolvimento da Animação Sociocultural.

 

Ya que no hay ninguno oficial, pues pongo el que se me ha ocurrido, habiendo leído todo esto. A J de Inedit Viable y otras colegas se les ocurrió hacer un día de la Animación Sociocultural, a mi se me ha ocurrido sacar esto ;O)

No os esperéis que esté redactado como un código deontológico con lenguaje técnico en plan BOE, que soy de andar por casa. Además me gusta lo claro, corto y conciso.

 

1. Compromiso Social

De todos los ejemplos de códigos que os he citado, podemos sacar esto como punto en común. Y es que la transformación social, es nuestro leitmotiv.

2. Ante todo las personas

Lo importante no son los proyectos, las entidades, las actividades; todo eso son herramientas. Las comunidades las hacen personas, la sociedad la hacen las personas. No perdamos el foco.

3. Atender a la diversidad

No hay dos personas iguales. No pretendamos que lo que vale para una persona, vale para todas. Debemos adaptarnos

4. Ser útiles

Que lo que hagamos sirva, para mucho o para poco, pero hacer algo para “rellenar horas” o cubrir expediente… ¡no!.

5. Cuestionarse (frecuentemente)

Autoevaluarnos, que nos evalúen, aprender de los errores y de los aciertos. No debemos caer en rutinas y trabajo mecánico, las personas y las circunstancias cambian. Se debe revisar qué y cómo desarrollamos nuestra actividad profesional.

6. Mantener un espíritu de investigación, imaginación, y creatividad.

Ya lo dice Ander Egg  “No puede animar… quien no está animado”. Conocer, reinventar, aprender… es básico para ello

7. Tejer redes

Trabajamos en el ámbito comunitario, salgamos de nuestras “parcelas”, invitemos a otras personas a la nuestra. Todo suma, así que deberíamos cultivar esas redes en pos de la transformación y del compromiso social que he mencionado antes.

8. Responsabilidad

Nuestro trabajo no es un juego, es serio por más colores, cartulinas y narices de payaso que utilicemos. Como en el punto 2, no confundamos el medio con el fin.

9. ________________________________________

Este lo dejo en blanco, creo que cada animador/a debe añadir algo a esta profesión, es lo que la enriquece. Yo tengo claro que añado para mi, el humor como código de trabajo, me parece importante que las personas sean felices y rían. Pero entiendo que no todo el mundo puede o se siente cómodo haciéndolo.

 

¿Qué os ha parecido? ¿Qué añadirías al punto 9? Cuenta…

 

 

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