Valores que promueve la ASC

«Cuando tus valores son claros para ti, tomar decisiones se vuelve sencillo»

Roy E. Disney

 

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Tantos valores, como personas hay…

Sin valores no seríamos nada, y como profesionales de la ASC, menos aún. Los valores que promueve la animación sociocultural son:

El pluralismo

La ASC parte del principio de la aceptación y el reconocimiento del pluralismo, lo que implica el reconocimiento de la pluralidad de valores, la tolerancia de una pluralidad de opiniones, a veces minoritarias.

El pluralismo es una postura de principio por medio de la cual se acepta o propugna que en la sociedad coexistan, sin excluirse ni subordinarse, unos a otros, distintos grupos sociales, puesto que la sociedad no tiene porqué ser homogénea, ni todas las convicciones tienen porqué ser compartidas. Desde la óptica de la ASC, una sociedad plural es más rica y ofrece más posibilidades a los individuos en la creación y desarrollo de su propia cultura.

La conciencización

Para lograr los cambios y las mejoras en las condiciones de vida, se subordina a una comprensión profunda de la dimensión de la persona, de sus derechos y del mundo social que habita. Se trata de un conocimiento crítico de la realidad y de la construcción colectiva de ideas.

Concienciar es dar conciencia de lo que la persona es, conciencia de sí misma, de lo que es el mundo, de lo que son las demás.

El proceso de concienciación depende de un proceso de ir transformando la realidad en una acción-reflexión.

La libertad

La ASC promueve la libertad de cada persona. Parte de la base de que el hombre posee un impulso hacia la autorrealización. En este sentido lo que persigue es que el sujeto vaya actualizando su capacidad de protagonizar sus propios actos.

La democracia

La ASC promueve sobretodo la democracia, pues considera que el individuo no encuentra su verdadera talla humana hasta que no ejerce control activo sobre la comunidad a la que pertenece.

Las relaciones humanas

La ASC promueve las relaciones humanas intentando crear un nuevo clima de opinión pública y una mejor calidad de vida. La ASC promueve los valores humanos e intenta que el la persona sea cada vez más persona na través de la comunicación y el diálogo con los demás.

La autonomía personal

La autonomía personal se ha convertido en uno de los valores fundamentales que intenta promover la ASC. La formación del propio criterio autónomo e independiente adquiere una importancia trascendental en un mundo en el que los medios de comunicación invade y manipula la opinión. La animación debe prever que el sujeto sea capaz de desempeñar un papel activo en los asuntos públicos.

La libertad personal y la independencia son fines en sí mismos, deben constituir la base de la cooperación y de la solidaridad. La animación debe impulsar a las personas, no sólo a trabajar de manera autónoma, sino también a cooperar con los otros miembros de la comunidad. La autonomía proporciona las claves para no dejarse abatir y es la base de la autorrealización.

La Participación

En una sociedad democrática es imprescindible impulsar la participación de todos los elementos integrantes del conjunto social en la organización, gestión y gobierno comunitario.

La participación es también un valor importante para la realización de la persona como tal.

La comunicación

Todo individuo necesita vitalmente emitir, transmitir y recibir ideas, sentimientos, emociones y sensaciones de muy diverso tipo. Las formas de comunicación y las manifestaciones pueden ser, sin duda, muy variada. La comunicación es un proceso que implica relaciones dinámicas, cambiantes, elementos que interactúan e influyen unos con otros.

La comunicación es uno de los pilares fundamentales de la vida humana. Sin ella sería imposible la vida en grupo y los individuos permanecerían aislados física y psíquicamente.

 

BIBLIOGRAFÍA

  • Ander-Egg (1995): Diccionario del Trabajo Social. Lumen. República Argentina.
  • Ander-Egg (1999): El léxico del animador. CCS. Madrid.
  • Ander-Egg (2000): Metodología y práctica de la animación sociocultural. CCS. Madrid.

Funciones comunes a todxs lxs animadorxs

La animación sociocultural, como siempre dicho es algo abstracto y difícil de definir, en parte por la multitud de funciones que desempeñamos lxs animadorxs.

