Reforma laboral o la llegada de Paco con las rebajas

Los principales puntos de la reciente reforma laboral, aprobada hoy, son los siguientes (con mis impresiones también):
  • Rebaja la indemnización por despido de 45 a 33 días por año trabajado.
Vamos que si te largan, te pagan menos…
  • Los parados que estén cobrando prestación tendrán que realizar «un trabajo social»
Esto me llama poderosamente la atención. Detesto la gente que cobra el paro sin intención de encontrar un trabajo, solo buscando vivir de las rentas, y me encanta la idea de que la gente «invierta en la sociedad», pero una persona voluntaria nunca debe ocupar el puesto de un profesional, y espero que esto no convierta a parados en «voluntarios», que suplan puestos de trabajo. Habrá que ver como se desarrolla para hablar más
  • Crean «un contrato indefinido» con un periodo de prueba de un año.
  • La reforma impedirá encadenar contratos temporales más de 2 años.
Vamos que puede serlo o no, lo mismo te digo una cosa que te digo la otra. Sobre los contratos indefinidos en mi sector profesional, ya dí mi opinión en otro post.
  • Se deducirán 3.000 euros en la contratación del primer trabajador menor de 30 años
Solo por el primer trabajador me parece poco, y además hay muchísimas personas paradas de más de 30 años, que sin tampoco ser bonificados sus contratos, tendrán aún una mayor dificultad de acceder o reincorporarse al mercado laboral.
Si queréis también podéis leer la noticia sobre la reforma laboral, en el siguiente enlace.

Los 10 mandamientos para el grupo que dialoga

  • Respetar las diferencias y opiniones de cada uno, sin reírse de nadie ni comentar por lo bajo. 
  • Proceder con buena educación agradecer atenciones, ponderar aciertos ajenos, reconocer errores propios. 
  • Aceptarse todos y querer a cada uno como es, con sus defectos y cualidades. Todos tenemos algo bueno y a todos nos unen muchas cosas comunes. 
  • Olvidarse en la reunión de las famas, los prejuicios y los “sambenitos” anteriores. Todos merecemos confianza. 
  • Animar y arropar a todos, y más aún a los que encuentran alguna dificultad en expresarse. Pero no coaccionarles. 
  • Saber escucharse. Cuando alguien habla, pensar en lo que dice, y no en como se le puede contradecir. 
  • Evitar la violencia verbal. No acaparar la conversación, ni hablar a gritos, no en tono mandón, ni todos a la vez, ni en corrillo. 
  • Colaborar en la alegría común. No desanimarse ni ser pesimistas, si no van muy bien las cosas del, darse siempre nuevos ánimos. 
  • Ser discretos y prudentes dentro y fuera del grupo. No arrear ni pisar la intimidad de nadie. No hablar mal de los ausentes. 
  • Pensar que la verdad está muy repartida entre todos. Estar más dispuestos en aprender qu en enseñar. No hacerse el listo. Considerar que es más importante que es más importante la bondad y la sencillez que el saber.