Pero os dejo las funciones comunes, que según Besnard, deberíamos tener todxs lxs animadorxs.

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No sé si son todas las que deberían ser, pero aquí van:

  • Potenciar las relaciones interpersonales y favorecerlas entre los miembros del grupo, puesto que el grupo es el medio en el que el ser humano aprende a ser con otros, dando a cada uno la posibilidad de desarrollarse como persona.

 

  • Promover o cubrir necesidades de los colectivos ciudadanos; la administración sólo tendría que dotar de medios o infraestructura para el mejor desarrollo de los programas.

 

  • Potenciar la participación y el desarrollo de programas libremente elegidos por los ciudadanos.

 

  • Hacer ver los problemas existentes como propios y buscar soluciones dentro de un marco donde los ciudadanos se puedan expresar y llevar a cabo sus iniciativas personales.

 

  • Crear actitudes de cooperación, intercambios culturales, comunicación y conocimientos sobre la base de unas relaciones personales elaboradas y disponibilidad para actuar conjuntamente con los demás.

 

  • Ayudar al grupo a buscar solución a sus problemas, motivando a éste a realizar su propio proyecto.

 

  • Ayudar a la transformación de la persona, del grupo y de la sociedad, facilitando el conocimiento de la realidad con sus limitaciones, condicionantes, posibilidades y recursos.

 

  • Coordinar actividades estableciendo plazos para la realización de las mismas, supervisando y evaluando para corregir los desajustes que se produzcan.

 

  • Ofrecer los recursos técnicos necesarios y cuidar el clima de grupo, es decir, servir de apoyo o ayuda en momentos de dificultad o conflicto.

 

  • Armonizar la realidad con la acción reconociendo el medio en aspectos como espacio, población y recursos.

 

  • Planificar, coordinar y evaluar programas de intervención.

 

Fuente: Besnard, P. (1991) La Animación Sociocultural. Paidós. Barcelona.

«Hacemos círculo»

«Hacemos círculo» es una frase que cualquiera de los grupos a los que haya dado formación me ha oído decir mil veces. Me parece la mejor manera de disponer un grupo para trabajar. Siempre digo que es preferible ver las caras de las personas con quien hablamos que las nucas.

Podríamos hablar de la simbología del círculo…

El círculo forma parte de los rituales y costumbres de pueblos y tribus, probablemente desde la prehistoria. Muchas actividades eran celebradas en forma de círculo.

Algunas leyendas cuentan que se creía que a través de la energía emanada entre las personas componentes de la ronda, los malos espíritus eran alejados y los buenos permanecían ahí.

También tenemos los círculos de Palabra indígenas, donde se compartían saberes al calor del fuego y pasándose el tabaco…

Innumerables danzas en el mundo son celebradas en círculo como símbolo de hermanamiento, protección de la comunidad, búsqueda de lo trascendente a través de la acción en grupo, y fraternidad universal.

También el círculo aparece en innumerables representaciones artísticas, religiosas y relativas a tradiciones.

Vamos que el círculo forma parte de nuestras vidas. Pero vamos a lo que nos aporta, usándolo con grupos:

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  • El Círculo se cierra sobre sí mismo, y por ello representa la unidad.

 

  • Tenemos manos a ambos lados, a izquierda y derecha. Una puede simbolizar nuestra capacidad de ayudar, y la otra que, necesitamos recibir ayuda. Nadie en el círculo es tan fuerte para sólo ayudar o tan débil para sólo recibir ayuda.

 

  • En el círculo vemos a todo el mundo, estamos en el mismo plano, podemos mirar a aquellos que están cerca y a los más distantes. No hay primero ni último. Nos sentimos iguales.

 

  • Cuando entramos en el círculo, no estamos disputando el liderazgo. Estamos confiando entre iguales.

 

  • En el círculo somos iguales, nadie tiene una posición privilegiada. No hay primera ni último. Estamos en el mismo plano.

 

  • Vemos fácilmente a todas las personas. Vemos a las personas de la izquierda, derecha y a los más distantes, intercambiamos miradas, palabras, comunicamos.